FANDOM


Máquina atención

Este es el último episodio en el que aparecen los lugares del antiguo Reino Champiñón.


Resumen

El enfado entre Kamek y Ratónito va cada vez a más. Hasta que en este episodio estalla en una guerra que involucrará a prácticamente todo el Castillo de Bowser. ¿Quién ganará esta absurda pero entretenida batalla?

Música

1. 
Athletic - Super Mario World 2 Yoshi's Island Music Extended

Athletic - Super Mario World 2 Yoshi's Island Music Extended

(Un día, en el pasillo de la tercera planta, se encuentran Kamek, el Trío de Élite, Korokoopa y Popkey)


- Korokoopa. ¿Y bien, Kamek? Ya estamos todos los que querías en tu pequeña reunión.

- Popkey. ¿Y por qué demonios somos nosotros los elegidos?

- Kamek. A ver, calma. No he hecho una gran reunión porque prefiero que vosotros transmiáis esta noticia al resto del castillo.

- Guydo. Puf... Mal vamos. Tiene pinta de ser mala la noticia.

- Kamek. Pues ahí le has dado. Bien, la voy a decir rápido antes de que estalléis por los nervios.

- Korokoopa. No, no. Alto, mejor prefiero adivinarlo. ¿Nos vas a bajar los sueldos aún más?

- Kamek. Korokoopa, tú vales para vidente. (Todos empiezan a quejarse hablando entre ellos y con Kamek)

- Goombilón. Pero Kamek, ¡esto ya es intolerable! ¡¿Se puede saber cuántas veces nos has bajado el sueldo?!

- Kamek. Oye, que a mí también me toca parte de la bajada, ¿eh? Y si quieres saber las causas, sólo haced memoria, Trío de Élite, con todo lo que habéis hecho. Os habéis gastado mucho dinero del castillo, no habéis encontrado o robado nada este último mes y para colmo Mario se está quedando con las reservas que tenemos distribuidas en bloques ? por todo el reino. ¿Podríais decirme alguna fuente de ingresos sostenible? (El Trío de Élite niega con la cabeza) Pues hasta que no encontremos una tenemos tres opciones: o reducimos los sueldos progresivamente, o cobramos lo mismo y dentro de unos meses trabajamos gratis, o...

- Korokoopa y Popkey. ¿O...?

- Kamek. Despedimos a los que no nos hacen falta aquí.

- Korokoopa. Ay, gracias al cielo. Trío de Élite, tenéis las horas contadas. (El Trío de Élite se asusta)

- Kamek. Que no, que no. Con que despidamos a media plantilla de por ejemplo... el servicio de limpieza, sobrará. (Ratónito, que está cerca, se acerca al oir eso)

- Ratónito. ¿Qué has dicho?

- Kamek. Ya estamos plantando la oreja, ¿eh, Ratónito?

- Ratónito. Permíteme decirte que soy yo el director del servicio de limpieza y que YO soy el que decide quien se queda y quien no, y no permitiré que mis chicos se queden en la calle.

- Paratroopi. No, si no dice todos. Con que se vaya la mitad...

- Kamek. Tú serás el directorucho de ese servicio, pero yo soy el regidor después de Bowser de este castillo, y si digo que tantos se van a la calle, tantos se van a la calle. Además, que muchos de vosotros no hacéis prácticamente nada.

- Ratónito. ¿Cómo que no?

- Kamek. Sí, y en concreto tú eres el que menos hace de todos.

- Ratónito. Pues claro, porque soy el jefe.

- Kamek. Pues aprende que si quieres las cosas, hay que trabajar.

- Ratónito. Habló el que no para en todo el día.

- Kamek. Pues eso es verdad, no como tú que no haces nada.

- Ratónito. ¿En serio pensáis que en mi trabajo no se hace nada? No tengo por qué aguantar comentarios como esos. Pues os las vais a apañar bien ahora, porque yo dimito.

- Kamek. Pues fíjate qué bien. Así pondré a un sustituto que sea algo más responsable que tú.

- Ratónito. No, no, si director de servicio no vas a necesitar, porque todo el equipo se pondrá de huelga como yo. Ya les convenceré.

- Korokoopa. Ah, que encima van a hacer huelga...

- Kamek. Pues hacedla, ¿y a mí qué? Si total no seréis más que unos pocos... (Ratónito se va malhumorado)

- Popkey. A mi me sienta un poco mal eso de dejarles en la calle...

- Kamek. Pues es o eso o reducirte el salario aún más.

- Popkey. (Cambia de idea rápidamente, al igual que de cara) A la calle que se vayan.

Diálogo

(En la habitación de Ratónito, está todo el equipo del servicio de limpieza del castillo reunido con su director)

- Ratónito. A ver, chicos, la situación es la siguiente. Kamek y los suyos planean echar a la mitad de este nuestro equipo... (todos se ponen a armar escándalo) Peeeero tal vez no lo hagan y recurran a otras medidas si nos ponemos en huelga.

- Lakitu. ¿Y qué conseguimos con eso?

- Ratónito. La pregunta no es qué conseguimos, sino qué consiguen ellos. Cuando se vean todos nadando en basura y suciedad andarán suplicando nuestro triunfal regreso.

- Pinchón. (Susurrando a un Buzzy Beetle) A este le ha sentado algo mal que se ha tomado.

- Ratónito. ¿Qué dices tú, Pinchón?

- Pinchón. ¿Eh? No, nada, que... ¡hurra tu brillante plan! (Todos gritan “¡Hurra!” también)

- Ratónito. Je, je, je. Kamek se va a enterar de lo que es bueno... Mañana por la mañana empezamos. (Todos se miran unos a otros sin saber por qué van a empezar en ese momento)

_______________________________________________________________

(Al día siguiente, por la mañana, Kamek duerme tranquilamente en su cama. Soñando con transformar a Mario en un Goomba y aplastarlo repetidas veces, empiezan a sonar fuera del castillo pitos y gritos que hacen que Kamek pegue un bote de la cama y caiga de bruces al suelo. Tras levantarse, está nervioso)

- Kamek. Ay madre mía, ¿qué pasará? ¿Será el día del juicio final? ¿Será otro sueño? (Se acerca a su ventana, la abre y se asoma afuera. Ve abajo, en el suelo, medio centenar de secuaces de Bowser con pancartas, pitos y otros instrumentos que hacen mucho ruido)

- Ratónito. (Gritando) ¡Buenos días, Kamek! ¿Qué tal has dormido?

- Kamek. (Mira en su reloj la hora) ¡¡Las seis y media de la mañana!! ¡Qué locura! ¡En cuanto os pille desearéis no haber hecho esto!

- Ratónito. Kamek, eres tú contra todos nosotros, y vamos aumentando poco a poco en número. Y si no quieres que cosas peores pasen, solamente queremos por escrito una promesa en la que jures por lo que más quieras que no quedarán en la calle ni uno de los míos. ¿Entendido?

- Kamek. Mira, esa sólo era una de tres opciones que tenía en mente. Pero con tal de ganarte y humillarte en esta guerra que has propuesto, seguiré con ella.

- Ratónito. Bueno, pues sigue con ella entonces. Dentro de nada te esperará una nueva afrenta.

- Kamek. ¿A qué te refieres? (Llaman a la puerta) Oh, ¿quién será a estas horas?

- Ratónito. Abre, abre, je, je... (Kamek se dirige a su puerta y la abre. Encuentra a medio castillo frente a su puerta. Entre ellos se puede ver a Fuzzya, Don Huesito, Korokoopa, el Trío de Élite y Spiriny. Al verles, Kamek se pone nervioso)

- Kamek. Oh, oh... (Todos se ponen a discutir con Kamek)

- Korokoopa. ¡¿Qué son esos ruidos a las seis de la mañana?!

- Trío de Élite. ¡¡Exigimos una explicación!!

- Kamek. Ya, ya, calma, tranquilos...

- Fuzzya. ¡¿Cómo que “ya, ya, calma, tranquilos”?! ¡Que nos han fastidiado el sueño!

- Don Huesito. Para poder reponer mis huesos en caso de que me golpeen y me descoloquen necesito dormir diez horas diarias seguidas. ¡Ahora hoy estoy desprotegido!

- Fuzzya. ¿Pero qué idiotez es esa?

- Don Huesito. No sé, pero estoy cansado, la sangre no me llega al cerebro.

- Fuzzya. (Entrando en cólera) ¡Pero qué sangre, si estás muerto!

- Spiriny. Yo no puedo realizar mis investigaciones si no duermo lo suficiente. Hoy no trabajo.

- Kamek. ¡Basta, silencio ya! (Siguen quejándose) ¡¡SI-LEN-CIO!! (Se callan) ¿Queréis saber por qué tenéis una orquesta tocando afuera? Pues por haber escogido la opción de seguir con vuestros salarios, así que a dormir todos o a empezar a trabajar, que va siendo de día. (Paratroopi se mete dentro de la habitación de Kamek y se asoma a la ventana) ¡Oye! ¡Qué haces metiéndote aquí sin permiso!

- Guydo. Yo sólo digo una cosa, y es que nuestros sueldos no implican tener que estar en estas condiciones.

- Korokoopa, Don Huesito y Spiriny. ¡Eso!

- Fuzzya. Vaya, por fin alguien dice algo normal...

- Kamek. No, si encima me vais a pedir una subida de sueldo. Que os lo habéis creído. ¡Venga todos fuera de aquí!

- Korokoopa. Oye, ¿y Popkey? Qué raro que no esté aquí quejándose, con lo nerviosa que es ella.

- Paratroopi. Eso es porque está ahí abajo... (Kamek aparta con su magia a Paratroopi de la ventana y él y otros más, los que pueden, se asoman a la ventana y ven a Popkey tocando una trompeta junto con Ratónito y los otros trabajadores)

- Kamek. ¡Popkey! ¡Qué leches estás haciendo ahí, loca!

- Popkey. (Deja de tocar la trompeta) ¿Eh? Ah, es que me dijeron que necesitaban a alguien que tocara bien este instrumento para un musical o algo.

- Kamek. (Hablando en bajito) Por el amo Bowser, qué paciencia... (Empieza a gritar) ¡Que no es un músical! ¡Es una huelga!

- Popkey. ¡Anda! Pues no me había dado cuenta. (Kamek y los suyos se tiran al suelo al oir a Popkey)

_______________________________________________________________

(Varias horas después, en la gran sala de reuniones se encuentra una buena parte de los soldados y trabajadores del castillo. Todos hablan porque no saben el motivo de la reunión. Kamek se acerca al micrófono y lo ajusta a su altura)

- Kamek. Bien, bien. Buenos días... (la gente sigue hablando) Silencio... (la gente no hace caso) ¡¡¡QUE OS CALLÉIS!!! (Todos se callan) Siempre igual, esto es alucinante.

- Goombilón. Kamek, ¿por qué tantas reuniones seguidas? Que tenemos una vida nosotros también, ¿eh?

- Kamek. Calla, que eso a mí ni me va ni me viene. Bueno, como ya habréis notado, hay una pandilla de gamberros que están armando jaleo fuera del castillo.

- Paratroopi. (En tono irónico) No, no hemos notado nada...

- Kamek. Ya, ya... Pues bien, como iba diciendo, la ausencia del equipo de limpieza requiere de nuestro trabajo para que el castillo siga estando limpio y no se llene de basura, como ya se está viendo poco a poco.

- Korokoopa. A ver, a ver, para el carro. ¿Nos estás diciendo que vamos a tener que hacer horas extras para sustituir a Ratónito y a los suyos y limpiar el castillo?

- Kamek. No, hombre, ja, ja... (La gente se calma al oir a Kamek) No sólo limpiaréis, sino que también habrá que realizar otras actividades: revisiones, atenciones y ayudas a otros soldados del castillo... (la gente empieza a hablar furiosa)

- Popkey. Si esto no implica un aumento de sueldo, yo no muevo un dedo.

- Trío de Élite, Korokoopa y Spiriny. ¡Eso!

- Kamek. Bueno, pues que nos coma la basura. En cuanto sintáis eso ya cambiaréis de opinión. (La gente sigue hablando) Mirad, para que veáis que no me aprovecho de nada, yo también realizaré un trabajo. Me encargaré de sustituir a Ratónito. (La gente deja de hablar) Venga, por favor os lo pido, colaborad...

- Guydo. ¿No sería más fácil pedirle a Ratónito que vuelva?

- Kamek. Sargento Guydo... ¡Ni se te ocurra repetir lo que acabas de decir! Esto es una guerra, y yo nunca las pierdo.

- Goombilón. (Riéndose) Puf... No mientas, que Mario bien que te consigue pisar...

- Kamek. Ya no lo conseguirá... (se golpea ligeramente su casco azul puntiagudo y se libera un sonido metálico) Je, je... Bueno, al lío. No tenéis más opción que cooperar. Entre que hay que evitar que Bowser se de cuenta de la ausencia de Ratónito y que yo no pienso pedirle nada, ya sabéis, ¡a trabajar sin rechistar! (La gente se va frustrada y furiosa de la sala. Mientras tanto, fuera del castillo, una Aterrata llega hasta donde están Ratónito y los suyos y les cuenta todo lo que ha escuchado en la sala de reuniones)

- Ratónito. Vaya, vaya, con que una sustitución, ¿eh? Pues van a ver lo duro que es trabajar como nosotros, ja, ja, ja.

- Lakitu. Jefe Ratónito, ¿no cree que sería mejor que hicieran las paces usted y Kamek?

- Ratónito. Lakitu, que sea la última vez que dices eso. ¿Entendido? Esto es una guerra, y yo nunca las pierdo.

_______________________________________________________________

(Haz clic en la música 1. Es recomendable que tengas la música en otra pestaña para que sea más sencilla la organización)

(Kamek está en la sala de Ratónito para organizar las llaves de todas las salas del castillo. Intenta abrir el cajón de un armario, pero no puede. Pone uno de sus pies debajo del armario pequeño para sujetarlo mientras tira del picaporte con las dos manos)

- Kamek. (Grita mientras aprieta fuerte sus dientes) ¡Yyyyy! ¡Ábrete, cajón! (Consigue abrirlo por fin, y se pone a jadear) Uf, uf, uf... Veo que sigo siendo tan fuerte como siempre, je, je. (Se pone a mirar las llaves y coge unas cuantas) ¿Pero qué...? ¡No están numeradas! ¿No deberían tener alguna referencia o algo? (Entra un Huesitos en la sala abriendo la puerta sin hacer ruido)

- Huesitos. Kamek, (Kamek pega un grito del susto y cae al suelo. Su pie hace que el armario con todas las llaves caiga al suelo. Todas las llaves se esparcen por el suelo, ante la mirada del asustado Huesitos) Eh... ¿Me puedes dar la copia de la llave de la habitación 23? Es que me he dejado las originales dentro...

- Kamek. (Se levanta del suelo y levanta el cajón, viendo una montañita de llaves sin numerar. Kamek palidece) ¡¡¡Ahhh!!! ¡¡Las llaves no están numeradas!! ¡¡Y todas en el suelo!! (Empiza a gritar en un lenguaje no permitido)

- Huesitos. Eh... Jefe Kamek, ¿me puede atender? (Kamek le mira con fuego saliendo de sus ojos. Varios minutos después, Kamek está frente a la puerta de la habitación de ese huesitos cogiendo llaves de un montón, probándolas en la puerta y tirándolas al suelo)

- Kamek. (Prueba una) Esta no es... (prueba otra) Esta tampoco...

...............................................................................................................................

(Por otra parte, el Trío de Élite está limpiando el pasillo del primer piso. Cuando Goombilón se quiere dar cuenta, ve a Korokoopa y a Popkey comiendo mucho y tirando los restos al suelo)

- Goombilón. ¡Ey, vosotros! ¿Qué hacéis comiendo aquí? ¡Que ya habíamos limpiado esa parte! Además que tú no sueles comer tanto...

- Korokoopa. (Habla mientras come y mastica) Ya, pero es que tuve una idea. Ahora que os toca limpiar a vosotros yo y Popkey nos pondremos hartos de comida, así que cuando nos toque a nosotros no tendremos nada de hambre y no ensuciaremos nada, je, je...

- Goombilón. Eh, bueno, eso no va así en realidad...

- Korokoopa. Cállate. Es un plan genial y punto en boca. Y ahora, recoged esto... (les tira al suelo varias bolsas de basura. El Trío de Élite se empieza a cabrear. Goombilón guiña un ojo a sus compañeros)

- Paratroopi. Goombilón, ¿estás bien? ¿Se te ha metido algo en el ojo?

- Guydo. (Susurrando a Paratroopi) ¡Shhh! ¡Cállate! Que Goombilón ha pensado algo.

- Goombilón. (Pone tono sarcástico) Puf, Popkey, como sigas comiendo así vas a engordar muchísimo. No te va a reconocer nadie.

- Popkey. ¡¿Qué?! ¡¿Enserio lo dices?! (Escupe todo lo que tenía en la boca. Da sin querer un poco a Korokoopa, quien pega un salto y se limpia)

- Korokoopa. ¡No les hagas caso, amiga! Lo que quieren es que dejemos de comer. Sigámonos riendo de ellos, anda.

- Goombilón. Sí, sí. Aprovechad esta ocasión, que ya nos reiremos de ti cuando tus pompas hayan crecido el doble. Ja, ja, ja. (Popkey empieza a llorar y se va corriendo. Korokoopa se acerca furioso a ellos)

- Korokoopa. Seréis... ¿Sabéis lo que me ha costado convencerla a la pobre?

- Guydo. Y tú, Korokoopa, ándate con cuidado, que mañana te toca a ti limpiar, y nosotros somos tres comiendo. Vas a sufrir, je, je.

...............................................................................................................................

(Media hora después, Kamek sigue intentando abrir la puerta. Empieza a llorar de la frustración...)

- Kamek. (Dice con voz entrecortada por sus lloros) Esta tampoco es... Snif. Ni esta...

- Huesitos. (Impresionado a ver las lágrimas de Kamek) Je-Jefe Kamek, ¿esá usted bien? Jamás le había visto llorar...

- Kamek. ¡Sí! ¡Estoy bien! Snif... Esta tampoco es... (gira su cabeza mirando al Huesitos) Si cuentas algo de lo que acabas de ver te meteré en un ataud y te enterraré yo mismo en un cementerio Koopa, ¿me oyes? Snif... (el Huesitos se queda muy aterrorizado)

- Huesitos. (Se acerca para cogerle la llave a Kamek) Venga, traiga aquí, que ya continúo yo...

- Kamek. (Se aparta impidiéndole coger la llave) ¡No! ¡Kamek NUNCA pierde una guerra! Y menos con un dichoso juego de llaves... (Prueba la llave) Esta tampoco... (coge otra llave)

...............................................................................................................................

(Mientras tanto, Spiriny coordina a unos cuantos Goombas y a un Koopa para quitar una telaraña que ha creado entre el techo y una pared un Bichacuo)

- Koopa. Pero, ¿para qué quieres quitar esa telaraña? Da al castillo un toque más tenebroso.

- Spiriny. Ya, pero es que yo no quiero en mi pasillo un ‘toque tenebroso’. Venga, subios todos a mí, que vamos a hacer una torre para llegar hasta ahí. (Los secuaces se echan para atrás) ¿Qué hacéis, cobardes?

- Goomba. No podemos subirnos a ti, detective Spiriny, saldríamos malheridos.

- Spiriny. Miedicas. Pues entonces yo me subiré a la torre que hagáis, ¿vale? (Los secuaces asienten. Tras haber formado la torre, Spiriny se sube rápidamente e intenta quitar la telaraña. Una vez hecho esto, intenta bajarse, pero no puede) Puf... Qué lejos del suelo estoy, qué vértigo... (se empieza a balancear, y toda la torre se balancea de un lado al otro intentando mantener el equilibrio. Mientras tanto, Kamek sigue probando con las llaves)

- Huesitos. Bueno, ya quedan pocas...

- Kamek. (Prueba la antepenúltima) Oh, cállate... (Prueba la penúltima) Esta tampoco... Ya verás cómo es la última... (Coge la última llave y, al meterla, encaja perfectamente. La gira y abre la puerta. Huesitos salta de alegría)

- Huesitos. ¡Muchas gracias, Kamek! Te estoy muy agradecido.

- Kamek. (Lanza la llave al suelo con furia) De gracias nada. ¡Este mes te quedas sin sueldo! (Huesitos se asusta y se mete triste en su habitación) Condenadas llaves... (Kamek se pone a caminar y se acerca a la torre de secuaces que se tambalea. Spiriny cae finalmente y choca contra Kamek)

- Spiriny. Oops, lo siento mucho Kamek... Estábamos intentando limpiar la pared y...

- Kamek. (Levanta la cabeza con furia) ¡Ya esta bien! ¡Ratónito! ¡Ven aquí, que tu equipo de limpieza no vale para nada!

- Spiriny. Eh... Esto... Kamek, recuerda que Ratónito y su equipo están de huelga.

- Kamek. (Su cara se pone roja) ¡¡Ahhh!! ¡No me acordaba!

(Para la música)

_______________________________________________________________

(Poco tiempo después, Kamek se encuentra en su despacho, con su cabeza encima de sus brazos cruzados en la mesa. Mira al horizonte mientras Ratónito y su equipo siguen armando jaleo afuera diciendo frases pegadizas. Entra el Trío de Élite en la sala de Kamek)

- Guydo. Kamek, esto no puede seguir así. Vamos de mal en peor...

- Kamek. Ya... Puf... (Ratónito empieza a gritar el nombre de Kamek, y este seguido del Trío de Élite se asoman por la ventana) ¿Qué quieres, rata traidora?

- Ratónito. ¿Te gustó descubrir que las llaves no estaban marcadas?

- Kamek. (El Trío de Élite y Kamek se miran mutuamente) Será hijo de mal ratón... (Mira a Ratónito a través de su ventana) No caí en que podrías haber sido tú, ¡pero juro que te vas a enterar! No sé cómo... pero lo conseguiré. (Kamek y el Trío de Élite dejan de mirar por la ventana y permanecen pensativos dentro de la sala de Kamek. Entonces, el grupo que está fuera del castillo vuelve a armar jaleo)

- Paratroopi. Ah... Qué tortura, por el amo Bowser...

- Goombilón. Hablando del amo Bowser, qué raro que no se haya enterado de nada...

- Guydo. A mí me pareció verle esta mañana volando con su Payasomóvil en dirección al Castillo de Peach.

- Kamek. Mejor, así no se dará cuenta de este espantoso ruido... Bueno, hasta que vuelva, claro...

- Paratroopi. Si hubiera alguna manera de apartarlos de este castillo...

- Kamek. (A Kamek se le alegra la cara, utiliza un varita mágica para crear en el aire un bloque ? y lo golpea, liberando de su interior una bombilla) ¡Pues claro! Tengo una idea magnífica. Tú y tú (señala a Paratroopi y a Guydo) Id a la gran cocina del castillo y traedme todas las cazuelas y cazos que podáis. Tú (habla a Goombilón) me vas a ayudar a calentar agua.

- Goombilón. ¿Agua para qué?

- Kamek. Ya lo verás, je, je, je...

(Un cuarto de hora después, Ratónito y su equipo siguen gritando frases pegadizas. Unos cuantos paran, y Ratónito les ve)

- Ratónito. ¿Qué hacéis callados? ¡Venga a gritar!

- Aterrata. Lo siento, jefe Ratónito, pero nos duele la garganta de gritar tanto.

- Ratónito. Pues os tomáis un caramelo o yo que sé, pero no os quiero ver callados, que no os pago para eso.

- Lakitu. (Este y varios de los que están callados miran a Ratónito) A ver, es que de hecho no nos pagas.

- Ratónito. Vale, vale, tranquilos... Eh... Los gritos los organizaremos por turnos. (De repente se oyen unos gritos muy fuertes por parte de los que más cerca del castillo están. Ratónito alegre dice) ¡Así se grita! ¡Muy bien, chicos! (La gente abre paso a varios miembros del equipo que corren disparados del lugar) ¿Eh? ¿A dónde vais? (A Ratónito y a varios más les caen chorros de agua hirviendo y estos empiezan a gritar como los anteriores. Kamek, desde lo alto de su habitación, se ríe mientras sujeta con dos manoplas una cacerola vacía)

- Kamek. ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Cubríos bien, que se avecina lluvia. ¡Ja, ja, ja! (Al oir eso, los compañeros de Ratónito se apartan considerablemente del castillo, muy asustados. Kamek se mete en su habitación de nuevo)

- Ratónito. Se acabó. Quiere guerra, y la va a tener...

- Pinchón. ¿Qué planea, jefe Ratónito?

- Ratónito. Si a nosotros nos ha tocado el agua caliente, a ellos les tocará la fría. Je, je...

_______________________________________________________________

(Varias horas depués, Korokoopa llega a su habitación. Abre la puerta y, al entrar, la cierra. Va directamente al baño a darse una ducha)

- Korokoopa. La, la, la... (Se quita el caparazón y se mete en la bañera. Cierra la cortina y del grifo sale un agua helada que hace que Korokoopa grite y pegue un bote) ¡¡Ahhhh!! ¡¡¿Pero qué es esto?!!

(Varios minutos después, Korokoopa baja al sótano y va al cuarto de contadores del castillo. Allí encuentra al Trío de Élite y a Spiriny quejándose a Kamek)

- Kamek. ¡No os lo vuelvo a repetir más que una vez más! Alguien ha entrado aquí con la llave y ha quitado la luz y el agua caliente. Y ese alguien es el maldito Ratónito. Y ya está. Lo bueno es que la iluminación del castillo es casi toda sin electricidad, algo que nos queda por lo menos...

- Korokoopa. ¡Pero qué vamos a hacer sin agua entonces!

- Kamek. Bueno, siempre podéis ducharos con agua fría. Dicen que mejora la circulación.

- Spiriny. (Se lleva una pata a la cara) A ver, Kamek, vamos a ser sensatos por una vez. ¿No puedes abrir la puerta con tu magia?

- Kamek. No. Dentro de esas puertas hay unos barrotes de metal que me impiden abrir nada.

- Goombilón. Pues dale un buen golpe con la puerta con el gran martillo mágico que tienes.

- Kamek. No, no, ni de broma. Este castillo tiene las bases un tanto débiles. Un golpe puede tirarlo abajo.

- Paratroopi. Pues entonces no parece haber solución...

- Guydo. Sí que la hay. Hay que pedirle a Ratónito las llaves.

- Kamek. No me creo que nos las vaya a dar hablando con él.

- Guydo. Yo no he dicho cómo se las vamos a pedir... (se golpea los puños) Je, je... (Todos se van, quedando Kamek junto con dos Koopatrulleros. Kamek tiene una cara de enfado terrible)

- Kamek. Malditos soldados, ¿cómo os pudo burlar Ratónito?

- Koopatrullero 1. Emmm... Lo sentimos mucho, jefe Kamek.

- Kamek. ¡Despedidos!

- Koopatrullero 2. (Se gira al igual que su compañero) Pues nos unimos al equipo de Ratónito...

- Kamek. ¿Eh? ¡No! ¡Readmitidos! (Los Koopatrulleros se vuelven a girar sonriendo)

- Koopatrullero 1. ¡Muchas gracias, jefe Kamek!

(Un cuarto de hora después, aparecen Kamek y el Trío de Élite en la entrada del Bosque Hoyuelo, frente al grupo de Ratónito)

- Ratónito. ¡Hombre! Mira quién viene por ahí. Mi más querido mago.

- Kamek. Menos cháchara y más llaves Ratónito.

- Ratónito. ¿Llaves? ¿Qué llaves? Hmmm... (Saca las llaves de la sala de contadores) ¿Estas, por casualidad?

- Guydo. Sí. ¡Danosla, ladrón!

- Ratónito. Ah, cuánto me gustaría daroslas... (Acerca su mano con las llaves a la de Guydo. De repente, las lanza por detrás y la coge un Shy Guy) Pero va a ser que no, ja, ja, ja.

- Kamek. (Use su magia para intentar ahogar a Ratónito) Rata asquerosa, danosla ya o atente a las consecuencias.

- Ratónito. Los que se van a atener a las consecuencias sois vosotros como no me soltéis ya. Si no lo hacéis, la llave quedará destruida. Agua helada, sin luz en tu sala, Kamek, y en la de tu amo... No me quiero ni imaginar la cara que pondrá al ver todo lo que ha ocurrido en un solo día. Ja, ja, ja... (Kamek se lo piensa y lo suelta)

- Kamek. (Agacha la cabeza) Vámonos, Trío de Élite.

- Paratroopi. Pero, Kamek...

- Kamek. ¡He dicho que nos vayamos! ¿Estáis sordos? (Kamek y el Trío de Élite se van del lugar desanimados. El Reino Champiñón se oscurece. Es de noche. Todo el equipo de Ratónito duerme en el profundo Bosque Hoyuelo. Todos están nerviosos y con mucho miedo. Pegarachas lamiendo a algunos miembros, Bichacuos caminando por encima de otros y atrapándolos en débiles redes. Y Malarramas roncando y asustando a todo el que le escucha)

_______________________________________________________________

(Al día siguiente por la mañana, Kamek está con el Trío de Élite mientras Ratónito está con los suyos tranquilos por haber sobrevivido una noche en el bosque. Una línea de puntos seguidos indica un cambio de escena rápido)

- Kamek. (Con la cabeza apoyándose en su mesa mientras oye afuera las quejas de sus secuaces) Ah... Que alguien me mate...

- Paratroopi. Kamek, aún queda una opción...

- Kamek. ¿Cuál? ¿Qué hemos hecho que no hayamos intentado antes?

...............................................................................................................................

- Lakitu. Pedirle perdón a Kamek.

- Ratónito. ¿Perdón? Ni borracho voy a hacer eso.

- Pinchón. Jefe Ratónito, nosotros no pensamos permanecer aquí durante mucho más tiempo. Esta noche ha sido realmente terrorífica, así que...

...............................................................................................................................

- Goombilón. ...si no os perdonáis, no volveremos a recuperar la luz y el agua caliente nunca.

- Kamek. ¡Me da igual! Pienso ganar esta batalla contra esa rata de mier...

...............................................................................................................................

- Ratónito. ...coles estamos hoy. Sólo os pido aguantar hasta el jueves. A ver si terminamos esto ganando.

- Pinchón. Lo sentimos mucho, jefe Ratónito, pero hemos decidido volver al castillo con o sin usted.

...............................................................................................................................

- Guydo. Lo sentimos mucho, jefe Kamek, pero queremos acabar con esto e iremos a hablar con Ratónito si tu no quieres.

- Kamek. (Apretando los dientes) ¡Ah! Me habéis cansado. Iré a hablar con ese miserable de Ratónito.

...............................................................................................................................

- Ratónito. (Quitándose una Pegaracha de su hombro) ¡Ah! Me habéis convencido. Iré a hablar con ese quejica de Kamek. Si con suerte yo no seré despedido...

_______________________________________________________________

(Cinco minutos después, cuando Kamek sale del castillo, no da unos pocos pasos hasta que se encuentra con Ratónito)

- Kamek. Hola, Ratónito...

- Ratónito. Hola, Kamek...

(Pasan unos segundos y ninguno dice nada. Guydo se mete entre ellos y dice)

- Guydo. Vaya, qué conversación más animada. Estoy muy entretenido...

- Kamek. (Le aparta) ¡Vete de aquí, Sargento Guydo! (Se calma un poco) Verás, Ratónito, tengo algo que decirte...

- Ratónito. No, Kamek, yo quiero decirte algo antes.

- Kamek. Por favor, Ratónito, déjame hablar. Quiero contarte algo importante.

- Ratónito. Bueno, vale, habla primero. Si tanto insistes...

- Kamek. (Se le cortala respiración porque no le salen las palabras) Ha-habla tu primero, anda...

- Ratónito. ¿Entonces en qué quedamos? ¿Hablo yo o hablas tú?

- Kamek. Tú, pesado, ¡tú!

- Ratónito. Verás, Kamek, quería decirte que me siento muy arrepentido de lo que he hecho. Te pido por favor que nos permitas la entrada al castillo y que no despidas a nadie... (Kamek palidece porque no se espera eso que ha dicho Ratónito)

- Kamek. Eh... Esto... Vale, Ratónito. Veo que estás sufriendo mucho.

- Ratónito. ¿De veras? (Se alegra y abraza a Kamek) ¡Muchas gracias!

- Kamek. (Intentándose apartar) Venga, quita ya. ¡No soporto los abrazos! 

- Ratónito. Vale... (se aparta) ¿Y qué me querías decir tú? (A Kamek casi se le caen las gafas del susto)

- Kamek. Eh... Esto... (se coloca las gafas lentamente y tose unas cuantas veces para perder tiempo y pensar algo rápido) Hmmm... Es que... Quería decirte que... Que podemos vivir sin ti... (el Trío de Élite cae de espaldas al suelo al oir eso) ...pero que sin ti esto no es lo mismo... Volvamos al castillo, anda, que esto necesita de tu equipo. (Kamek entra en el castillo)

- Ratónito. ¿Pero no habías dicho que podíais vivir sin mí?

- Guydo. (Se acerca a Ratónito y le susurra al oído) Que es mentira, que no te enteras...


(Está amaneciendo un nuevo y próspero día en el Reino Champiñón, con todos de vuelta, incluso Bowser)

Cartel
¿Te ha gustado este episodio? Puedes volver a la página principal de Los Tres Secuaces haciendo clic aquí.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.