FANDOM


Máquina atención
Es recomendable que abras esta página en otra pestaña más para que sea más fácil el uso de las músicas.

Resumen

De nuevo, Bowser quiere secuestrar a Peach, pero esta vez querrá hacerlo de un modo diferente. Lo deja todo en manos de Kamek, y este a su vez lo deja en manos de un sicario... pero también en manos del Trío de Élite. ¿Conseguirán lo que se proponen?

Músicas

1.
Paper Parade! - Mario & Luigi Paper Jam Music

Paper Parade! - Mario & Luigi Paper Jam Music

 (Desde 3:59 hasta 4:16) 2.
Madness Combat 5

Madness Combat 5.5 Theme

(Una mañana en la sala real de Bowser se encuentran el amo, Kamek y el Trío de Élite. Don Koopatrulleros protegen la puerta de entrada)

- Bowser. ¡Secuaces!

- Kamek. Amo Bowser, ¿qué ocurre?

- Bowser. Hoy me vais a traer a la princesa Peach a este castillo, como siempre intentamos.

- Kamek. Pero amo, ¿no lo va a hacer usted como de costumbre?

- Bowser. ¿Me estás diciendo cómo hacer mi trabajo?

- Guydo. (Dice para sí mismo, en bajito) Si al menos trabajara...

- Bowser. ¡Sargento Guydo! Repite lo que has dicho... (mientras habla se golpea las manos una con otra)

- Guydo. Pues decía que... hacía un día muy bonito.

- Goombilón. ¿No puede enviar si acaso a la Brigada Infantil?

- Kamek. (Le susurra a Goombilón) Recluta Goombilón, ¿cómo se te ocurre decirle al amo motes que ha inventado el castillo?

- Goombilón. Ups, quise decir que si no podía mejor enviar a los Koopalings.

- Bowser. Mira, sólo me faltaba que únicamente uno de ellos se hiciera daño durante el viaje como las otras veces. Además que este castillo debe ponerse la pilas cuanto antes, que estáis vagueando mucho y yo no pago a vagos.

- Paratroopi. (Dice también en bajito) Con lo que nos paga, como para no hacer el vago...

- Bowser. (Le sale fuego de sus orificios nasales de la furia que tiene) Y ahora el Cabo Paratroopi también. Me estáis perdiendo todos el respeto. ¡Soy vuestro amo y haréis lo que YO os diga! Y ahora a planear algo para raptar a la princesa.

(Los cuatro esbirros de Bowser abandonan la sala)

Diálogo

(Tiempo después, el Trío de Élite entra en la sala de Kamek)

- Kamek. Pasad, pasad, Trío de Élite.

- Guydo. Hola de nuevo, jefe Kamek.

- Goombilón. ¿Ya has pensado algo?

- Kamek. El Castillo de Peach es una fortaleza que tiene varios puntos débiles, pero los compensa con algo super fuerte... Y ese es Super Mario. ¿Cuándo hemos podido raptar a Peach?

- Guydo. ¿Cuando dormía?

- Kamek. No.

- Goombilón. ¿Cuando desayunaba?

- Kamek. ¡No!

- Paratroopi. ¿Cuando dormía?

- Kamek. ¡Pero si he dicho que no! Dejadme contestar. Hasta donde llega mi memoria, Peach ha sido raptada cuando Mario o estaba distraído o estaba lejos de ella. Y el plan es ese. Volver a distraer a Mario.

- Guydo. ¿Qué pretendes?

- Kamek. He contratado a un sicario para que se entretenga con Mario mientras vosotros, Trío de Élite, os adentrais en el castillo y os lleváis a Peach.

- Goombilón. ¿Y quién es ese sicario?

- Kamek. (Hace un chasquido de dedos y de detrás de él sale Basilix. El Trío de Élite al verse sienten un escalofrío y pegan tal bote que casi golpean el techo con sus cabezas) Decid hola a Basilix.

- Guydo. ¡Ka-Kamek! ¡Pero qué has hecho!

- Kamek. Oye, tan mal plan no es, ¿eh?

- Goombilón. Kamek, ¿puedes acercarte a nosotros un segundito? (Kamek se acerca a ellos y empiezan todos a susurrar sin que les oiga Basilix)

- Paratroopi. ¡Pero cómo se te ocurre contratarle!

- Kamek. Oye, es un sicario barato. Encontré un anuncio suyo en la tele.

- Goombilón. ¿Pero tú qué canal ves? (Dice en tono irónico) ¿Teletortazo, venganzas sencillas?

- Kamek. Pues no.

- Goombilón. Ya, Kamek, era ironía.

- Guydo. Por si no te has dado cuenta, ese Koopa oscuro es el que envió Bowser a los Hermanos Koopa para cobrar sus deudas.

- Kamek. ¡Ostras! (Mira a Basilix y vuelve al grupo a susurrar) Ya decía yo que ese me sonaba de algo. (El Trío de Élite cae al suelo por lo que ha dicho Kamek y se vuelve a levantar)

- Paratroopi. (Temblando) Ay... ¿Se acordará de nosotros?

- Guydo. Y yo qué sé, pero lo vamos a comprobar. (Guydo pega un empujón a Paratroopi y hace que se adelante en frente de Basilix. Paratroopi está pálido del miedo e intenta irse hacia atrás, pero Goombilón, Guydo y Kamek se lo impiden)

- Paratroopi. (Mirando a Basilix con los ojos bien abiertos) Ho-hola...

- Basilix. Buenos días.

- Paratroopi. ¿Sabe quiénes somos?

- Basilix. No... ¿Debería saberlo?

- Paratroopi. ¡No! Es decir... No, no tiene por qué... (Paratroopi se da la vuelta con cara de alegría)

- Kamek. Ese golpe que le metisteis en la cabeza le ha quitado la memoria. ¡Perfecto!

- Goombilón. Que no le golpeamos, se cayó de una ventana...

- Kamek. En fin, sea lo que sea... (se acerca a Basilix y le pone en frente de su cara una foto de Super Mario) Este es el tipo que debes destruir. Vive en el castillo ese a lo lejos. (Lo señala desde la ventana de su habitación) Ese que es rosa.

- Basilix. Entendido. Ahora tiene que escoger el método de sufrimiento que quiere que utilice.

- Kamek. ¡Anda! ¿Se puede elegir eso? ¿Cuáles son las opciones?

- Basilix. Patada final que lance a la víctima por los aires, golpes mortales, pinchos venenosos...

- Kamek. Hmmm... Patada por los aires. Quiero que el amo Bowser vea a un fontanero volando por primera vez, jajaja.

- Basilix. Está bien. Sepa que yo no le voy a fallar. Yo nunca fallo.

- Kamek. (Dice por lo bajito. Basilix no le llega a escuchar) Bueno, eso que tú recuerdes.

- Basilix. Y además cada dos envíos como sicario, el tercero le saldrá un 30% de descuento.

- Kamek. ¡Hala! Eso no lo sabía tampoco. Pues tal vez aprovecho y me llevo por delante al bigotudo de verde y al amarillo de las narices.

- Guydo. Yo una vez vi a uno con gorra morada y muy delgado.

- Kamek. Yo nunca he visto a alguien como el que has dicho, y no me gastaré el dinero para que luego no haya nadie así. (Mira de nuevo a Basilix) Ahora quiero que me enseñes algún movimiento o ataque. Quiero ver que vales como sicario.

- Basilix. ¿No confía en mí?

- Kamek. Pues sinceramente no. No me voy a gastar lo que me has pedido para que luego el que salga volando por los aires seas tú.

- Basilix. Está bien. Apuntaré a otro lado en donde no estén ustedes. (Kamek y el Trío de Élite se ponen detrás de Basilix mirándole. En ese momento entra por la puerta Kammy con frasquitos en la mano)

- Kammy. (Dice mientras abre la puerta...) Hijo, mira lo que he encontrado en un mercado del Bosque Encapotado o como se llame ese lugar nuevo. Son unos frasquitos que contienen un líquido de teletransporte instantáneo y otros que aumentan el tamaño temporalme... (Basilix no se da cuenta de que Kammy está entrando, sus ojos se colorean de rojo intenso, Kammy los mira y Basilix petrifica a la Magikoopa anciana. Los frascos caen al suelo)

- Kamek. ¡Ahhh! ¡Pero qué le has hecho a mi madre desgraciado! (Se acerca a Kammy y la toca, comprobando que es una roca pura y dura)

- Basilix. Tranquilo, cuando utilice este ataque de nuevo en otra dirección el efecto se le pasará.

- Kamek. Ah bueno, ¿y a qué esperas?

- Basilix. Oye, es que tengo que descansar cinco minutos para ello. (Kamek golpea ligeramente su cabeza contra la pared por la frustración que siente)

_______________________________________________________________

(En una base alejada de cualquier reino, archipiélago, comarca... el Gran Hermano Martillo se encuentra dentro de una de las muchas salas que esconde, acompañado de un secuaz suyo)

- Tortocuaz. Buenos días, Gran Hermano Martillo.

- GHM. Infórmame, secuaz. ¿Qué hay del importe de treinta Paralizinchos?

- Tortocuaz. Sólo han conseguido capturar nuestros soldados a doce, jefe...

- GHM. ¡Inútiles! (Se calma un poco) ¿Y qué hay de los presos?

- Tortocuaz. Bombazulina y su amiga han pasado una noche tranquila en sus celdas. ¿Deberíamos proceder al lavado de sus cerebros?

- GHM. Antes quiero que nuestros científicos se centren en la mejora del experimento 52.

- Tortocuaz. Pero si el Triángulo de Fuego o como usted lo llama experimento 52 ya está acabado. Es el arma más poderosa de la base.

- GHM. Aún así debe tener algún punto débil... ¡Buscadlo! (Tortocuaz pega un bote del susto y en ese momento se oye el ruido de un silbido a lo lejos de la base. Usa la música 1 y cuando llegue al final establecido, para la música. Tortocuaz se queda extrañado al ver al Gran Hermano Martillo con los ojos bien abiertos)

- Tortocuaz. Jefe, ¿se encuentra bien?

- GHM. Él... Él está aquí... Ya viene...

- Tortocuaz. ¿Quién?

- GHM. ¡Vete a la planta de celdas, saca a Bombazulina y a su amiga y llévatelas en un barco al Reino Judía!

- Tortocuaz. Pero jefe, ¿puede explicarme lo que está pasando?

- GHM. ¡No, idiota! Haz lo que te he dicho. ¡Ah, y avisa a seguridad! Voy a soltar varios de nuestros experimentos y no quiero que esto se nos vaya de las manos. (Tortocuaz asiente y sale del lugar rápidamente. El Gran Hermano Martillo saca sus martillos de acero y habla para sí mismo, como si le pudiera escuchar su enemigo) Vas a cometer el mayor error de tu vida... ¡Mujajajaja!

(Por otra parte, en la entrada de la base se encuentran don Hermanos Hielo protegiéndola. Empieza la música 2. De repente entra alguien que parece ser un Hermano Martillo con gafas negras. Los Hermanos Hielo le saludan y este hace lo mismo y se va caminando en dirección a la sala siguiente)

- Hermano Hielo 1. Oye, hermano. ¿No has oído antes un silbido?

- Hermano Hielo 2. A mí este casco me hace oir bien poco...

(El Hermano Martillo pasa a la sala siguiente y allí encuentra un Hermano Fuego y varios Hermanos Martillo caminando y charlando. El Hermano Martillo con gafas negras sigue caminando, pero el Hermano Fuego le corta el paso)

- Hermano Fuego. Ey, atrás. Para pasar debes enseñarme la identificación.

- ???. (Con el traje de un Hermano Martillo) Déjame pasar.

- Hermano Fuego. Acceso denegado. (El Hermano Fuego hace un chasquido de dedos y los Hermanos Martillo se acercan a él)

- ???. Bueno, tú lo has querido... (este personaje se quita el traje de Hermano Martillo dejando ver su verdadera identidad: la del Paratroopa A. Este golpea en la barriga al Hermano Martillo varias veces. Al intentar este disparar fuego, el Paratroopa A le gira y las bolas de fuego van hacia los Hermanos Martillo, dejándolos fuera de combate. Entran detrás de él los Hermanos Hielo)

- Hermano Hielo 1. (Mira a los cuatro soldados caídos) ¡¿Qué es esto?! (Ve cómo el Paratroopa A se le acerca con la mano preparada para darle un puñetazo. Para la música 2)

_______________________________________________________________

(Mientras tanto, el Trío de Élite llega a los jardines del Castillo de Peach antes que Basilix)

- Guydo. El plan es el siguiente: Goombilón, tú llamarás a la puerta del castillo vestido como estás y esperarás a que abra la puerta Mario. Entonces dirás que vienes a venderle un nuevo cortacésped muy eficiente, y tendrás que hacer que te acompañe por todo este inmenso jardín (señala el jardín del castillo) mientras nosotros nos colamos por el castillo por la entrada que está bajo el agua del río.

- Goombilón. (Con gafas y bigote postizos) ¿Y si no me abre Mario?

- Guydo. Bueno, pues preguntas por él.

- Goombilón. ¿Y si me dicen que no está?

- Guydo. (Se enfada) Pues le intentas vender la asiradora a quien te abra.

- Paratroopi. Pero si Mario no está, ¿qué hacemos tú y yo entrando por la puerta sumergida pudiendo asaltar el castillo por la principal?

- Goombilón. ¿Y qué pasa si la que me abre es Peach? ¿La rapto, no la rapto...?

- Guydo. (Furioso) ¡A ver! ¡Mi plan es perfecto! No lo estropeéis y ciñámonos a él.

- Goombilón. Bueno, bueno, como quieras... (Goombilón se acerca a la puerta principal con el cortacésped en la espalda. Paratroopi y Guydo se meten en un submarino pequeño y se sumergen sigilosamente en el agua)

- Paratroopi. Sargento Guydo, ¿qué hacemos aquí?

- Guydo. La puerta que está sumergida está completamente sellada. Cuando Goombilón se lleve a Mario, la destrozaré con un Ted Torpedo.

- Paratroopi. (Habla en tono irónico) Ah, ¿y no van a notar unas pequeñas molestias los que estén en el castillo por culpa de la explosión?

- Guydo. Que no, que estos son especiales. No hacen ruido.

- Paratroopi. No me lo creo...

- Guydo. Que sí, ostras. Que eso fue lo que me dijeron en una tienda de la Ciudad Toad.

- Paratroopi. ¿En serio venden Ted Torpedos ahí?

(Mientras tanto, Goombilón ha llamado al timbre de la puerta. Mario la abre y ve a Goombilón disfrazado, sin reconocerle)

- Mario. Hola, buenos días.

- Goombilón. (Pone tono de vendedor) ¡Hola! ¿Está cansado de su vieja cortacésped? ¿Necesita una más nueva y eficaz que le ayude a embellecer su jardín?

- Mario. Eh... ¿Perdón?

- Goombilón. Perdonado. Ah, por cierto, esta cortacésped no es como las otras. Tiene un mecanismo que... Hmmm... que hace que su césped se haga más verde y... y más brillante.

- Mario. ¿Esto es una cámara oculta o algo?

- Goombilón. No, pero eso desearían otros vendedores porque este invento revolucionario les va a hacer perder a otras marcas mucho dinero.

- Mario. Esto... Muchas gracias, pero no quiero nada. (Mario cierra la puerta)

- Goombilón. (Da golpes a la puerta) ¡Espere! ¡Espere! Que aún no le he enseñado su alucinante funcionamiento. ¿Hola? Eeeeoooo. (Mario abre la puerta enfadado)

- Mario. Mire, le agradezco mucho que me enseñe esto, pero es que no lo quiero comprar, ¿vale? (Cierra la puerta)

- Goombilón. ¿Pero cómo lo vas a comprar si no lo ves en funcionamiento? ¡Venga, abra y acompáñeme por su precioso jardín!

- Mario. (Desde el otro lado de la puerta, sin abrirla) ¡Que le he dicho que no! ¡Márchese!

- Goombilón. (Sigue llamando al timbre) Hasta que no pruebe el producto no habré cumplido como vendedor...

- Mario. (Sin abrir la puerta aún) ¡¡Pare ya!! Como no pare de llamar al timbrecito y no se marche vamos a tener problemas, ¿eh?

(Goombilón deja de llamar)

- Goombilón. Este es un maleducado... (se aleja del castillo cruzando el puente) Pues me da a mí que he fallado... (Goombilón mira a todos lados) ¿Dónde se han metido Paratroopi y Guydo? (Ve que Basilix se acerca) ¡Ostras! Pero si ese es el sicario. Voy a esconderme detrás de algún arbusto para que no me vea... (cumple lo que dice. Basilix cruza el puente y llama al timbre mientras piensa para sí mismo...)

- Basilix. En cuanto abra la puerta ese pardillo va a probar mis puños, je, je...

- Mario. (Grita mientras se acerca a la puerta) ¡Ya está bien! ¡Lo avisé! (Abre la puerta y sin mirar quien llama alza su puño y golpea a Basilix. Mario cierra la puerta dejando a Basilix en el suelo y se mete dentro del castillo)

- Basilix. (Retorciéndose en el suelo) Aaahhh... Qué dolor en toda la cara... (se pone de rodillas y una vez de pie se apoya sobre el borde del puente. Mientras tanto, el submarino en el que están Paratroopi y Guydo sigue sumergido en el río)

- Paratroopi. Sigo sin verlo...

- Guydo. ¿Pero tan difícil es de comprender? Es un misil que no hace ruido.

- Paratroopi. Entonces es que no es potente.

- Guydo. ¡Pero cómo no va a ser potente! Si tiene el tamaño de dos Goombas juntos.

- Paratroopi. Y otra cosa es la puerta. Parece totalmente blindada. ¿Esa cómo la vas a derribar?

- Guydo. La explosión derribará los ladrillos de alrededor. La puerta caerá por culpa de la fala de sujección.

- Paratroopi. Entonces si derribas una columna importante, ¡probablemente derribes también el castillo entero!

- Guydo. Que no, hombre...

- Paratroopi. Que sí.

- Guydo. ¡Que no!

- Paratroopi. ¡Que sí!

- Guydo. Goombilón ya ha tenido tiempo suficiente para sacar a Mario del castillo. Hora de probar el Ted Torpedo, jeje... (Guydo presiona un botón y de debajo del submarino sale disparado un Ted Torpedo. Al impactar contra la puerta blindada, explota y causa una gran vibración por todo el castillo)

- Basilix. (Apoyado en el borde del puente. Siente la fuerte vibración) ¿Uh? ¿Pero qué...? (Las vibraciones aumentan y Basilix pierde el equilibrio y cae del puente al agua)

- Mario. (Desde dentro del castillo, junto con Peach, ambos notan las fuertes sacudidas y casi caen al suelo) ¡Ahhh! ¡Pero qué champiñones es eso!

- Peach. ¡Ah! Madre mía… Mario, ¿qué te querían vender antes, una bomba?

- Mario. Una cortacésped. Una cortacésped, Peach... (empiezan a caer trozos de techo y arena delante de los ojos del fontanero y de la princesa)

- Peach. ¡Ostras! ¡¡Se nos cae el castillo encima!!

- Mario. Tranquila, Peach. A eso no creo que lleguemos. El golpe no ha sido tan fuerte, pero parece venir del sótano. (Ve que Peach sube las escaleras de la primera planta a la segunda, la que tiene el reloj grande) ¿A dónde vas?

- Peach. A mi dormitorio. Si se derrumba el castillo al menos quiero estar en la parte más alta.

- Mario. Lo que tú digas... Yo me bajo al sótano. (Baja la escalera de caracol que conduce a la planta baja y, entonces, suena el timbre de nuevo. Mario se cabrea) Parece que el vendedor ese se ha quedado con ganas de más puños... Voy a verle. (Mario se dirige a la puerta principal y la abre, viendo a Goombilón disfrazado) ¿No te cansas de hacer el ridículo? Véndele eso a otro.

- Goombilón. No vengo a eso. Quiero mostrarte algo... (se quita su disfraz) Soy Goombilón. (Mario se cabrea aún más) Y te he gastado una broma, idiota. Jajajaja (Mario se pone rojo de furia)

- Mario. ¡Te vas a enterar, Goomba estúpido! (Mario empieza a perseguir a Goombilón. Este le lanza su cortacésped y mientras Mario se entretiene tirándolo a otro lado, Goombilón escapa. Mario le persigue corriendo por todo el inmenso jardín. Basilix sale del agua, cruza de nuevo el puente y tira la puerta principal de una patada. Este entra furioso en el castillo en busca de Mario, sin darse cuenta de que el fontanero está corriendo fuera de este)

_______________________________________________________________

(En la base alejada de cualquier territorio del mundo, en el sótano, donde se encuentran todas las celdas, llega Tortocuaz seguido de cuatro Hermanos Martillo. Continúa la música 2)

- Tortocuaz. (Se frota las manos) Bien, chicos, llevaos a las dos chicas rápidamente al barco. (Mientras los Hermanos Martillo se quedan ahí, Tortocuaz vuelve a la sala anterior a esa, en dirección a las escaleras para subir a la planta superior. Cuando llega a la planta primera para buscar al Paratroopa A, encuentra a todos los secuaces derrotados en la sala) Madre mía... (El Paratroopa A le golpea por detrás y le deja en el suelo sentado) ¡Ahhh!

- Paratroopa A. (Con un par de martillos en mano) Más te vale decirme dónde está el Gran Hermano Martillo.

- Tortocuaz. (Intenta disimular) ¿Quién? Lo siento, se ha equivocado.

- Paratroopa A. No me vaciles, ¿eh?

- Tortocuaz. Vale, vale. Cuarta planta, sigue el pasillo todo recto, luego gira a la derecha, gira a la izquierda, vuelve a girar a la izquierda, sigue otro largo pasillo todo recto, pasa un par de salas y en la siguiente encontrarás a mi jefe.

- Paratroopa A. Con lo pequeño que parece esto desde fuera... ¿No te lo estarás inventado, no? Porque si es así, volveré a por ti, ¿entendido? (Tortocuaz asiente y el Paratroopa A se va. Cinco minutos después de cruzar pasillos y salas, entra en la primera habitación antes de la del Gran Hermano Martillo y se queda a observarla entera. Ve en las paredes de los laterales ocho puertas, y en la pared del fondo una puerta más grande. De ella salen seis Hermanos Martillo)

- Hermano Martillo 1. (Con un walkie-talkie en la mano) Recibido. (Asiente con la cabeza y el otro Hermano Martillo se dirige a un panel de control cercano. Este le para y le susurra) Abre sólo seis de las ocho puertas. No quiero que esto se nos vaya de las manos.

- Paratroopa A. (Desde el otro lado de la sala) ¡Apartaos de mi camino si no queréis sufrir!

- Hermano Martillo 1. No, el que va a sufrir vas a ser tú. ¡Abrid las puertas! (Se abren seis puertas de las paredes, y de ellas salen seis Huesitos Eléctricos) ¡Adelante, experimentos 34! (Los Huesitos Eléctricos miran al Paratroopa A, quien se dispone a luchar, y van hacia él. Se produce una lucha con descargas eléctricas, cabezas de Huesitos que van y vienen y plumas que caen al suelo)

- Hermano Martillo 2. Vamos algunos a ayudarles, pero tengamos cuidado, que pueden ser peligrosos... (tres Hermanos Martillo se dirigen al foco de la lucha, mientras los otros tres observan. Los dos Huesitos Eléctricos restantes se vuelven locos y golpean fuertemente las puertas que los contienen, sin que los guardias se den cuenta. Tras romper las puertas, salen y atacan por sorpresa a los Hermanos Martillo. Para la música 2)

_______________________________________________________________

(Por otra parte, en la primera planta del Castillo de Peach, Guydo y Paratroopi salen de las habitaciones que dan a la sala principal)

- Paratroopi. Aquí no está Peach.

- Guydo. Ni aquí tampoco. ¿Dónde se habrá metido?

- Paratroopi. Te lo he estado diciendo todo el rato, ya verás cómo va a estar en lo alto del castillo, en su habitación, pero tú ni caso.

- Guydo. Bueno, pues si eso crees subamos a la segunda planta... (Suben por las escaleras y llegan a la sala del reloj grande) Tú entra en su habitación, la de la escalera casi interminable. Yo iré por el otro extremo, que tiene una luz blanca muy misteriosa... (Paratroopi asiente y cada uno va a su lugar correspondiente. Guydo mete la cabeza en el agujero del que emana toda la luz y accidentalmente cae por ahí. Paratroopi entra en la habitación final del castillo mientras tanto)

- Paratroopi. Caray, el fondo está negro. Sí que tiene que ser larga la escalera... (Mira las paredes y pone cara de asco) Sólo hay fotos de Peach... Aquí quedarían genial retratos del amo Bowser... (empieza a subir las escaleras y un minuto después llega al final de ellas. Allí encuentra a Peach tumbada, durmiendo. Paratroopi se sonroja)

- Peach. (Habla en sueños) zZzZ... Bowser... secuéstrame otro día... zZzZ... Hoy me viene fatal...

- Paratroopi. (Mira por encima a Peach y piensa para sí mismo) Madre mía, qué guapa es de cerca. (Peach se despierta y Paratroopi se echa para atrás del susto)

- Peach. ¡Tú qué haces aquí!

- Paratroopi. Ve-vengo a secuestrarte. Órdenes superiores del amo Bowser.

- Peach. ¿Y qué hacías mientras tanto, ¡eh!?

- Paratroopi. E-eh... Pues... Esperar a que te despertaras.

- Peach. ¡Mentiroso! (Le pega un guantazo a Paratroopi que casi le tira al suelo)

- Paratroopi. ¡Ahh! (Piensa para sí mismo) Esta tía da más miedo que el jefe Kamek; cada vez me gusta más.

(Llega Basilix con una foto de Mario en la mano)

- Basilix. Como no haya nadie en esta última habitación a ver cómo explico yo esto... (Llega a la habitación y ve a Peach y a Paratroopi. Recuerda en su mente las instrucciones que Kamek le ha dado: un tipo con gorra roja, botas, regordete y acompañado de una princesa rosa) ¡Tú! ¡Por fin te he encontrado!

- Paratroopi. ¡No! Espera un momento. Esto es un error.

- Basilix. La verdad es que me suenas de algo, como si te hubiera visto hace un rato, pero ya me pararé a pensar después de que te mate, Mario.

- Paratroopi. ¡Espera, que yo no soy...! (Ve que Basilix se le acerca con sus afiladas garras y se aparta. Este no consigue disminuir su velocidad, se aproxima a la ventana de la habitación, rompe el cristal y cae al vacío. Paratroopi y Peach se asoman por la rota ventana y Mario y Goombilón veen cómo Basilix cae de cabeza contra el puente de piedra. Un trozo de pared del castillo roto por la explosión de antes se desprende y cae sobre la cabeza de Basilix. Todos lo miran poniendo expresiones faciales de dolor) Puf, eso ha tenido que doler...

_______________________________________________________________

(Mientras tanto, en la base apartada del mundo, el Paratroopa A ha conseguido escapar de la habitación y ha entrado en la siguiente. En ella hay tres Hermanos Martillo más. Reanuda la música 2)

- Hermano Martillo 1. ¡No es posible! ¡Ha sobrevivido!

- Hermano Martillo 2. Con estos nuevos experimentos no quedará nada de él... (da unas palmadas y el Hermano Martillo 3, tocando botones en un panel de control, abre dos puertas que hay en las paredes laterales y de ellas salen dos Hermanos Ácido)

- Paratroopa A. ¿De dónde conseguís tanto material?

- Hermano Martillo 1. La Lima Ácida proviene del Marquesado Limón, de allí la extraemos. Tiene unos efectos magníficos en Koopas como estos. Chicos, enseñádselos. (Los Hermanos Ácido empiezan a lanzar al Paratroopa A bolas de ácido. Estas derriten el suelo. El Paratroopa A intenta golpearlos pero son muy rápidos. De repente, entra un Huesito Eléctrico que quedaba vivo y ataca a uno de ellos con sus descargas eléctricas. El Paratroopa A aprovecha el momento para dejar caer a uno de los Hermanos Ácido por los agujeros que han generado sus ataques. Los Hermanos Martillo miran la escena asombrados, temerosos de recibir los ataques de su enemigo. Para de nuevo la música 2)

_______________________________________________________________

(En el hospital del sótano del Castillo Bowser, se encuentran esperando Kamek, el Trío de Élite y Ratónito frente a la puerta de una habitación)

- Kamek. (Mirando al Trío de Élite, cabreado) Osea que no sólo no habéis conseguido secuestrar a la princesa Peach, ¡sino que también habéis dejado fuera de combate al sicario!

- Guydo. Lo... Lo siento Kamek. Nosotros sólo queríamos ayudar...

- Kamek. Pues la próxima vez no os envío para misiones como esta. Además no pienso pagarle a ese tal Basilix, es un inútil. (Ve que Ratónito no para de reirse) ¿Y tú de qué te ries?

- Ratónito. De la que te va a caer cuando le digas a Bowser que no tienes a Peach, jajaja.

- Kamek. (Palidece) ¡Es verdad! Me va a matar... Ay... (Llega un doctor Spike y se dirige a la habitación en la que están esperando todos. En ese momento, Kamek, el Trío de Élite y Ratónito se levantan y se dirigen hacia él)

- Paratroopi. ¡Doctor, doctor! ¿Cómo se encuentra Basilix?

- Goombilón. ¿Se encuentra bien?

- Guydo. Déjenos pasar para verle.

- Doctor Spike. A ver, a ver. Yo sólo responderé a quien tenga relación con el paciente.

- Kamek. Es un sicario contratado por mí. Más relación que esa no va a encontrar.

- Doctor Spike. (Mira a Kamek extrañado) En fin, que esa no es la relación válida. Sólo pueden visitarle amigos, familiares...

- Kamek. Eh... (Empieza a mentir) Es que es un familiar de Ratónito, este de aquí. (Señala a Ratónito, quien se queda boquiabierto al oir a Kamek) ¿Verdad, Ratónito?

- Ratónito. Eh, sí, sí. Es un primo mío.

- Doctor Spike. ¿Primo suyo? Pero si él es un Koopa y usted es una rata.

- Ratónito. ¡¿Cómo me ha llamado?! ¡Yo soy un ratón, imbécil!

- Kamek. Es que... Hmmm... Es que son primos muy lejanos...

- Doctor Spike. Bueno... En fin... (Todos entran en la habitación en la que se encuentra Basilix). Este paciente ha sufrido un fuerte traumatismo cerebral.

- Paratroopi. Pero si eso ya lo sabemos, yo y Goombilón lo vimos con nuestros propios ojos.

- Guydo. Doctor, ¿traemos flores de vivo o de muerto?

- Kamek. Sargento Guydo, cállate un poco, bonito.

- Doctor Spike. Pues la verdad es que creo que deben echarlo a suertes. El fuerte golpe en la cabeza le ha hecho entrar en coma... (Todos se quedan boquiabiertos, menos Ratónito que se rie aún más fuerte que antes)

- Kamek. ¡Perfecto! Ahora tenemos al sicario en coma. Ya está todo perdido.

- Doctor Spike. (Ve cómo se rie Ratónito) Oiga, no le veo muy afectado para ser pariente suyo...

- Ratónito. (Le lloran los ojos de la risa) Es que estos tres (señala al Trío de Élite) le han dejado en coma por segunda vez, jajajaja. No vale ese tal Basilix para disgustos, ¿eh?

- Paratroopi. Oye, que fue culpa suya, que me confundió con Mario y me intentó atacar.

- Ratónito. (Deja de reirse por un momento) Vosotros sois la peor pesadilla de vuestros enemigos. Cualquiera que se os enfrente acaba o así (señala a Basilix) o volando por los aires.

- Kamek. Menos Super Mario. No sé cómo lo hace pero es el único que se libra...



(La tarde en el Reino Champiñón está acabando, y la noche está cerca de comenzar)

(Vuelve a continuar la música 2. En la habitación del Gran Hermano Martillo, dentro de la gran base situada en mitad de un océano, descansa él mismo. De repente, la puerta de entrada la abre el Paratroopa A de una patada)

- GHM. Sabía que conseguirías llegar hasta aquí. No sé cómo, pero lo sabía.

- Paratroopa A. Vas a pagar por fin por lo que les hiciste a mis hermanos.

- GHM. Tal vez. O tal vez no... (Paratroopa A se queda confuso) Tu mayor error fue avisarme.

- Paratroopa A. Por lo menos quería que supieras que iba a por ti.

- GHM. Quedan unos cinco minutos antes de que lleguen nuevas unidades de combate: los Paralizinchos. En cuanto lleguen, serán tu perdición.

- Paratroopa A. Bueno, cinco minutos son más que suficientes para hacerte sufrir antes de la muerte.

- GHM. Eso no lo sé, ¿pero sabes algo que sí sé? Que no vas a tener cinco minutos para luchar contra mí... ¡Experimento 52! ¡Adelante! (Del techo cae el Triángulo de Fuego: tres Hermanos Fuego con cinturones de los que emana fuego. Cada cinturón está conectado con los otros dos, de modo que los tres Hermanos Fuego forman un triángulo de fuego)

- Paratroopa A. ¿Esa es tu arma secreta? En treinta segundos no quedará nada de ella.

- GHM. No subestimes su poder... (El Paratroopa A se acerca corriendo al Hermano Fuego más cercano. En ese momento, los otros dos Hermanos Fuego saltan en el aire y quedan por detrás del otro Hermano Fuego, rodeando al protagonista. El Paratroopa A le golpea, pero no ocurre nada. Sólo ve cómo una especie de campo protector que le rodea lo protege de cualquier puñetazo o golpe. Los dos Hermanos Fuego se acercan al tercero y el triángulo de fuego se hace tan pequeño que Paratroopa A se abrasa. Sale disparado del lugar contra una de las paredes de la sala)

- Paratroopa A. Ah... Aaahhh... (se levanta dolorido)

- GHM. Jajajaja. ¿Eso es todo lo que sabes hacer? Me has decepcionado... (El Paratroopa A se levanta y sigue luchando. Varios minutos después, sigue sin encontrar puntos débiles por los que atacar a su enemigo. Y él sigue recibiendo daño. Cuando cae rendido un minuto después, el Gran Hermano Martillo se acerca y le coge por el cuello)

- Paratroopa A. Maldito...

- GHM. ¿En serio creías que ibas a vencerme fácilmente? He cambiado mucho, querido Paratroopa A. Desde que os dejé de utilizar a ti y a tus inútiles hermanos he ido evolucionando. Y mira ahora todo esto. Una propia base, propios y leales secuaces... Cuando acabe contigo volveré al Reino Champiñón, y en ese momento todo el mundo conocerá mi verdadera furia. (Tortocuaz abre la puerta de entrada y el Gran Hermano Martillo gira su cabeza)

- Tortocuaz. Jefe, los Paralizinchos han llegado. (El Paratroopa A aprovecha ese momento para darle un cabezazo al Gran Hermano Martillo, quien cae al suelo del dolor. El Paratroopa A esquiva cualquier ataque y escapa de la base por una ventana) Eh... Veo que están ocupados. Mejor les dejo solos... (Tortocuaz abandona el lugar rápidamente)

- GHM. (Se levanta y se dirige a la ventana. Tras asomarse a ella, grita) ¡Eso, huye como hiciste aquella última vez! ¡Huye como intentaron tus hermanos!

En el próximo episodio... (Un programa de televisión, un casco con pincho y una máscara destrozada)

(En el Castillo Bowser por la noche, en la habitación de Korokoopa se escucha la fiesta que ha montado, como siempre, el Trío de Élite)

- Korokoopa. ¡Ahhh! ¡Es imposible dormir!

(En la habitación de Kamek se escuchan también los ruidos. Kamek está con su pijama azul, más claro que su traje normal)

- Kamek. ¿Sí?

- Korokoopa. Kamek, ya está bien de que les dejes montar fiestas. Esto ya ha ido demasiado lejos.

- Kamek. Sí, si lo pienso parar cueste lo que cueste.

- Korokoopa. ¿Eh? ¿En serio?

_______________________________________________________________

(En la sala de reuniones del castillo, se encuentran muchos secuaces de Bowser)

- Kamek. Punto número uno. Trío de Élite, quedan prohibidas las fiestas nocturnas. (Todo el mundo empieza a hablar unos con otros, pero Kamek sigue hablando) ¡Punto número dos! Uno de vosotros tendrá el honor de ir esta tarde a un programa de televisión retransmitido desde la Ciudad Toad. Habrá que hablar muy bien de este castillo, para que nos vean por todo el mundo. ¿Voluntarios? (Nadie levanta la mano) En ese caso elijo yo. ¡Trío de Élite! (El Trío de Élite maldice en silencio a Kamek)

_______________________________________________________________

(En el plató del programa, el presentador Toad está sentado en frente del Trío de Élite)

- Toad. Bienvenidos una vez más al programa “Mira quién ha venido hoy”. Hoy tenemos a unos invitados especiales: el Trío de Élite. Hablaremos sobre la situación de vuestro castillo y sobre secretos que podáis contarnos.

- Goombilón. Puf, Bowser. ¿Qué podría decir yo de él? Siempre está refunfuñando. Que si Mario por aquí, que si Mario por allá...

- Paratroopi. Kamek es el típico jefe del que se burla todo el mundo. Pero cómo no va a ser gracioso si hasta la madre se le ha metido en su habitación porque está sola y ni se aguantan.


- Guydo. La verdad es que los Shy Guys no llevamos máscara porque tengamos que esconder algo. Es un modo de expresión que tenemos. (Un foco se cae sobre él y le rompe la máscara en tres pedazos, los cuales caen al suelo. Todo el público, incluidos el presentador y Goombilón y Paratroopi quedan atónitos al ver el verdadero rostro de Guydo por fin)

Cartel
¿Te ha gustado este episodio? Puedes volver a la página principal de Los Tres Secuaces haciendo clic aquí. O también puedes ver el siguiente capítulo aquí.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.