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Máquina atención
En este episodio aparecen personajes que en la historia normal no llegaron a conocerse: Robert y Don Huesito. Este episodio, como el resto de episodio especiales, no tiene que ver con la historia, aunque esté ambientada en esos tiempos.

Resumen

Una máquina construida por Robert en su laboratorio causará graves cambios en la personalidad de varios personajes... ¿y en sus cuerpos también? Los secuaces, intercambiados, sentirán realmente cómo es "ponerse en la piel del otro".

Intro LTS Temp.5. Blooper

(En el laboratorio de Robert, se encuentra este junto con varios científicos y junto con Spiriny)

- Robert. Compañeros, tras semanas de duro trabajo lo hemos conseguido. Hemos construido el artilugio definitivo, el arma que nos permitirá llevar a este castillo a una victoria histórica.

- Científicos. (Aplaudiendo y diciendo al unísono) Que lo diga, que lo diga...

- Robert. Hemos inventado... ¡Una máquina que cambie los cuerpos de las personas! Eh... Demasiado largo el título... Ya pensaré otro mejor.

(Los científicos aplauden más fuerte. Ratónito entra en el laboratorio)

- Ratónito. ¿Qué ocurre? ¿Ha pasado algo? ¿Kammy ha muerto? (Todos dejan de aplaudir y miran a Ratónito)

- Spiriny. No, algo mucho mejor.

- Ratónito. (Mira varios experimentos) ¿Entonces qué pasa?

- Robert. Hemos creado la máquina definitiva. Estoy impaciente por contárselo a Kamek.

- Ratónito. (Deja de hacer caso a Robert y mira varios experimentos) Ah, genial... (ve un trozo de queso) ¡Ostras! Qué rico. (Ratónito se acerca al queso, pero Robert lo aparta)

- Robert. No, no, no. Esto no se come.

- Ratónito. ¿Y entonces por qué lo dejas a la vista de cualquiera? Dame un trozito, porfa...

- Robert. Este queso no es normal. Estamos experimentando cosas con él. Si te apetece intoxicarte, dale un buen mordisco.

- Ratónito. Ah, no. Yo no como guarrerías. (Un científico apaga las luces del laboratorio) ¿Qué pasa? ¿Ya os vais?

- Robert. Correcto. Ya que tenemos construida la máquina, vamos a descansar por hoy.

- Ratónito. (Mira la máquina. Ratónito se fija en su forma curiosa) ¿Habéis construido una lavadora?

- Spiriny. (Contesta por Robert, quien se ha llevado una mano a la máscara) No es una lavadora. Aunque lo parezca, sirve para transformar a todo el que se meta en ella.

- Ratónito. ¿En serio? ¿Me puedo meter?

- Robert. Ni de broma. Tiene una sustancia parecida a la de las varitas mágicas de Magikoopas que permite la transformación. Sólo lo utilizaremos para transformar secuaces débiles en fuertes.

- Ratónito. Bah, aguafiestas... (Sale de la sala. Detrás de él salen todos los que se encuentran dentro de la sala. Instantes después abre la puerta y entra Kammy sujetando un cesto con ropa con la magia de la varita)

- Kammy. Esta es la última vez que llevo la ropa de Kamek a lavar... Ni que fuera su madre. Espera un momento, si lo soy... En fin, dejaré de hablar sola. (Mira a todos lados) Qué oscuro está esto para ser la lavandería del castillo... (enciende unas luces y toda la sala se ilumina) Ah, mucho mejor. (Ve la máquina en forma de lavadora) Genial, he llegado la primera. (Abre la puerta circular de la máquina e introduce toda la ropa en ella. Cierra la puerta y sale de la sala) Ale, terminado.


Diálogo

(En la sala de reuniones del castillo por la mañana se encuentran Bowser, Kamek, Kammy, Robert, el Trío de Élite, Bombazulina, Korokoopa, Kaproopa, Don Huesito, Spiriny y Popkey)

- Bowser. (Durmiendo) zZzZ...

- Kamek. ¿Quién ha sido el maldito que ha convocado una reunión a estas horas de la mañana?

- Goombilón. (Somnoliento) Eso, eso...

- Robert. (Se eleva de su asiento) He sido yo. (Todos miran a Robert)

- Kamek. Más te vale que sea por una buena razón.

- Robert. Lo es, lo es. No os arrepentiréis. Por fin hemos creado la máquina que es capaz de transformar unos secuaces en otros. Podemos clonar temporal o incluso indefinidamente un mismo secuaz. Así no será nada complicado derrotar a Mario, ¿no creéis?

(Todos empiezan a hablar unos con otros)

- Bombazulina. Si a nosotros no nos repercute en nada, lo apoyo.

- Goombilón. Yo lo apoyo con tal de volver a dormir.

- Guydo. Tú y todos.

- Don Huesito. (Mirando a Robert) Oye, tú no me suenas de nada aquí. ¿Eres nuevo?

- Robert. (Confuso) No, ¿y tú?

- Don Huesito. (También extrañado) Tampoco...

- Robert. Soy Robert, encantado.

- Don Huesito. Yo Don Huesito, igualmente.

- Kamek. Por favor, ¿podéis dejar los saludos para más tarde?

- Robert. Tienes razón, Kamek. Necesito saber tu opinión sobre la máquina.

- Kamek. ¿Hay algún peligro?

- Robert. ¿Qué peligro va a haber? Ninguno. Venid conmigo y os enseño el experimento que cambiará nuestras vidas.

(Todos se levantan de sus asientos. Bowser se levanta más tarde, después de que Kamek le despierte)

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(Tres minutos después, en el laboratorio todo está oscuro. Llega Ratónito, entra y enciende las luces)

- Ratónito. (Mirando a derecha y a izquierda) Bien, no hay nadie... (cierra la puerta de salida con cuidado y empieza a usar su hocico) ¿Dónde demonios habrá escondido el consejero el trozo de queso? (Empieza a mirar por debajo de las mesas. Siente cómo alguien intenta abrir la puerta del laboratorio) ¡Maldita sea! ¡Viene alguien! (Va al fondo de la sala, se sienta en el suelo y se esconde. Al abrir un cajón, encuentra el trozo de queso) Ohhh... Por fin te encontré.

(Entran en la sala Bowsy y Goombi)

- Bowsy. Shhh. No hagas ruido, no se vaya a enterar mi papá de que estamos aquí. (Cierra con cuidado la puerta y apaga las luces. La luz del día ilumina un poco la sala)

- Goombi. ¿Qué hacemos aquí?

- Bowsy. Juguemos a los científicos.

- Goombi. ¡Sí!

(Bowsy se sube a una mesa y coge una poción)

- Bowsy. Señor Goombi, he descubierto esta poción milagrosa. Hace que a los Goombas les salgan brazos y manos.

- Goombi. (Se sube también a la mesa) ¡Oh! ¡Increíble! ¿Me deja probar?

- Bowsy. Claro. (Le acerca la poción, pero se le escurre y cae al suelo) Vaya... Qué desastre.

(Mientras tanto, Ratónito está con su trozo de queso)

- Ratónito. ¿Comerte o no comerte? Esa es la cuestión.

(A ambos hombros de Ratónito salen un Ratónito imaginario de pequeño tamaño con alas y un Kamek imaginario con cuernos y ropas rojas)

- Kamek imaginario. Cómete ese trozo de queso. Lo que te dijo Robert es mentira. ¿Cómo no va a ser eso un queso, si lo parece?

- Ratónito imaginario. ¡No, atrás! No te comas eso. Lo más probable es que te envenenes si lo haces. ¿En serio piensas arriesgar tu vida por un mísero trozo de queso?

- Kamek imaginario. Cállate, pesado. A ese queso no le pasa nada.

- Ratónito imaginario. Habló el científico...

- Kamek imaginario. Pues anda que tú vas a saber más ciencia que yo. ¡Rata vaga!

- Ratónito. (Mira el hombro en el que tiene al Kamek imaginario) Oye, que también me estás insultando a mí.

- Kamek imaginario. Bah, paso tíos. (Desaparece)

- Ratónito imaginario. Ratónito, ya sabes lo que tienes que hacer. (Desaparece también. Ratónito se queda mirando el queso. Mientras tanto, Bowsy y Goombi siguen jugando hasta que oyen voces y pasos)

- Goombi. ¡Viene alguien!

- Bowsy. ¡Escondámonos antes de que nos vean! (Salen corriendo hasta el fondo de la sala. Allí se encuentran a Ratónito) Tú eres un secuaz de mi padre, ¿no?

- Ratónito. Sí. Y tú eres el hijo del amo Bowser, ¿cierto?

- Bowsy. Sí. ¿Qué haces aquí?

- Ratónito. Lo mismo podría preguntarte yo. (Espera unos momentos) Mira, yo no digo nada y vosotros no decís nada. ¿Os parece? (Bowsy y Goombi asienten. Al laboratorio entra Robert y enciende las luces)

- Robert. (Mira hacia la salida) A ver, esta sala no es especialmente grande, así que será mejor que pasen grupos pequeños a ver la máquina. Que entre el primer grupo. (Entran Kamek, Kammy, Bowser y Don Huesito)

- Kammy. ¿Nos has traído aquí para ver una lavadora?

- Robert. ¡Que no es una lavadora! Es una máquina mucho más buena, como ya dije antes. Voy a ponerla en funcionamiento para que veáis de qué es capaz.

- Kammy. (Preocupada) Uf, eh... Yo no haría eso.

- Robert. ¿Por qué? No hay nada de que temer.

- Kammy. Ya, ya... (Robert se acerca a la máquina y da al botón de encender. Empieza a hacer ruidos extraños)

- Robert. Uh, esto no es normal.

- Kamek. Robert, no nos vengas con bromas, ¿eh?

- Robert. No era broma... (se hace intangible justo en el momento en que la máquina se bloquea y explota. Toda la sustancia mágica se libera por toda la sala) ¡¡¡Aaaahhhh!!! ¡¡Mi máquina!! ¡¿Qué ha pasado?!

- Kamek. Algo habrás hecho mal.

- Robert. ¡Imposible! (Vuelve a mirar los restos de la máquina y encuentra en ellos trajes de Magikoopa un poco quemados) ¡¿Quién ha metido esto en la máquina?!

- Kammy. Eh... Esto... Yo.

- Kamek. ¡¿Madre?! ¿Qué hacías aquí?

- Kammy. Vi ese cacharro con forma de lavadora y creí que estaba en la lavandería del castillo.

- Kamek. Madre, está justo al lado de esta sala...

- Kammy. ¿Y yo qué sabía? La próxima vez bajas tú.

- Robert. (Furioso y frustrado) Si es que no se puede dejar nada en manos de una demente.

- Kammy. ¡¿Qué me has llamado?! Conserje de pacotilla, que no sirves para nada.

- Kamek. Oye, yo me estoy encontrado extraño...

(Salen de su escondite Ratónito, Goombi y Bowsy)

- Ratónito. Nosotros también.

- Robert. (Sorprendido) Pero bueno, ¿cuánta gente ha entrado aquí sin mi permiso?

- Don Huesito. Yo tengo que sentarme en algún sitio... Me estoy mareando...

- Robert. (Nervioso) No... Esto no puede estar pasando de verdad...

- Kamek. ¿El qué? (Kamek se transforma en Ratónito y cae al suelo. Todos le miran extrañados)

- Ratónito. ¿Tengo un doble? (Ratónito se transforma en Bowser. El resto le siguen. Bowser se transforma en Don Huesito, Don Huesito en Kamek, Goombi en Bowsy y Bowsy en Goombi. Robert admira la escena asombrado)

- Robert. Madre mía, esto es una catástrofe como ninguna otra.

- Kammy. Oye, ¿y por qué a mí no me pasa nada? (Kammy se transforma en ella misma pero mucho más joven, no tiene canas, sino el pelo castaño, y gafas y ropas más juveniles) ¡¡Oh!! ¡¡¡OH!!! ¡Qué ágil y fuerte me siento! ¡He rejuvenecido!

- Robert. (Boquiabierto) Repito, esto es una catástrofe... (Todos se levantan y se asustan al ver sus cambios)

- Kamek (Rat.). Madre mía, ¡me he convertido en una rata obesa!

- Goombi (Jr.). Ahora Kamek es el luchador de sumo, jajaja.

- Ratónito (Bow.). Y dale, ¡que no soy un luchador de sumo! (Se mira todo su cuerpo, perteneciente a Bowser) Puf, con las pintas que tengo parezco un luchador de boxeo.

- Bowser (Don). ¿Cómo osas adquirir la forma de tu amo? Te exijo que vuelvas a la normalidad.

- Bowsy (Goom.). Ahora, ¿quién es mi papá? ¿Y por qué no siento los brazos?

- Bowser (Don). Porque no los tienes ahora, hijo mío.

- Bowsy (Goom.). ¡Ahh! Papá, estás en los huesos.

- Bowser (Don). (Se mirasu cuerpo) ¡Ostras! Pero si soy Bowsitos ahora.

- Don Huesito (Kam.). Me temo que no. Eres Don Huesito.

- Bowser (Don). Cállate, Kamek.

- Don Huesito (Kam.). Amo Bowser, soy Don Huesito. Kamek es ahora Ratónito.

- Robert. Yo... Esto jamás hubiera pensado que pudiera suceder...

- Kammy. Ni yo. Por fin haces algo bien, conserje.

- Robert. Como me vuelvas a llamar eso, tendremos un grave problema.

- Kammy. No me amenaces, que he rejuvenecido y soy peor que antes, ¿te enteras?

(Abre la puerta Spiriny)

- Spiriny. Robert, ¿puede pasar el otro grupo ya?

- Robert. Lo siento, pero se suspende la visita. Ha habido unos cuantos problemas.

(Entra el Trío de Élite)

- Guydo. Queremos ver la máquina.

- Paratroopi. Es sólo por curiosidad.

- Bowser (Don). ¡Volved al trabajo, Trío de Élite! Os lo ordena vuestro amo.

- Goombilón. Don Huesito, ¿qué te ocurre?

- Robert. Nada, es una cosa complicada de explicar.

- Kamek (Rat.). Trío de Élite, id a mi habitación, allí os lo explicaré.

- Paratroopi. ¿Por qué tú, Ratónito? ¿Es que Kamek está indispuesto?

- Kamek (Rat.). Yo soy Kamek.

- Guydo. ¿Esto es una broma o qué?

- Robert. Más quisiera yo. A ver, por culpa de Kammy, la máquina acaba de explotar y a transformado a los secuaces que había dentro de la sala en otros que también hubiera dentro.

- Goombilón. Entonces... ¿el Kamek que estamos viendo no es el Kamek que conocemos?

- Kamek (Rat.). Efectivamente.

- Paratroopi. Vaya lío habéis montado.

- Bowser (Don). Ahora que ya lo sabéis, volved al trabajo. O de lo contrario os quedaréis sin sueldo este mes.

- Paratroopi. ¿Pero por qué nos lo dices, Don Huesito?

- Bowser (Don). Que no soy Don Huesito, soy Bowser

- Paratroopi. ¿Entonces quién es Don Huesito?

- Don Huesito (Kam.). Yo.

- Paratroopi. No. Kamek era Ratónito, no mientas.

- Bowser (Don). (Aguanta su furia. Mira a Ratónito, transformado en Bowser, y se acerca a él y le susurra) Dile lo que le he dicho yo. Si ve a Bowser, hará caso.

- Ratónito (Bow.). Cabo Paratroopi, o te vas a trabajar o te suspendo de sueldo. Te lo ordena el amo Bowser.

- Paratroopi. ¿Pero el amo Bowser no era él? (Señala al Bowser transformado en Don Huesito)

- Bowser (Don). (Muy furioso) Yo le mato.

- Kamek (Rat.). Cálmese, amo Bowser.

- Bowser (Don). ¡Todo el mundo que no se haya transformado, ¡fuera!! Vamos a solucionar esto cuanto antes. (Todos los nombrados salen de la sala. Sólo quedan dentro los principales) Hagamos primero un recuento de todos los cambios. Yo soy Bowser.

- Kamek (Rat.). Yo Kamek.

- Don Huesito (Kam.). Yo Don Huesito.

- Ratónito (Bow.). Yo Ratónito.

- Bowsy (Goom.). Yo Bowsy.

- Goombi (Jr.). Yo Kamek. (Todos miran al Goombi transformado) Jajaja, que no… Es una broma que tenía que hacer. Soy Goombi.

- Don Huesito (Kam.). Yo soy Don Huesito.

- Kammy. Y yo la joven Kammy.

- Robert. Yo creo que ya estamos todos.

- Kamek (Rat.). ¿Hay algún antídoto o algo? Porque yo detesto este cuerpo.

- Bowser (Don). Y yo más.

- Don Huesito (Kam.). A mí me da igual. No sé magia...

- Robert. Estaba trabajando en un antídoto, pero no lo tengo finalizado. Además debo darme prisa, porque cuanto más tiempo estéis en esos cuerpos, más os volveréis psicológicamente como ellos.

- Kamek (Rat.). Eso tiene que ser verdad, porque me están entrando unas ganas de comer...

- Ratónito (Bow.). Y a mí de mandar.

- Robert. Hasta que invente el antídoto, de aquí no se mueve nadie. ¿Entendido?

- Ratónito (Bow.). Ni hablar. No pienso dejar que me quitéis esta oportunidad de gobernar el Castillo de Bowser.

- Kammy. Ni yo pienso dejar que me devolváis los años que me habéis quitado. Lo que se da no se quita.

- Robert. Kamek, Don Huesito, Bowser, retenedles. (Kamek intenta corer hacia ellos, pero tropieza y cae. Don Huesito saca la varita de Kamek e intenta hacer magia, pero no lo consigue)

- Ratónito (Bow.). Vamos, Kammy. Salgamos afuera. (Se dirigen a la puerta de salida)

- Bowser (Don). Patéticos secuaces. (Saca un hueso y se lo lanza a Kammy)

- Kammy. ¡¡Ahhh!! ¡¿Cómo te atreves, criatura insolente?!

- Bowser (Don). Soy Bowser, no te consiento que me hables de ese modo.

- Kammy. Ah, perdone, amo Bowser. No sabía que era usted. (Ratónito y Kammy salen de la sala)

- Bowser (Don). ¡Levantaos, panda de vagos! ¡Que se nos escapan! (Kamek y Don Huesito hacen caso a Bowser y se dirigen corriendo hacia la puerta. En ese momento, Kammy invoca con su magia numerosos muebles que taponan la salida)

- Ratónito (Bow.). Bien hecho, Kammy.

- Kammy. A sus órdenes, nuevo amo Bowser.

(Ambos se van del lugar riendo)

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(Dentro del laboratorio permanecen Robert, Kamek, Bowser y Don Huesito. Robert está centrado en su experimento)

- Kamek (Rat.). ¿Te queda mucho?

- Robert. Todavía me queda un buen rato.

- Bowser (Don). No podemos esperar tanto. Sólo con imaginar lo que puede llegar a hacer Ratónito en el castillo con mi cuerpo me pone muy furioso.

- Kamek (Rat.). Cálmese, amo Bowser. Ya encontraremos la manera de salir de aquí.

- Don Huesito (Kam.). La única manera de salir de aquí es por el conducto de ventilación, pero todos somos demasiado grandes para introducirnos por él...

- Kamek (Rat.). No, no todos. (Señala a Bowsy, transformado en Goombi). Él es suficientemente pequeño.

- Bowsy (Goom.). ¿Qué? ¿Yo?

- Bowser (Don). Hijo, eres el elegido para salvar el castillo del falso Bowser. Algún día todo esto será tuyo.

- Bowsy (Goom.). Pero si esto está lleno de secuaces traidores... Cuando sea mayor me construiré un castillo en la Isla Almohada.

- Bowser (Don). Bueno, pero hasta entonces este castillo seguirá en pie. Así que, ¡en marcha!

(Bowsy se impulsa con un salto hasta llegar al conducto de ventilación)

- Kamek (Rat.). Ahora avanza sin miedo. Al final verás la salida.

- Don Huesito (Kam.). Esto es lo más raro que he visto en mi vida...

- Kamek (Rat.). Si te cuento lo que he visto yo...

(Mientras tanto, Bowsy avanza por el conducto. Minutos después, oye voces. Son Ratónito y Kammy, que están hablando juntos. Se queda parado para escucharles)

- Kammy. ¿Qué vamos a hacer cuando salgan? Porque van a salir antes o después...

- Ratónito (Bow). Puedo hacerme pasar por Bowser perfectamente.

- Kammy. Sí, pero cuando llegue el conserje con la cura, ¿qué piensas hacer?

- Ratónito (Bow). Bah, ya veré.

- Bowsy (Goom.). (Mirando a su alrededor) A ver cómo los distraigo... (ve un botón que tiene un cartel encima. Lo lee en voz baja) “Botón de distracción” ¡Ajá! (Aprieta el botón y empieza a sonar una alarma por todo el sótano. Luces rojas parpadeantes iluminan toda la sala)

- Ratónito (Bow.). ¿Qué está pasando aquí?

- Kammy. A mí me lo preguntas...

(Al fondo del sótano se ve cómo se abre una puerta. De ella empiezan a salir decenas y decenas de Dino-Antorchas grandes corriendo)

- Ratónito (Bow.). ¡Ostras! ¿Pero qué demonios es eso?

- Kammy. Dino-Antorchas, parecen.

- Ratónito (Bow.). ¡No tienen cara de querer hacer amigos! ¿Qué hacemos?

- Kammy. Tú no sé. Yo... (alza la varita y desaparece)

- Ratónito (Bow.). ¡Traidora! (Ve cómo se acercan rápidamente las Dino-Antorchas) Madre mía... (se esconde en su caparazón y apenas es rozado por las bestias, que siguen avanzando por el largo pasillo)

(Las Dino-Antorchas, al llegar a la zona del laboratorio, ven los muebles de madera y los incendian con sus llamaradas. Después los destrozan con golpes y siguen corriendo por el pasillo. Salen Bowser, Kamek, Don Huesito y Goombi. Más tarde a ellos se une Bowsy)

- Kamek (Rat.). ¡Al fin libres!

- Don Huesito (Kam.). Has hecho un gran trabajo, Bowsy.

- Bowsy (Goom.). Gracias, Kamek.

- Don Huesito (Kam.). No, no soy Kamek, soy... (Kamek le interrumpe)

- Kamek (Rat.). Déjalo, lo importante es que somos libres y que al fin podemos pararle los pies a Ratónito y a mi madre.

- Bowser (Don). Kamek, Don Huesito, id a por ellos. Yo me quedaré con Robert esperando la cura.

- Kamek (Rat.). Como quiera, amo Bowser. No le fallaremos.

(Ratónito, a lo lejos, sale de su caparazón)

- Ratónito (Bow). Puf, menos mal que ya pasó... (ve a Kamek transformado) ¡Maldita sea! Debo darme prisa. (Sale corriendo del lugar)

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(En la sala real de Bowser, todo está tranquilo. Se oyen pasos a lo lejos que se van acercando. Las puertas de la sala se abren y entran Kamek y Don Huesito transformados)

- Kamek (Rat.). Rápido, Don Huesito. Tenemos que informar a todos los guardias sobre lo que está pasando. (Aparecen dos Koopatrulleros con lanzas y las apuntan hacia ellos) Bajad esas armas, somos Kamek y Don Huesito.

- Koopatrullero 1. (Mira a Kamek de arriba abajo y ve a Ratónito) Pues yo no veo al jefe Kamek.

- Kamek (Rat.). ¡He sufrido una transformación, al igual que el amo Bowser y otros compañeros!

- Koopatrullero 2. No sé de qué estás hablando, pero el amo Bowser nos ha dado órdenes de no dejar pasar a nadie.

- Kamek (Rat.). ¿Qué? Pero si el amo Bowser está... (entiende lo que ocurre en realidad) Maldita sea... (Aparecen Ratónito transformado en Bowser y Kammy joven)

- Ratónito (Bow.). Ya habéis oído. No quiero veros.

- Kamek (Rat.). Solados, ¡no le creáis! Ese Bowser que véis es en realidad Ratónito.

- Koopatrullero 1. ¿Pero Ratónito no es usted?

- Kamek (Rat.). (Se lleva la mano a la cabeza) Esto es insoportable... (Mira a Ratónito y a Kammy) Ratónito, madre, no os saldréis con la vuestra. ¿Me oís?

- Kammy. Vete a zampar queso, ¡rata vaga!

- Kamek (Rat.). Madre, ¡le estás hablando a tu hijo!

- Kammy. Lo sé, y te lo digo con todo el cariño de una madre. ¿Acaso quieres que te hable enfadada?

- Don Huesito (Kam.). No, no. Nos vamos, nos vamos.

- Kamek (Rat.). (Mira a Don Huesito) ¿Y tú quién eres para decidir lo que haga yo? Si quiero quedarme, me quedo. (Ratónito prepara una llamarada dentro de su boca) Bu-bueno, pero vamos a irnos a... a tomar un descanso, que nos lo merecemos... (Kamek y Don Huesito salen corriendo)

- Ratónito (Bow.). Ahh... Qué gratificante es que te obedezcan.

- Kammy. Por supuesto.

- Koopatrullero 1. (Mirando a Kammy) Oiga, la noto diferente... Parece más joven. ¿No debería estar más envejecida?

- Kammy. Pues yo noto que tu sueldo está bastante alto. ¿No debería bajártelo? (El Koopatrullero se calla, asustado)

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(Media hora después, Kamek y Don Huesito piensan en el pasillo que da a la sala de Bowser)

- Don Huesito (Kam.). Piensa, Kamek, piensa...

- Kamek (Rat.). Ya estoy pensando, no seas pesado.

- Don Huesito (Kam.). Ah, perdona. Me lo estaba diciendo a mí. Cada vez me siento menos como Don Huesito.

- Kamek (Rat.). Y yo igual. Tanta hambre no me deja pensar. No podemos demostrar que ese Bowser es Ratónito en realidad porque el cuerpo y parte de la mentalidad son de Bowser...

- Bowser. (Aparece caminando) Por fin os encontramos.

- Kamek (Rat.). Maldita sea, es Ratónito. ¿Qué quieres ahora?

- Bowser. No soy Ratónito, así que te aconsejo que me trates con más respeto.

- Kamek (Rat.). ¡Amo Bowser! ¡Qué alegría poder verle al fin con su forma de siempre!

- Robert. (Sale de detrás de Bowser) En efecto. Aquí tengo una muestra del antídoto. Debemos inyectársela a Ratónito para que recupere su forma, no hay tiempo que perder.

- Don Huesito (Kam.). ¿Y Kammy? ¿Y nosotros?

- Robert. Como he dicho, no hay tiempo que perder. Ya me encargaré de vosotros más tarde. Y por parte de Kammy, ya veremos.

- Kamek (Rat.). Vamos a acabar esto de una vez. Estoy deseando ver la cara que se le va a quedar a Ratónito.

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(En la sala de Bowser, se encuentra Ratónito sentado en el trono real. A su derecha se encuentra Kammy. Alguien llama a la puerta)

- Ratónito (Bow.). (Mirando a los Koopatrulleros) No abráis. (Bowser pega tal puñetazo a la puerta que la abre completamente, aplastando a los Koopatrulleros) ¿Quién osa irrumpir en mi sala de tal manera?

- Bowser. El verdadero Bowser.

- Ratónito (Bow.). ¡Maldita sea! No creí que todo esto fuera a acabar tan rápido... En fin, me temo que tendremos que luchar, ¿no?

- Bowser. Si así lo deseas, sí.

- Ratónito (Bow.). No te tengo nada de miedo, Bowser. Mientras que tú estás acompañado de un mago que no sabe magia y un ratón que no sabe ni moverse, nosotros somos un rey furioso y mi fiel Kammy. ¿No es así? (Mira a su derecha y no ve a Kammy) Maldita traidora, ha huido la muy cobarde.

- Bowser. Jue, jue... ¡jajajaja! Este rey, verdaderamente enfadado; este mago que no sabe magia, y este ratón que no sabe moverse te vamos a destrozar.

- Ratónito (Bow.). (Se levanta de su trono) Ya lo veremos. Vamos a comenzar la lucha.

(Don Huesito, transformado en Kamek, da varios pasos adelante)

- Don Huesito (Kam). ¿Que no sé magia? Vamos a verlo. (Alza su varita de Magikoopa y lanza un hechizo al suelo. Nada ocurre)

- Ratónito (Bow.). ¡Jajajaja! Patético. Esperaba más de ti, Don Huesito.

(Se oye una voz detrás de Bowser)

- Robert. ¡Ha bajado la guardia, es el momento! (Sale de detrás de Bowser con una jeringuilla que contiene el antídoto y se la lanza al brazo de Ratónito. Esta se clava, pero nada ocurre)

- Ratónito (Bow.). Vaya, vaya, qué pena. Aunque se ha clavado la jeringuilla, al no apretar el líquido no se ha introducido en mi.

- Kamek (Rat.). (Intentando salvar la situación) Eh... Es que la jeringuilla esa no funciona así. Hay que introducir un código para activarla y que funcione.

- Ratónito (Bow.). ¿Qué tontería es esa? La jeringuilla se aprieta de toda la vida.

- Kamek (Rat.). Pues esta no, si no me crees, prueba.

- Ratónito (Bow.). (Aprieta la jeringuilla y cae al suelo inconsciente) Ugh... (se transforma en el Ratónito original)

- Kamek (Rat.). (Riéndose) Hace falta ser idiota...

- Robert. Perfecto. Voy a preparar más antídoto para todos vosotros. Ahora sólo necesitamos a Kammy. ¿Alguien sabe dónde se puede haber metido?

- Kamek (Rat.). Conozco a mi madre, así que he tramado algo para devolverla a su estado normal.

- Don Huesito (Kam.). Ah, ¿sí? ¿De qué trata?

- Kamek (Rat.). Luego os lo contaré. Necesitaré dos vasos llenos de agua y somnífero. (Todos salen de la sala real de Bowser, los Koopatrulleros siguen aplastados y Ratónito en el suelo)

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(En la habitación de Kamek, una hora después, se encuentra Kammy descansando. Kamek abre la puerta de la sala y entra)

- Kammy. Hombre, Kamek. ¿O debería llamarte Don Huesito?

- Kamek. No, ahora soy tu hijo.

- Kammy. Ah... ¿Traes la cura por algún casual?

- Kamek. No.

- Kammy. Pues mejor, porque no pienso rendirme.

- Kamek. He traido algo mucho más divertido. Antes de contártelo, he de decirte que Ratónito ha caído.

- Kammy. Eso ya lo suponía, no me sorprendes. ¿Qué has traído?

- Kamek. Un juego muy sencillo. En mi bolsillo traigo un documento firmado por Bowser en donde te perdona y deja que te quedes en este estado en el que estás.

- Kammy. Ah, ¿me lo vas a dar?

- Kamek. No, madre. Tienes que ganártelo. (Alza la varita e invoca en la mesa dos vasos) Uno de esos dos vasos tiene un somnífero. El que se lo tome, habrá perdido.

- Kammy. ¿Pretendes devolverme a lo vieja que estaba antes?

- Kamek. Si pierdes sí. Si pierdo yo, tú podrás coger el documento y ser así para siempre. ¿Te gusta el juego? Además te dejaré escoger el vaso.

- Kammy. Alguna trampa tiene que tener... No acepto.

- Kamek. Madre, no me digas que tienes miedo...

- Kammy. ¡¿Yo?! ¡No tengo ningún miedo! Que lo sepas.

- Kamek. Pues participa en este inocente juego.

- Kammy. Mira... Lo haré porque me has desafiado. No pienso quedar como una cobarde.

- Kamek. ¡Esa es mi madre valiente! (Kamek y Kammy se sientan en la mesa) Adelante, escoge el vaso.

- Kammy. Hmmm... Hay igual probabilidad de que haya somnífero en ambos vasos... Como es normal, escojería el que tienes tú en frente, pero tal vez hayas pensado eso... Escojo el que tengo yo en frente.

- Kamek. (Sonriente) Adelante.

- Kammy. ¡No! Sonríes mucho. Eso es que voy a elegir el malo. Elijo el tuyo.

- Kamek. (Sonriente de nuevo) Delante de nuevo.

- Kammy. Yyyy... Qué nerviosa me pones... Da igual, lo escojo. (Coge el vaso que está en frente de Kamek y Kamek coge el que está en frente de Kammy) Bebe tú primero, que vea que no haces trampas.

- Kamek. Como tú quieras. (Kamek bebe de un trago el contenido de su vaso y Kammy hace lo mismo después) ¿Cuánto tiempo hay que esperar hasta que se sepa quién ha perdido?

- Kamek. Menos de un minuto. (Madre e hijo esperan ansiosos el fin del juego)


(Al día siguiente, todo ha vuelto a la normalidad. Bowser está sentado en el trono junto a Bowsy, y Kamek está a su derecha)

- Kamek. Qué bien que todo haya vuelto a la normalidad, que usted vuelva a ser el amo de este castillo, que Ratónito reciba su merecido con un año de sueldo suspenso y horas extras de trabajo, ¿no lo cree su malignidad?

- Bowser. Por supuesto, Kamek, por supuesto. Oye, ahora que estamos solos, quería preguntarte una cosa.

- Kamek. Sus preguntas son órdenes para mí.

- Bowser. Eh... Sí, como digas... ¿Cómo pudiste arriesgarte de tal manera con el juego ese de los somníferos? ¿Y si hubieras perdido y Kammy hubiera obtenido el documento?

- Kamek. Tranquilo, amo. Eso nunca podría haber pasado.

- Bowser. ¿Cómo? ¿Por qué no?

- Kamek. Porque eché somnífero en ambos vasos. Así me aseguré de que Kammy se dormiría y de que Robert y compañía entrarían a devolverla a la normalidad.

- Bowser. Guau, Kamek, muy bien hecho. (Mira a Bowsy) Pero todo esto no podría haber sucedido si mi hijo no hubiera salido de aquel laboratorio, ¿verdad, hijo mío?

- Goombi (Jr.). Eh... Sí, pero Bowser, yo no soy tu hijo, soy Goombi.

- Bowser. (Boquiabierto) ¡¿Qué?!

- Kamek. (Se lleva una mano a la cabeza) ¡Claro! Ya decía yo que se nos olvidaba algo... Transformar a Goombi y a Bowsy...

(Un nuevo día está comenzando en el reino, dejando atrás el anterior, lleno de “cambios” dentro del Castillo de Bowser)


Cartel
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