FANDOM


Resumen

Otro personaje más abandona el castillo. ¿Quién será? Aún así, esto se compensa con la llegada de uno nuevo. ¿Será bien recibido por todos? También habrá otros temas, como las lecciones de magia de Goombi y un plan urdido por Guydo para intentar que Goombilón se gane nuevamente el amor de Bombazulina. ¿Saldrá todo como lo esperado?

Intro LTS Temp.5. Habitación Kamek mañana

(En la sala de Kamek por la mañana, suena un despertador con la forma de un Boo. El sonido que produce son risitas propias de esta especie de fantasmas. Kamek, medio somnoliento, extiende el brazo y apaga el despertador)

- Kamek. (Se pone sus gafas y se estira. Son las 8 de la mañana) ¡Uaaah! Qué bien he dormido hoy. (Abre los ojos y ve delante suya a Goombi) ¡Ahhh! (Pega un bote y aterriza en la cama) Goombi, ¡no me des esos sustos!

- Goombi. Se lo iba a hacer a la abuela Kammy, pero no me atrevo.

- Kamek. No te encariñes mucho con ella, que le estoy buscando una residencia. De alta seguridad preferiblemente.

- Goombi. Ahhh, vale.

- Kamek. Si te amenaza o algo no le hagas caso. Ya está muy mayor.

- Goombi. Kamek, ¿cuándo me vas a dar clases de magia?

- Kamek. ¿Eh? Uf, ya casi se me había olvidado.

- Goombi. ¿Podemos empezar ya? Porfa... Porfa...

- Kamek. Vale, vale... Pero antes debes saber unas cosas sobre este castillo ya que eres nuevo. (Korokoopa y el Trío de Élite entran en la sala sin llamar)

- Trío de Élite y Korokoopa. ¡Kamek! ¡Kamek! ¡Tienes que escucharnos!

- Kamek. (Mira a Goombi) Primero, en este castillo todos son unos metomentodos. (El Trío de Élite y Korokoopa siguen diciendo el nombre de Kamek) Segundo, tienes que tener mucho cuidado con quién te haces amigo. (Se despierta Kammy y ve todo el barullo)

- Kammy. ¡¿Qué es todo esto a las nueve de la mañana?! ¡¡Todo el mundo afuera!!

- Korokoopa. Pero tenemos que decirle algo muy importante a Kamek. (Ellos siguen discutiendo. Kamek mira a Goombi todavía)

- Kamek. Y por último... Si crees que has perdido el control de una situación, vete de allí cuanto antes... (Alza la varita y Kamek y Goombi se teletransportan a otro lugar dejando al resto discutiendo)


Diálogo

(En la sala de Kamek, más tarde, se encuentran reunidos el Trío de Élite, Korokoopa y Kamek)

- Kamek. ¿Qué queréis? Tengo que dar de desayunar a Goombi.

- Goombilón. ¿Quién es Goombi? (Aparece Goombi de detrás de la puerta que conduce a la biblioteca de Kamek)

- Goombi. Soy yo.

- Goombilón. Kamek, ¿has tenido un hijo? (Se empieza a reir)

- Kamek. Goombilón, eso ya me lo han dicho dos veces ya, y a la primera perdió ya la gracia...

- Paratroopi. Oye, llamadme loco, pero le encuentro gran parecido a Goombi con Goombilón. (Todos miran sorprendidos a Goombilón y a Goombi)

- Guydo. La sonrisa es la misma.

- Paratroopi. Y el gorrito azul muy parecido.

- Korokoopa. (Se empieza a reir) Parecen padre e hijo.

- Goombilón. (Confuso) Pero no puede ser... Debe ser una casualidad.

- Kamek. Goombi no parece saber quién es Goombilón... En fin. ¿Qué queríais contarme esta mañana?

- Goombilón. Parece ser que a Bombazulina la secuestraron mientras estaba en el Reino Judía.

- Kamek. ¡¿Cómo?! No me ha dicho nada.

- Goombilón. Tiene en su espalda una cicatriz. Tal vez se resistió y le hicieron algo.

- Kamek. ¿Y sabes algo más?

- Goombilón. Quedó secuestrada varios días en una base perdida en mitad del océano y sólo podía comunicarse con un Tortopo. Ya no me contó más.

- Kamek. (Mira a Korokoopa, Paratroopi y Guydo) ¿Y vosotros cómo os habéis enterado?

- Paratroopi y Guydo. Nosotros somos sus amigos.

- Korokoopa. Y yo les pillé mientras se lo contaban. No tuvieron más remedio que contármelo a mí también.

- Kamek. Una base perdida en mitad del océano... ¿Podría tratarse del Gran Hermano Martillo? (Todos se miran asustados) Voy a convocar una reunión.

- Goombilón. ¡¿Te has vuelto loco?! Como se entere Bombazulina de que os he contado esto perderá la confianza en mi y me odiará para siempre.

- Kamek. ¿Quién ha dicho que vaya a contar esto en la reunión? Sólo voy a hablar sobre otros asuntos importantes. Todos fuera, que no son horas de estar aquí en mi casa. (Les echa de malas maneras de su sala)

_______________________________________________________________

(En la sala de hospital de Ratónito, se encuentran este tumbado en la cama y un médico Snifit)

- Snifit. Y dale, que usted ya está dado de alta aquí. Puede abandonar la habitación ya.

- Ratónito. No, por favor. Un par de mesecitos más...

- Snifit. Pero si usted ya está recuperado completamente.

- Ratónito. (Finge) No sé, me noto como un poco enfermo mentalmente. Ese golpe me ha debido de dañar el cerebro o algo.

- Snifit. Pero si no presenta traumatismos graves en esa zona...

- Ratónito. (Le coge la bata para susurrarle al oído) Oiga, le diré la verdad... Yo necesito estar de baja para cobrar el sueldo. Si pudiera mentir a mis compañeros...

- Snifit. (Se enfada) ¡Ni de broma!

- Ratónito. ¿Ve cómo tengo problemas mentales? Eso que he dicho ha sido por culpa de ellos. ¡Exigo que me hagan todo tipo de pruebas de la cabeza!

- Snifit. Qué pesadilla de paciente... Mire, le haremos una prueba a las cuatro de la tarde, ¿bien? (Ratónito asiente) Si no presenta problema alguno, deberá abandonar la habitación lo más rápido posible. Buenos días. (El médico sale y entra Kamek)

- Kamek. ¿Qué tal vamos, rata vaga?

- Ratónito. Puf, no sé, mago del tres al cuarto. Me duele mucho la cabeza.

- Kamek. Seguro que será de estar tumbado todo el rato. A ver cuando te quitan la baja y vuelves al trabajo.

- Ratónito. Los médicos no saben lo que tengo. Me van a hacer pruebas de todo tipo para descartar problemas graves.

- Kamek. Anda, ya será menos. Mira tienes visita.

- Ratónito. ¿Son mis padres?

- Kamek. ¿Cómo van a ser tus padres?

- Ratónito. Esta mañana les he llamado por móvil para contarles lo que me pasó y me dijeron que en unas horas estaban en el castillo.

- Kamek. (Le coge por la piel del cuello con sus dos manos) ¡¿Que has hecho qué, insensato?!

- Ratónito. Oye, tan malos no son...

- Kamek. No es por eso. Es que la visita de la que te hablaba es Kammy.

- Ratónito. ¿Y qué leches le importo yo a tu madre?

- Kamek. No sé, pero lo que sí sé es que mi madre y la tuya se llevan como perro y gato. Más nos vale que no se crucen...

(Kammy entra en la sala)

- Kammy. Holaaa... (mira a Ratónito con cara un poco alegre) ¿Qué tal te encuentras? (Ratónito y Kamek se miran confusos)

- Ratónito. Bueno... Ahí voy...

- Kamek. Madre, ¿te pasa algo? Te noto rara.

- Kammy. (Sigue mirando a Ratónito, pero esta vez con cara furiosa) ¡Pues a trabajar! En este castillo no se admiten vagos.

- Kamek. Madre, que se cayó por unas escaleras...

- Kammy. Bah, pero si él es joven. Lo que pasa es que todo es cuento...

- Ratónito. Oiga, no se pase, que lo he pasado muy mal.

- Kammy. Y peor que lo vas a pasar cuando convezca al amo Bowser para que te suspenda de sueldo hasta que te reincorpores al trabajo.

- Kamek. Madre, perdone pero eso lo hago yo...

- Kammy. ¡Pues hazlo! Que nunca haces nada.

(Alguien llama a la puerta. Ratónito y Kamek sienten escalofríos y piensan en sus mentes...)

- Kamek y Ratónito. Rayos, ya están ellos aquí...

(Abre la puerta una enfermera Boo y a Kamek y Ratónito casi les da un ataque al corazón)

- Enfermera Boo. Aquí traigo el almuerzo para el paciente...

- Kamek. ¡¿Sabe el susto que nos ha dado?! ¡Fuera de aquí! (La echa a malas maneras de la sala)

- Ratónito. (Triste) Oye, podrías haber cogido la comida antes de echarla de aquí... Tengo hambre.

(Vuelven a llamar a la puerta)

- Kamek. Y dale, que no se cansa esa enfermera de molestar. (Se acerca a la puerta y la abre fuertemente sin mirar quién llama) ¡¿Qué quieres?!

(Al otro lado de la puerta se encuentran los padres de Ratónito: Ratorprendido y Sorprenrata. Kamek palidece)

- Sorprenrata. ¡Quiero ver a mi hijo! ¿A qué viene esa pregunta?

- Ratorprendido. Sorpre, cálmate un poco.

(Entran los dos en la sala. Ratónito se alegra al verlos. Kammy permanece escondida en un rincón)

- Ratónito. ¡Papá, mamá!

- Ratorprendido. Hijo, ¿qué te ha pasado?

- Sorprenrata. ¡Nos has asustado!

- Ratónito. Nada, eh... tuve un pequeño accidente.

- Sorprenrata. De pequeño nada. Si nos ha dicho un doctor                      que te van a hacer unas pruebas de la cabeza. (Ratónito se pone nervioso por lo lejos que está llegando su mentira)

- Ratónito. Hombre, es que en este hospital con que te hagas una pequeña herida ya te hacen pruebas de todo...

(Kammy sale del rincón en el que está escondida)

- Kammy. Buenos días... (Los padres de Ratónito se giran para ver a Kammy. La madre de Ratónito no pone buena cara al verla)

- Sorprenrata. (Pone una sonrisa falsa) Ho-hola... Hace muchos años que no nos vemos. Cinco o seis por lo menos.

- Kamek. (Nervioso) Sí, más o menos. Un año después de que Ratónito llegara a este castillo.

(Hay bastante tensión en el ambiente)

- Kammy. Hmmm... Qué... Qué bien te conservas.

- Sorprenrata. (Se rie un poco) Yo no puedo decir lo mismo.

- Kammy. Pues haz como yo, miente. (Kammy se empieza a reir y corta a Sorprenrata)

- Sorprenrata. Mira, abuela, me estoy cansando de tus bromitas. (Se intenta acercar a Kammy, pero Ratorprendido le sujeta el brazo para pararla)

- Kammy. ¡¿Me acabas de llamar abuela, ratucha asquerosa?!

- Sorprenrata. No grites tanto, no se te vaya a salir la dentadura postiza.

- Kammy. Uh, ¡¡retira eso ahora mismo!! (Kamek le sujeta a Kammy el brazo del mismo modo que Ratorprendido a Sorprenrata. Ambas mujeres se miran con miradas retadoras)

- Sorprenrata. Porque el pesado de mi marido me sujeta, que si no te reventaba las gafas que tienes.

- Kammy. Porque el inútil de mi hijo me sujeta, que si no... Argh, ¡no se me ocurre nada!

- Kamek. ¡¿Queréis tranquilizaros ya?! (Las dos se calman) Por una vez, UNA VEZ que Ratónito y yo hacemos las paces y la cosa se calma un poco llegáis vosotras y continuáis la guerra. ¿No podemos llevarnos todos bien?

(Kammy y Soprenrata se miran la una a la otra)

- Kammy. Pues no.

- Soprenrata. Claro que no. (Se acerca a Ratónito y le acariciala cabeza) Esta tarde volvemos a visitarte de nuevo, cuando no esté esta impresentable. (Le da un beso) Ratorprendido, ¡a casa! (Ratorprendido asiente y ambos abandonan la sala)

- Kammy. (Nerviosa) Yo no puedo con ella. Un día la mato... (Desaparece con su magia. Quedan solos Kamek y Ratónito)

- Ratónito. Kamek, ¿por qué nos pasará esto?

- Kamek. Lo mismo te iba a preguntar yo...

_______________________________________________________________

(En la sala de reuniones del castillo se encuentran reunidos Kamek, Kammy, Bowser, el Trío de Élite, Bombazulina, Korokoopa, Kaproopa, Popkey, Don Huesito, Spiriny y los Hermanos Koopa)

- Kamek. Bien, empecemos.

- Spiriny. Kamek, no puede ser que cada semana estémonos reuniendo. Hay que hacer una cada tres o cuatro meses.

- Kamek. Bah, si no tenéis nada que hacer.

- Kammy. Vaya vidas más aburridas tenéis. ¡Vagos!

- Kamek. Bien, después de este comentario grosero y predecible de mi madre, empecemos. En primer lugar... (Don Huesito se levanta y le interrumpe)

- Don Huesito. Kamek, si eres tan amable, prefiero decirlo yo...

- Kamek. Adelante.

- Don Huesito. (Se sube a la plataforma y mira a todos los secuaces reunidos) Amigos, cuando vine a este castillo hace unos tres años más o menos lo hice tanto para trabajar y ganar algo de dinero como para distraerme con vosotros. Pero en el fondo no tenía ninguna meta en la vida. (Todos se miran unos a otros confusos) Pero ahora me acabo de dar cuenta de que tengo una importante. Y esa es viajar a dondequiera que haya ido Fuzzya para intentar enamorarla.

- Goombilón. Cómo te comprendo...

- Korokoopa. Don Huesito, ¿es esto un adiós?

- Don Huesito. Probablemente. El mundo es gigante, y pienso recorrerlo entero si hace falta. (Todos vuelven a mirarse y a murmurar) No me gustan las despedidas, así que mejor me voy. El Helibote me está esperando afuera... (Va caminando por el pasillo seguido por las miradas de todos. Antes de llegar a la puerta se gira y vuelve a mirar a todos sus compañeros) Mucha suerte a todos, no sé si volveré alguna vez aquí... (hace un gesto de despedida y se marcha. Todos tienen cara de tristeza)

- Popkey. Jo... Me está dando pena.

- Korokoopa. Ahora me arrepiento de no haberle dejado estar en nuestro grupo de amigos...

- Spiriny. A ver qué imagen se habrá llevado de nosotros... Yo creo que no muy buena, por lo de Fuzzya.

- Koopa rojo. Pues yo creo que buena. Como dijo, ya tiene una meta en la vida que cumplir.

- Guydo. Kamek, una pregunta, ¿cómo habéis llegado a esto si a nosotros no nos dejaste irnos del castillo nunca?

- Kamek. Pues porque ya he encontrado sustituto. Aquí os presento a Robert, quién sustituirá a Don Huesito. (Entra Robert, se coloca al lado de Kamek y todos le saludan. Está temblando y con las manos tapando su máscara) Él es un poco tímido, como veréis.

- Korokoopa. Kamek, está temblando de miedo...

- Kammy. ¿Y este le va a dar consejos al amo Bowser? (Se empieza a reir)

- Kamek. No sólo hace eso. También hará de mensajero...

- Korokoopa. Puf, Robert, has metido bien la pata viniendo a este castillo. Te van a marear.

- Kamek. ¡A callar! Además, a ver, es tímido al principio. Después, cuando os conozca más será más sociable, digo yo...

- Robert. S-sí...

- Paratroopi. ¿Y de dónde es? Porque yo en este reino no he visto ninguno como él.

- Kamek. Me lo ha enviado mi padre desde la Isla de Yoshi. Es una... hmmm... Sanguijuela o no sé qué.

- Robert. Muertejuelo... Muerte-juelo...

- Paratroopi. Ah... Eso viene de muerte y sanguijuela. ¿Verdad?

- Robert. Obvio...

- Korokoopa. (Dice irónicamente) Premio para el listo...

- Paratroopi. (Ilusionado) Ah, ¿sí? ¿Qué me ha tocado? (Todos miran a Paratroopi cansados)

- Korokoopa. (Mira a Kaproopa) ¿En serio estuviste una vez enamorada de él?

- Kaproopa. Sí, (comienza a fingir) pero ya se me ha pasado... (Guiña un ojo al igual que Paratroopi en secreto, para no destapar su amor)

- Robert. En fin, espero llevarme muy bien con todos vosotros. Si me disculpáis... (Se va del lugar, pero le interrumpe Spiriny)

- Spiriny. Espera, espera. ¿No te apetece quedarte en la reunión?

- Robert. Bah, si todas serán igual de aburridas. ¿No?

- Spiriny. Jajaja. Cómo se nota que no has estado nunca en este Castillo.

- Kamek. Aquí no hay ni una sola reunión aburrida.

- Goombilón. Ni siquiera una sola reunión; hacemos una a la semana.

- Robert. Bu-bueno. Me quedaré hoy, a ver si es verdad. (Se sienta en un asiento en uno de los extremos de la sala)

- Kamek. Tercer y penúltimo punto. Como sabréis, hace días que vino a mí un pequeño Goomba... (Popkey le interrumpe)

- Popkey. ¿Es tu hijo? (Se empieza a reir a carcajadas)

- Kamek. (Se ríe un poco mientras dice...) Te crees muy graciosa, ¿verdad? Pues fuera de la sala. (Dos Koopatrulleros se llevan por la fuerza a Popkey fuera de la sala) Como iba diciendo... A Goombi se le ha antojado aprender magia, y me ha pedido ser su profesor particular.

- Kaproopa. Y... ¿qué se supone que nos importa a nosotros?

- Kamek. Parte de las clases son prácticas, y necesito un conejillo de indias. (Todos empiezan a decirle que no a Kamek) Bah, pero si son sólo unos truquitos de magia de nada...

- Bombazulina. Ya, pero como ese Goombi se equivoque, podemos morir. ¡O peor! Podemos quedar transformados en un Goomba para siempre.

- Goombilón. (Mira enfadado a Bombazulina) ¿Qué hay de malo en ser un Goomba, eh?

- Bombazulina. Tú sabrás... (Goombilón ve cómo Korokoopa se rie y otros se quedan alucinados al oir a Bombazulina. Kamek rompe el momento de tensión)

- Kamek. En fin, si nadie es tan bondadoso como para hacerme ese favor, me tendré que aguantar... Ahora me toca anunciar el punto fuerte y último de la reunión. Os comunico que las obras de la piscina quedarán paralizadas temporalmente. (Todos se miran unos a otros y empiezan a hablar en alto y a quejarse) Silencio. ¡Silencio!

- Guydo. ¡¿Pero cómo vas a dejar la piscina a medio construir?!

- Kamek. Tengo que ponerme a construir algo en el local vacío de abajo. Cuanto más tiempo pierda será peor. He recibido varias propuestas. Ejem... (llega un Helicoguy y le da a Kamek un papel)

- Spiriny. Perfecto, sin piscina y sin local...

- Kamek. Las propuestas son: un gimnasio, un centro de reclutamiento de nuevos secuaces, una peluquería... (se queda mirando esa última propuesta con cara de impresión) ¿Una peluquería? ¡¿Quién ha escrito esto?!

- Robert. (Levanta muy tembloroso la mano) Eh... Yo... Quise integrarme un poco en el castillo.

- Kamek. (Se lleva la mano a la cabeza) Yo dimito... (Se quita la mano)

- Korokoopa. Cambia la peluquería por un bar.

- Kamek. (Empieza a golpear la mesa) ¡¡Ahhh!! ¡¿Pero en qué cabeza cabe que cierre un bar para poner otro?!

- Kammy. No te pongas medallitas. El bar lo cerró el amo Bowser.

- Kamek. ¡Calma! Ya que estáis todos tan revueltos, construyo un centro de reclutamiento de esbirros, que yo sí que sé que eso funcionará.

- Bombazulina. Pero Kamek, ¿a qué viene eso ahora? ¿Por qué de repente quieres ponerte a reclutar secuaces?

- Kamek. Porque veo que se van, y se van, y se van personas y no entra casi nadie. Y no se hable más. Reunión finalizada. (Todos se levantan)

- Goombilón. No comprendo por qué dices siempre que nos dejas votar si al final lo decides tú todo...

- Kamek. (Sonríe) Porque ser jefe mola mucho. Luego ser un mandado no es tan divertido, ¿verdad? (Todos menos Bombazulina le ignoran) Aburridos...

(Todos van abandonando la sala lentamente)

(En la habitación de Ratónito del hospital se encuentra este levantado y caminando por toda la sala)

- Ratónito. Ah... Qué gusto poder estirar las patas sin que nadie te vea. (Se estira, y en ese momento llaman a la puerta. Ratónito se pone nervioso) ¡Ostras! (Se mete rápidamente en la cama y entra en la sala Kamek)

- Kamek. Buenos mediosdías, amigo.

- Ratónito. Ho-hola... (finge toser)

- Kamek. No hace falta que mientas conmigo. Sé perfectamente que estás fingiendo.

- Ratónito. De verdad, Kamek, me ofende que puedas pensar eso de mí.

- Kamek. Ratónito, te conozco desde hace muchos años y no me la das. Estás mintiendo.

- Ratónito. Kamek, que no estoy fingiendo.

- Kamek. Ah, entonces si no puedes moverte, no podrás alcanzar esto... (deja un trozo de queso grande en el extremo de la cama de Ratónito. Ratónito pone cara de placer) A los ratones les gusta el queso... O eso creo. Pero de todos modos, con lo glotón que eres te gustaría cualquier alimento.

- Ratónito. (Resistiendo sus impulsos) Ka-Kamek... Que te he dicho que... que no me puedo mover...

- Kamek. Tú verás... Si no lo alcanzas, me lo comeré yo. (Kamek se acerca al queso)

- Ratónito. ¡¡Atrás!! (Se levanta de la cama, empuja a Kamek y se lanza hacia el queso para comérselo)

- Kamek. (Se eleva con su escoba) Keh, heh, heh... Cómo lo sabía.

- Ratónito. ¡Maldita sea! El hambre me ha vuelto a traicionar.

- Kamek. La que se puede liar si le cuento yo esto al amo Bowser.

- Ratónito. ¡No, por favor, Kamek, no se lo cuentes! ¡Ni se te ocurra!

- Kamek. Tranquilo, tranquilo... Todo se puede hablar. Eres mi amigo, ¿no?

- Ratónito. ¡Por supuesto que sí! Hasta el fin de mis días.

- Kamek. Entonces supongo que podrías hacerme un favor más que por que guarde el silencio, porque eres mi amigo. ¿Verdad?

- Ratónito. ¡Claro que sí! Haré lo que quieras. (Kamek sonríe y Ratónito se pone nervioso) Bueno, mejor cuéntame lo que quieres...

- Kamek. Quiero que hagas de conejillo de indias. Bueno, mejor dicho, de ratoncillo de indias. Jajaja.

- Ratónito. ¿Por qué todo el mundo hace chistes de ratones?

- Kamek. Porque sólo por verte la cara de asco que pones merece la pena hacerlos. En fin, ¿aceptas? (Ratónito asiente por obligación más que por hacerlo porque sí) ¡Ese es mi Ratónito! Tu secreto está guardado. Ahora vamos, que vamos a empezar las clases.

- Ratónito. ¿Las clases de qué? Bueno, ya me lo irás explicando por el camino... Por cierto, ¿qué vas a hacer para que los médicos no se den cuenta de mi ausencia?

- Kamek. (Invoca a un Huesitos) Esto es lo que voy a hacer...

...............................................................................................................................

(Minutos después, en la habitación del hospital se encuentra el Huesitos haciéndose pasar por Ratónito. Este está tumbado en la cama y tapado completamente con una manta fina blanca. Entra el doctor Snifit)

- Dr. Snifit. Hola, Ratónito.

- Huesitos. (Finge que tose para evitar hablar) Ejem, ejem...

- Dr. Snifit. Ya tengo los resultados de las pruebas que le hemos hecho de la cabeza hace unas horas, y todo está perfectamente.

- Huesitos. Ejem... Ejem, ejem...

- Dr. Snifit. Eso significa que ya está dado de alta. Váyase de esta habitación de una vez.

- Huesitos. (Intenta cambiar su voz normal) Eh... Quiero más pruebas.

- Dr. Snifit. No, ni una sola más. Basta ya.

- Huesitos. Eh... Vale... Esto... Váyase ya, que tendrá mucho trabajo.

- Dr. Snifit. No me iré sin que yo vea que se va. ¿Por qué no se quita la manta, con el calor que hace?

- Huesitos. Eh... Porque... Porque estoy desnudo.

- Dr. Snifit. (Se lleva la mano a la parte de la máscara que hace de boca por la impresión) Mejor pensado, es verdad que tengo muuucho trabajo que hacer. Me-mejor me voy... (sale casi corriendo de la habitación mientras el Huesitos se rie en bajito)

...............................................................................................................................

(Poco tiempo después, Kamek, Ratónito y Goombi se encuentran en la habitación del Magikoopa. Kamek y Goombi sostienen cada uno una varita.Goombi lo hace con la boca)

- Kamek. Antes de empezar a practicar con magia, te daré tres consejos que te pueden resultar útiles si alguna vez entras en combate. Goombi, primera lección de magia. No te fíes nunca de las apariencias.

- Goombi. (Mira a Ratónito) Pues yo veo a un ratón gordo. ¿Es que acaso es otra cosa?

- Ratónito. Oye, que gordo no estoy. Es que tengo... hmmm... una amplia personalidad.

- Kamek. No me refiero a eso. Digo que no subestimes al enemigo nunca. Segunda lección, en una lucha resiste todo lo que puedas.

- Goombi. (Vuelve a mirar a Ratónito) ¿Pero vamos a luchar con magia o esto es sumo?

- Ratónito. Y dale, ¡que no estoy tan gordo!

- Kamek. Tercera lección, si ves que tu enemigo es más fuerte que tú, escapa si puedes.

- Goombi. Hmmm... Está bien. ¿Empezamos ya de una vez?

- Kamek. Vale, vale.

- Ratónito. Kamek, por lo que más quieras, prométeme que esto no me va a doler.

- Kamek. No. Claro que no... Bueno, no sé... Tal vez en algún hechizo... Todo depende de cómo de rápido aprenda Goombi.

- Ratónito. (Se lleva las manos a la cabeza) Madre mía...

- Kamek. El primer hechizo que te enseñaré será el de transformar a alguien en otra criatura. Apunta con la varita a Ratónito... (Goombi hace lo dicho) Y ahora piensa en tu mente en qué lo quieres convertir. (Goombi cierra los ojos y lo piensa. Nada ocurre)

- Goombi. (Escupe la varita) De aquí no sale nada de magia. ¿Me has dado una varita rota?

- Kamek. No, lo que pasa es que necesitas práctica, como todos. (Goombi coge de nuevo la varita con la boca y aprieta con fuerza los ojos) Para lanzar hechizos necesitas mucha fuerza de volun... (la varita de Goombi brilla y de ella sale magia en dirección a Ratónito. Ratónito se transforma en un Magikoopa)

- Ratónito. (Se mira por todo su cuerpo) ¡Ahhh! ¡Pero si me parezco a Kamek!

- Kamek. (Alucinado) ¡Increíble! ¡Lo has conseguido! Lo único malo de este hechizo es que debes haber visto y reconocido al menos una vez a la criatura que quieres obtener con la transformación. Hasta ahora sólo conocerás Goombas y yo como Magikoopa.

- Goombi. Sí...

- Kamek. Pero obsérvame a mi... (alza su varita y salen varios hechizos de ella. Ratónito se transforma en un Ninji, en un Fantasmón, en un Colmenrama, en una Judía, en un Bandido y finalmente vuelve a su estado normal, un poco mareado) ¿Ves? (Goombi asiente sorprendido y alegre) Cuanto más viaes por el mundo, más te servirá este hechizo.

- Goombi. Kamek, ¡quiero aprender más! Porfa... Porfa...

- Kamek. Claro, claro. Todo a su tiempo.

...............................................................................................................................

(En la habitación del Trío de Élite se encuentran los tres secuaces. Goombilón está triste)

- Goombilón. La he vuelto a perder por vuestra culpa... Primero con lo de Goombella y ahora con lo de Fuzzya...

- Paratroopi. Tranquilo, seguro que en el futuro o te perdonará o ya encontrarás a alguien...

- Goombilón. Pero yo sólo la quiero a ella...

- Guydo. Sí, claro. Como a Goombella y a Fuzzya.

- Goombilón. No es lo mismo. Lo de Goombella era una mentira todo y cuando lo de Fuzzya, yo ya había perdido las esperanzas de encontrar a Bombazulina.

- Paratroopi. Ahora que acabas de hacer ese resumen, me acabo de dar cuenta de que la vida da muchas vueltas...

- Goombilón. ¿Y eso a qué viene ahora? (Mira hacia el suelo más triste aún) Necesito recuperarla... No puedo vivir sin ella.

- Guydo. (Saca de su bolsillo un Bloque ? y lo golpea sacando unas pocas monedas de él) ¡Tengo una idea! Por fin vas a recuperar a Bombazulina y sin que te cueste casi nada de trabajo.

- Goombilón. ¿Qué vas a hacer? ¿La vas a hipnotizar?

- Guydo. No, claro que no. No tenemos dinero para pagar a un Hypnokoopa. Bien, el plan es el siguiente: secuestraremos a Bombazulina como si fuéramos sus anteriores secuestradores y dejaremos que Goombilón salve a su amada de las garras del mal. La víctima se reconciliará como efecto del rescate desinteresado de nuestro amigo.

- Goombilón. Bueno, desinteresado no. Busco su amor. (Guydo se lleva la mano a la máscara)

- Paratroopi. A ver si lo he entendido bien. ¿Nos vamos a hacer pasar por los que secuestraron a Bombazulina y dejaremos que nos “venza” Goombilón?

- Guydo. Exacto.

- Paratroopi. Pero... ¿cómo vamos a parecer secuestradores?

- Guydo. No vamos a parecerlo porque le pondremos una venda en los ojos.

- Paratroopi. Aún así, nuestras voces las podría reconocer.

- Guydo. ¡Pues las cambiamos un poco!

- Paratroopi. Hmmm... Sería mejor buscar a alguien que no conozca tan bien Bombazulina.

- Guydo. Bueno, eso ya lo haremos luego.

- Paratroopi. Y otra pregunta. ¿Cómo lo harás para que Bombazulina se dé cuenta de que Goombilón la ha salvado?

- Guydo. Es lógico. En cuanto entre y empiece a luchar contra nosotros verá que viene a salvarla.

- Paratroopi. ¿Pero cómo lo va a ver si tiene una venda en los ojos?

- Guydo. (Enfurece) Ay, Cabo Paratroopi. Es un buen plan y ya está. Vamos a contárselo a Kamek.

- Goombilón. ¿Pero cómo le vas a contar a Kamek que vamos a secuestrar a su amiga?

- Guydo. Es que necesitamos la clave de la cámara frigorífica del castillo.

- Goombilón. ¡¿Piensas encerrar a Bomba ahí?! ¡¡Se va a morir de frío!!

- Guydo. Primero, ese lugar es perfecto. Nadie menos Kamek y Bowser tienen acceso ahí. Y segundo, los Bob-Ombs no sienten frío. Sólo necesitaremos unas horitas. No creo que se congele en tan poco tiempo... ¿No? (Paratroopi y Goombilón se miran ambos indecisos) Bah, es igual. Vamos. (Los tres secuaces salen de la sala)

...............................................................................................................................

(Cuando el Trío de Élite llega a la habitación de Kamek, el Magikoopa les abre la puerta y estos entran)

- Goombilón. (Habla mientras Guydo saca una cámara de fotos sigilosamente de su mochila) ¿Qué hace aquí Ratónito? (Ratónito pone cara de susto)

- Ratónito. (Le susurra a Kamek al oído) ¡¿Por qué les has abierto, idiota?!

- Kamek. (Mirando al Trío de Élite) No es asunto vuestro. Salid de esta habitación.

- Guydo. Kamek, te queríamos decir algo.

- Kamek. ¿El qué?

- Guydo. Vamos a secuestrar a Bombazulina. (Kamek pone cara de confusión) Tranquilo. Es una mentira todo para conseguir que se reconcilie con Goombilón.

- Kamek. ¿Y a mí qué me importa esto?

- Paratroopi. Es que vamos a encerrarla en la cámara frigorífica del castillo. ¿Puedes darnos la clave de acceso?

- Kamek. ¡Pues claro que no! Marchaos antes de que llame al amo Bowser.

- Guydo. Kamek, a ver si el que llame a Bowser voy a ser yo... (le enseña su cámara) Acabo de haceros una foto a ti y a Ratónito. ¿No estaba el pobrecito fatal?

- Ratónito. Eh... Sí, sí... (empieza a fingir que tose)

- Guydo. Pues para estar tan malo como decías esta mañana, ahora estás perfectamente. ¿No será que quieres seguir cobrando la baja? (Ratónito siente un escalofrío)

- Ratónito. N-no.

- Guydo. Bueno, pues si me disculpáis, le voy a enseñar esta foto al amo Bowser. A ver qué le parece...

- Kamek. ¡¡No!! ¡¡Alto!! (Guydo mira a Kamek) ¿Qué quieres de nosotros?

- Ratónito. Otra vez con los malditos chantajes...

- Guydo. Lo que te ha pedido Paratroopi. La clave de la cámara.

- Kamek. Ayyy... ¡¡Está bien!! Acompañadme.

- Guydo. También queremos que se venga Ratónito con nosotros.

- Ratónito. Uh, ¿por qué?

- Guydo. Necesitamos que hagas del Tortopo que la secuestró. Sólo necesitarás cambiar tu voz.

- Kamek. Por favor. Vámonos antes de que alguien más nos vea y nos haga cualquier tipo de chantaje... (Todos abandonan rápidamente la sala menos Goombi)

- Goombi. Oye, ¡que yo quiero seguir aprendiendo magia! (Sigue estando solo en la habitación. Dice irónicamente) Pues pinta bien la cosa... (Alguien llama a la puerta y Goombi la consigue abrir con algo de dificultad) ¿Quién es?

(Al otro lado de la puerta se encuentran Korokoopa, Spiriny, Popkey y otros soldados)

- Korokoopa. Hola, venimos a quejarnos a Kamek por lo de las piscinas.

- Goombi. No está en casa. Ha salido.

- Korokoopa. ¿A hacer qué?

- Goombi. Creo que iba a secuestrar a una chica o algo así.

- Spiriny. Ya está otra vez intentando llevarse a Peach...

- Korokoopa. ¿Pero por qué siguen empeñándose en secuestrar a esa mujer si ya no sirve de nada? En fin, buenos días... (se van yendo todos del lugar. Goombi cierra la puerta)

_______________________________________________________________

(Por uno de los pasillos del castillo camina Bombazulina tranquilamente. Nadie está afuera en ese pasillo menos ella. De repente, ve algo en su camino)

- Bombazulina. (Ve a Paratroopi tirado en el suelo fingiendo estar inconsciente. Se acerca a él) Paratroopi, ¿te encuentras bi...? (Guydo se acerca por detrás a Bombazulina y le pone desde detrás un pañuelo empapado en un somnífero y esta cae inconsciente. Aparece Kamek y Guydo y Kamek se cogen a Bombazulina y se la llevan mientras Paratroopi se levanta y se limpia de polvo)

- Kamek. Madre mía como nos vea alguien...

- Guydo. Que no, que ahora con el calor nadie sale...

...............................................................................................................................

(Cinco minutos después, frente a las puertas de la cámara frigorífica se encuentran Goombilón y Ratónito. Llegan Kamek y Guydo, con Bombazulina a cuestas, y Paratroopi)

- Ratónito. ¡Daos prisa! Que dentro de unas horas vienen mis padres de visita.

- Kamek. ¿Otra vez? Qué pesados son... (cuando se acercan a las puertas de la cámara, Kamek se acerca a los botones que permiten abrir estas. Se gira antes de presionar ninguno y mira a sus compañeros e inferiores) No miréis. (Todos se hacen los locos y miran hacia otro lado. Kamek pulsa los botones adecuados y se abren automáticamente las puertas) Entrad, ¡vamos!

(Todos entran y empiezan a tiritar. Cogen una silla que había llevado Ratónito a cuestas y atan a Bombazulina en ella. Sale Spine el Pingüino y empieza a dar pequeños saltos de alegría)

- Goombilón. ¡Spine! Ya no nos acordábamos de que estuvieras aquí.

- Kamek. Ni tú ni nadie. No logro entender cómo ha podido sobrevivir durante todos estos meses.

- Paratroopi. Tal vez se haya comido algo que hayas guardado aquí...

- Kamek. ¡¿Qué?! Oh no... ¡¡Mi cargamento de helados!! ¡Los estaba guardando para este verano...! Condenado pingüino... ¡en cuanto acabemos con esto te mando al Monte Friolero de una patada! (Spine pone cara de furia) Qué leches. Te envío ahora... (alza su varita y teletransporta con su magia a Spine al Monte Friolero)

- Guydo. Jefe Kamek, Bombazulina ya está atada.

- Kamek. Perfecto. Ahora sólo queda esperar a que se despierte...

(27 minutos después, Kamek a tocado un botón del termostato de la cámara para bajar la temperatura de esta. Todos están medio dormidos)

- Bombazulina. (Con una venda en sus ojos) Uh... uh... Ayuda... (Todos se levantan e intentan no hablar. Salen de la cámara dejando a Bombazulina sola dentro)

- Guydo. Ratónito, es tu turno. Ahora vas a tener que hacer de Tortopo.

- Ratónito. ¡¿Cómo voy a hacer de Tortopo?! ¿Estamos locos?

- Guydo. Solo cambia la voz y ya está. ¿Entendido? (Ratónito asiente)

- Kamek. Recuerda preguntarle todo lo que sabe. A ver si es verdad que no esconde nada. (Ratónito vuelve a asentir y se mete de nuevo en la cámara. El resto vuelve a sus trabajos)

- Ratónito. (Con su voz cambiada) Dinos qué sabes de nosotros.

- Bombazulina. (Gira la cabeza a varios lados, intentando buscar de dónde proviene el sonido) ¿Qu-qué?

- Ratónito. Dinos qué sabes de nosotros.

- Bombazulina. Pero si ni siquiera sé quiénes sois. ¿Qué voy a decir?

- Ratónito. Somos tus secuestradores.

- Bombazulina. Ya, algo había notado. Será porque me habéis atado... ¿O tal vez porque tengo una venda en los ojos?

- Ratónito. ¡Que no! Me refiero a que somos los que te secuestraron la última vez.

- Bombazulina. ¡¿Qué?! ¡Ostras! ¡¿Cómo habéis descubierto el Castillo de Bowser?!

- Ratónito. Yo pregunté primero. Dinos qué sabes de nosotros.

- Bombazulina. ¿Y eso de qué os sirve? ¡Dejadme salir! ¡¡Dejadme salir!!

- Ratónito. (Un poco nervioso) ¡Shh! Aquí no te puede escuchar nadie.

- Bombazulina. Me da igual. ¡¡Socorro!! ¡¡Ayuda!! (Ratónito le mete un pañuelo en la boca para que deje de hablar)

- Ratónito. Cállate de una vez, pesada. (Bombazulina escupe el pañuelo) Caray, ¿es que nunca te cansas de molestar? Voy a por celo para asegurarme de que no escupes de nuevo ese pañuelo...

- Bombazulina. ¡Espera! ¿Qué queréis de mi?

- Ratónito. (Para de caminar y se vuelve hacia Bombazulina) Dinos todo lo que sabes sobre nosotros.

- Bombazulina. Lo que sé es que sois unos cobardes.

- Ratónito. Bah, para eso mejor no pregunto nada. Ahora vuelvo... (Ratónito sale de la cámara frigorífica, cerrando la puerta. Bombazulina intenta desatarse, pero no puede. Consigue hacer que la llave giratoria que tiene por detrás de vueltas muy rápido, tan rápido que consigue soltarse de las cuerdas. Aún con venda en los ojos va caminando lentamente hasta llegar a una pared cercana a la puerta de la cámara)

- Bombazulina. ¡Ay! Que fastidio no poder ver nada... (cerca de ella se abre la puerta de la cámara. Entra Ratónito en la sala y se asusta al ver que la silla está vacía)

- Ratónito. ¡Ostras! ¡Se ha escapado!

- Bombazulina. (Aparece detrás de la puerta y le da un cabezazo a Ratónito) ¡Iaaah! (Golpea a Ratónito en el hocico, se levanta y sale corriendo aprovechando que las puertas están abiertas. Ratónito permanece tendido en el suelo)

- Ratónito. ¡Aaahh! ¡Mi hocico! ¡Mi bonito hocico! Será hija de... (se levanta del suelo y se toca las fosas nasales. Ve su mano roja y se da cuenta de que le está saliendo sangre por el hocico) ¡¡Aaahh!! ¡Me ha hecho sangre la muy bruta!

...............................................................................................................................

(Un cuarto de hora después, en la sala de Kamek se encuentran el Magikoopa, el Trío de Élite y Goombi. Entra de repente Ratónito muy deprisa)

- Ratónito. (Con la voz cambiada) Kamek, tengo malas noticias.

- Kamek. (Está de espaldas a Ratónito, y no le reconoce. Mientras de da la vuelta, dice...) ¿Qué quieres, consejero?

- Ratónito. No soy el consejero. Soy Ratónito... En fin, ha ocurrido algo catastrófico.

- Kamek. ¿Qué ocurre? ¿Se ha vuelto a estropear la máquina espendedora del castillo?

- Ratónito. ¡No! Bombazulina se ha escapado de su prisión. (A Kamek le entra un fuerte escalofrío)

- Kamek. ¡¿Cómo?! ¡¿Cómo se ha escapado?! (Ratónito echa su cabeza para atrás y le muestra la costra que tiene por todo su horificio nasal) ¿Sólo con eso ha conseguido escaparse? ¿Tú eres tonto?

- Ratónito. Oye, que no paraba de cortárseme la hemorragia. ¿Qué querías?

- Goombilón. Madre mía, madre mía... ¡¿se ha quitado la venda?!

- Ratónito. No. La seguía teniendo porque iba deambulando por ahí.

- Goombilón. Maldita sea... Y yo que iba a actuar y a salvarla en unos minutos...

- Kamek. Como se dé cuenta de lo que ha pasado en realidad nos lo habremos cargado todo... ¡¿Dónde está?!

- Ratónito. No lo sé. Me dejó en el suelo tirado y salió de la cámara.

- Paratroopi. ¿Y cómo es que no sabemos nada aún de ella?

- Ratónito. Tampoco tengo idea. Lo extraño es que con las pintas que llevaba nadie se la haya encontrado...

- Kamek. ¡Rápido! ¡Todos a buscarla por el castillo!

...............................................................................................................................

(Varios minutos después, Korokoopa sale de su habitación al pasillo y se asoma por la ventana del final del pasillo)

- Korokoopa. Esto es una vergüenza. Ni piscina, ni aire acondicionado ni un triste ventilador... (Se gira y ve a Bombazulina en el otro extremo del pasillo subiendo con dificultad las escaleras) Uh, ¿qué hace con una venda en los ojos?

- Bombazulina. ¡So-so-socorro! ¡Ayuda!

- Korokoopa. Uh. (Se acerca a Bombazulina) ¿Qué te ocurre, Bombazulina?

- Bombazulina. ¿Korokoopa? ¡Ayúdame, me han secuestrado!

- Korokoopa. ¿Que te han qué? ¿Esto es una broma o qué?

- Bombazulina. ¡No! Tienes que ayud... (Guydo se vuelve a poner detrás de Bombazulina con un pañuelo con somnífero. Bombazulina cae al suelo y Guydo saca su walkie-talkie)

- Korokoopa. (Atónito) ¿Qué... qué esta pasando, si se puede saber?

- Guydo. (Sujetando el walkie-talkie) La he encontrado, cambio y corto. (Kamek aparece mágicamente en el lugar y ambos cogen a Bombazulina y la levantan)

- Korokoopa. ¡Todavía sigo esperando una respuesta! ¿Qué es todo esto?

- Kamek. Nada, que estamos jugando al veo veo.

- Guydo. Sí, y le toca a Bombazulina.

- Korokoopa. ¿Pero cómo vais a jugar si ella tiene los ojos tapados? Esto es absurdo.

- Kamek. (Él y Guydo se miran mutuamente) Ya... Es que... Es la versión difícil del juego.

- Guydo. Claro, si no es demasiado fácil.

- Korokoopa. Claro, y os la lleváis inconsciente porque habéis adivinado lo que veía, ¿verdad? (Kamek y Guydo asienten) Bueno, yo no quiero saber nada. Vosotros sabréis. (Se mete en su habitación)

- Kamek. ¿Y ahora qué hacemos con ella? Ya ha hablado con un compañero y sabe que está en el castillo.

- Guydo. No te preocupes. Tengo una idea. (Kamek y Guydo se van con Bombazulina a cuestas)

_______________________________________________________________

(Tiempo después, Bombazulina despierta en el suelo de uno de los pasillos del castillo, justo en el mismo lugar en donde la sedaron por primera vez. Al abrir los ojos, encuentra a su alrededor a Paratroopi, Guydo, Goombilón y Kamek)

- Bombazulina. Uh... uh... ¿Qué... qué me ha pasado?

- Guydo. Te dio un golpe de calor y te caíste al suelo.

- Goombilón. Ahora te acabas de despertar.

- Bombazulina. ¿Cuánto tiempo he estado así?

- Kamek. Unas cuantas horas. Nos dijeron los médicos que no te moviéramos, pero nos han ayudado a salvarte.

- Bombazulina. ¿Y los secuestradores? ¿Dönde están? (El Trío de Élite y Kamek fingen no saber de qué habla)

- Paratroopi. ¿Qué secuestradores?

- Kamek. Bomba, me temo que lo has soñado.

- Bombazulina. Uf, menos mal... (se levanta con un poco de dificultad) Bueno... Pues muchas gracias por salvarme.

- Goombilón. No ha sido nada. (Bombazulina le ignora y Goombilón se siente dolido)

- Bombazulina. Me voy a mi habitación a descansar... Hoy ha sido un día muy duro.

- Kamek. Ah, te quería decir una cosa antes de que te fueras, Bombazulina. Los Hermanos Koopa ya han cumplido con su deuda, y se quedarán un tiempo más en este castillo. Pero ahora he pensado que pueden quedarse a vivir en tu habitación y tú en la suya, como era antes.

- Bombazulina. Me parece bien. (Bombazulina se va, dejando solos a Kamek y al Trío de Élite)

- Guydo. Cómo es la vida, ¿eh? Al final hemos vuelto al punto de partida sin conseguir nada...

- Goombilón. Ay, Bombazulina... Necesito recuperarla... No puedo vivir sin ella.

- Paratroopi. Jo, esto me suena de haberlo vivido antes. ¿No os parece? (Todos miran a Paratroopi y a continuación se van del lugar dejándole solo)


(En la habitación del hospital se encuentra Ratónito. Entra el doctor Snifit acompañado de un enfermero y una enfermera)

- Ratónito. (Fingiendo estar enfermo) Buenas tardes, doctor...

- Dr. Snifit. Pero bueno, ¡¿no se había ido ya de aquí?! ¡¿Es que no se cansa de molestar?!

- Ratónito. Verá, cuando iba a salir, de repente empecé a sangrar por el hocico. Seguro que es un fallo cerebral o algo. ¡Quiero hacerme más pruebas!

- Dr. Snifit. Pero bueno, lo que dice no tiene sentido. Y además, ¿por qué no avisó a nadie cuando empezó a sangrar?

- Ratónito. Eh... Pues... Porque no quería molestar... (el doctor y los enfermeros salen de la sala frustrados. Este día en el Reino Champiñón va acabando lentamente y va dejando paso a la noche)

En el próximo episodio... (La Comunidad Parakoopa)

(En el Castillo de Bowser...)

Koopatrullero. Carta para ustedes. (Le da la carta al Trío de Élite)

.........................................................................................................................................................................

Koopatrullero. Carta para Bombazulina.

Bombazulina. Esa soy yo. (El Koopatrullero le da la carta)

.........................................................................................................................................................................

Koopatrullero. Mensaje escrito para Korokoopa, (le da la carta a Korokoopa), para Spiriny (le da otra carta a Spiriny) y para Popkey (le da una tercera carta a Popkey)

.........................................................................................................................................................................

Robert. Kamek, Ratónito, según una carta que me ha dado un Koopatrullero, nos hacen saber que todo el castillo está invitado a una fiesta en la entrada del Bosque Encapotado. Incluso el amo Bowser está invitado.

Kamek. Uh, ¿y se sabe quién organiza esa fiesta?

Robert. Me temo que no.

Ratónito. ¿Hay comida y bebida?

Robert. Sí. Gratis, además.

Ratónito. ¡Entonces como si la organiza Super Mario! Yo no faltaré. ________________________________________________________________________________________________

Kammy. Ese condenado Goombi... Hay que deshacerse de él como sea.

Guydo. Lo que hay que hacer es encontrar a la madre. Así tú tendrás la oportunidad de devolverle a su hijo y yo podré preguntarle si Goombilón es el padre. Como si no tuviera problemas él ya...

Kammy. ¿Qué pasa, eres su criado? Que vaya él a preguntárselo.

Guydo. ¡No! Porque si dice que sí es su hijo se va a quedar a cuadros.

Kammy. (Nerviosa) ¡¿Entonces para qué leches vas a preguntar?!

Guydo. Porque soy cotilla. Y más aún si el tema está relacionado con un amigo.

________________________________________________________________________________________________

(En la fiesta, se encuentran muchos de los personajes que viven en el castillo. Bombazulina está escondida junto con Paratroopi detrás de unos focos observando a Goombilón, que está junto con Popkey)

Bombazulina. No entiendo qué le habrá visto a Popkey para enamorarse tan de repente de ella...

Paratroopi. Uuuuhh... A ti todavía te gusta Goombilón...

Bombazulina. ¡No es eso! Lo que pasa es que no puedo soportar que él rehaga su vida antes que yo... Pero no te preocupes, porque dentro de unos minutos la imagen de su amada Popkey se le va a caer por completo.

Paratroopi. ¿A qué te refieres? (Bombazulina le enseña una pastilla. Paratroopi palidece) Madre mía la que se va a liar...

(De unos balcones en lo alto de la sala empiezan a caer Hermanos Martillo. Los secuacesde Bowser dejan de bailar confusos por lo que pasa. Los Hermanos Martillo empiezan a golpear a los secuaces y cunde el pánico. Un Hermano Martillo coge a Goombilón por el cuello)

Bombazulina. ¡Goombilón! ¡¡No...!!

.........................................................................................................................................................................

(En una sala bastante oscura, entra un Hermano Martillo de botas amarillas)

Hermano Martillo. Jefe Gran Hermano Martillo, el plan está saliendo como lo esperado. Los esbirros de Bowser han caído en la trampa y están cayendo como moscas.

GHM. Perfecto... (se empieza a reir maléficamente)


Cartel
¿Te ha gustado este episodio? Puedes volver a la página principal de Los Tres Secuaces haciendo clic aquí. O también puedes ver el siguiente capítulo aquí.
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.