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Halloween H 9
Este episodio fue escrito para Halloween (aunque no coincidan las fechas)


Resumen

Ya los secuaces del castillo empiezan a notar ciertos cambios extraños en la convivencia en este.

Música

Máquina atención Es recomendable que abras estas páginas en otras pestañas

1. https://www.youtube.com/watch?v=KskWp1uSpms (Canción de introducción)

2. https://youtu.be/Z8jCoQKaTxM (Canción del final del epílogo)

Intro LTS Temp.5. Blooper

(En el hospital del castillo por la mañana, todo está relativamente normal. Varios médicos caminan de un lugar a otro, hay pacientes en la sala de espera y varios megáfonos emiten sonido constantemente. Entra Kaproopa en el hospital y se dirige a la sala de recepción)

- Kaproopa. Hola, buenos días. Venía a visitar a mi hermano, que se encuentra enfermo.

- Recepcionista. Necesito nombre y apellido.

- Kaproopa. Korokoopa Blantuga.

- Recepcionista. (Mira una larga lista) Korokoopa, Korokoopa... Ah, aquí está. Korokoopa Blantuga. Otro de esos enfermos...

- Kaproopa. ¿Perdón? ¿Qué ha dicho?

- Recepcionista. Pabellón B, habitación 14.

- Kaproopa. Ostras, ¿tan grande es este hospital? En fin, gracias. (Abre una puerta y pasa un pasillo. Tras pasar otros más, se encuentra una puerta que no puede abrir) Uh, esto está cerrado. ¿Por qué? (De repente, los megáfonos empiezan a emitir información importante)

- Megáfono. (Música corta y de inicio) Atención, atención. Queda prohibido durante las próximas horas el acceso al pabellón B, repito, queda prohibido el acceso al pabellón B. Todo personal no autorizado deberá abandonar cuanto antes el lugar.

- Kaproopa. (Mira hacia arriba y ve encima de la puerta que no puede abrir un letrero que pone: “Acceso al pabellón B”) Maldita sea, me han restringido el paso. ¿Pero por qué? (Mira a través de una ventana que tiene la puerta y ve a un Koopa acercándose a dos médicos. Uno de ellos intenta retenerlo mientras el otro le coloca por detrás un bozal) Madre mía, qué raro todo...


(Música 1)

Diálogo

(Ratónito se encuentra descansando por la mañana fuera del Castillo de Bowser, apoyado en una pared)

- Ratónito. Ah... Qué día más bonito hace hoy. (Se queda callado unos instantes, disfrutando del momento. De repente, se oye algo y Ratónito abre los ojos) ¿Hola? Bah, no es nadie... (Vuelve a cerrar los ojos. Esta vez de oye algo más fuerte) Uh, ¿quién es? (Mira cómo se mueven unos arbustos) ¿Hola? (Se acerca lentamente a los arbustos. De repente, aparecen tres Shy Guys sujetando varios barriles y asustan a Ratónito) ¡Ah! Qué susto.

- Shy Guy. Buenos días. Venimos a dejar unos barriles llenos de refresco en... (saca una libreta) el Castillo de... Bausa.

- Ratónito. ¿Bausa? Se llama Bowser, tonto. En la parte de atrás del castillo podréis dejar esto. Por cierto, ¿qué refresco es?

- Shy Guy. Fresca Chuckola del Reino Judía.

- Ratónito. Puaj, no me gusta eso. En fin, lleváoslo. (Los Shy Guys se retiran del lugar. Ratónito se dirige a la puerta de entrada al castillo, la abre y entra en él. Nada más entrar, alguien le pone la mano en el hombro sin que se dé cuenta) ¡¡Ahh!! (Ve a Don Huesito) ¡¿Por qué estáis todos tan graciosos hoy?!

- Don Huesito. Perdona, Ratónito. Venía a avisarte de que hay una reunión urgente en la sala de reuniones.

- Ratónito. ¿Reunión urgente? Si siempre estamos haciendo reuniones. Seguro que dice lo de “urgente” para que vayamos seguro a ella.

- Don Huesito. Entonces... ¿Vas a venir o no? Es que tengo que hacer un recuento de los que vienen.

- Ratónito. En fin, mejor que estar trabajando...

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(Tiempo después, en la sala de reuniones se encuentran Kamek, Ratónito, el Trío de Élite, Kaproopa, Popkey, Bombazulina, Don Huesito y Fuzzya. Todos están hablando, menos Kamek, quien está subido en la plataforma de la sala)

- Kamek. ¡¡Callaos de una vez!! (Todos se callan) Panda de pesados.

- Ratónito. ¿Qué pasa esta vez, Kamek? ¿Con qué nos vas a sorprender?

- Guydo. ¿Encontraste algo en el laboratorio? ¿Algo muerto, quizás?

- Fuzzya. (Mirando a Kamek) ¿Qué dice ese chalado de algo muerto?

- Kamek. Pero cállate, Sargento Guydo, que quería dar la noticia yo.

- Ratónito. ¿Nos vamos a morir o algo? Porque si no, yo me voy.

- Kamek. Aguanta sentado, querido Ratónito, porque te vas a levantar. O-osea, quise decir lo contrario. En cuanto cuente lo que pasa, te vas a sentar de la impresión.

- Ratónito. Con todos los años que llevo aquí, ya nada me impresiona.

- Kamek. Los muertos están invadiendo el castillo. (Muchos de los secuaces se preocupan. Fuzzya se ríe y Ratónito sigue con la misma cara de aburrimiento)

- Ratónito. No me impresiona, ya te lo dije.

- Fuzzya. Me río por no llorar. Veo que cada día que pasa podéis llegar a decir sandeces cada vez más estúpidas.

- Goombilón. ¡Por fin Kamek nos cree!

- Kaproopa. A ver, a ver. Kamek, explica un poco más lo que pasa. Los muertos vivientes no existen.

- Fuzzya. Y tanto que no. Es imposible.

- Kamek. Tal vez no estén muertos del todo, o tal vez sea magia, pero la gente de este castillo se está volviendo muy agresiva. Pero no preocuparse, estoy trabajando personalmente en el caso para contener a estas personas.

- Popkey. Entonces, ¿de verdad existen los zombis?

- Kamek. Los vi yo con mis propios ojos.

- Fuzzya. ¡Esto es absurdo! ¿En serio vais a creer a estos, que no tienen ni idea de ciencia? Cuando un ser vivo muere, es imposible que vuelva a la vida.

- Paratroopi. ¿Y en el caso de Mario? Nunca muere el tío por muchas veces que le venzamos.

- Fuzzya. Ese es un caso diferente.

- Kamek. Sabía que no me creeríais, así que tenía algo preparado para vosotros. (Hace un chasquido de dedos y aparecen tres Koopatrulleros llevando a cuestas una plataforma móvil que tiene enjaulado a Spiriny infectado. Al verlo, casi todo el mundo siente miedo) Ya he encontrado a Spiriny.

- Guydo. ¿Dónde estaba?

- Kamek. Estaba encerrado en el laboratorio del castillo. Intuyo que todo empezó ahí, pero no sé qué pudo pasar.

- Kaproopa. ¿E-está... enfermo?

- Kamek. No sé si estará muerto o enfermo, pero he enviado unas muestras de saliva y sangre a un científico amigo mío para que las analice, ya que nuestros científicos están fuera.

- Ratónito. Hombre... Muerto no parece que esté... (Spiriny se apoya en los barrotes para intentar, fallidamente, salir de su prisión. Mira con furia a todos los secuaces)

- Paratroopi. Oye Kamek, ¿cómo le sacaste una muestra de saliva, si no escupe? (Todos miran a Paratroopi, Kamek se siente frustrado)

- Kamek. El que faltaba...

- Don Huesito. Parece estar enfermo... ¿Cómo se contagia?

- Kamek. Según lo que me ha contado el Trío de Élite, por vía sanguínea. Si a alguno os muerde uno de estos, os araña u os produce cualquier otra herida, venid a mi habitación y ya me encargaré de qué hacer. (Kaproopa decide esconder la herida que le hizo Korokoopa)

- Fuzzya. Esto es ya demasiado surrealista.

- Kamek. Si os he reunido aquí a vosotros es para deciros que no salgáis de vuestras habitaciones. Y si es una emergencia, id con mucho cuidado. No os paréis a hablar con nadie, intentad caminar alejados de los extraños e id en grupos lo más grandes posibles, para ir seguros.

- Fuzzya. Osea, a ver si me he enterado... ¿Nos estás diciendo que nos has sacado de nuestras habitaciones para decirnos que no salgamos de ellas? Muy lógico todo, Kamek, muy lógico...

- Kamek. Exacto, a menos que queráis conversar con uno de estos... (señala a Spiriny) Intentaremos buscar una cura, aunque lo primero de todo será aprisionar a todos los infectados y dejar el castillo tan seguro como lo estaba antes. Podéis volver a vuestras habitaciones.

- Popkey. Ah, no, no. Yo me voy de este castillo hasta que haya pasado todo.

- Don Huesito. Y yo.

- Kamek. Que os quede bien claro una cosa. De este castillo no sale nadie. He dicho que voy a tener controlado el problema y voy a cumplir con mi palabra. Como me entere yo de que alguien planea irse, hago un cerramiento a lo grande de todo el castillo. ¿Me habéis entendido? (Todos asienten) Pues ale, a volver a las habitaciones. (Todos se levantan rápidamente y salen de la sala con precaución)

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(En la segunda planta del castillo caminan el Trío de Élite, Kaproopa y Bombazulina)

- Bombazulina. Me cuesta creer que esto esté pasando en el castillo. Yo por mi parte no he visto nada raro estos días.

- Goombilón. Nosotros sí, Bomba. Y te aseguro que ha sido horrible.

- Kaproopa. (Se abraza a Paratroopi) Cabo Paratroopi, tengo miedo.

- Paratroopi. No te preocupes. Aquí estoy yo para protegerte.

- Guydo. Dejad la escena romántica, tortolitos...

- Bombazulina. Oye, Goombilón, Guydo, Paratroopi... ¿Podríamos quedarnos Kaproopa y yo con vosotros unos días? Hasta que pase todo esto tan extraño.

- Goombilón. No hay problema, ¿verdad que no?

- Paratroopi. Por supuesto que no.

- Guydo. (Goombilón y Paratroopi miran a Guydo) No, claro que no...

- Bombazulina. ¡Muchas gracias! No seremos una molestia, lo prometemos.

(Siguen caminando. De repente, los secuaces ven manchas de sangre por la pared, y huellas de manos en forma de manchas de sangre también en ellas)

- Kaproopa. (Sorprendida, al igual que sus compañeros, dice en tono bajo) Madre mía, alguno de ellos ha estado por aquí.

- Goombilón. S-sí, sí… Y no parece que estuviera muy contento... (Se oye un ruido detrás de ellos y todos se giran gritando. Se trata de Ratónito) ¡¡Ratónito!! ¡Vaya susto nos has dado!

- Ratónito. Por una vez que doy yo el susto... ¿Qué hacéis todavía por aquí? Nadie puede estar fuera a estas horas.

- Paratroopi. Nosotros podríamos preguntarte lo mismo.

- Ratónito. Yo estoy dirigiendo mi equipo de limpieza del castillo. Ahora mismo estamos trabajando para controlar la infección.

- Guydo. Pu-pues ala, que la controléis bien. Nosotros nos vamos antes de que nos pase algo.

- Ratónito. Qué miedicas sois. No parece que seáis secuaces de Bowser... (En ese mismo momento, una puerta de una habitación que está entre Ratónito y el grupo de secuaces se abre y salen dos secuaces infectados. Todos se asustan) ¡¡Ahhh!! (Coge su fregona y la apunta hacia los infectados) ¡Quietos! ¡Quietos! (Sale corriendo)

- Bombazulina. Pues él tampoco parece secuaz de Bowser..

- Kaproopa. ¡Corramos!

(El grupo se pone a correr, perseguidos por los lentos infectados)

- Guydo. Ya casi hemos llegado a nuestra habitación. (Siguen corriendo hasta llegar) Aquí es. (Empuja la puerta, pero no consigue nada) Maldita sea, no la dejé abierta. Qué casualidad.

- Goombilón. Sargento Guydo, ¡coge las llaves, por el gran Goomboss!

- Guydo. Ya, ya. (Saca un manojo de llaves) A ver cuál de todas estas es... (Todos se asustan, los infectados avanzan lentamente) Tranquilidad.

- Bombazulina. ¡¿Cómo que tranquilidad?! Si tienes más llaves que para abrir todas las puertas del castillo.

- Guydo. Hala, tampoco exageres. (Empieza a meter una llave en la cerradura) Esta no es. (Mete otra) Esta tampoco.

(Los infectados siguen acercándose al grupo)

- Paratroopi. ¡Un poco de prisa, por favor! Me gustaría sobrevivir.

- Guydo. (Mete otra llave y comprueba que no es la correcta) Oye, pues la próxima vez lo haces tú. (Mete otra) Esta tampoco es...

(Aparecen de otras habitaciones más infectados)

- Kaproopa. ¿Os queréis callar? Estáis atrayendo a máscon vuestros gritos.

- Paratroopi. Tengo una idea para ganar tiempo. Que alguien pegue una patada a mi caparazón. (Se mete en el interior de su caparazón y Goombilón le da una patada. El caparazón gira y se mueve con gran velocidad. Rebota contra varios infectados y los tira al suelo)

- Guydo. ¡Ajá! Esta es la llave. (Abre la puerta)

- Bombazulina. ¡Al fin! A buenas horas... (Todos entran menos Paratroopi. Cuando este sale de su caparazón, empieza a marearse)

- Paratroopi. Uh, hacía tiempo que no hacía yo esto. (Sale Kaproopa, coge el brazo de Paratroopi y se lo lleva dentro de la habitación del Trío de Élite. Una vez todos dentro, la puerta cerrada con llave, los secuaces recuperan el aliento)

- Goombilón. Yo me pienso mudar a otro castillo en cuanto acabe esto... Ya es demasiado para mí.

- Guydo. ¿Y crees que para nosotros no? ¡Tenemos a varios muertos intentando entrar en casa!

- Paratroopi. Los equipos de control están intentando retener a los infectados.

- Guydo. ¿Acaso crees que Kamek va a conseguir controlar esto? Lo dudo mucho.

- Kaproopa. ¿Y entonces qué vamos a hacer? ¿Dejarles que nos coman?

- Guydo. No, sólo hay dos opciones. O bien luchar por recuperar este castillo, o bien huir de aquí.

- Bombazulina. ¿Piensas dejar a todos los que viven aquí atrás?

- Guydo. Visto de ese modo sí, pero yo referirme a que yo pienso escoger vivir.

- Paratroopi. ¿Y a dónde vamos a ir? Si un solo infectado logra salir de este castillo, el reino entero quedará amenazado.

- Guydo. Entonces sólo nos queda una opción, luchar...

- Goombilón. Bueno, mientras vosotros lucháis, yo me quedo aquí esperándoos.

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(Mientras tanto, en el brazo derecho del Castillo de Bowser camina Fuzzya sola)

- Fuzzya. (Hablando sola) Zombis, qué tontería. Ya no saben qué cosas inventarse para dar un poco de emoción a sus vidas...

(Se acerca a la puerta de su habitación y saca la llave que la abre. Oye de repente un ruido y mira. No hay nadie que ella pueda ver)

- ???. ... (Se esconde)

- Fuzzya. ¿Hola? ¿Quién está ahí? (Nadie responde. Fuzzya vuelve a mirar la puerta. Se vuelven a escuchar ruidos) Me estoy cansando. ¿Quieres salir ya, quienquiera que seas? (Avanza unos pasos y nota algo detrás suya. Se da la vuelta y ve a un infectado) ¡¡Ah!! (Ambos caen al suelo y Fuzzya intenta sujetarle para que no le muerda) ¡Ayuda! ¡Socorro! (Un hueso golpea fuertemente al infectado, tanto que lo deja tendido en el suelo a varios metros de Fuzzya. Esta se levanta asustada)

- Don Huesito. Fuzzya...

- Fuzzya. ¡Don Huesito! Muchísimas gracias por ayudarme. Pero, ¿por qué estás aquí y no en tu habitación?

- Don Huesito. Porque Kamek dijo que no estuviéramos solos.

- Fuzzya. ¿Eras tú el que hacía ruidos?

- Don Huesito. Sí...

- Fuzzya. ¡Vaya susto me has dado! Pensaba que podrías hacerme daño.

- Don Huesito. Lo siento.

(El infectado se levanta, Don Huesito coge su hueso y acaba de derrotar al infectado)

- Fuzzya. Deja de lamentarte y vayamos a mi habitación. Allí no habrá peligro.

(Fuzzya y Don Huesito entran en la habitación y ella cierra con llave la puerta)

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(Por la noche, todos duermen. No hay ninguna luz encendida en el castillo. En la habitación del Trío de Élite, todos duermen. Paratroopi se despierta, de repente)

- Paratroopi. (Mira a un lado de la sala, que sale una luz) Uh... Tengo que ir al baño. (Se levanta sin hacer ruido y se dirige al baño, de donde sale la débil luz. Abre la puerta y allí encuentra a Kaproopa llorando) Kaproopa, ¿qué te ocurre?

- Kaproopa. (Se limpia las lágrimas y muestra a Paratroopi su brazo arañado) Esto es lo que me ocurre...

- Paratroopi. ¡¿Quién te ha hecho eso?!

- Kaproopa. Korokoopa... Justo después de transformarse.

- Paratroopi. (Dolido) No te preocupes... Ya encontraremos una solución.

- Kaproopa. (Vuelve a llorar) No, Paratroopi, no hay solución... He visto cómo mi hermano ha pasado por esto mismo, y no hay cura. Da igual cuántos medicamentos des a un infectado... Ni la fiebre ni la infección desaparecen.

- Paratroopi. ¿Tienes fiebre? (Paratroopi se acerca a Kaproopa, pero esta se aleja)

- Kaproopa. ¡No! Atrás. Lo último que quiero es infectarte. Y sí, tengo fiebre. Ayer antes de irnos a dormir tenía 38,8º.

- Paratroopi. (Intenta aguantar su tristeza) Alguna solución tiene que haber...

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(Al día siguiente, por la mañana, Kamek está despierto en su habitación con la radio encendida. Busca emisoras hasta dar con la acertada)

- Radio. Hoy en las Noticias Champiñón, un grupo de Goombas y Koopas ha provocado el caos en el centro de la Ciudad Toad. Aunque se ha abatido a la mayor parte del grupo, varios de los sospechosos no identificados han desaparecido. Se recomienda a toda la ciudad permanecer en sus casas y salir a la calle lo menos posible. Los heridos han sido llevados al hospital de la Ciudad Champiñón, pero su situación no ha mejorado hasta el momento. (Kamek apaga la radio frustrado)

- Kamek. Este reino se cae por momentos, maldita sea... Es hora de reunión. (Coge su escoba mágica y sale volando por la ventana)

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(Un cuarto de hora después, a la habitación del Trío de Élite llegan por la ventana Kamek, sujetando a Don Huesito, y Paratroopi, sujetando a Fuzzya)

- Kamek. Aquí estamos ya todos. ¿Listos para una reunión?

- Fuzzya. Hasta nuestro último día vamos a hacer reuniones, increíble.

- Guydo. ¿No viene nadie más?

- Paratroopi. Negativo. No hemos encontrado a nadie más a la vista.

- Bombazulina. No estarás diciendo que somos los únicos que quedamos con vida en este castillo, ¡¿verdad?!

- Kamek. Supongo que habrá más gente encerrada en sus habitaciones, pero no podemos acceder a ellas. De todos modos, el aire es el lugar más seguro ahora. Tanto el castillo como el resto del Reino Champiñón se está llenando de infectados...

- Todos. ¡¿Qué?!

- Goombilón. Kamek, ¿y tu maldito plan de control de la infección?

- Kamek. Está claro que ha fracasado. Entre lo vagos que son los soldados y lo débiles que son... Muchos huyeron del castillo en cuanto tuvieron oportunidad.

- Fuzzya. Esto es sencillamente perfecto. Vamos a morir por idiotas.

- Kamek. A ver, silencio. Vamos a empezar la reunión. He recibido información sobre las muestras que envié del infectado.

- Paratroopi. ¿Y qué tal? ¿Hay solución?

- Kamek. Eh... Esto... No. (Todos se preocupan aún más. Kaproopa intenta contener sus lágrimas) Pero he recibido información. Se trata de un virus cuyo nombre acabo de olvidar.

- Kaproopa. Genial, Kamek, genial...

- Kamek. El virus se aloja en el cerebelo del hospedador y se hace con el control de sus movimientos. Pero esto es lo más curioso: los infectados no mueren. Solamente están poseídos.

- Guydo. (Dice irónicamente) Ah, perfecto. Sabiendo eso ya afrontamos la vida de otra manera.

- Kamek. (Ignora a Guydo y sigue hablando) Se sabe que el portador del virus es una lombriz típica del Reino Judía. Apuesto cualquier cosa a que la causante de todo esto es la que yo encontré hace dos noches.

- Goombilón. Y si esa lombriz es tan típica en ese reino, ¡¿por qué no se han infectado ellos primero?!

- Kamek. Probablemente sean inmunes...

- Don Huesito. (Deja de pensar y dice con energía) Me parece que tengo una idea.

- Bombazulina. ¿Cuál es?

- Don Huesito. Kamek, ¿dónde encontraste la lombriz esa?

- Kamek. Cerca del laboratorio, ¿por qué?

- Don Huesito. Si no me equivoco, en el laboratorio habéis llevado recientemente barriles de un refresco del Reino Judía.

- Kamek. La Chuckola, sí.

- Don Huesito. ¿Y si esa es la respuesta? ¿Y si ese refresco puede liberar de alguna forma el virus?

- Fuzzya. ¿Y tú qué sabes, Don Huesito?

- Don Huesito. Es por probar. Tengo el presentimiento de que es la respuesta.

- Goombilón. Pues yo no voy.

- Guydo. Ni yo.

- Paratroopi. Iré yo. (Todos miran a Paratroopi)

- Bombazulina. Cabo Paratroopi, es muy peligroso salir de aquí. Y encima no sabemos con certeza si el refresco puede funcionar.

- Paratroopi. Me da igual. Pienso hacerlo por mi Kaproopa.

- Kamek. ¿Y eso por qué? ¿Qué le pasa? (Kaproopa muestra los arañazos de su brazo y todos menos Paratroopi se alejan de ella) ¡¡Ah!! ¡Está infectada!

- Fuzzya. ¡Que no nos toque! Puede pasarnos la infección.

- Paratroopi. El contagio no es por el aire. Lo sé porque he estado cerca de ella durante bastante tiempo. (Se levanta de su asiento) En fin, iré al laboratorio.

- Kaproopa. ¡Espera! Quiero ir contigo.

- Paratroopi. No, tú quédate aquí.

- Kaproopa. ¿Para qué? ¿Para convertirme en una infectada igual? Prefiero ayudar.

- Fuzzya. Eso, eso. Que se vaya.

- Don Huesito. Yo también voy. (Todos miran ahora a Don Huesito) ¿Qué miráis? A mí no pueden hacerme nada. Estoy hecho de huesos, ningún virus me va a poseer.

- Kamek. Y parecía que nadie iba a salir voluntario...

(Paratroopi, Don Huesito y Kaproopa se levantan. Paratroopi coge a Don Huesito y los tres salen por la ventana. Quedan solos Kamek, Goombilón, Guydo y Fuzzya)

- Guydo. Bueeeno... Eh... ¿Y ahora qué hacemos?

- Goombilón. Pues esperar, a ver qué pasa.

- Fuzzya. Me aburro...

- Kamek. Pensemos un plan para escapar de aquí si Paratroopi falla con su plan.

- Guydo. Jefe Kamek, no seas pesimista.

- Kamek. Habiendo dejado todo en manos de vuestro amigo, no entiendo cómo no podéis ser vosotros también pesimistas...

- Goombilón. Estoy pensando... ¿No guarda Bowser su Turbokoopa en alguna parte del castillo?

- Kamek. (Hace un chasquido de dedos) ¡Claro! ¡Eso es! Se encuentra en el pequeño helipuerto de la parte trasera del castillo. Lo malo es que está cubierto por encima por un muro protector que sólo se puede abrir desde dentro...

- Guydo. Entonces mejor escapemos de este reino hasta encontrar la solución. Voy a llamar a Paratroopi, a ver si le pillo antes de que llegue al sótano. (Saca su móvil y empieza a marcar)

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(Mientras tanto, Paratroopi, Don Huesito y Kaproopa han entrado por la puerta de atrás del sótano. Caminan sigilosamente para evitar llamar la atención entre los infectados que hay por el lugar)

- Paratroopi. (Hablando en tono muy bajo) El laboratorio no está muy lejos de aquí. El camino está despejado ahora de infectados, así que cuando diga “tres”, salimos corriendo hacia él, ¿entendido? A la de una... (Don Huesito le corta)

- Don Huesito. (Hablando también en tono muy bajo) ¡Espera, espera! ¿Dices “tres” y salimos corriendo, o cuando digas “tres” nos ponemos a correr?

- Paratroopi. ¿Y eso qué más da? Salgamos corriendo y punto. A la de una... A la de dos... (suena dentro del caparazón de Paratroopi el móvil. Los tres se asustan) ¡¿Quién es ahora?! (Los infectados oyen los ruidos y miran al grupo) ¡¡A correr!! (Paratroopi y Kaproopa salen corriendo, Don Huesito sale corriendo detrás de ellos)

- Don Huesito. ¡Oye, que no has dicho “tres”!

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(Mientras tanto, de la habitación del Trío de Élite salen todos. Cada uno sujeta un objeto a modo de arma. Guydo sujeta un paraguas, Goombilón no lleva nada, Kamek su varita preparada y Fuzzya y Bombazulina nada. El pasillo está tranquilo, no hay infectados a la vista)

- Kamek. A ver, el plan es el siguiente. Vamos a ir a la cuarta planta y vamos a entrar en la habitación de Bowser. Una vez dentro, buscaremos la entrada al helipuerto.

- Fuzzya. (Mira a Guydo) ¿Y tú qué haces con un paraguas?

- Guydo. Mejor di que qué hago con este arma de matar infectados.

- Fuzzya. Sin comentarios...

- Guydo. ¿Qué? Es lo único que encontré en casa.

- Kamek. Yo iba a llamar a mi madre, pero no contesta...

- Goombilón. Si vuelve esa señora a este castillo, me da a mi que los infectados se mueren.

- Guydo. ¿Has dicho que no contesta? (Se alegra) ¡A lo mejor la han infectado!

- Kamek. Cállate, Sargento Guydo. ¿Quién iba a morder a mi madre?

- Goombilón. Cierto. Eso debe de ser carne caducada ya, ¿no?

- Kamek. ¡No lo decía por eso! Me refería a que ella es fuerte.

- Fuzzya. Hombre, fuerte... Ya tiene sus años...

- Bombazulina. Por favor, ¿podríamos dejar esta conversación para más tarde? No me gustaría ser presa de los infectados... (Siguen caminando hasta llegar a las escaleras. Suben al tercer piso y observan muchos infectados)

- Kamek. Ahora llega la parte más dura. Hay que llegar a las otras escaleras sin despertar su atención. Vamos a hacerlo de uno en uno. ¿Voluntarios? (Nadie se atreve) Está bien, iré yo primero... (camina sigilosamente hasta la otra zona y se esconde tras la pared. Mira al resto de secuaces y les hace gestos para que vayan hacia él)

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(Por otra parte, Paratroopi, Don Huesito y Kaproopa llegan a la puerta del laboratorio. Paratroopi abre con dificultad la puerta, mientras todos ven cómo se acercan los infectados)

- Kaproopa. Maldita sea, ¡estamos rodeados!

- Paratroopi. Entremos en el laboratorio.

- Don Huesito. ¿Estás loco? Una vez que entremos, no podremos salir. No hay ventanas ni nada por donde escapar. Será nuestra tumba.

- Paratroopi. Nos hemos arriesgado, y eso es lo que tiene arriesgarse... (los infectados se acercan. Kaproopa aguanta sus lágrimas)

- Kaproopa. Entrad vosotros. Yo los distraeré.

- Paratroopi. ¡¿Estás loca?! ¡Te matarán!

- Kaproopa. (Le vuelve a enseñar su brazo) Si de todos modos me transformaré tarde o pronto.

- Paratroopi. ¡No! (Don Huesito coge por la cintura a Paratroopi) Kaproopa, ni se te ocurra irte.

- Kaproopa. Paratroopi, sólo te pido un favor. Encuentra la cura... (Kaproopa se da la vuelta)

- Paratroopi. ¡No! ¡¡No!!

- Don Huesito. Paratroopi, por favor, entra en el laboratorio.

(Kaproopa se va al otro extremo del pasillo y empieza a hacer mucho rudio con las manos)

- Kaproopa. ¡Eh! ¡Venid todos vosotros! ¡Estoy sana! ¡Venid a infectarme! (Todos los infectados menos uno miran a Kaproopa y se acercan a ella. Kaproopa se pone a andar alejándose de Paratroopi y Don Huesito. Y todos le siguen)

(Minutos después, Paratroopi se encuentra sentado en una esquina con la mirada perdida, llorando. Don Huesito se acerca)

- Paratroopi. Ha sido mi culpa... Ella no debería haber venido conmigo...

- Don Huesito. No ha sido culpa tuya. No te tortures y busquemos la bebida del Reino Judía. ¡Ah! Por cierto, ¿puedes darme tu móvil? Me gustaría saber por qué demonios nos han llamado antes.

- Paratroopi. (Saca su móvil y lo tira al suelo) Toma, todo tuyo...

- Don Huesito. (Coge el móvil y mira la lista de llamadas perdidas. Ve el nombre de Guydo) Madre mía, era tu amigo el Sargento Guydo... Tal vez les haya pasado algo. Voy a llamarles, a ver si siguen aún con vida. (Empieza a marcar el número)

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(Mientras tanto, en la tercera planta, acaba de pasar a las otras escaleras Goombilón. Todos miran ahora al último, el Sargento Guydo)

- Kamek. (Hablando en tono muy bajo) ¡¿A qué esperas?! ¡Ven aquí, cobarde!

- Fuzzya. (Hablando en tono bajo también) Si hasta el miedica este (señala a Goombilón) ha pasado.

- Goombilón. Oye, que estoy delante.

- Guydo. (Pensando en su mente) Adelante, Guydo, tú puedes. (Avanza sigilosamente. En mitad del camino, le suena el móvil y todos se asustan) Yo maldigo a Paratroopi. Ojalá le infecten... (los infectados miran a Guydo) ¡¡A correr!! (Todos suben las escaleras despavoridos)

(Cuarta planta del castillo, no hay ningún infectado a la vista. Aparecen corriendo Kamek, Guydo, Goombilón, Fuzzya y Bombazulina)

- Kamek. ¡Ya estamos llegando! (Justo al lado de la puerta de la habitación de Bowser se encuentra Ratónito de espaldas moviendo la fregona de un lado al otro. Todos se quedan parados y lo miran)

- Guydo. Ratónito, deja de limpiar, debemos escapar de este castillo cuanto antes.

(Ratónito no contesta)

- Kamek. ¿Ratónito?

(Ratónito se da la vuelta y muestra un par de mordiscos en su brazo izquierdo y arañazos en su cara)

- Bombazulina. Madre mía, se lo han merendado...

- Ratónito. Grrr... ¡Groaar...! (Suelta la fregona y se pone a correr hacia ellos. Ellos lo esquivan y cae de bruces al suelo)

- Kamek. Con lo gordo que está ya no se levanta solo. Nos ha ahorrado el trabajo de luchar contra él.

- Fuzzya. Un momento, ahora que me recuerdo, Kamek...

- Kamek. ¿Sí?

- Fuzzya. ¿No nos dijiste hace unos días que el amo Bowser se encontraba enfermo? (De repente se oyen rugidos de Bowser dentro de la habitación. Todos palidecen)

- Guydo. Eh... Parece que ya se ha curado...

- Bombazulina. Y también parece que tiene unas ganas inmensas de vernos...

- Kamek. Maldita sea, es verdad... Lo más probable es que se haya transformado ya...

- Goombilón. (Dice irónicamente) Ah, ¿sí? No me digas.

(Empiezan a aparecer infectados por las escaleras)

- Guydo. Genial, simplemente genial. Estamos condenados... - Kamek. No, aún no. Hay una sala al lado de la de Bowser donde podremos refugiarnos. ¡Acompañadme! (Todos siguen a Kamek hasta una sala. Abren la puerta y se adentran en una oscuridad casi total. Cuando cierran la puerta, todo está oscurísimo, nada se puede ver. Se oye un sonido de interruptor y tiempo después se oyen a los infectados tocando la puerta para intentar, sin conseguirlo, entrar)


(Tiempo después, Don Huesito y Paratroopi descansan en el laboratorio. Un infectado está al otro lado de la puerta de entrada)

- Don Huesito. (Dejando una caja cerca de Paratroopi, hay muchas cajas iguales por todos lados) Ya está fuera todo el cargamento de bebida. ¿Lo probamos?

- Paratroopi. (Mira a Don Huesito) ¿Por qué estás tan seguro de que va a funcionar? Es un simple refresco, no sabemos con certeza lo que hace y ni siquiera lo hemos probado con nadie.

- Don Huesito. Cabo Paratroopi, ahora que ya lo tenemos, lo lógico es que lo probemos, ¿no? Y además estoy aquí porque tengo un presentimiento de que puede funcionar... Y si no, que nos quiten lo probado.

- Paratroopi. Adelante, probémoslo con el infectado que hay afuera. Y si no funciona y nos infecta, mejor. Es lo que me merezco...

- Don Huesito. (Coge una botella de Chuckola) Allá vamos... Paratroopi, cuando entre el sujeto, inmovilízale. (Se acerca a la puerta y la abre. Cuando entra el infectado, ve a Paratroopi y se dirige hacia él. A continuación, cierra de nuevo la puerta Don Huesito) ¡Adelante!

- Paratroopi. (Se coloca detrás del Koopatrullero infectado y le coge por el cuello, inmovilizándole) ¡Vamos! ¡Dale de beber!

- Don Huesito. Ahora mismo. (Abre la botella y le da de beber al infectado un poco del refresco) Suficiente. (Deja de darle de beber y Paratroopi tira al infectado al suelo) Crucemos los dedos para que funcione...

(El Koopatrullero infectado se retuerce en el suelo durante un minuto, hasta que se queda inconsciente. Segundos después, despierta y escupe algo de sangre al suelo)

- Paratroopi. (Se arrodilla en frente del Koopatrullero) ¡¿Estás bien?! ¡Di algo!

- Koopatrullero. A... Ayuda... Me duele mucho el brazo...

(Paratroopi y Don Huesito se miran contentos recíprocamente)

- Don Huesito. Normal, te han pegado un mordisco... Pero pronto te curarán, pronto...

(Un día en el infectado Reino Champiñón avanza hasta llegar la tarde)


(Música 2)

Cartel
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