FANDOM


(En una de las salas oscuras del Castillo de Peach, se encuentra Mario mirando fijmente su ordenador)

- Mario. Estas clases on-line de fontanería son un timo. Las cien monedas Toad peor invertidas... (Oye que alguien abre lentamente la puerta y da pasos lentos y casi sin hacer ruido. Mario se da la vuelta con la linterna en mano. Mueve la linterna por todos los lados y no ve a nadie) ¡Basta ya de bromas! ¿Quién es? (Alguien enciende las luces de la sala y Mario pega uno de sus botes gigantes por el susto)

- Luigi. Pues quién va a ser, tu hermano Luigi. ¿Qué hacías a oscuras?

- Mario. Cazar Boos, ¿a ti qué te parece? Estaba mirando el ordenador.

- Luigi. Ah, pues pon la página de Mario Fanon, que seguro que ha salido un nuevo capítulo de Los Tres Secuaces.

- Mario. Un momento, ¿tengo yo una página dedicada expresamente a mí?

- Luigi. Una no, muchas, pero no te pongas pesado y selecciona la página.

- Mario. Después de leer el capítulo me pondré a mirar esa página, a ver qué edad me echan, je, je...

- Luigi. A lo mejor también aparece información sobre quiénes son los padres de Bowser Jr.

- Mario. Siempre tienes que estropear cualquier momento, ¿verdad?

(Se ponen los dos a leer el nuevo episodio escrito)

Resumen

El sistema de iluminación medieval del castillo puede traer bastantes problemas en un día como en el de este episodio. Por muchos remedios que se le pongan, nunca se puede evitar en este castillo la mala suerte, y no solo esto se refiere a la iluminación. Para descubrir de qué se trata, leed este episodio intrigante y muy gracioso en los momentos de terror.

(Por la mañana, en el bar del Castillo de Bowser en la planta baja, Guydo y Paratroopi están tomando un refresco mientras Goombilón y Bombazulina están al otro lado del bar...)

- Goombilón. Bombazulina, ya has comprobado que esto se nos está yendo de las manos... ¿Deberíamos contarles a todos lo nuestro?

- Bombazulina. No, como bien dijiste, pueden intentar acabar con nuestra relación...

- Goombilón. Pero es que no quiero estar así de escondido por la vida. Mis amigos ya empiezan a estar mosqueados...

- Bombazulina. ¿Quiénes? ¿El tímido y el cerebrín?

- Goombilón. Exacto, y llevo el suficiente tiempo con ellos para saber que tarde o pronto nos descubri... (Aparecen de repente Guydo y Paratroopi, y Bombazulina y Goombilón se les quedan mirando sin decir una palabra y con los ojos muy abiertos) Pa-Pa-Paratroopi... Gu-Guydo... ¿qué hacéis aquí?

- Guydo. Pues nada, que veíamos que no volvíais y nos hemos preocupado. ¿Qué hacíais? (Todos se quedan mirando a Paratroopi, quien está boquiabierto)

- Bombazulina. ¿O-ocurre algo, Paratroopi?

- Paratroopi. Sí... sí que ocurre... (Bombazulina y Goombilón se asustan) Yo se muy bien lo que está pasando entre vosotros dos... (Bombazulina y Goombilón quedan boquiabiertos) Por eso estábais tan juntitos... y por eso Guydo y yo siempre os hemos visto juntos a menudo... (Goombilón y Bombazulina se quedan sin palabras)

- Goombilón. Yo... yo siento no habéroslo contado, pero es que... es que queríamos mantenerlo en secreto... ¿Nos perdonáis?

- Paratroopi. ¿Cómo no os íbamos a perdonar por una tontería? (Goombilón y Bombazulina se miran)

- Bombazulina. ¿Cómo que una tontería?

- Paratroopi. ¿Pues el qué va a ser? Lo que pretendíais hacer juntos...

- Goombilón. Eh... Paratroopi, ¿y qué es eso que íbamos a hacer juntos?

- Paratroopi. ¿Pues el qué va a ser? Ay, si no lo sabéis ni vosotros... ¿No íbais a gastarle una broma pesada a Kamek por lo del otro día? (Bombazulina y Goombilón caen al suelo y se vuelven a levantar más tranquilos. Señala a Goombilón) Tú trabajas para Kamek, (señala a Bombazulina) y tú eres su mejor amiga. Sólo puede significar una cosa: una broma pesada.

- Bombazulina. (Hablando en tono burlón, pero intentando convencer a Paratroopi) ¡Claro que sí! Qué inteligente eres Paratroopi. Y yo que pensaba que nadie nos iba a descubrir... Bueno, eh... Goombilón y yo tenemos que irnos a seguir planeando la... (guiña un ojo a Goombilón) broma pesada... (Bombazulina y Goombilón se van del lugar. Cuando ya sólo se encuentran en el lugar Paratroopi y Guydo...)

- Paratroopi. Si es que yo soy un hacha pensando...

- Guydo. Sí, pero sólo cuando te pones de verdad a ello... Oye, ¿no estaban muy nerviosos si sólo se trataba de una broma que ni siquiera era hacia nosotros?

- Paratroopi. Ay, Guydo, hay que ver lo incrédulo que puedes llegar a ser. En fin... (Alguien llama a la gran puerta de entrada) Este va a ser Korokoopa, que vuelve de su paseo y se ha dejado las llaves... (se acerca a la entrada lentamente caminando mientras habla con Guydo)

- Guydo. Menos mal que Goombilón se entretiene con Bombazulina ahora en eso. Ese pobre Goomba está muy solo.

- Paratroopi. Sí, la verdad es que necesita a alguien que le haga verdaderamente feliz.

- Guydo. (Mientras Paratroopi intenta abrir la puerta) Pues si él aún no ha encontrado a nadie, ¿por qué no le ayudamos nosotros?

(Paratroopi abre la puerta, y se encuentra a alguien inesperado. Se le queda mirando sin decir una sola palabra, hasta que al final el personaje inesperado dice...)

- Goombella. Ho-hola Paratroopi... Hola Guydo...

- Paratroopi. (Gira un poco la cabeza sin dejar de mirar a Goombella y le dice a Guydo sonriendo) Creo que ya hemos encontrado a ese alguien...

_____________________________________________________________________________________

(En la sala de Kamek, se encuentra el mago viendo el tiempo)

- Presentador Helicoguy. Buenos días. Hoy en El Tiempo se han detectado fuertes vientos huracanados que se dirigen al noreste del reino desde fuera. Además de esto, los próximos dos días el cielo estará nublado y habrá altas probabilidades de tormenta. A continuación les... (Kamek apaga su televisión y se pone a pensar)

- Kamek. Hmmm... Algo tengo que hacer para impedir que el viento se cuele por las pasillos... (Kamek pone su cara alegre) ¡Ya lo tengo! (Sale de su sala escopetado)

_____________________________________________________________________________________

(En la sala del Trío de Élite, se encuentra Goombilón descansando en el sillón, cuando entran de repente Paratroopi y Guydo sin llamar)

- Goombilón. Uf, ¡qué susto me habéis pegado! Llamad a la puerta antes de entrar... Ahora entiendo a Bowser...

- Paratroopi. Ya, ya... Lo sentimos, pero en cuanto te contemos lo que pasa, te alegrarás.

- Goombilón. (Pone cara de alegría) ¿Kamek nos va a subir por fin el sueldo?

- Guydo. No, mejor...

- Goombilón. (Pone una cara aún más alegre) ¿Es el cumpleaños de alguien y quieren que probemos la tarta?

- Guydo. No... mejor...

- Goombilón. (Pone una cara aún si cabe más alegre) ¿Vamos a...?

- Guydo. (Interrumpe a Goombilón) ¡Goombilón, cállate y déjanos hablar! (Goombilón se queda parado y calla) Paratroopi, te dejo que se lo digas tú.

- Paratroopi. Vale. Goombilón... ¡que Goombella ha roto con su novio!

- Goombilón. (No sabe qué es lo bueno de eso) Bueno... ¿y qué?

- Paratroopi. ¡Cómo que y qué! Está libre, y además quiere estar contigo...

- Goombilón. Ah, no, no... Yo no pienso ser el segundo plato de nadie...

- Guydo. Venga, hombre, no te hagas de rogar, que no te comes una rosca desde hace muchísimo tiempo...

- Goombilón. Perdona pero os lo dije y os lo vuelvo a repetir. Ya estoy con alguien. Y no necesito no quiero a nadie más.

- Guydo. Goombilón, tal vez puedas engañar a Korokoopa y a otros, pero no caerá esa breva con nosotros...

- Goombilón. ¡Pero que os estoy diciendo que sí! ¡Ese, í! ¡Sí!

- Paratroopi. Ah, ¿sí? Pues dinos quién es y ya está.

- Goombilón. N-no puedo... es un secreto...

- Guydo. ¿Ves cómo es mentira? Venga, que tú y Goombella habéis quedado esta noche a las diez en una de las mesas privadas del bar del castillo.

- Goombilón. ¡No pienso ir!

- Paratroopi. Venga... Venga... Venga...

- Goombilón. ¡Que no!

- Paratroopi. Venga... Venga... Goombilón, sabes de sobra que puedo estar así unas cuantas horas...

- Goombilón. ¡Ahhh! Ya está bien. ¿Si quedo con ella me dejaréis en paz? (Guydo y Paratroopi asienten) Pues venga... vale... (Guydo empieza a dar saltos de alegría y Paratroopi empieza a hacer ochos en el aire de la emoción. De repente, le suena a Guydo su móvil, pero busca en su mochila su walkie-talkie)

- Paratroopi. Que no es el walkie-talkie, que te están llamando por el móvil...

- Guydo. (Busca y coge el móvil y lo pone en “manos libres”) ¿Sí?

- Kamek. (Hablando con el Trío de Élite por el móvil) ¡Trío de Élite! ¡Moved el culo hasta la tercera planta!

_____________________________________________________________________________________

(Una vez en el pasillo de la tercera planta, frente a una de las ventanas, se quedan atónitos los miembros del Trío de Élite al ver una ventana tapada entera con una tela gruesa en la que hay pintado un círculo azul claro y pegada con celo)

- Kamek. Bueno, ¿qué os parece?

- Goombilón. Pues que hay métodos mejores de envasar al vacío el castillo... Je, je...

- Kamek. Déjate de bromas, Goombilón. Vientos huracanados van a llegar al reino, y con esta protección no se va a colar nada.

- Paratroopi. ¿Y a qué viene el circulito?

- Kamek. Ah, es algo que he pintado para decorarlo un poco. He pintado círculos azules, cuadrados verdes y triángulos rojos. ¿Qué os parece?

- Guydo. Pues que no deberías habernos llamado si ya lo tenías tú bien claro.

- Kamek. Ah, callaos...

(Mientras tanto, en el sótano del castillo, Panyo está leyendo una señal mientras piensa en su mente...)

- Panyo. Estos tíos deben tener un gran tesoro en esa cámara tan grande... ¿Qué dice en esta señal? Uh... Golpear cuadrados, círculos y triángulos... Aquí no hay nada parecido... Voy a subir...

_____________________________________________________________________________________

(En el bar del castillo, se encuentra un Boo tomando un refresco, y un Paratroopa camarero está limpiando un vaso. Llega Panyo y ve en las ventanas las telas con las figuras que busca)

- Panyo. Ah... seguro que son esas las figuras que tengo que golpear... (Se queda esperando detrás de una mesa)

- Paratroopa camarero. Buenos días, señorita Boo. ¿Qué tal?

- Boo. Estoy bien.

- Paratroopi. ¿Y qué hay de tu Koopa?

- Boo. Mi amorcito está limpiando nuestra habitación. No quiere que lo haga yo, quiere que descanse. Es más mono... (El camarero se gira para colocar el vaso, y Panyo aprovecha el momento para pasar a espaldas de ellos dos. Con cuidado, se acerca a las ventanas y va rompiendo las telas)

- Panyo. Seguro que hay más es las plantas supriores... (sigilosamente, se dirige a las escaleras y sube un piso. Se queda escondido en las escaleras, esperando a que los que allí se encuentran se vayan)

- Korokoopa. ¡Esto deberían habérmelo consultado!

- Obrero Huesitos. Kamek nos dio órdenes de entrar en las habitaciones pertinentes en cuanto al caso de la gran grieta del castillo.

- Korokoopa. Pero es que no se pueden meter en mi intimidad sin una orden... Y encima sin llamar...

- Obrero Huesitos. Tenemos órdenes de Kamek de entrar para reparar la gran grieta.

- Korokoopa. Pues yo sin una orden escrita y firmada no les dejo entrar. Que aquí estamos hartos de ladrones disfrazados... (los obreros se dirigen a las escaleras para subir a la tercera planta, y Panyo intenta esconderse pegado a la pared para que no le vean. Korokoopa se mete en la habitación, y Panyo aprovecha el momento para ir rompiendo las telas que cubren las ventanas. Panyo sube a la segunda planta, y ve a un Hermano Chomp y al Sargento Guydo juntos. Goombilón y Paratroopi se encuentran al final del pasillo, sujetando un metro. El Sargento Guydo lanza un Chomp Cadenas pequeño, y cuando toca el suelo llega Goombilón y dice...)

- Goombilón. ¡Seis metros! (El Hermano Chomp coge otro Chomp Cadenas y lo lanza con tanta fuerza que rompe la tela de la ventana y sale fuera del castillo. Todos se empiezan a reir menos el Hermano Chomp) ¡Ja, ja, ja! Como se entere Kamek, la que te va a armar... (Panyo se da por satisfecho y sube a la tercera planta, escondiéndose de nuevo)

- Kamek. ¿Cómo que orden escrita y firmada?

- Obrero Huesitos. Dice que sólo con eso nos dejará pasar.

- Kamek. Qué ganas tiene Korokoopa de tocar las narices... Tanta precaución y luego se dejan las puertas siempre abiertas... En fin, pasad a mi habitación, que tengo papel y lápiz en mi mesa... (Kamek y los tres obreros se meten en la habitación, Panyo sale de su escondite y rompe la tela de las útlimas ventanas de los pasillos)

- Panyo. Ji, ji... Seguro que ya estará abieta la puerta hacia la gloria... Tesoro, ¡ya eres mío! (Panyo sale disparado escaleras abajo hacia el sótano)

_____________________________________________________________________________________

(A las diez menos cuarto de la noche, el Trío de Élite se encuentra en el bar del castillo, en la planta baja)

- Goombilón. Yo... no estoy seguro de esto... Todavía estoy a tiempo de irme de aquí... (Intenta escaparse, pero Guydo y Paratroopi le retienen)

- Paratroopi. Goombilón, la Goomba de tu vida está a punto de llamar a esa puerta, y no debes dejarla escapar...

- Goombilón. Pero es que yo...

- Guydo. ¡Ni peros, ni peras! Te vas a quedar aquí seguro mientras nosotros dos estemos aquí. Nada va a hacernos cambiar de opinión... (Un fuerte viento entra por las ventanas y apaga todas las llamas del castillo menos las del sótano. Todos se quedan a oscuras en el castillo, muy asustados. El Paratroopa camarero enciende unas velas con una cerilla por todo el bar) ¡¿Pe-pero qué?! ¡Deberían haber funcionado las...! (Mira las ventanas) A-alguien ha roto la protección...

- Paratroopi. Vamos a quejarnos a Kamek... Pero ten cuidado, Sargento Guydo, que las escaleras no se ven...

- Guydo. Las subiré gateando, ¿no te fastidia? Tú, Goombilón, ni se te ocurra moverte de aquí, ¿eh? (Guydo y Paratroopi se dirigen hacia las escaleras, y llega Bombazulina, le da un beso a Goombilón y se pone a hablar un poco asustada con él. Mientras tanto, en la sala de Kamek, el mago disfruta de su iluminación eléctrica mientras lee un libro de magia de la biblioteca del castillo)

- Kamek. Uh... Este hechizo nunca lo había visto... Haber cuanta magia requiere... ¿Cinco puntos? Pues ya puede ser bueno. Un día lo probaré. (Oye que llaman a su puerta) ¿Quién será a estas horas? (Kamek se dirige a la puerta, y al abrirla sólo ve oscuridad, pero la luz de su habitación ilumina decenas y decenas de caras, dándole tal susto de muerte que grita) ¡¡Ah!! ¡No me déis estos sustos! ¿Y por qué venís tantos aquí?

(Todos los allí presentes: Paratroopi, Guydo, Spiriny, Korokoopa, Popkey, un Elasto Piraña, un Hermano Chomp, varios Hermanos Martillo, dos Goombas, un Boo, un Koopa, varios Huesitos, tres Koopatrulleros, Fuzzya, Don Huesito y Spine el pingüino no paran de gritar, hablar e insultar a Kamek por lo ocurrido. Todo este ruido despierta a Ratónito, que furioso se dirige a unirse al grupo muy ruidoso)

- Ratónito. ¡Esto es una vergüenza!

- Kamek. A ver, ¡silencio! ¡¡¡SILENCIO!!! (Todos se callan) Qué ganas de que vuelva Bowser... A ver, ¿qué pasa? ¿Y por qué está el pasillo a oscuras?

- Fuzzya. Pues mira macho, podemos responderte las dos preguntas con una sola respuesta.

- Kamek. Oye, Fuzzya, ni se te ocurra hablarme así o te enterarás de lo que es bueno.

- Paratroopi. Ey, (señala a Fuzzya y a Don Huesito) ¿Y estos dos quiénes son? No les conozco.

- Don Huesito. Nosotros somos los encargados de las dos fortalezas anexionadas a este castillo. Encantado... (Don Huesito le da la mano a Paratroopi y a Guydo)

- Kamek. A ver, dejando a parte los saluditos, ¡me puede explicar alguien qué está pasando!

- Popkey. ¿Pero no lo ves? ¡Que el castillo está a oscuras! Un viento muy fuerte ha apagado todas las luces del castillo, y yo no puedo vivir a oscuras. ¡Los espíritus llegan cuando se apaga todo, y en ese momento comienzan a pasar cosas inexplicables y peligrosas! ¡¡Socorro!! (Sus compañeros intentan calmarla)

- Paratroopi. Caray... No me extraña que le dejara su novio…

- Popkey. (Su cara se oscurece y se enfada mucho mientras habla tranquilamente) Paratroopi... Cierra esa boca antes de que te quedes sin lengua...

- Paratroopi. ¡Kamek! ¡Esa loca me ha amenazado! (Varios compañeros intentan sujetar a Popkey, que furiosa intenta abalanzarse contra Paratroopi)

- Kamek. ¿Pero cómo se han podido apagar las llamas? Antes de que llegara este huracán ya había tomado precauciones... Puse protección en las ventanas...

- Guydo. Pues al parecer algún cachondo las ha roto...

- Ratónito. Ay, madre mía. A ver si ha sido el Gran Hermano Martillo, buscando venganza...

- Korokoopa. ¿Pero ese no había muerto?

- Popkey. ¡Ay! ¡A ver si va a haber sido su espíritu, que sigue vagando por aquí! ¡¡Ahhh!! (Todos se asustan y pegan gritos, pero no se mueven)

- Fuzzya. ¡Ca-calma! Si nos mantenemos unidos todos, no pasará nada...

- Kamek. ¿Queréis dejar de decir tonterías? (Se pone a pensar en alto) ¿Quién querría romper unas telas con círculos... cuadrados... (se comienza a asustar) triángulos... (su cara se pone pálida) ¡Alguien ha intentado abrir la cámara frigorífica!

- Ratónito. Pero si no hay ya nada congelado ahí... Y encima estamos pagando luz para nada...

- Kamek. Sea quien sea, se va a enterar... (Intenta salir de la entrada de su habitación, pero sus inferiores y compañeros que están en el pasillo intentan retenerlo)

- Spiriny. Tío, si no se ve nada... Pero absolutamente nada...

- Kamek. Ah, ¿sí? ¿Y cómo habéis llegado aquí?

- Korokoopa. Con una linterna que tenía guardada en un cajón.

- Kamek. Pues acompáñame, que si el ladrón nos pilla a uno por sorpresa, al menos queda el otro...

- Korokoopa. (Su cara se pone pálida) No, no. Yo no voy...

- Kamek. ¿Algún voluntario? (Nadie sale. Todos están muy callados) Pues bien... Total, no va a poder robar nada... (Se quedan todos parados unos segundos. Guydo mira su reloj y pega tal grito que asusta a todo el mundo y todos empiezan a gritar de miedo)

- Guydo. ¡¡Ah!! ¡Las diez menos cinco! ¡Vamos, Pararoopi, que Goombella está a punto de llegar! (Los dos se van, dejando al gran grupo a solas. Se quedan un poco más callados todos y parados. De repente, de un jarrón junto a la puerta de Kamek sale Roger pegando un bostezo en forma de “Boo”)

- Roger. ¡Fooooo! (A todo el mundo se le para el corazón del susto. Los Koopas se esconden en sus caparazones, al igual que lo Spinies; el Boo se tapa la cara; los Hermanos Martillo y el Hermano Chomp se quedan grises y ásperos como piedras, los Huesitos se descomponen en todos sus huesos y caen al suelo, los Goombas se desmayan y Popkey explota. Tras cinco segundos, todos vuelven a la normalidad)

- Kamek. ¡Roger! ¡Casi nos matas!

- Roger. Me haféis despertado de la siesta con tanto grito. A ver si os calláis, que no son horas...

- Korokoopa. Un momento... En viento fuerte ya a amainado bastante. Ahora parece que sólo llueve, así que podemos volver a encender las llamas.

- Kamek. Sí, pero vamos a tardar un buen rato...

- Korokoopa. Ahí quería yo llegar. Roger, ¿tú no escupes fuego por la boca?

- Roger. Sí... ¿pero por qué? (Comprende la idea de Korokoopa) Ah, no... ¿En serio me vais a hacer trabajar a estas horas? (Todo el mundo asiente) ¿Y... si me niego?

- Kamek. (Sonríe) Pues que tiro tu jarrón por la ventana... Je, je...

- Roger. Ah, bueno. En ese caso sí... Sólo preguntaba por curiosidad, que quede claro... (Coge aire. Mientras tanto, en el bar del castillo, se encuentran Goombilón y Bombazulina hablando...)

- Goombilón. Cómo se lo están pasando nuestros compañeros...

- Bombazulina. Ya... gritan mucho, ja, ja. ¿Quieres que vayamos a ver qué pasa?

- Goombilón. (Poniéndose nervioso) Eh, esto... No puedo... Es que he quedado con mis amigos del Trío de Élite.

- Bombazulina. ¿Aquí? ¿Para qué?

- Goombilón. (Poniéndose mucho más nervioso) Pu-pues... Mujer, para tomar café o algo...

- Bombazulina. ¿Café? ¿Por la noche?

- Goombilón. Mis amigos son así... Bueno, ve tú y pásatelo bien por mí, ¿quieres?

- Bombazulina. Está bien, mi gran Goomba... (Paratroopi y Guydo llegan sin hacer ruido y ven a Goombilón y a Bombazulina. Bombazulina le da un beso a Goombilón, y Guydo y Paratroopi se quedan impresionados. Bombazulina pasa al lado de ellos muy contenta) ¡Hola chicos! Ahí está Goombilón esperándoos... (Bombazulina se va)

- Paratroopi. Por el gran Goomboss... Era verdad lo que decía Goombilón...

- Guydo. Y encima nosotros haciendo de celestinas para juntar a Goombilón con otra... (Se queda pensando un momento)

- Paratroopi. La hemos fastidiado, ¿no?

- Guydo. Como nunca, Paratroopi, como nunca...

- Paratroopi. Hay que contárselo a Goombilón antes de que llegue... (llama fuertemente alguien a la puerta) Goombella...

- Guydo. (Habla al Paratroopa camarero que se encuentran mientras Paratroopi se dirige a la puerta para abrirla) Para que no se vaya Goombella de la lengua, que sea una cena rapidita, sin postre ni nada...

- Paratroopa camarero. ¿Quién es Goombella?

- Guydo. Nadie, usted haga lo que le hemos dicho...

- Paratroopi. (Abre las grandes puertas y ve a Goombella) Hombre, Goombella. Qué sorpresa...

- Goombella. ¿Sorpresa? Pero si sabías perfectamente que venía...

- Paratroopi. Eh... ya lo sé. Era un dicho. Pasa por aquí... (Paratroopi dirige a Goombella hacia una sala pequeña en donde está Goombilón. Cuando se ven Goombella y Goombilón, Paratroopi sale de la sala, cierra la puerta y se queda al otro lado con Guydo)

- Goombella. Esto... Hola, Goombilón.

- Goombilón. Eh... Hola, Goombella... (Se quedan unos instantes parados) ¿Cenamos?

- Goombella. Está bien, ja, ja... (Ambos se sientan en sus respectivas sillas y mientras cenan, intentan crear conversación) Eh... Esto... ¿Y qué tal?

- Goombilón. Bien, ¿y tú?

- Goombella. También bien... (Se queda unos instantes pensativa) Esto... Goombilón, quiero pedirte perdón por el malentedido que ocurrió hace tres meses...

- Goombilón. No, no te preocupes. Me dejaste muy dolido... pero con el tiempo se me pasó.

- Goombella. Goombulote y yo ya cortamos hace un mes, y por eso estoy aquí. (Se queda mirando a Goombilón) Mira, y como gesto de buena voluntad voy a llamarle para que sepas que es verdad...

- Goombilón. (Poniéndose nervioso) No, no, ¡pero no le llames!

- Goombella. (Hablando por el teléfono) ¿Goombulote? Mira, que quiero decirte que ahora estoy en el Castillo de Bowser con Goombilón (casi le da un ataque cardíaco a Goombilón) y que es el mejor Goomba que he conocido. ¿Te enteras? (Cuelga y le habla a Goombilón) Qué mal le ha debido de sentar eso. Qué gusto me da...

- Goombilón. ¡Pero por qué le has dicho a esa bestia mi nombre y dónde me encuentro! ¡Me va a matar!

- Goombella. Que no, hombre, que él aparenta mucho, pero no es como parece...

(Mientras tanto, fuera de la sala, Paratroopi y Guydo están quietos, esperando a que la cena termine cuanto antes. De repente, llega Bombazulina y los secuaces se quedan boquiabiertos)

- Bombazulina. ¡Hola chicos!

- Guydo. ¡Bombazulina! ¡Qu-qué haces aquí!

- Bombazulina. Que me he dejado la linterna... No me quiero dar un golpe subiendo las escaleras. Qué tonta, ja, ja... ¿No estaba Goombilón con nosotros?

- Paratroopi. (Nerviosísimo) N-no... E-esto... Está en... ¡en el baño! Sí, en el baño...

- Bombazulina. Ah, está bien...

(Al mismo tiempo, dentro de la pequeña sala...)

- Goombilón. Mira, ahora que estoy a punto de morir quiero aclarar un malentendido muy tonto que ha ocurrido. Ahora soy yo el que tengo novia y el que está feliz de la vida. ¿Entiendes?

(Mientras tanto, fuera de dicha sala...)

- Bombazulina. Esa es la voz de Goombilón... No entiendo lo que dice, pero no viene del baño... (Paratroopi y Guydo niegan con la cabeza, muy asustados) Dejadme entrar ahí... (Bombazulina avanza, pero la sujetan los dos secuaces)

(Al mismo tiempo, dentro de la pequeña sala...)

- Goombella. ¿Y entonces por qué me humillas trayéndome aquí?

- Goombilón. Son mis amigos, que los muy tontos todavía no se han enterado de que estoy con Bombazulina. Y ya está bien. En cuanto salga de esta cena trampa me van a oír todos, incluso el más sordo.

(Mientras tanto, fuera de la sala, Bombazulina consigue esquivar a Paratroopi y a Guydo y entra en la pequeña sala. Al encontrarse a Goombella y a Goombilón en una sala bien iluminada y bonita, se queda inmóvil, seria)

- Bombazulina. Que... Que... ¿Qué es esto, Goombilón?

- Goombilón. Bombazulina, esto no es lo que parece. En cuanto te lo explique, te vas a reir.

(Llegan Paratroopi y Guydo)

- Guydo. Goombilón, descubrimos demasiado tarde que tenías razón... L-lo sentimos...

- Bombazulina. (Mira a Guydo y después vuelve a mirar a Goombilón medio llorando) Ah... ¿qué encima estos dos sabían lo nuestro? Bueno... ya no es lo nuestro... Goombilón, esto se ha acabado. Y encima seguro que los bocazas de tus amigos ya se lo han contado a medio castillo...

- Goombilón. (Medio llorando también) Por favor, Bombazulina, déjame que te lo expli...

- Bombazulina. (Interrumpe a Goombilón) ¿Para qué? ¿Para que me hagas más daño aún? Yo me pienso ir de este castillo... Desde que he vuelto aquí no me han ocurrido más que desgracias...

- Goombilón. Hombre, ¿y qué hay de nuestra bonita relación?

- Bombazulina. Mira, cállate mejor... ¡Vete al infierno! Bueno, eso no, que ya estáis todos en él... Me voy...(Bombazulina se va llorando del lugar, dejando a Goombilón llorando y a Paratroopi, Guydo y Goombella con él)

- Goombella. Bueno... Esto... ¿Nos terminamos la cena? (Todos la miran) Es que esto está exquisito... (Alguien golpea fuerte y furiosamente la puerta mientras grita...)

- Goombulote. ¡Goombilón! ¡Abre si tienes valor! ¡En cuanto entre te vas a enterar! ¡Sal!

(Al día le quedan unas pocas horas. La tormenta está amainando, y Roger está devolviendo la luz a todo el castillo. Todos los trabajadores vuelven a sus camas para descansar en una nueva noche un poco distinta a las demás)

(Al día siguiente, Goombilón se despierta antes que sus amigos y se va a la habitación de Bombazulina. Abre la puerta, llamando antes, pero ve que nadie contesta. Al entrar, ve que la habitación está vacía, pero con los muebles y demás. Va rápidamente a la sal de al lado, la de Kamek, y llama a la puerta. Kamek tara un minuto en abrir a Goombilón)

- Kamek. ¡Goombilón! ¡Qué son estas horas de la mañana de llamar! Ya puede haber fuego en el castillo para haberme despertado...

- Goombilón. ¡No, peor! ¡Bombazulina no está en su habitación!

- Kamek. Si es que no deberías haberla dejado por esa Goombella...

- Goombilón. ¡Que no la dejé! Un momento.... ¿cómo sabes tú eso?

- Kamek. Chaval, aquí las paredes son de papel. Nos enteramos de todo... tarde... pero nos enteramos... (ve que Goombilón no lo entiende) Que nos lo han contado a todo el castillo el Cabo Paratroopi y el Sargento Guydo...

- Goombilón. ¡¿Qué?! Serán chivatos... Bueno, ¿y dónde está Bombazulina?

- Kamek. Hace dos horas, mientras todos estábais durmiendo, vino a mi habitación cargada de maletas a despedirse se mí y de otros. Un Helibote la estaba esperando afuera para irse a trabajar en una de las misiones muy especiales encomendadas por Bowser fuera del Reino Champiñón.

- Goombilón. (Muy dolido) ¿Y te dijo algo sobre mí?

- Kamek. Ah, sí, dos cosas. Primero: que te den. Y segundo: que no intentes buscarla, que nunca la encontrarás.

- Goombilón. (Muerto sentimentalmente) Pe-pero... ¿te dijo por casualidad a dónde se iba?

- Kamek. No me lo quiso decir... Tal vez piensa que podrías sacarme la información. Supongo que el único que lo sabrá es Bowser...

- Goombilón. Está bien. Me voy a preparar las maletas y un Helibote para lsla Almohada...

- Kamek. Venga ya, si eso es gigante. Más te vale esperar una semana a que vuelva... Anda, vete a descanasar, que todos lo necesitamos...

- Goombilón. ¡Pero es que no puedo dormir pensando en que Bombazulina cree que soy un mentiroso infiel...

- Kamek. Hombre, si te vas con otra, razón no le falta...

- Goombilón. ¡¡Que yo no me fui con nadie!!

(Un nuevo día está comenzando en el castillo. Poco a poco los Boos despiertan con sus risas a los trabajadores del castillo)

Cartel

¿Te ha gustado este episodio? Puedes volver a la página principal de Los Tres Secuaces haciendo clic aquí. O también puedes ver el siguiente capítulo aquí.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.