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Resumen

La batalla final se acerca por momentos... ¿se producirá en este episodio? El Gran Hermano Martillo ha dado un paso importante en esta batalla que ha durado desde principios de la serie. ¿Pondrá Goombilón y todos sus compañeros fin a esto de una vez?

Música

1.
Paper Parade! - Mario & Luigi Paper Jam Music

Paper Parade! - Mario & Luigi Paper Jam Music

 (Desde 3:59 hasta 4:16)

Intro LTS Temp.5. Habitación Kamek mañana

(En el Reino Champiñón por la mañana, el sol está saliendo por el horizonte para que un nuevo día comience. En la habitación de Kamek se encuentran el Magikoopa, Kammy y Goombi con las luces apagadas, aún durmiendo. De repente, se encienden las luces y Kamek se despierta un poco)

- Kamek. (Soñando un poco todavía) Ah... Madre, no quiero ir al cole... cinco minutos más...

- Goombi. Kamek, despierta.

- Kamek. zZzZ...

- Goombi. ¡Que despiertes ya! (Kamek abre los ojos y pega un pequeño bote)

- Kamek. Uh, ¿qué quieres, Goombi?

- Goombi. Aprender más magia. Dile al luchador de sumo ese que venga aquí.

- Kamek. (Mira el despertador con forma de Boo) Ah... Cada día me despiertas más pronto, son las ocho y diez de la mañana... Aún me quedaban cincuenta minutos de sueño para ser yo... ¿No puedes esperar?

- Goombi. No, la magia no puede esperar. ¿Y si de repente nos atacan?

- Kamek. ¿A las ocho de la mañana? Me apuesto lo que quieras que ni Mario está despierto a estas horas...

- Kammy. (Con un biberón en mano) Kamek, enséñale magia al niño, hombre.

- Kamek. Madre, ¿cómo es que ahora te ha dado por cuidar a Goombi?

- Kammy. Porque sí.

- Kamek. No, no. Tú lo que quieres es hacerme una guerra psicológica de esas aprovechando cosas que pasan como esta para librarte de Goombi.

- Kammy. (Dice irónicamente) No, no... ¿Cómo has podido pensar eso de mí? (Le enseña el biberón a Goombi) Niño, trágate la leche.

- Goombi. Kammy, tengo cinco años. Ya no quiero biberón.

- Kammy. Uh, pues eso se ha acabado aquí. Mientras estés en esta casa, te vas a tomar esto.

- Goombi. No quiero.

- Kammy. ¡Que te lo tomes! Maldito crío. Eres demasiado molesto.

- Goombi. Y tú demasiado vieja. (Coge una varita mágica con su boca)

- Kammy. ¡¿Qué has dicho?! (Coge su varita, la alza y lanza un hechizo. Goombi usa su varita para invocar un campo mágico protector y defenderse) ¡¡Arrggghhh!! ¡Maldito niño! (Goombi se empieza a reir. Kammy mira a Kamek cabreada) Qué pronto se te ha despertado el instinto de padre...

- Kamek. Pues como a ti de madre. Tú me tuviste con edad parecida, ¿verdad?

- Kammy. Sí, pero era otra época distinta.

- Kamek. En efecto. Yo creo que todavía los dinosaurios no se habían extinguido aún. ¡Jajajaja! (Goombi se rie con Kamek. Kammy se pone muy furiosa)

- Kammy. Kamek, te estás ganando un castigo...

- Goombi. ¡Quiero aprender magia ya!

- Kamek. ¡Vale, vale! Todos tranquilos. Voy a llamar al ratoncillo de indias. (Invoca con su varita su móvil y llama a Ratónito)

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(En la habitación de Ratónito, todo está tranquilo. Él duerme tranquilamente, hasta que empieza a sonar su móvil y se despierta asustado)

- Ratónito. ¡Ah! (Mira el móvil) ¿Quién diablos me está llamando a estas horas? (Coge el móvil y contesta) ¡¿Sí?! ¡Qué leches te pasa para llamar a estas horas!

- Kamek. Ratónito, soy Kamek.

- Ratónito. Como si eres un ladrón. Hasta las nueve de la mañana nadie me despierta. NADIE.

- Kamek. Venga, déjate de tonterías y ven a mi habitación. Goombi quiere aprender magia. (Kamek cuelga)

- Ratónito. Este tío es idiota... ¿Para qué levanta al niño a estas horas?


(En la habitación de Bombazulina están hablando Goombilón y ella)

- Goombilón. Bombazulina, después de todo lo que ha pasado últimamente, me he dado cuenta de todo lo que te quiero.

- Bombazulina. Recluta Goombilón, me hiciste mucho daño. No puedo confiar en ti después de primero lo de esa Goomba y después lo de Popkey.

- Goombilón. ¡Si ya lo hemos dejado! No me gustaba Popkey.

- Bombazulina. ¿Entonces por qué saliste con ella?

- Goombilón. Porque quería darte celos a ti...

- Bombazulina. Pues no funcionó...

- Goombilón. Lo sé. Tengo que dejar de hacer caso a Guydo.

- Bombazulina. Por favor, no me hagas esto más difícil. Sal...

- Goombilón. ¿Eh? No he traido. Pero en casa tenemos, y azúcar, y... (Bombazulina le interrumpe)

- Bombazulina. No. Me refiero a que te vayas... (Goombilón se levanta triste y sale de la habitación de Bombazulina. Cinco minutos después, esta se levanta de su asiento y sale fuera de la sala) Voy a ver qué se cuenta Kamek... (mientras camina por el largo pasillo de la tercera planta del castillo, se encuentra una nota en el suelo. La coge y la lee en alto) “Hola de nuevo”. ¿Quién es es...? (Alguien le tapa la boca y se la lleva del lugar a rastras)

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(En la habitación de Kamek, se encuentran el Magikoopa, Kammy, Goombi y Ratónito. Ratónito se está tapando los ojos frente a Kamek y a Goombi)

- Kamek. ¿Qué haces?

- Ratónito. Si voy a morir, no quiero ver cómo.

- Kamek. Venga ya, si el siguiente hechizo no es nada...

- Goombi. ¿Cuál es el siguiente?

- Kamek. Derrotar de un solo golpe al enemigo. (Ratónito empieza a temblar de miedo) ¡Jajajaja! Que era broma... Ese hechizo no existe. El siguiente va a ser cómo bajar características: ataque, defensa, velocidad...

- Ratónito. Pero eso se va con el tiempo, ¿n-no?

- Kammy. (Mirando por la ventana) Oye, hijo. ¿Esa que va por ahí no es tu amiga Bombazulina?

- Kamek. Será. ¿Por qué?

- Kammy. Por nada. Porque me parece haberla visto siendo arrastrada por alguien.

- Kamek. ¡¡¿Cómo?!! (Se asoma por la ventana y consigue ver a Bombazulina, que desaparece entre dunas de arena a lo lejos) ¡¿Quién se la ha llevado?!

- Kammy. Ni idea. No llevo las gafas de lejos.

- Kamek. Tú nunca llevas nada. ¿Y cómo se supone que la viste desde tan lejos?

- Kammy. Hijo, por favor. Dime alguien a parte de ella que sea redonda y azul.

- Kamek. Madre mía... Está demasiado lejos; no puedo ir a buscarla solo. (Piensa algo en su mente y grita) ¡Reunión! Dentro de una hora os quiero a todos en la sala de reuniones. Voy a avisar a todo el mundo.

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(Media hora después, Ratónito está en una de las habitaciones del hospital sentado en una silla frente a una mesa. Entra una doctora Boo y se sienta al otro lado de la mesa)

- Ratónito. Buenos días, doctora. ¿Qué tal ha ido mi análisis de sangre anual?

- Dra. Boo. Eso vamos a verlo ahora, jijiji (risa típica de Boos. La doctora abre un sobre y empieza a mirar el documento con la información del análisis que hay dentro. Pone cara de alucinación) Madre de todos los Boos.

- Ratónito. ¿Qué ocurre? (Pone cara alegre) ¿Está todo bien?

- Dra. Boo. Está todo fatal. Más que fatal. Triglicéridos por las nubes. El colesterol más alto que he visto nunca...

- Ratónito. Y... ¿eso es malo?

- Dra. Boo. (Dice irónicamente) No, tranquilo...

- Ratónito. Y entonces, ¿de qué se sorprende? ¿De esos datos que se salen del límite?

- Dra. Boo. No. Me sorprendo de que usted siga vivo aún. ¿Come sano y con dieta equilibrada?

- Ratónito. (Se empieza a reir) Jajajaja. Dieta dice... Qué graciosa es usted.

- Dra. Boo. ¿Qué desayuna por las mañanas?

- Ratónito. ¿Y a usted qué le importa?

- Dra. Boo. Si sigue los hábitos que está teniendo hasta el momento, puede acabar extremadamente mal.

- Ratónito. Bah. Eso son tonterías. Desde siempre he estado comiendo muchísimo.

- Dra. Boo. ¿Y cómo es que en los análisis de años anteriores no le han avisado?

- Ratónito. Porque este es mi primero. Bowser nos ha mandado a todos hacernos esto para comprobar que estamos en forma.

- Dra. Boo. Pues tiene que dejar de comer tanto.

- Ratónito. No, no. Que si no me puede dar un bajón.

- Dra. Boo. Pues lo que puede hacer es llevar en un bolsillo algún dulce o algo para combatir el hambre, nada más. ¿Lleva usted algo normalmente?

- Ratónito. Un bocadillo de chorizo. ¿Es suficiente? (La doctora se lleva la mano a la cabeza)

- Dra. Boo. Vuelva aquí dentro de una hora. Le haremos pruebas de ejercicio físico para descartar problemas de corazón.

- Ratónito. ¿Ejercicio, yo? ¡Jajajaja! Me parto con usted. En fin, hasta luego... (Se va del lugar y deja sola a la doctora)

- Dra. Boo. Vaya personaje está hecho. Jijijijiji... (se rie mientras desaparece)

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(En la sala de reuniones del castillo se encuentran todos los trabajadores que viven en este. En las filas primeras se encuentran sentados Korokoopa, los Hermanos Koopa, Spiriny, Popkey, Korokoopa, Kaproopa, el Trío de Élite, Robert, Goombi y Ratónito)

- Spiriny. Uh, hoy debe de haber pasado algo chungo para que estemos todos aquí.

(Kamek, Kammy y Bowser se encuentran subidos en una plataforma grande. Kamek tiene cara seria)

- Kamek. Hoy es un día muy triste para este castillo. Empecemos con los temas. En primer lugar, la pis... (Korokoopa le interrumpe)

- Korokoopa. No, no, no. Ya está bien de que nos estén pasando cosas todo el rato. ¿Nos puedes explicar qué pasó la otra noche? ¿Quién nos atacó?

- Kamek. Ese es el segundo tema. En primer lugar, como decía, la piscina exterior del castillo acaba de ser finalizada (todos se alegran), pero tendréis que esperar aún para bañaros.

- Popkey. ¿Por qué? ¡¿Por qué?!

- Guydo. Kamek, esto debe de ser una broma.

- Kamek. Más quisiera yo. Las causas aparecen en el segundo tema que vamos a tratar. Y aquí va: lo que pasó la otra noche con lo de la fiesta ha sido obra del Gran Hermano Martillo, por información que me han facilitado algunos esbirros. (Todos empiezan a preocuparse) Y, por si fuera poco, ha dado un golpe importante. Tiene a Bombazulina secuestrada y amenaza con matarla si no abandonamos el castillo. (Todos pegan gritos de susto)

- Goombilón. ¡¡¿Qué?!! ¡¡Mi Bomba!! ¡¡NO!! ¡¿Cómo sabes que la va a matar?!

- Kamek. Mensajeros de nuestro enemigo me han proporcionado cartas con información. Nos quedan 48 horas si es que queremos que siga viva.

- Korokoopa. Madre mía... ¿Qué vamos a hacer?

- Paratroopi. Hay que hacer algo pronto.

- Kamek. ¡Y tanto que lo voy a hacer! ¡Poneos todos en fila!

- Kaproopa. Kamek, ¿a qué juegas?

- Kamek. ¡Que os pongáis! (Todos se van poniendo lentamente formando filas)

- Korokoopa. ¿Y por qué nos tienes reunidos aquí a todos?

- Kamek. Porque quienquiera que la haya secuestrado sabía perfectamente dónde estaba Bombazulina, aun habiendo hecho tantas mudanzas desde que vino. Eso significa que entre nosotros hay un traidor que le ha estado contando al Gran Hermano Martillo o a sus súbditos información importante... (mira a los Hermanos Koopa) Y pienso descubrir quién ha sido. Y cuando lo haga...

- Koopa negro. Oye, no nos mires, que nosotros no hemos sido.

- Koopa rojo. Si de verdad hubiéramos escondido algo hasta ahora, no os habríamos dicho dónde se encontraba el Gran Hermano Martillo cuando lo de la base en mitad del océano.

- Kamek. Os tengo tan en el punto de mira como a Robert. (Todos miran a Robert)

- Robert. ¿Yo? ¿Por qué?

- Kamek. Porque eres el nuevo que ha llegado recientemente al castillo. ¿Quién nos dice que no eres un espía? Y el resto podríais haber vendido vuestra alma al diablo para no ser atacados por ese demente. Muchos años de experiencia me han hecho darme cuenta de que no puedo fiarme ni de mi madre, he aquí las pruebas... (señala a su madre, que también está en la fila)

- Kammy. Yo no sé qué hago aquí, pero bueno...

- Kamek. (Da dos palmadas y aparecen docenas y docenas de Peepas o también llamados Fantasmirones) A cachear a todo el mundo.

- Spiriny. (Mientras es cacheado, dice) Oye, ¿y por qué no has podido ser tú? Tanto ser jefe y puede que te estés escaqueando.

- Kamek. A ver, vamos a utilizar el poquito cerebro que nos queda para pensar. ¿Cómo voy a condenar a un castillo que yo controlo, en parte, a la ruina? No soy imbécil. Esbirros, seguid cacheando.

- Korokoopa. Esto es una vergüenza.

- Ratónito. Uh, cómo me pica la cabeza... (se empieza a rascar y un Fantasmirón se pone a verla más detenidamente)

- Fantasmirón. ¡Jefe Kamek! He encontrado algo.

- Kamek. (Se teletransporta mágicamente al lugar y empuja al Fantasmirón) ¡Quita de en medio! (Mira más detenidamente) Uh. Parece... No sé lo que parece. (Coge con una mano la cara externa del objeto y tira con fuerza)

- Ratónito. ¡¡Aaaahhh!! ¡Qué daño me has hecho!

- Kamek. (Mira lo que le ha arrancado a Ratónito y se acerca Korokoopa para verlo) ¿Esto qué es?

- Korokoopa. Tiene pinta de ser un microchip localizador.

- Ratónito y Kamek. ¡¿Qué?!

- Korokoopa. (Palidece) Y tiene las iniciales del Gran Hermano Martillo: “GHM”... Y tiene una cámara incorporada. A través de la piel quien lo haya puesto puede ver lo que Ratónito vea.

- Kamek. Ratónito. Jamás habría pensado que pudieras haber sido tú el traidor. Me has decepcionado.

- Ratónito. ¡¿Cómo?! Kamek, te prometo que yo no sé qué está pasando aquí. (Kamek hace un chasquido de dedos y tres Huesitos cogen a Ratónito)

- Kamek. Llevadlo a su habitación. Allí le torturaremos hasta que nos cuente todo lo que sabe. Necesitamos saber dónde se encuentra el Gran Hermano Martillo y los suyos y sus posibles puntos débiles. (Hace un gesto con las manos y los Huesitos se llevan a rastras a Ratónito)

- Ratónito. (Con voz temblorosa) ¡No, por favor! Yo no he hecho nada, tenéis que creerme. ¡Tenéis que creerme! (Ratónito y los Huesitos desaparecen de la sala)

- Kamek. Todo el mundo a pensar un plan. No podemos perder a Bombazulina, que ha contribuido durante toda su vida en este castillo. Lleva el mismo tiempo que yo, y juro por lo que más quiero que no pienso perder a mi amiga. (Le pone una mano en la espalda a Goombilón) No te preocupes. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para que vuelva sana y salva.

- Goombilón. (Muy triste) Muchas gracias, jefe Kamek.

- Kamek. ¡Y ahora todo el mundo de vuelta al trabajo! (Todos van saliendo de la sala de reuniones del castillo)

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(En la sala de Ratónito, se encuentra él mismo atado a una silla de pies y manos, Kamek, Robert, Goombi. Kammy, Paratroopi y Guydo)

- Ratónito. Por el amo Bowser, ¿qué me vais a hacer?

- Kamek. La peor tortura que se te puede hacer. (Abre la nevera y saca un flan grande con algunos mordicos. Ratónito pone cara de susto al ver que Kamek se dirige con el flan al cubo de la basura)

- Ratónito. ¡¡NO!! ¡Por lo que más quieras, ni se te ocurra!

- Kamek. Si de verdad quieres conservar esto, dinos todo lo que sabes del Gran Hermano Martillo. ¿Cuánto te ha pagado ese maldito?

- Ratónito. ¡Te vuelvo a repetir que nada! Si yo no sabía que tenía nada pegado en la cabeza.

- Kamek. Muy bien. Pues al cubo que va. (Tira el flan al cubo y Ratónito entra en cólera)

- Ratónito. ¡¡Ahhh!! ¡¡¿Qué has hecho, hijo de tu madre?!!

- Kamek. Robert, pásame otra cosa de la nevera. (Robert le da un trozo grande de queso)

- Ratónito. (Casi llorando) No, por favor. Eso no...

- Kamek. Dinos todo lo que sepas sobre el Gran Hermano Martillo.

- Ratónito. Que no sé nada. Lo único que sé es que dentro de unos minutos tengo que ir al médico para que me hagan pruebas...

- Kamek. Ratónito, no sé cómo has podido caer tan bajo. Ahora entiendo cómo se pudo escapar Bombazulina. Tú la soltaste para que algún súbdito de ese loco se la pudiera llevar sin levantar sospecha.

- Ratónito. ¿Qué? ¡Por supuesto que no! ¿Y cómo puedes explicar la sangre que me salía del hocico? Ella me lo hizo.

- Kamek. No. Seguramente te golpearías contra alguna puerta para fingir. (Tira el queso por la ventana en vez de la basura)

- Ratónito. ¡¡¡NOOO!!! ¡¡Mi queso!! ¡¡Nooo!!

- Kamek. Basta ya de bromas. (Coge de la nevera una hamburguesa grande) Madre mia lo que guardas aquí. Esto está más duro que el casco de un Bronco...

- Ratónito. ¡¡¡NO!!! ¡Eso sí que no! ¡La hamburguesa no me la tiréis! ¡¡Prefiero que me cortéis una mano o cualquier otra tortura antes de eso!!

- Kamek. Bien, si quieres salvarla, dinos qué sabes del Gran Hermano Martillo.

- Ratónito. ¡¡No se nada!! ¡¿Cómo quieres que te lo diga?!

- Paratroopi. (Le susurra a Kamek al oído) Oye, si con esta tortura sigue diciendo lo mismo, tal vez no mienta. ¿Por qué no creerle?

- Kamek. Cállate Paratroopi. (Mira a Ratónito) ¿No quieres contar nada? Pues allá tú. (Alza su varita y quema la hamburguesa)

- Ratónito. ¡¡¡NOOO!!! ¡¡¡NOOO!!! (Se pone a llorar) ¡¡Más os vale que me matéis, porque como consiga salir de aquí os voy hacer sufrir a todos!!

- Kamek. ¿Ves cómo ya te vas delatando poco a poco? Robert, tráeme más comida de la nevera. (Ratónito intenta escaparse fallidamente)

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(Más tarde, en la habitación de Kamek se encuentran el Magikoopa y Robert)

- Kamek. Robert, tú que eres el consejero real, ¿podrías aconsejarme a mi?

- Robert. A ver si lo he entendido bien. Primero me acusas sin pruebas de haber intentado traicionar a este castillo, ¿y ahora me pides ayuda?

- Kamek. Así es.

- Robert. No sé, no sé. Todavía te guardo algo de rencor...

- Kamek. Bueno, también he pensado en despedirte y buscarme a otro consejero.

- Robert. (Cambia su actitud) Kamek, ¿para qué están los amigos? ¡Para ayudarse! Dime qué te ocurre.

- Kamek. Ya estoy hasta lo alto de mi gorro de mi madre. Quiero deshacerme de ella, pero no vale matarla, ¿eh? ¿Qué puedo hacer?

- Robert. Hmmm... Yo tengo contactos con la Isla Almohada. Si quieres puedes enviar de vacaciones allí a tu madre hasta el fin de sus días.

- Kamek. Hmmm... Demasiado caro.

- Robert. Que no, hombre, que me hacen precio. ¿Quieres?

- Kamek. Venga vale. (Robert saca un móvil y se pone a hablar. Cinco minutos después finaliza la conversación)

- Robert. Todo ha salido como lo esperado. Hoy vienen al Reino Champiñón para llevársela.

- Kamek. Ahhh, eres el mejor consejero que hemos tenido. ¿Y cuándo se la llevan?

- Robert. Bueno... No todo es tan fácil. Antes de llevársela vendrá un encargado para comprobar que Kammy está sana mentalmente. Para descartar posibles accidentes en la isla.

- Kamek. ¡¿Qué?! Robert, ya lo has fastidiado todo. Mi madre es una desequilibrada. Nunca la cogerán.

- Robert. Venga ya. Si las pruebas son muy sencillitas. (Entra Kammy en la habitación) Mira, voy a hacerle una. Kammy Koopa, buenos días.

- Kammy. Hola, conserje.

- Robert. Eh... ¿Perdón?

- Kammy. ¿No eres el conserje del castillo o algo así?

- Robert. No, señora Kammy. Consejero. Con-se-je-ro.

- Kammy. Bah, cómo te gusta ponerte medallitas. ¿Quieres algo?

- Robert. Sí. Tengo una pregunta para usted. Si tiene que dirigir un trabajo y tiene que escoger entre un equipo formado por cinco personas y otro por siete. ¿Cuál cree que será más eficiente?

- Kammy. Dado que en este castillo no dais palo al agua, me da igual. ¡Vagos!

- Kamek. (Robert mira a Kamek) ¿Qué te he dicho?

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(En la habitación del Trío de Élite, Paratroopi entra)

- Paratroopi. Goombilón, ¿estás ahí? (Mira por todos lados y lo único que encuentra es una cámara encendida. La coge y mira un video reciente en el que aparece Goombilón)

- Goombilón (grabación). Amigos, si estáis viendo esto es porque ya no podréis hacer nada más por mi. Me siento muy agradecido de tener dos amigos tan buenos, con los que he compartido tantos momentos divertidos. También quiero agradecer a todos mis compañeros del castillo por haberme hecho compañía, aunque algunos me lo hiciérais pasar mal alguna que otra vez. Sé que normalmente hemos salido victoriosos de las misiones que intentábamos cumplir, pero me he dado cuenta de que hay algo que no quiere que yo viva, llamémosle destino. Hace siete años, como recordaréis, nuestro amigo Bob murió por mi culpa, engullido por una planta gigante. Yo no pude hacer nada, paralizado por el miedo, pero sabía que era yo el que tenía que haber estado en su lugar. Hoy ha vuelto a pasar lo mismo, pero con Bombazulina, y como no quiero que muera nadie más por mi culpa, le daré al Gran Hermano Martillo lo que siempre ha querido: me cambiaré por Bombazulina y dejaré que ocurra lo que tenga que ocurrir... Lo siento mucho... (el vídeo acaba. Paratroopi está casi llorando de tristeza)

- Paratroopi. Esto tengo que enseñárselo al resto del castillo... (sale volando rápidamente con la cámara en la mano)

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(En la sala de reuniones del castillo, se está proyectando el vídeo en una pantalla grande al fondo de la sala...)

- Goombilón (grabación). Me cambiaré por Bombazulina y dejaré que ocurra lo que tenga que ocurrir... Lo siento mucho... (la pantalla se queda en negro. Algunos lloran de tristeza)

- Guydo. Tenemos que hcer algo rápido.

- Kamek. ¿Alguien sabe a dónde ha ido Goombilón?

- Korokoopa. Yo le vi saliendo en dirección al Monte Friolero. Tal vez esté allí el Gran Hermano Martillo y los suyos.

- Kamek. ¡Todos al Monte Friolero!

- Robert. (Le susurra a Kamek al oído) Oye, ¿y qué pasa con Ratónito?

- Kamek. ¡Que se eche la siesta en la silla atado! No hay tiempo que perder. (Todos salen corriendo de la sala)

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(En la falda de una de las montañas del Monte Friolero, camina el Recluta Goombilón. A los pocos minutos, encuentra al Gran Hermano Martillo y a todo su ejército. Dos Hermanos Hielo sujetan a Bombazulina cerca del Gran Hermano Martillo)

- GHM. Bueno, bueno, bueno. Por fin nos encontramos de nuevo.

- Goombilón. Cuando me enviaste una nota diciéndome dónde sería el lugar del encuentro, no lo dudé.

- GHM. Bueno, ¿quieres a tu Bombazulina?

- Goombilón. Por supuesto.

- GHM. ¿Y qué me darás por ella?

- Goombilón. A mí. Ofrezco un intercambio.

- GHM. ¿Qué? ¡Jajajaja! ¿Y qué ganaría yo con ello?

- Goombilón. Yo he desbaratado tus planes las veces anteriores. Ella no ha hecho nada para merecer que la secuestres.

- GHM. Hmmm... Interesante. No quiero ningún espectáculo de los tuyos y de los de tus amigos. Si de repente nos atacan, la mataremos sin piedad. ¿Entendido? (Hace un chasquido de dedos y se acercan dos Hermanos Fuego a Goombilón)

- Goombilón. Tranquilo. Yo quiero que Bombazulina no pague por lo que debería pagar yo. Además he venido solo.

(Se oyen voces de lejos)

- Paratroopi. No estás solo.

- Guydo. Goombilón, nosotros estamos contigo.

(Goombilón mira hacia atrás y ve a casi todos los del castillo detrás suya)

- Goombilón. A-amigos... ¿Qué hacéis aquí?

- GHM. Hacerme el trabajo fácil. Os di 48 horas, pero si desalojáis el castillo antes, mejor que mejor.

- Kaproopa. Vamos a hacer todo lo posible para acabar con todo esto.

- Kamek. Y hasta entonces estaremos a vuestro lado, Goombilón y Bombazulina.

- Goombilón. (Con lágrimas en los ojos) Amigos... (los Hermanos Fuego cogen a Goombilón y lo arrastran) No os preocupéis por mi. En cuanto Bombazulina quede libre, luchad. Prefiero morir a que el castillo lo controlen estos desalmados...

- GHM. Todo a su tiempo. (Hace otro chasquido de dedos y los Hermanos Hielo arrastran a Bombazulina en dirección contraria a la de Goombilón. Llega un momento en que Goombilón y Bombazulina se cruzan, y Goombilón puede ver perfectamente una cola Tanuki detrás de Bombazulina)

- Goombilón. (Palidece) ¡¡Es una trampa!! ¡Esa no es Bombazulina! (Todos los esbirros de Bowser empiezan a asustarse) ¡Es un Goomba Tanuki! (Los Hermanos Hielo sueltan al Tanoomba, quien recupera su aspecto original, y los Hermanos Fuego arrastran más rápidamene a Goombilón hacia el Gran Hermano Martillo)

- GHM. ¿Os creíais que iba a ser tan estúpido como para arriesgarme a perder a una rehén? La verdadera Bombazulina está bien protegida. Y ahora tendré a Goombilón también en mi poder, ¡¡mujajajaja!!

(Cuando los Hermanos Fuego casi han llegado a la zona del Gran Hermano Martillo, suena un silbido, empieza la música 1. Todo el mundo, de ambos bandos, se quedan mirando por todas partes confusos)

- Bowser. ¿Qué ha sido ese silbido?

- GHM. (Mirando a los Hermanos Fuego, que aún sujetan a Goombilón) ¡Venid aquí, estúpidos! (No llegan a dar un paso cuando algo les golpea de lleno y los tira al suelo. Goombilón, el único que no ha recibido daño, está paralizado por la confusión)

- Kamek. ¡Recluta Goombilón! ¡Vuelve ahora que puedes! (Goombilón se da la vuelta, y justo cuando se pone a correr, aparece el Paratroopa A, quien había derrotado a los Hermanos Fuego. Este aplasta a Goombilón y consigue propulsarse para dirigirse volando hacia el Gran Hermano Martillo. Tras golpearle, el GHM cae al suelo ante la mirada de todos los Hermanos Martillo, Fuego e Hielo)

- Goombilón. (Un poco aplastado) Ahhh... (se pone a correr hacia su grupo)

- GHM. (Se levanta y saca sus martillos de hierro) Maldita sea. Temía que hubieras sobrevivido a la explosión.

- Paratroopa A. Pienso acabar con lo que empezaste tú.

- Goombilón. (Ya no está aplastado. Aparece cerca de ellos dos) No. Yo pienso acabar con esta guerra absurda.

- GHM. Hmmm... Tres contra tres. Siempre he querido vivir esta experiencia. (Hace un chasquido de dedos) Hermanos, entretened vosotros al resto de secuaces de Bowser. Yo tengo que ocuparme de estos dos parmarotes. (Los Hermanos Martillo, Hielo y Fuego corren hacia el gran grupo de secuaces. GHM, Paratroopa A y Goombilón quedan solos)

- Paratroopa A. Vengaré a mis hermanos o moriré en el acto.

- GHM. Yo ya no pienso acabar fuera de juego nunca más. Esta es la batalla final.

- Goombilón. Y yo os voy a hacer pagar por todo lo que ha ocurrido. Tú, Gran Hermano Martillo, sobre todo. Y tú, Paratroopa, por ni siquiera mostrar una pizca de agradecimiento por todo lo que hemos hecho por ti.

- GHM. Empecemos pues, que yo ya tengo ganas de hacerme con el control de vuestro antiguo y débil castillo. (Lanza al aire sus dos martillos de hierro. Paratroopa A y Goombilón los observan en posición de defensa. Antes de que estos lleguen a rozar el suelo, GHM les pega dos patadas. Paratroopa A esquiva el martillo, pero Goombilón es golpeado por el otro. Paratroopa A intenta golpear a GHM, pero este lo esquiva)

- Paratroopa A. Maldita sea.

- GHM. (Sonrie y le da un golpe en la tripa, mandándole lejos) Novato... (aparece Goombilón y se ponen los dos a atacar y a esquivar ataques. Por otra parte, el Paratroopa A está aplastando Goombas que se dirigen hacia él. Cuando ya no van más hacia él, se dirige a GHM y le golpea. Goombilón aprovecha el momento y le da una patada al Paratroopa A)

(Mientras tanto, en la otra parte del campo de batalla se encuentran Kamek, Goombi y Robert combatiendo contra Hermanos Martillo)

- Kamek. Goombi, pon a prueba tus conocimientos de magia.

- Goombi. ¡Adelante! (Coge con la boca la varita y empieza a lanzar hechizos por todos lados. Algunos dan a los enemigos y una pequeña parte a los aliados. Los enemigos pierden vida, defensa, ataque, son transformados en nuevos secuaces...)

- Kamek. ¡Fantástico! (Kamek invoca a otros tres Kameks y les da un color característico: rojo, blanco y verde) Vamos a hacer una buena limpieza de enemigos. (Los Kameks empiezan a volar y a derrotar, recibiendo a veces daño, enemigos)

(Tras varios minutos más de combate, el Paratroopa A ha dejado en el suelo al Gran Hermano Martillo. Goombilón está al lado del Paratroopa A y los dos se encuentran muy cansados)

- Paratroopa A. No luchas mal...

- Goombilón. Lo mismo digo...

- Paratroopa A. (Suena un ruido muy corto pero impactante. Goombilón ve que de la boca del Paratroopa A empieza a salir sangre) Uh... Oh... (Ambos miran el cuerpo del Paratroopa A, atravesado por un objeto puntiagudo. El Paratroopa A cae al suelo y el Gran Hermano Martillo se levanta con la cara muy dañada)

(Casi todos los Hermanos Martillo, Hielo y Fuego están derrotados. Todo el mundo mira al Gran Hermano Martillo

- Goombilón. ¡¿Qué... has... hecho?!

- GHM. (Le enseña el objeto puntiagudo, manchado de sangre. Resulta ser uno de sus martillos de hierro, que sólo ha quedado con el palo) Ya me habéis... cansado con vuestras absurdas actuaciones... Por fin me he librado de uno de mis enemigos... (mira a Goombilón y a todos los secuaces de Bowser) ¿Véis lo que le ha pasado a este inconsciente? Pues esto es lo que os pasará a todos y cada uno de vosotros si no abandonáis el castillo. Iré sigilosamente a cada una de vuestras habitaciones y os mataré con mis propias manos... Y no digáis que no os avisé...

- Kamek. Bueno, matarás a todos menos a Ratónito. A ese traidor, ¿cuánto le has pagado?

- GHM. ¿Yo? Nada. Si lo decís por lo del microchip, se lo puse yo hace un tiempo. No sé si lo recordaréis. Fue un día en que el castillo estaba vacío, sólo estaba Ratónito y yo intentaba matar al Paratroopa A, quien estaba en coma... Se lo puse a traición, sin que lo supiera. Os he estado espiando todo el tiempo, ¡mujajajaja! (Muchos hacen gesto de recordarlo) Pues bien. Ahora toca la huida... ¡Hermanos! ¡Retirada! (El GHM consigue huir con sus súbditos)

- Goombi. Kamek, ¡debemos ir a por ellos!

- Kamek. No, Goombi. Tenemos que recuperarnos. Necesitamos estar más unidos que nunca ahora... (mira a todos) ¿verdad? (Todo el mundo duda)

- Goombilón. ¿Y Bombazulina? (Muy triste) Nunca la volveré a ver...

- Bombazulina. (Se acerca por detrás de Goombilón, rodeada por cuerdas) Pues claro que sí... (Goombilón se da la vuelta sorprendido y Bombazulina le besa) He podido ver lo que hacías por mí, y eso no se me olvidará nunca.

- Goombilón. ¿En-en-entonces... quieres volver?

- Bombazulina. Pues claro que sí. Me da igual lo que haya pasado o lo que haya dejado de pasar... Y sé que soy yo la que tiene que pedirte perdón por todo lo que te he hecho pasar.

- Goombilón. No tienes que pedírmelo. (Se vuelven a besar)

- Kamek. Bueno. Todo parece haber salido medianamente bien... ¿Qué os parece?

- Spiriny. Pues a mi me parece que hay que llevar a ese Paratroopa azul a un hospital...

- Kamek. ¡Ostras! Es verdad.

- Robert. Y habrá que pedirle a Ratónito perdón por haberle torturado...

- Kamek. ¡¡Ostras!! ¡Es verdad!

- Robert. Y seguro que ya ha llegado el enviado de la Isla Almohada para la cita-entrevista con Kammy.

- Kamek. ¡¡¡Ostras!!! ¡¡Es verdad!! Pues parece que no todo ha salido bien... Volvamos al castillo cuanto antes y resolvamos todo ordenadamente.

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(Cuando Kamek y Robert llegan a su habitación, el enviado ya está a punto de salir)

- Kamek. ¡Espere, no se vaya! ¿Ha salido todo bien?

- Enviado. Para nada. Su madre presenta brotes psicóticos y otros trastornos. No es apta para viajar a la Isla Almohada.

- Kamek. (Se pone de rodillas) Por favor, tiene que llevársela de aquí. Es nuestra última esperanza.

- Enviado. Lo siento, pero yo cumplo órdenes. Buenos días... (Sale del lugar. Kamek se pone de pie y mira cabreado a su madre)

- Kamek. ¡¿Y tú qué le has dicho a ese hombre?!

- Kammy. Ha venido a mi propia casa a ofrecerme una vacaciones. Le he mandado a tomar por saco a los pocos segundos.

- Kamek. (Se lleva las manos a la cabeza, se dirige a una pared y empieza a golpearse con la cabeza mientras repite...) Tonto, tonto, tonto...

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(Poco tiempo después, Kamek, Robert, Paratroopi, Guydo y Goombilón hacen una visita a Ratónito a su habitación y le desata)

- Ratónito. ¡¡Estáis locos!!

- Kamek. Ratónito, tienes que perdonarnos. Pensábamos que nos habías traicionado, después de tanto tiempo.

- Ratónito. Que sepáis que se lo voy a contar todo al amo Bowser. ¡Os vais a arrepentir de lo que habéis hecho!

- Kamek. Keh heh heh. No hay pruebas, querido amigo. (Ratónito le señala una cámara que les apunta desde lo alto de la pared. Todos palidecen) Ostras...

- Ratónito. Os pienso arruinar la vida.

- Kamek. Podrías hacer eso... (saca unas cuantas monedas y las pone sobre una mesa) O podrías cerrar esa bocaza que tienes.

- Ratónito. ¿En serio me creéis capaz de callarme a cambio de esa recompensa tan pobre?

- Kamek. Veo ese puñado de monedas y le añado el restaurar toda la comida que perdiste por nuestro fallo.

- Ratónito. Que no, que no me convenceréis.

- Kamek. Y dejaré de llamarte por las mañanas para que hagas de ratoncillo de indias. Vas a descansar de nuevo por fin.

- Ratónito. (Mira a Kamek durante unos instantes) Vale, me callaré. (Todos celebran lo que ha dicho Ratónito) Pero esto lo hago porque me caéis bien.

- Robert. Y por el dinero, todo dicho. Jajajaja.

- Kamek. Bueno, solucionado esto, toca visitar al Paratroopa A al hospital... (todos salen de la sala)

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(En la sala de espera del hospital, se encuentran muchos secuaces de Bowser. Aparece un doctor Shy Guy)

- Dr. Guy. Buenos días. ¿Los familiares del Paratroopa azul que vino hace unas horas? (Todos levantan la mano y dejan impresionado al dotor) Caray, cuanta gente...

- Goombilón. No somos familiares suyos, pero como si lo fuéramos.

- Guydo. ¿Qué tal, doctor? ¿Traemos flores de vivo o de muerto? (Bowser le coge la cabeza y le aplasta un poco)

- Bowser. Sargento Guydo, bromas aquí no...

- Dr. Guy. Lamento decirles que... (Kamek le interrumpe)

- Kamek. ¿Entra en coma otra vez? Madre mía, ni que le gustara...

- Dr. Guy. No... Me temo que ha llegado demasiado tarde aquí. No hemos podido hacer nada por él para salvarlo... Ha muerto... (Todos se miran y se entristecen)

- Paratroopi. Jo... Aunque fuera un poco enemigo nuestro, nos ha salvado del Gran Hermano Martillo. Vaya mezcla más confusa.

- Kamek. Yo propongo hacerle un funeral como se merece. Ha salvado prácticamente al castillo.

- Korokoopa. ¿Y quién paga el ataúd, las flores y demás, eh?

- Kamek. Eh... Esto... Pues podemos incinerarlo si sale más económico... (Todo el mundo dice “Bah” y se va de la sala de espera dejando a Kamek solo) Pues lo decía en serio...


(En la sala de reuniones del castillo, por la tarde, se encuentran reunidos Kamek, Bowser, el Trío de Élite, Bombazulina y Ratónito)

- Kamek. Qué raro que no haya venido nadie más. Les avisé a todos...

- Guydo. Kamek, tres reuniones en un solo día. Esto ya es mala leche...

- Kamek. Se hacen las que sean necesarias. Esta no es necesaria, pero quiero agradecer el apoyo de todo el castillo en lo que ha pasado en este día.

- Goombilón. (Sentado al lado de Bombazulina, muy contento) A mi me da igual. Yo sólo con estar con Bomba ya me es suficiente para estar alegre.

- Ratónito. ¿Habéis vuelto? (Goombilón y Bombazulina asienten) Ya vamos quedando pocos los que no tenemos pareja... A ver si el siguiente soy yo.

- Kamek. Bueno, como veo que no viene nadie más, empiezo. Hoy acabamos de ver que si el castillo está unido, nadie puede derrotarnos. Excepto Mario, ejem, ejem...

- Paratroopi. Oye, ¿alguien sabe por qué hay tanto ruido fuera de esta sala? (Todos se dirigen a la salida. Al salir de la sala, ven en la planta baja del castillo a muchos secuaces de Bowser con maletas en mano)

- Bowser. Uh, ¿a dónde váis todos?

- Kamek. Si es una fiesta me apunto.

- Ratónito. Y si hay comida yo también.

(Aparecen Korokoopa y Kaproopa con maletas)

- Korokoopa. Nos volvemos a casa de nuestros padres hasta que se calmen las cosas. (Korokoopa se va)

- Paratroopi. ¿Cómo? ¿Por qué?

- Kaproopa. Está preocupadísimo por lo del Gran Hermano Martillo ese. (Le da un beso) Cuídate.

- Paratroopi. Kaproopa, quédate con nosotros. Yo te protegeré con mi vida.

- Kaproopa. No puedo. Si Korokoops se entera de que hemos vuelto, tendrás dos enemigos. El Gran Hermano Martillo y mi hermano. Con uno podrás, pero con los dos...

- Korokoopa. (Desde lo lejos) ¡Kaproopa! ¡Que se nos va el avión si no llegamos pronto al aeropuerto de Ciudad Champiñón!

- Kaproopa. ¡Voy, voy! (Kaproopa se despide y se va. Aparece ahora Popkey)

- Kamek. Pero no os podéis ir... Necesitamos estar juntos ahora más que nunca.

- Popkey. Kamek, ¿has oído el dicho ese de que somos hojas movidas por el viento? Pues yo soy pompas movidas por el viento... Hasta la vista... (Se va del lugar también)

- Ratónito. Esto tiene pinta de quedarse más vacío... que el cráneo de Paratroopi.

- Paratroopi. ¿A qué te refieres?

(Aparecen los Hermanos Koopa con maletas también)

- Kamek. ¡Hermanos Koopa! ¿A dónde vais a ir?

- Koopa rojo. A nuestro castillo en Dunas Duales. Si lo recuerdas, ya hemos pagado nuestra deuda con Bowser. Ya no tenemos por qué estar más en este castillo...

- Kamek. Pero me dijisteis que os encantaba estar aquí...

- Koopa negro. Sí, pero no sabíamos que el castillo viniera con un demente armado de regalo. Que tengáis buen día... (Los cuatro abandonan el castillo también. Aparece a continuación Kammy con otra maleta)

- Kamek. Madre, no me digas que tú también nos dejas solos.

- Kammy. Sí. Es que... me he dado cuenta de que ya no te hago falta aquí. He visto... hmmm... que eres un buen director en el castillo... Me vuelvo a mi casa en Playa Picada. Osea, quise decir en Dunas Duales, que aún no me hago al cambio nuevo del Reino Champiñón.

- Kamek. ¡Cobarde! Tú lo que tienes es miedo del Gran Hermano Martillo.

- Kammy. ¡Uh! ¡¿Qué me has llamado?! Bu-bueno. Por hoy pase, que me siento alegre. Hasta luego. (Sonrie mientras se va)

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(Una hora después, se encuentran solos Kamek, Goombi, Ratónito, el Trío de Élite, Bombazulina, Robert y Bowser. El castillo está completamente desolado)

- Kamek. Nos hemos quedado... solos... No me lo creo todavía.

- Robert. Oye, que tengo las maletas listas. Me quiero ir...

- Bowser. ¡Tú de aquí no te vas! Eres mi consejero.

- Paratroopi. Pues pinta bien la tarde...

- Guydo. A ti te ha gustado esa frase, ¿eh?

(El sol va desapareciendo por el horizonte en el Reino Champiñón. La oscuridad se va apoderando poco a poco del lugar mientras crece la luna. Un día más está acabando en el reino)

En el próximo episodio... (Trampas, señuelos y un castillo desolado)

(En el Castillo de Bowser...)

- Kamek. Amigos, compañeros... Esta es la primera vez en los más de cien años que tiene el castillo que este se queda tan vacío como ahora. Sólo quedamos en él los que estamos aquí reunidos.

- Ratónito. (Pensativo) ¿No os dáis cuenta de que el Gran Hermano Martillo está consiguiendo lo que se propone? (Todos miran a Ratónito) Hay un dicho que dice: “Divide y vencerás”. Y él ya casi lo ha hecho. Usando el miedo y las amenazas nos ha dejado solos.

- Kamek. ¿Y tienes algún plan, o vas a dejar que muramos todos?

- Ratónito. Tengo dos planes. Solo os contaré el primero, a ver si funciona. Tenemos que hacerle creer que nada ha cambiado, que nadie se ha asustado y se ha ido.

- Bombazulina. ¿Y cómo pretendes conseguirlo?

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(En la habitación del Trío de Élite hay una gran fiesta montada)

- Ratónito. (Ratónito la lee una carta en alto) “Dejaos de farsas. Mañana por la mañana atacaremos el castillo”. Y firmado por el Gran Hermano Martillo... (Todos palidecen)

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- Ratónito. Dije esta mañana que tenía dos planes, por si uno fracasaba.  (Todos se miran unos a otros confusos) Yo por una vez tengo la solución definitiva.

- Robert. ¿Qué piensas hacer?

(Ratónito sonríe maléficamente)

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(Fuera del Castillo de Bowser, en las puertas de entrada a este...)

- GHM. Hermanos, hermanas... Hoy es uno de los días que la historia de este reino recordará durante los próximos siglos. ¡Vamos a derrocar a Bowser y conquistar este castillo!

- Todos. ¡Hurra!

- GHM. ¡Y después iremos a por Mario y los suyos!

- Todos. ¡¡Hurra!!

- GHM. ¡¡Y después de hacernos con el control del Reino Champiñón iremos a por los lugares de alrededor!!

- Todos. ¡¡Hurra!! ¡Hip, hip, ¡hurra!!


Cartel
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