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Resumen

¿Quién es el nuevo o la nueva secuaz de Bowser que viene al castillo? Sea quién sea, el resto de sus compañeros le van a dar un recibimiento especial, tal especial que nunca se esperaría este nuevo personaje.

Intro LTS Temp.5. Habitación Korokoopa noche

(Una noche en el Castillo de Bowser, todo está tranquilo. Ya queda poco tiempo para que amanezca. Fuera de la habitación de Korokoopa, el Trío de Élite se lleva a cuestas a Korokoopa)

- Korokoopa. (Intentando soltarse de Paratroopi y Guydo, quienes le están sujetando de los dos brazos) ¡Oye, ¿qué hacéis?! Me habéis despertado con lo agusto que estaba.

- Guydo. Deja de intentar escaparte y verás. No puedes perdértelo.

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(En la habitación de los Hermanos Koopa, que ya no está ocupada por ellos, sino por una nueva compañera, Korokoopa y el Trío de Élite se encuentran mirando boquiabiertos al nuevo personaje)

- Guydo. ¿Qué? ¿No te dije que te ibas a sorprender?

- Korokoopa. Pues s-sí…

- Paratroopi. Jamás había visto a alguien de esta especie...

- Goombilón. Ni tú ni nadie...

- ???. ¿Me estáis llamando rara?

- Guydo. Ah, ¿eres chica? Es que nunca había visto un Roto-disc viviente...

- ???. La verdad es que yo tampoco he visto a nadie como yo. Mi nombre es Rita-disc. Pero podéis llamarme o bien Rita o bien Disc.

- Korokoopa. ¿Y cómo es que no parece existir nadie más como tú? ¿De dónde vienes?

- Rita-disc. Hace muchos años desperté en un laboratorio. No recuerdo si llegué a vivir algo antes de eso. Desde entonces me he buscado la vida sola... Y poco más tengo que contar.

- Paratroopi. Pues sí que eres especial. (Rita-disc se sonroja) Bueno... (mira a sus amigos) ¿Volvemos al trabajo? (Los dos asienten y se despiden de Rita-disc. Quedan solos Korokoopa y Rita-disc)

- Korokoopa. Oye, Disc. Quiero contarte algo.

- Rita-disc. ¿Ajá?

- Korokoopa. No te acerques mucho a el Trío de Élite.

- Rita-disc. ¿A esos tres chicos que han venido a darme la bienvenida?

- Korokoopa. Sí. Están un poco mal de la cabeza.

- Rita-disc. Oh, qué pena. El Parakoopa con el cubo en la cabeza me gustaba...

- Korokoopa. (Pone cara de impresión y piensa en su mente) Si consigo juntarla con Paratroopi, ¡ya no tendré que preocuparme por Kaproopa! (Deja de pensar y habla en alto) Está soltero. Y es el que más cuerdo está. Me llevo yo fenomenal con él, fíjate.

- Rita-disc. ¿En serio?

- Korokoopa. ¡Claro! Seguro que tu también le gustarás. (Pasan unos instantes de silencio) Bueno, eh... Si necesitas cualquier cosa, estamos en el primer piso del castillo, al fondo del pasillo principal, ¿vale? (Rita-disc asiente y Korokoopa se va)

Rita-disc. (Hablando sola) Y a estas horas vienen... Madre mía... (se vuelve a la cama para dormir)


Diálogo

Robert y Rita-disc. Kamek, Kammy y Bowser están, como siempre, subidos en la plataforma del fondo de la sala. Ellos hablan en un tono bajo mientras el resto habla unos con otros)

- Bowser. Kamek, que sea la última vez que haces una reunión aquí. ¿Eh? No creo que sea el único aquí que esté cansado.

- Kamek. ¿Y cómo informo al castillo?

- Bowser. Envías al Boo ese a repartir por debajo de cada puerta una carta con la información.

- Kamek. No es un Boo, amo Bowser. Es un Muertejuelo.

- Bowser. ¿Flota?

- Kamek. Sí.

- Bowser. ¿Puede atravesar obstáculos?

- Kamek. Sí.

- Bowser. ¿Da miedo?

- Kamek. Sí. Osea... A mi no, que soy muy valiente, pero a otros sí.

- Bowser. Pues entonces no me corrijas. Si todos los fantasmas son iguales.

- Kamek. Vale. Pero de todos modos hoy no podría haber cumplido sus órdenes. Se encuentra enfermo.

- Bowser. ¡¿Enfermo?! ¿Qué virus le ha picado?

- Kamek. No sé, pero para varios días le va a dar.

- Bowser. Entonces se lo descontaré de su sueldo. Por muy blando que seas tú, yo no lo soy.

- Kammy. (Se entromete en la conversación) ¿A que sí, amo Bowser? Si ya se lo digo yo, pero no cambia.

- Kamek. Madre, ¿no te he dicho que cuando los mayores estén hablando, es de mala educación interrumpir?

- Kammy. Oye, más mayor soy yo.

- Kamek. Bah... Tu edad me da igual.

- Kammy. ¡¿Me estás llamando vieja?!

- Kamek. Pero si te acabas de llamar eso tú... ¡Basta ya! (Mira a todo el mundo) ¡Silencio!

- Ratónito. ¿Otra reunión al poco de llegar? Kamek, esto ya es para cansar...

- Kamek. (Mira furioso a Ratónito) Como alguien me vuelva a repetir eso, me marcho. (Se tranquiliza) En primer lugar, os mostraré a Spiriny... (Alza la mano a su izquierda, donde se encuentra el Spiriny petrificado)

- Paratroopi. Anda, si parecía una estatua decorativa. No me había fijado bien.

- Guydo. ¿Y qué vamos a hacer? ¿Sigue vivo?

- Ratónito. (Aguantando la risa) Con la cara de susto que tiene, yo no sabría decir...

- Korokoopa. (Mira a Ratónito) Oye, un poco de respeto, que era mi amigo... (Recapacita) ¡Es! ¡Es mi amigo!

- Goombilón. Kamek, ¿sabes algo sobre eso de las petrificaciones?

- Kamek. Por lo que he leído, la víctima puede sobrevivir hasta un año. Es bastante para encontrar a ese Basilix. Hasta que no desaparezca el hechizo, Spiriny no podrá sentir nada. Es como si estuviera en coma.

- Ratónito. Hala, otro en coma...

- Kamek. Ahora mismo hay equipos de Helibotes rastreando el reino. ¿Alguno se quiere unir a la investigación? (Todos se miran unos a otros)

- Popkey. Yo... No conozco mucho a Spiriny.

- Goombilón. Yo tengo sueño... Eh... Me voy a dormir... (sale de la sala de reuniones para escaquearse)

- Paratroopi. Yo... Me siento algo mareado. Voy a salir a que me de el aire... (También se escaquea, pero antes de salir Korokoopa le coge el brazo y le susurra)

- Korokoopa. ¿Te acuerdas de la nueva compañera?

- Paratroopi. Sí.

- Korokoopa. Necesita ayuda para terminar unas cosas de la mudanza. Ve a verla y la ayudas. (Paratroopi asiente y abandona la sala)

- Guydo. (Mirando a Kamek) Yo... Bueno, no tengo ninguna excusa. Pero tampoco tengo ganas de ir por ahí.

- Kamek. (Mira a Korokoopa) ¿Korokoopa?

- Korokoopa. (Se pone nervioso) ¡¿E-eh?!

- Kaproopa y Bombazulina. (Mirando a Korokoopa) Venga, que es tu amigo...

- Korokoopa. Es que... Si no vamos todos juntos como compañeros suyos que somos... Me parece que no.

- Kammy. Vaya amigo estás hecho. ¡Cobarde!

- Korokoopa. Kamek, controla a la bruta de tu madre.

- Kammy. ¡¿Qué has dicho?!

- Korokoopa. ¡Tranquilízate de una vez! (Kammy alza la varita y alrededor del cuello de Korokoopa aparece una figura colorida mágica. Esta le aprieta el cuello y lo eleva unos pocos centímetros del suelo)

- Kammy. ¡Repite eso, cobarde!

- Kamek. (Le intenta quitar la varita a su madre) ¡Madre, estate quieta!

- Ratónito. (Cuando Kammy para, Ratónito niega con la cabeza mientras dice) No podía estar quieta, no...

- Kamek. ¡Que siga la reunión! En segundo lugar, he decidido cambiar a una parte de los Koopatrulleros por Fantasmones y Merodeaguys sujetando a Chomps Cadenas. No queremos que se vuelva a repetir la humillación del Gran Hermano Martillo.

- Guydo. ¿No había muerto? Pues no hay por qué preocuparse, digo yo.

- Kamek. Me refiero a preocuparse por un ataque de otro que aparezca como él, si aparece. Y por último, la piscina queda abierta de nuevo.

- Kaproopa. Kamek, es septiembre. Ya casi no hay días de calor.

- Popkey. Vaya vergüenza que la abras ahora que está acabando el verano. (Se pone a llorar)

- Kamek. ¿Y qué queréis? Podríais haberla utilizado hace más de medio mes antes si no hubiérais sido tan miedosos con lo del Gran Hermano Martillo.

- Korokoopa. Ya, y ese loco le da por poner un Bob-Omb en el fondo de la piscina y salimos todos volando por los aires. ¿No?

- Bombazulina. Oye, pues mira, baño con espectáculo, jajaja. (Nadie se rie) Sosos...

- Kamek. Bueno, fin de la junta, que estoy cansado. ¡Todo el mundo de vuelta al trabajo! La piscina estará abierta entre semana a partir del mediodía. Sólo podréis bañaros si habéis cumplido con vuestras tareas de trabajo. ¿Vale? (Todo el mundo asiente y va abandonando la sala)

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(Mientras tanto, en la habitación de Rita-disc, están ella y Paratroopi. El Cabo Paratroopi tiene una caja entre sus manos)

- Paratroopi. (Deja la caja en el suelo) Ya es la última, ¿no?

- Rita-disc. Sí, sí. Oye, muchas gracias por ayudarme.

- Paratroopi. No ha sido nada.

- Rita-disc. Pareces muy fuerte, eh... ¿Paratroopi te llamabas?

- Paratroopi. Sí.

- Rita-disc. Eh... ¿Te gustaría que te invitara a (en ese mismo momento suena el timbre y no se la oye hablar) cenar conmigo esta noche? (El sonido acaba y Paratroopi no ha oído nada)

- Paratroopi. Llamaron a la puerta. (Rita-disc se dirige a la puerta un poco enfadada. La abre y encuentra a Korokoopa, Popkey, Goombilón y Ratónito)

- Rita-disc. (Enfadada, aunque concara sonriente para disimular) ¿Sí? (Mira a los cuatro) ¿Ha ocurrido algo?

- Korokoopa. Nada, te queríamos preguntar por qué no has asistido a la reunión.

- Rita-disc. Ah, bueno. Es que con la mudanza y todo estaba muy cansada. A la próxima voy sin falta.

- Ratónito. (Se asoma para ver la habitación) Oye, ¿pero cuánto te ha durado la mudanza?

- Korokoopa. (Quiere ver si Paratroopi está dentro de la habitación, e imita a Ratónito para dismular) Eso, eso...

- Rita-disc. (Mirando las cabezas de Ratónito y Korokoopa, un tanto confusa) Eh... Pues lo que duran las mudanzas... ¿Queréis pasar adentro o algo?

- Ratónito. (Deja de asomarse, al igual que Korokoopa) No, gracias. Era para saber si estabas bien.

- Korokoopa. Es que en este castillo somos como una familia.

- Rita-disc. Ah... Ya veo... (Hay un silencio inquietante) Bueeeno... ¿Algo más? (Los cuatro niegan con la cabeza) Pues hasta luego entonces. (Rita-disc cierra la puerta, dejando en el pasillo a los cuatro. Estos se miran unos a otros)

- Goombilón. Parece tímida.

- Popkey. Pues Kamek detesta a los secuaces tímidos...

- Ratónito. Oye, se me ha ocurrido algo para que esa chica supere ese miedo que uno tiene al principio cuando llega a un nuevo lugar.

- Korokoopa. ¿Qué se te ha pasado por la cabeza, Ratónito?

- Ratónito. Darle un buen susto.

- Goombilón. Osea, que para que pierda el miedo, ¿pretendéis darle miedo? No sé...

- Ratónito. Es un buen plan. Además, nosotros nos lo vamos a pasar muy bien.

- Korokoopa. Sí, pero la que no tanto es ella... En fin, no tenemos nada mejor que hacer...

- Popkey. ¿Y la piscina?

- Ratónito. Hoy no hace mucho sol, así que el agua tiene que estar fría. Así podemos echar el día en esto. ¿No os parece? (El resto asiente y los cuatro se van caminando por el pasillo)

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(Por otra parte, Kamek y Kammy se dirigen a su habitación. Kamek tiene las llaves en su mano mientras camina)

- Kammy. Hijo, cada vez te veo más blando. Este castillo no te hace ningún bien.

- Kamek. Ni a mi ni a nadie. ¿Tú ves feliz a alguno de nuestros secuaces?

- Kammy. No sé... La verdad es que dais pena todos...

- Kamek. (Dice en ironía) Hombre, muchas gracias. Siempre es reconfortante que alguien te diga algo positivo... (Cuando llegan a la habitación, los Magikoopas encuentran a un Merodeaguy golpeando la puerta de su habitación)

- Kammy. Oye, que esa no es tu casa. ¿Qué crees que estás haciendo?

- Merodeaguy. Es que se me ha escapado mi mascota Chomp y se ha metido en esta habitación... (Pone cara de susto) ¡No me digan que es su habitación!

- Kamek. (Pone cara de susto) ¡Pues sí! (Se acerca a la puerta y empuja al Merodeaguy) ¡Ay! ¡Goombi tiene que estar dentro! ¡¡Goombi!! ¡¿Estás bien?!

(Dentro de la habitación, se oyen muchos ladridos del Chomp Cadenas)

- Goombi. ¡Sí, estoy bien! Me he subido a lo alto de un armario, donde no puede llegar esa bestia. ¡Es muy agresiva!

(Fuera de la habitación...)

- Kamek. (Mira al Merodeaguy) ¡¿Y tú qué hacías por aquí?!

- Merodeaguy. Pasear al Chomp...

- Kamek. La que nos has liado... (Mira a Kammy) ¿Y ahora cómo lo sacamos?

- Kammy. Puedo atraparlo entre figuras mágicas.

- Kamek. No, es demasiado lento el ataque... Necesitamos sacarle de la habitación sin que nos intente atacar... ¿Qué le gusta al Chomp?

- Merodeaguy. Perseguir Fuzzys, como todos.

- Kamek. Jo, cuánto echo de menos a Fuzzya... En fin, voy a enviar al Trío de Élite a buscar Fuzzys... (coge el móvil)

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(Mientras tanto, en la habitación de Rita-disc, se encuentran ella y Paratroopi todavía)

- Paratroopi. ¿Qué me habías dicho antes? Es que no te escuché bien.

- Rita-disc. Ah, no importa. Te había dicho que si esta noche te apetecía... (A Paratroopi le suena el móvil e interrumpe a Rita-disc)

- Paratroopi. Discúlpame de nuevo. (Coge el móvil y contesta a la llamada) ¿Sí? Ajá. Ajá... Sí... Vale, jefe Kamek. Voy en unos instantes. (Cuelga)

- Rita-disc. ¿Ocurre algo?

- Paratroopi. No sé. Kamek se ha puesto a gritar como un loco y me he enterado de poco. Voy a verle, a ver qué me dice. Lo siento, luego me dices lo que querías, ¿vale? (Paratroopi sale de la habitación y deja a Rita-disc plantada)

- Rita-disc. (Tras unos segundos de silencio total) En qué momento le habrá tenido que llamar, en qué momento...

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(En el pasillo que da a la habitación de Kamek, se encuentran Kamek, Kammy, el Merodeaguy, Guydo y Paratroopi)

- Kamek. ¡¿Dónde se ha metido Goombilón?!

- Guydo. Está haciendo amigos.

- Kamek. Lo que me faltaba... En fin, ya hemos perdido suficiente tiempo. Necesito que me traigáis un Fuzzy. En este castillo hay unos pocos escondidos.

- Paratroopi. ¿Por qué?

- Kamek. (Dice irónicamente) Para ponerlo de adorno en mi casa. ¡¿Es que no me oíste por teléfono?! ¡Tengo a un Chomp metido en casa!

- Paratroopi. Kamek, si te compras mascotas tienes que saber controlarlas.

- Kamek. (Se lleva las manos a la cabeza frustrado) Madre, qué empanada mental tenéis. Vosotros sólo sacadlo de mi habitación como sea... ¡¡Ahora!! (Paratroopi y Guydo desaparecen de la vista de Kamek)

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(Guydo se pone a mirar debajo de unos barriles)

- Guydo. Por aquí no hay nada... (Sin querer, da un codazo a un grupo de barriles y se aparta de ellos. Los barriles caen al suelo y empiezan a rodar en dirección a Guydo) ¡Ostras! (Guydo empieza a saltar por encima de ellos para esquivarlos mientras suena el mismo sonido de Mario esquivando los barriles y ganando puntos)

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(En el gran horificio que pertenece a la boca de la cabeza de Bowser de piedra, se encuentra Kamek sentado con una caña de pescar. En el anzuelo tiene clavado un trozo de carne, y lo coloca en frente de la ventana de su habitación)

- Kamek. Venga... Salta por la ventana, condenado Chomp... (El Chomp Cadenas se asoma por la ventana y mira fijamente el trozo de carne. No se mueve) Uh, ¿qué hace ahí parado? ¡Tú, perro, ve a la comida! (El Chomp no hace nada) Tal vez tenga que acercarlo... (Lo acerca lentamente hasta que el Chomp lo alcanza de un mordisco desde la ventana. Tras ello, se vuelve a meter en la habitación) ¡¡Maldición!!

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(Dentro de la cámara frigorífica, Paratroopi busca un Fuzzy por todas partes)

- Paratroopi. Qué calor hace aquí... A ver qué veo por aquí... Un champiñón congelado... Puaj, a saber cuánto tiempo lleva eso aquí. Un caparazón de Koopa... Unos huesos de algún Huesitos... Un alienígena morado... ¡Jo! ¡No encuentro un Fuzzy ni de casualidad!

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(Kamek se sitúa en frente de la puerta de su habitación con un trozo de cartón con la forma de un Chomp con un lazo rosa)

- Kamek. Con ese señuelo el Chomp se enamorará y saldrá de mi habitación. ¡Tiene que funcionar! Porque si no, ya no tengo más ideas... (Abre la puerta de su habitación rápidamente y el Chomp mira el trozo de cartón y pasa de él. Aparece Kamek) ¡¿Pero cómo te atreves a ignorarla?! ¡Vuelve aquí ahora mismo! (El Chomp mira a Kamek y empieza a ladrar)

- Chomp. ¡Woof! ¡¡Woof!!

- Kamek. (Nervioso) Tra-tranquilo... (Alza la varita) Te voy a dar tu merecido si estás así de tranquilito... (de la punta roja de la varita salen llamas) ¡¡Yaaah!! (Lanza una bola de fuego hacia el Chomp, pero este lo esquiva y mira a Kamek furioso) Maldita sea...

- Chomp. ¡¡Woof!! (Se dirige hacia Kamek, pero el Magikoopa cierra la puerta de la habitación con llave. Kamek se queda apoyado de espaldas en la puerta, respirando rápidamente y con el pulso acelerado)

- Kamek. Uf, uf... Quién me iba a decir que esto fuera tan difícil...

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(Varias horas después, ya está anocheciendo en todo el reino. Ratónito y Korokoopa se acercan a la puerta de la habitación de Kamek)

- Korokoopa. ¿Me puedes explicar otra vez qué demonios hacemos aquí? Disc tardará poco en volver a su habitación.

- Ratónito. Necesito una linterna. Como yo no tengo, vamos a ver si Kamek tiene. (Saca de un bolsillo una llave)

- Korokoopa. ¡Ratónito! El que pudieras guardar las llaves de todo el castillo era para casos de emergencia.

- Ratónito. Bah, chorradas. Decimos que era una emergencia... Que hemos visto... Hmmm... Fuego.

- Korokoopa. (Extrañado) Fuego... ¿Y cómo lo hemos visto sin entrar en la habitación?

- Ratónito. Pues... Porque salía humo por la ventana.

- Korokoopa. Ahh... Claro... Y en vez de alertar a todo el castillo, nosotros dos nos adentramos en el foco del incendio. Muy normal todo...

- Ratónito. Déjame en paz. (Introduce la llave en la cerradura y Korokoopa le coge el brazo nervioso)

- Korokoopa. Oye, no estará Kamek en casa, ¿no?

- Ratónito. No. Le he visto antes dirigiéndose a la casa de su madre en las Dunas Duales. Tal vez le haya mandado hacer un recado. (Korokoopa le suelta el brazo y Ratónito abre la puerta. Las antorchas de la sala están un poco encendidas, y se puede ver el interior de la sala ligeramente. Ratónito y Korokoopa entran y empiezan a mirar por todos lados.

- Korokoopa. (Se adentran más en la habitación y Korokoopa ve al Chomp durmiendo en un rincón de la sala. Este se pone muy nervioso, pero silenciosamente avisa a Ratónito. Dice en voz muy baja...) ¡¡Ostras!! ¡¿Y este quién es, el perro guardián?!

- Ratónito. ¡Shhh! Ni se te ocurra despertarlo... (Ve a Goombi en lo alto de una estantería y lo señala para que lo vea Korokoopa) Y el niño durmiendo ahí arriba...

- Korokoopa. Está claro. Desde que vino la madre, Kamek está haciendo cosas muy raras.

- Ratónito. Por favor, ¡¿podemos centrarnos en buscar la linterna?! Yo me meto en la biblioteca y tú miras en esta sala.

- Korokoopa. ¡Sí, hombre! Para que me lleve yo un mordisco, ¿no?

- Ratónito. ¡Se acabó! Cojo una antorchita y nos vamos... (coge la antorcha y ambos salen corriendo silenciosamente)

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(Más de media hora después, Rita-disc va levitando por el pasillo que conduce a su habitación. Su disco va describiendo círculos pequeños alrededor de ella. Korokoopa la observa detrás de una columna, con un móvil en mano)

- Korokoopa. (Hablando por el móvil) Ratónito, inicia el plan. Disc va a pasar el peor rato de su vida, pero al menos superará sus miedos.

- Ratónito. (A través del móvil) ¿Por qué me cuentas todo ese rollo que ya sé? Con haber dicho “Ratónito, inicia el plan”, habría bastado.

- Korokoopa. Venga, fantasma, luego nos vemos.

- Ratónito. Oye, ¿eso de “fantasma” iba con segundo sentido? Yo no soy un perdedor, ¿eh? (Korokoopa cuelga el móvil mientras se ríe)

(Cuando Rita-disc llega a la puerta de su habitación, consigue que su disco adquiera la forma de la llave que necesita. La introduce por la cerradura y abre la puerta)

- Rita-disc. Ahh... Por fin en casa... (se mete en la habitación y ve todas las luces encendidas) Uh, ¿pero no las había apagado al salir? Qué despistada estoy... (cuando da unos pasos, se van apagado a cada paso que da) Pe-pero... ¿Uh? (Mira por todos lados) Esto debe de ser un problema de electricidad.

- Ratónito. (Dice en tono muy bajo, escondido donde Rita-disc no puede verle) Buu...

- Rita-disc. (Korokoopa cierra la puerta por detrás y se apagan todas las luces de repente) ¡¡Aaaahhh!! ¡Socorro! ¡Que alguien me ayude! (Las luces se vuelven a encender. Rita-disc está asustadísima) Madre mía. Yo esto lo cuento y no se lo cree nadie... En fin... A lo mejor ha sido un conjunto de casualidades. Los espíritus no existen. ¿Y qué hago hablando yo sola? (Se dirige al baño y abre el grifo. Cuando empieza a correr el agua, se mira en el espejo y en él ve a una Rita-disc muy cambiada. Está furiosa, con ojos rojos y cuerpo muy oscurecido. Rita-disc palidece) La madre de... Mejor me salgo del baño... (al salir del baño, todas las luces están apagadas de nuevo y la puerta de salida está abierta. En el centro de la sala se encuentra una antorcha y la cara de Ratónito semi-oscurecida)

- Ratónito. (Dice lentamente, en tono fantasmal) ¿Por qué has venido a mi casa...?

- Rita-disc. (Muy pálida) P-p-p... Perdón, me he equivocado... (sale corriendo mientras grita) ¡¡¡Aaaaahhhh!!! (Cuando sale, cierra la puerta de la habitación y se queda pensativa unos instantes) ¿Me... Me habré confundido yo de habitación? A ver si es que mi casa está en el otro brazo del castillo... (huye del lugar rápidamente mientras Korokoopa y Ratónito se ríen)

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(En el otro brazo del castillo, llega Rita-disc y se repite el proceso: su disco brillante se convierte en una llave y abre la puerta. Las cerraduras de su casa y de la que está entrando son idénticas. Se encierra en casa, con las luces encendidas)

- Rita-disc. Ay... Ahora sí, por fin en casita... (se oyen ruidos que provienen de la cama que hay en la sala. Rita-disc palidece de nuevo) No, por favor...

- Robert. (Se levanta duramente y lentamente de la cama. Al estar enfermo, sus colores han variado un poco. Ahora su color rojo a pasado por un tono morado, y su máscará tiene un ligero tono azulado) Ah... Cómo me duele la garganta... ¿Quién ha entrado en mi casa?

- Rita-disc. ¡¡¡Aaaaahhh!!! ¡¡El fantasma de antes!! ¡¿Qué quieres de mí, eh?! ¡Déjame en paz! (Abre la puerta y sale corriendo por el pasillo)

- Robert. ¿Pero qué le pasa a esta? ¿Se ha perdido?

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(Rita-disc levita por el pasillo de la tercera planta del castillo muy nerviosa, mirando las puertas de las habitaciones)

- Rita-disc. Ah... ¿Dónde estará la habitación de Kamek? (Ve un pequeño letrero con el nombre de Kamek al lado de una puerta) ¡Ahí está! (Se dirige a la puerta y la abre) ¿Ho-hola? (Ve la figura del Chomp en un rincón, pero no lo reconoce) Kamek, ¿estás ahí?

- Chomp. zZzZ...

- Rita-disc. En vaya lugares se pone a dormir la gente... (se acerca al Chomp) Oye... (toca al Chomp y se da cuenta de que no es Kamek) Ostras... Ostras... (mientras el Chomp se despierta lentamente, Rita-disc se echa hacia atrás también lentamente)

- Chomp. (Abre los ojos y ve el disco brillante de Rita-disc) ¡Woof! ¡¡Woof!!

- Rita-disc. ¡Ah! ¡Vaya día llevo hoy! (Mira al Chomp mientras levita hacia la biblioteca de Kamek) Bonito, no hagas nada... Yo soy tu amiga...

- Chomp. ¡¡Woof!! (Rita-disc se asusta y se encierra en la biblioteca. El Chomp se pone a dormir al lado de la puerta) zZzZ...

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(Al día siguiente, Kamek y Kammy llegan al castillo por la mañana)

- Kamek. Madre, hacía tiempo que no dormía en tu casa. Hoy si que he descansado.

- Kammy. Claro, es que camas tan cómodas como las que hay en mi casa, en pocos sitios más las hay. Pero no te acostumbres, porque en cuanto saquemos al Chomp de casa volveremos aquí a dormir.

- Kamek. Lo que no entiendo es cómo puede aguantar tanto un Chomp ahí metido. Cuando tú te atrincheraste, en el mismo día te sacamos.

- Kammy. Ya, pero ten en cuenta que yo no muerdo... (alza su varita e invoca pequeñas figuras mágicas de colores) Yo ahogo. (Madre e hijo se empiezan a reir. Cuando llegan a la habitación del Trío de Élite, abren la puerta de cuajo)

- Kamek. ¡Levantaos! (El Trío de Élite pega un bote de la cama)

- Goombilón. ¡¿Qué ha pasado?!

- Guydo. ¡¿Hay fuego?!

- Paratroopi. Yo tengo hambre. Si hay fuego, salid vosotros y cuando acabe de desayunar os alcanzo...

- Kamek. No hay fuego. Lo que hay es ganas de entrar en mi habitación. ¿Salió el Chomp del demonio ya?

- Guydo. No sé...

- Kamek. ¿Conseguisteis un Fuzzy?

- Paratroopi. ¿Te refieres a este? (Saca de uno de los bolsillos de su caparazón un pequeño Fuzzy que no para de botar)

- Kamek. ¡Sí, eso es! Vamos a sacar a ese Chomp de una vez por todas. (Ve que ninguno de sus tres esbirros se levantan) ¿Qué hacéis ahí parados?

- Goombilón. Jefe Kamek, ¿no va a hacerlo usted?

- Kamek. Sí, hombre, para que me muerda. ¡Venga a acompañarme!

- Guydo. Discúlpeme, pero necesitamos desayunar.

- Kammy. ¡Vagos! En caso de emergencia hay que actuar con rapidez.

- Guydo. Kammy, esto no es una emergencia...

- Kammy. Vale, ¿queréis desayunar? Pues váis a desayunar... (alza su varita e invoca en la mesa tres tazones con leche un una caja con cereales Kammy O’s)

- Paratroopi. (Confuso, al igual que sus compañeros) Kammy, ¿esto qué es?

- Kammy. Los cereales Kammy O’s. Son cereales con formas de las figuras mágicas que los Magikoopas podemos invocar. ¡Y hay nubes de azúcar con forma de Magikoopa! ¿No es genial?

- Goombilón. (Pone voz de presentador de teletienda y dice irónicamente) ¡Consigue estos cereales por sólo 9,99 monedas de oro!

- Kammy. Hmmm... Bien dicho. Por vuestra burla ahora me vais a pagar los cereales... Je, je... (Goombilón, Paratroopi y Guydo se miran unos a otros cansados)

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(Veinte minutos después, Kamek, Kammy y el Trío de Élite se encuentran frente a la puerta de la habitación de los Magikoopas)

- Kamek. Bien, repito el plan por si a alguno se os ha olvidado. Yo abriré la puerta rápidamente y Guydo, dejarás el Fuzzy a la vista del Chomp. En cuanto  salga de la habitación, Kammy lanzará un hechizo contra él para que salga volando por los aires. ¿Entendido? (Guydo asiente) Bien... A la de una... A la de dos... ¡Y a la de tres! (Kamek abre la puerta y empieza a gritar al Chomp) ¡Eh! ¡Perro molesto! (El Chomp se despierta y mira furioso a Kamek)

- Chomp. ¡¡Woof!!

- Kamek. ¡Sargento Guydo, te toca! (Guydo lanza el Fuzzy y este cae en las ropas de Kamek) ¡¡Ahhh!! ¡¿Pero por qué me lo lanzas a mi, imbécil?! (El Chomp mira al Fuzzy pegado en la ropa de Kamek y se dirige hacia él ladrando)

- Guydo. Oh, oh... (El Trío de Élite se aparta de Kamek)

- Kamek. ¡No, no! ¡No os vayáis! (El Chomp embiste a Kamek y enrolla con su cadena el cuerpo del Magikoopa) ¡Ah, socorro! ¡Madre, ayuda!

- Kammy. Ya, ya voy... (alza la varita y en la punta roja empieza a acumularse un viento huracanado. Kamek palidece)

- Kamek. ¡No, ni se te ocurra hacer eso! (Kammy lanza el viento hacia el Chomp y este y Kamek salen volando por la ventana)

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(Media hora después, Kamek está de vuelta en el castillo. Se está pasando la mano por toda su ropa para quitarse el polvo que tiene)

- Kamek. Os váis a enterar... Ya me las pagaréis todos...

- Guydo. Lo siento, jefe Kamek. Ha sido un fallo sin querer.

- Kamek. Sí, sí. A ver si yo os voy a bajar los sueldos también sin querer...

- Goombilón. Míralo por el lado bueno. El Chomp está fuera y tiene la habitación libre.

- Kamek. ¡Es verdad! (Se queda pensativo) Un momento, antes abrí la puerta sin usar la llave... Y juraría haberla cerrado con llave la última vez... En fin, da igual. (Kamek abre la puerta y todos se meten en la habitación) Ay, mi casa... Está destrozada por el maldito Chomp... Voy a esttar todo el día limpiando...

- Paratroopi. No se preocupe, nosotros le ayudaremos.

- Kamek. Os lo agradezco... (Mira a Goombi, quien está durmiendo en lo alto de un armario) ¡Goombi!

- Goombi. (Se despierta) ¡Kamek! ¿Por qué me dejaste dentro de la habitación, loco?

- Kamek. Es que todo ocurrió muy rápido... ¿Te ha hecho algo el Chomp?

- Goombi. No. Pero creo que esta noche se trajo un invitado a casa. (Todos están confusos)

- Kamek. ¿Un invitado?

- Goombi. Me parece que sigue aquí, dentro de tu biblioteca.

- Kamek. ¡¿Cómo?! (Abre la puerta de la biblioteca y encuentra a Rita-disc durmiendo. Kamek pone cara rara) ¿Qué hace aquí la nueva? (Mira a sus compañeros. Goombilón se pone un poco nervioso)

- Goombilón. Eh... A nosotros no nos mires. No sabemos nada.

(Rita-disc se despierta y ve a todo el mundo frente a ella)

- Rita-disc. ¡Ay! ¡Gracias al destino! Alguien con quien pueda hablar.

- Kamek. Y tanto que vas a hablar, pero conmigo. ¿Qué se supone que estás haciendo aquí?

- Rita-disc. Si te lo cuento no te lo vas a creer. Además, es una larga historia.

- Kamek. Adelante, me gustan las historias extensas.

- Rita-disc. Verás, yo me dirigía la noche pasada a mi habitación, pero fui soprendida por un fantasma que decía que la casa era suya o algo así... Me fui buscando la habitación del otro brazo del castillo y me topé con el fantasma de nuevo... Vine aquí para avisarte y no estabas en casa. Tu Chomp mascota estaba ahí y me intentó atacar... Y me encerré en la biblioteca...

- Kamek. ¿Un fantasma? ¡¿Me estás diciendo que has montado todo este escándalo por un condenado Boo?!

- Rita-disc. No, un Boo no. Un espíritu de esos que te hacen la vida imposible.

- Kamek. ¡¿Un espíritu?! Esto es alucinante. Fuzzya, la que estaba en esa habitación antes de ti, se marchó por lo mismo, pero lo del espíritu era mentira...

- Paratroopi. Oye, a ver si va a ser verdad que la casa está embrujada... Me está empezando a dar miedo...

- Goombilón. (Nervioso) Tranquilo, seguro que ha sido un malentendido...

- Rita-disc. ¿Malentendido? Las luces se apagaban y se encendían todo el rato, y apareció en mitad de la habitación una cara fantasmagórica.

- Kamek. Bueno, se me ha ocurrido que podríamos ver las cámaras que están instaladas por todo el castillo. Tal vez podamos ver algo sobre lo que ocurrió.

- Rita-disc. Estoy de acuerdo.

- Goombilón. Y-yo n-no... (Todos miran a Goombilón) Es que... Eh...

- Kamek. Vamos a ver las grabaciones y punto en boca.

(Todos salen de la sala, Goombilón intentando persuadirles)

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(Quince minutos después, todos están en la sala de máquinas: Kamek, Kammy, Ratónito, Rita-disc y el Trío de Élite. Ratónito y Goombilón intentan persuadir al resto)

- Ratónito. No, no. No puedo mostraros las grabaciones a menos que sea una emergencia.

- Kamek. Qué manía os ha dado a todos con las emergencias. ¡Apártate de mi camino!

- Goombilón. Jefe Kamek, yo creo que ver las grabaciones sería una invasión de la intimidad de los trabajadores.

- Kamek. ¡A mi los trabajadores me importan un pepino! ¡Apartad!

- Ratónito. Kamek, que no.

- Kamek. Ratónito, Goombilón, no me obliguéis a haceros daño. ¿Qué ocultáis?

- Ratónito y Goombilón. Nada.

- Kamek. ¿Os váis a apartar?

- Ratónito y Goombilón. No.

- Kamek. Perfecto. Por suerte tengo un arma secreta... Madre... (Kammy se pone delante de Kamek)

- Kammy. ¡Vagos, inútiles, parásitos! ¡Quitaos de en medio y dejad que mi blando hijo y sus tontos amigos vean las grabaciones! ¡Os vamos a bajar el sueldo tanto que vais a tener que pagarnos por trabajar aquí, y os pienso hacer la vida imposible! (Se tranquiliza) ¿Lo habéis entendido? (Ratónito y Goombilón asienten) Pues quitaos de en medio... (Ratónito y Goombilón se apartan)

- Kamek. Muchas gracias, madre. (Se frota las manos) Bien, veamos las grabaciones de las cámaras que enfocan al pasillo de la habitación de Rita-disc. (Presiona varios botones y mira la grabación. Le da a otro botón y la grabación se reproduce 4 veces más rápido) Si alguien ve algo, que me avise. Tal vez yo no me dé cuenta...

- Guydo. ¡Ahí! ¡He visto algo! (Kamek para la grabación y retrocede unos segundos antes. Ahora reproduce la grabación a velocidad normal)

- Kamek. ¿Ese no es... Korokoopa?

- Paratroopi. Y ese que está a su lado es Ratónito. (Todos miran a Ratónito)

- Ratónito. Eh... Esto...

- Kamek. Ratónito, ¿qué estabas haciendo?

- Ratónito. Lim-limpiando el pasillo...

- Kamek. Ya, claro, con una antorcha. Y luego te metes en la habitación de Rita-disc para limpiarla también, ¿verdad?

- Guydo. Oye, llámame loco, pero creo que en la cámara que graba el cuarto de contadores están Goombilón y Popkey tocando botones... ¿Qué hacíais?

- Goombilón. (Dice en tono bajo) Podrías haberte callado, Sargento Guydo...

- Rita-disc. (Atónita) Bueno, bueno... Pero esto no es un castillo, ¡es un recinto de asaltantes! Os habéis colado en mi casa y me habéis intentado dar un susto de muerte... ¡¿para qué?!

- Ratónito. Para ayudarte a superar tus miedos...

- Rita-disc. ¿Pero qué miedos, qué miedos? ¿Qué dices?

- Ratónito. Tu timidez. Como no viniste a la reunión de ayer...

- Rita-disc. La timidez no es ese tipo de miedo, ¡idiota! ¿Y si los sustos que me habéis dado me hubieran costado la vida?

- Ratónito. Eh...

- Rita-disc. Ahora ya entiendo por qué se marchó la que antes estaba en mi puesto. La compadezco... Y además yo también pienso irme de aquí. Buenos días. (Se marcha del lugar)

- Kamek. (Mirando furioso a Ratónito y a Goombilón) ¡La que me habéis liado! Ahora me tengo que poner a buscar a alguien que la sustituya. ¿Es que no os cansáis de hacer el bobo siempre?

- Goombilón. No lo intentábamos hacer con mala intención...

- Kamek. (Dice irónicamente) No, claro que no. Ya estáis pidiéndola perdon todos.

- Guydo. Oye, ¿y nosotros por qué? Si no hemos hecho nada...

- Kamek. Cuando digo todos, es todos. ¡Todos fuera de aquí! (Mira a Ratónito) Tú y yo ya hablaremos...

(Todos salen de la sala apresuradamente)

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(En la habitación de Rita-disc, esta está metiendo objetos en varias maletas)

- Rita-disc. Hala, otra mudanza... Y parecía que aquí iba a estar bien... (llaman a la puerta) ¡Adelante! (Entran Kamek, Kammy, Ratónito, Korokoopa, Kaproopa Popkey y el Trío de Élite) ¿Qué queréis, rematarme con otro susto?

- Kamek. No, eh... Veníamos a perdirte disculpas... (Mira a varios compañeros) ¿Verdad?

- Ratónito, Korokoopa, Popkey y Goombilón. Lo sentimos profundamente...

- Rita-disc. Me da igual lo que sintáis. Ahora lo que quiero es estar tranquila hasta que me marche, así que todos fuera de mi casa. ¡Fuera! (Todos se van marchando lentamente menos Kaproopa y Paratroopi)

- Kaproopa. Disc, de verdad que lo sentimos. Esto no ocurre todos los días.

- Rita-disc. (Dice irónicamente) No me digas, pues qué coincidencia.

- Kaproopa. Si pudiéramos hacer algo para que perdones a nuestros compañeros...

- Rita-disc. No, no. Es que siento que días como este van a haber muchos, y yo no puedo soportarlo. Los veo a todos un poco enfermos mentales...

- Paratroopi. (Se acerca a Rita-disc) Venga, quédate con nosotros. Si ya casi eres una compañera más. ¿Qué digo? Ya eres nuestra amiga.

- Rita-disc. (Se sonroja) ¿En... en serio?

- Paratroopi. Sí. Lo que pasa es que tienes que acostumbrarte a este castillo. Dentro de unos días seguro que te encuentras mejor.

- Rita-disc. Eh... Bueno, venga... Me quedo. Pero a la siguiente me voy.

- Kaproopa. Bien hecho, Disc. Bueno, Paratroopi y yo nos tenemos que ir, ¡hasta luego! (Rita-disc y Kaproopa y Paratroopi se despiden. Estos dos últimos salen de la habitación y la dejan sola)


(Ese mismo día, por la noche, Rita-disc se encuentra mirando el paisaje del Reino Champiñón oscurecido por la ventana de su habitación)

- Rita-disc. (Suspira) Fiuuu... Me da a mi que en este castillo no voy a aburrirme... (Se queda pensativa unos instantes y pone cara de asombro) Un momento, la cara del fantasma era el ratón ese, lo de las luces lo controlaban un Goomba y un Pokey hecho de pompas... Pero... ¿quién consiguió lo del cristal de mi habitación, que modificaba mi reflejo? Bah, qué mas dará...

(Rita-disc sigue mirando por la ventana antes de acostarse. Dentro del baño de su habitación, las luces están apagadas. Se encienden de repente enfocando el cristal. Este se rompe misteriosamente en cuatro trozos, y después las luces se apagan de nuevo. Un agitado y misterioso día está acabando en el Reino Champiñón. Algunos Boos se mueven alrededor del castillo mientras otros duermen. El resto de criaturas duermen entre la oscuridad)


Cartel
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