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Resumen

Después de más de una semana de que Clawdia huyera del castillo con la Estrella Oscura en su poder, todo parece haber vuelto a la normalidad, pero es necesario investigar a dónde podría haber huido Clawdia antes de que consiga hacerse con el poder oscuro.

Intro LTS Temp.6. Mariomaker

(En el sótano del Castillo de Bowser, frente a la cámara frigorífica del castillo se encuentra Greg, el inspector de estructuras que había trabajado para el castillo desde el año pasado. Kamek se acerca a él)

- Kamek. ¡Greg! A ti te quería yo ver.

- Greg. (Deja de apuntar algo en su lista) Oh, Kamek, cuánto tiempo. Me alegra verte.

- Kamek. Pues a mí no tanto.

- Greg. (Confuso) ¿Ocurre algo?

- Kamek. Durante tantos años nos has estado mintiendo. ¿Por qué te has hecho pasar por inspector?

- Greg. Kamek, no te entiendo.

- Kamek. Y encima nos has puesto en peligro a todos. ¿Sabes que la cámara frigorífica usaba gases tóxicos para mantener bajas las temperaturas?

- Greg. ¿Qué? ¿Pero qué tonterías dices? Esta cámara ha estado siempre perfectamente. Los niveles de toxicidad han estado siempre muy bajos. ¿Quién te ha dicho lo contrario?

- Kamek. Pues otro inspector que te ha sustituido estos cuatro meses.

- Greg. Ah... ¿Que me habéis sustituido?

- Kamek. No. Vino un inspector así sin más sustituyéndote.

- Greg. Oh... Pues si me pudieras decir su nombre o su aspecto para saber de quién hablas... Tal vez podría hablar con él y aclarar este malentendido.

- Kamek. Creo recordar que se llamaba Harry. Era un Puercoespín típico de la Isla de Yoshi.

- Greg. Uh, qué raro. No conozco a ningún Harry el Puercoespín... Por cierto, durante estos cuatro meses no he venido a pasar la inspección porque una tal Clawdia, esposa de Bowser, me comunicó que mis servicios ya no eran necesarios aquí.

- Kamek. (Sorprendido) ¿Que Clawdia te ha dicho eso? (Su cara cambia por completo) ¡Rayos! Ahora lo entiendo todo. Clawdia contrató a un farsante que se hiciera pasar por inspector y mantenernos alejados de la cámara frigorífica. ¿Pero por qué no querría que entráramos en la cámara?

- Ratónito. (Con una fregona en mano, ha escuchado la conversación y se entromete en ella) Tal vez guardaba allí la famosa Estrella Oscura.

- Kamek. ¡¡Es verdad!! Maldita sea... Si lo hubiera sabido, Clawdia no se habría escapado viva de aquí...

- Ratónito. A saber dónde está esa bruja ahora.

- Greg. Ehmm... Si os sirve de algo, conozco a un detective buenísimo. Es compañero mío.

- Kamek. ¿Cómo es de bueno?

- Greg. Ha resuelto misterios por todo el mundo. Desde que tuvo un accidente hace muchos años se dedica a luchar contra el mal como único objetivo.

- Ratónito. Eh... Pero es que nosotros también somos malvados... Trabajamos para Bowser.

- Greg. No me refiero a ese mal, me refiero al verdadero mal.

- Ratónito. ¿Nos estás llamando incompetentes?

- Greg. ¡Que no! Bueno, en fin, ¿queréis que le llame?

- Kamek. Sí. Ahora mismo necesitamos todas las ayudas posibles.

- Ratónito. (Le susurra al oído de Kamek) Eh, Kamek... ¿Qué le vas a decir a Spiriny? Él es ya nuestro detective del castillo.

- Kamek. Le diré que le he traído un nuevo amigo.

- Ratónito. (Dice irónicamente) Uh, le va a hacer bastante ilusión tener competencia.

- Greg. (Hablando) Bien, bien. Muchas gracias, adiós. (Apaga el teléfono y lo guarda bajo su barba) Dentro de unas horas estará aquí. Su nombre es Jones Van Bone.

(Kamek y Ratónito se miran mutuamente satisfechos)


Diálogo

(En la habitación del Trío de Élite, por la mañana, se encuentran desayunando los tres secuaces alrededor de una mesa tranquilamente)

- Goombilón. Amigos... Lo he estado pesando a fondo durante mucho tiempo y... He decidido que no puedo estar más tiempo sin saber si Goombi es... Mi hijo.

(Paratroopi y Guydo escupen la bebida que tenían en la boca y se ponen a toser)

- Paratroopi. (Tosiendo) Goombilón, te recuerdo que el año pasado tuvimos esta misma conversación. ¿Qué mosca te ha picado ahora?

- Goombilón. Desde que lo conocí no he parado de preguntarme eso. Y además todo el que nos ve encuentra un parecido entre nosotros dos.

- Guydo. Eso son coincidencias. La vida da muchas vueltas.

- Goombilón. No me lo creo. Eso lo quiero ver por escrito.

- Guydo. Si quieres te lo escribo en un papel, pero no sé qué tiene eso de especial.

- Goombilón. ¡No! Me refiero a que quiero hacerme una prueba de paternidad.

- Paratroopi. Goombilón, no te metas en líos a lo tonto...

- Guydo. ¿Una prueba de paternidad? Claro, y después también se la hacemos al Cabo Paratroopi para ver si el príncipe Bowsy es su hijo, ¿no?

- Paratroopi. Hmmm... No creo que sea mi hijo. Cuando los tres llegamos a este castillo, él ya estaba aquí. Y además no se parece a mí; él es travieso.

- Guydo. Sí, y listo... Paratroopi, hablaba con ironía...

- Paratroopi. ¿Ironía? No la conozco. ¿Es una nueva secuaz del castillo?

- Guydo. (Goombilón y Guydo se miran frustrados) En fin, hay días en que es mejor no levantarse... ¿Y cómo va eso de las pruebas de paternidad?

- Goombilón. Te sacan sangre y analizan la muestra para ver si hay coincidencias o algo. Eso nos lo haría a mí y a Goombi.

- Paratroopi. ¿Pero cómo le vas a sacar sangre a Goombi? Con lo pequeño que es, le dejas sin gota.

- Goombilón. Bueno, dejadme en paz. He tomado una decisión y voy a ver a Kamek. (Mira el desayuno) Después de almorzar, claro...

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(En la habitación de Kamek, el Magikoopa sostiene su móvil nervioso)

- Kamek. Madre, este es el décimocuarto mensaje que te dejo. ¡¿Dónde estás?! No sé nada de ti desde que te fuiste de casa y no me coges el móvil. Luego no me digas que no me preocupo por ti, ¿eh? ¡Llámame ya! (Apaga el móvil)

- Goombi. Pero no la llames más. Yo no quiero que vuelva.

- Kamek. Pues yo sí. Necesito recuperar el tiempo perdido madre-hijo con ella.

- Goombi. ¿Qué tiempo madre-hijo? Si la mitad del tiempo se pasaba insultando a los secuaces de este castillo y la otra mitad te insultaba a ti.

- Kamek. Goombi, algún día lo entenderás.

- Goombi. Eso espero, porque hasta ahora no estoy entendiendo prácticamente nada aquí.

- Kamek. Mi madre viviendo la vida... Clawdia dada a la fuga con la Estrella Oscura... Este castillo cayéndose a trozos... Desde luego no hay un solo día aquí tranquilo.

(Dos Koopatrulleros abren la puerta y entran)

- Koopatrullero. Jefe Kamek, Spiriny quiere verle.

- Kamek. Que pase.

(Spiriny entra y los Koopatrulleros vuelven a salir al pasillo cerrando la puerta)

- Spiriny. Jefe Kamek, ¿me habías llamado?

- Kamek. Sí. Verás... Tengo que contarte algo, pero antes debes saber que esto no te va a afectar para nada en tu trabajo.

- Spiriny. Kamek, ve al grano que me estás preocupando.

- Kamek. Como ya sabrás, este castillo está en peligro desde que Clawdia se marchó con la Estrella Oscura. Hay decenas y decenas de Helibotes buscándola por otras regiones, pero no hemos encontrado nada. Por ello pienso que necesitamos cuantas más ayudas mejor, y por ello hemos contratado a otro detective para que se encargue de tratar este asunto tan dificultoso.

- Spiriny. Kamek, ¿me estás sustituyendo?

- Kamek. No, no. Tú seguirás investigando en otros asuntos, pero de este puntual se encargará otro detective.

- Spiriny. ¿Acaso no me ves cualificado para ese?

- Kamek. Pues... No es eso...

- Spiriny. ¿Y por qué no os quedáis con él que es mejor que yo y a mi me despedís?

- Kamek. Porque ese detective cobra muchísimo... En fin...

- Spiriny. (Un poco enfadado) Ah, vale. Vale, muy bien. Me voy, entonces, a trabajar en mis asuntos. (Spiriny se marcha de la sala)

- Goombi. Pobre chico. Si es que no tienes tacto.

- Kamek. Pues la próxima vez lo haces tú, listo.

- Goombi. Vale. Bueno, ahora me voy; he quedado con Bowsy para jugar. ¡Hasta luego! (Sale volando mágicamente por la ventana justo en el momento en que el Trío de Élite entra en la sala)

- Guydo. Buenos días, jefe Kamek.

- Kamek. Hola. ¿Qué os trae por aquí tan pronto?

(Goombilón le explica el motivo de su visita)

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(Minutos después, Kamek tiene cara de sorpresa al haber finalizado Goombilón su explicación)

- Kamek. ¿Una prueba de paternidad? ¿De Goombi? ¿A qué viene eso ahora?

- Goombilón. Quiero dejar tranquila mi conciencia.

- Kamek. No. Si eso lo quieres hacer para quedarte con él, me niego. Ahora que mi madre se ha marchado sin decir nada me quedaría muy solo.

- Paratroopi. ¿Kammy ha muerto?

- Kamek. ¡Otro! Que no se ha muerto. Se ha ido a vivir nuevas experiencias.

- Guydo. Uy... Eso es que le queda poco de vida. (Kamek le golpea la varita para que se calle) ¡Ay!

- Goombilón. Kamek, Goombi puede vivir contigo si quieres.

- Kamek. Aun así, no pienso someter a Goombi a una prueba así.

- Goombilón. Me he informado antes de venir aquí y al parecer ahora con sólo una prueba de saliva te pueden examinar el ADN. Eso no es nada peligroso.

- Kamek. He dicho que no.

- Goombilón. Kamek, te recuerdo que hace unas semanas nosotros te salvamos de una muerte segura. Si no fuera por nosotros, ahora mismo no tendrías cabeza.

- Kamek. (Cambia de opinión) Vale, está bien. Pero este va a ser el último favor que os hago. ¿Entendido? (El Trío de Élite asiente) Voy a buscar a Goombi.

(Kamek coge su escoba mágica y sale por la ventana)

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(En la habitación real de Bowser se encuentran Bowsy y Goombi jugando, pero de repente Bowsy suspira)

- Bowsy. Estoy cansado de jugar a esto. ¿Se te ocurre algo más a lo que podamos jugar?

- Goombi. Hmmm... No sé.

(Entra Kamek en la sala)

- Kamek. Perdone la irrupción, príncipe Bowsy. Tengo que llevarme a Goombi un rato.

- Bowsy. ¿Qué? ¡Yo quiero estar con él!

- Goombi. Kamek, ¿puede acompañarme Bowsy a dondequiera que vayamos?

- Kamek. Vale, ¿por qué no?

(Los tres salen de la sala)

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(Un cuarto de hora después, Goombi se encuentra dentro de una de las salas del hospital haciendo la prueba. Mientras tanto, Kamek, el Trío de Élite y Bowsy se encuentran en una de las salas de espera del hospital del castillo)

- Guydo. Goombilón, para de estar nervioso. Me estás incomodando.

- Goombilón. Es que no puedo aguantar esta tensión. ¿Será mi hijo, no lo será?

- Paratroopi. ¡Lo veremos en próximos episodios! (Se empieza a reir solo)

- Goombilón. Por cierto, de esto ni una palabra a Bombazulina, ¿entendido?

(Todos asienten. Aparecen por un pasillo Korokoopa y Kaproopa. Ella sujeta en su brazo un trozo de algodón)

- Korokoopa. (Piensa en su mente) Maldita sea, el tonto de Paratroopi... (Mira a Kaproopa y le habla en voz normal) Hermanita, vamos por otro pasillo, anda...

- Kaproopa. Pero si por aquí vamos directamente a la salida. (Ve a Paratroopi) ¡Paratroopi!

- Paratroopi. ¡Kaproopa! (Se dan un beso) ¿Qué haces aquí?

- Kaproopa. Me hice una prueba de sangre. Dicen que es bueno hacérsela una vez al año.

- Paratroopi. Eso no es verdad. Yo nunca me he hecho ninguna prueba de esas y estoy bien.

- Korokoopa. Bien del todo no estás, no mientas. (Kaproopa le pega un codazo a Korokoopa) Oye, a ver si ahora va a ser mi culpa que este castillo esté lleno de locos. Vámonos ya...

- Paratroopi. ¿Y cuándo te dan los resultados? Es por acompañarte.

- Korokoopa. (Con sonrisa falsa) Ya le acompaño yo, muchas gracias de todos modos, Cabo Paratroopi.

- Kaproopa. Mañana por la mañana me darán los resultados, supongo. Si queréis, acompañadme los dos. (Korokoopa intenta disimular su frustración en contra de la alegría de Paratroopi. Después de ello, Goombi sale de la sala y todos se levantan)

- Kamek. ¿Qué tal ha ido todo, Goombi?

- Goombi. Pues bien, supongo. Aunque aún no sé a qué me habéis traído aquí.

- Kamek. Luego te lo explicaré. Ahora puedes volver con el príncipe Bowsy si quieres.

(Goombi y Bowsy se van caminando por el pasillo del hospital)

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(Tiempo después, en una sala oscura dentro del hospital entran Goombi y Bowsy. Al cerrar la puerta, encienden las luces y ven una gran cantidad de armarios con multitud de cajones. En una mesa hay un ordenador apagado)

- Bowsy. (Ve un traje de doctor colgado en una percha) ¡Oh! Juguemos al doctor y al paciente. (Coge el traje y se lo pone. Mira seriamente a Goombi, como si se tratara de un doctor) Bienvenido, señor Goombi. ¿Qué le ocurre?

- Goombi. Puf... Me duele mucho la cabeza.

- Bowsy. Tengo su análisis en el ordenador. Ahora lo busco. (Enciende el ordenador y este requiere una contraseña para seguir funcionando) Uh... Necesito una contraseña. ¿Qué se te ocurre?

- Goombi. Prueba con... Hmmm... “123”.

- Bowsy. Hmmm... No funciona.

- Goombi. “Soy guay”.

- Bowsy. Tampoco.

- Goombi. Eh... ¿”Contraseña”?

- Bowsy. (Pone cara de sorpresa) ¡Funciona! (Hace una serie de clics y abre una página de expedientes. Mira varios y encuentra el nombre de Goombi) Uh, aquí estás tú.

- Goombi. ¿En serio?

- Bowsy. Sí. Al parecer dice aquí que no eres hijo de un tal Recluta Goombilón.

- Goombi. Pues claro que no. Si no lo sabría, digo yo.

- Bowsy. Oye, ¿y si cambiamos este documento? Sería una broma muy graciosa.

- Goombi. (Aguanta la risa) Me encantaría ver la cara de ese tal Recluta Goombilón al ver que soy su hijo.

- Bowsy. (Teclea) Hecho. Vamos a cambiar de documento, a ver a quién más vemos... (se para en otro fichero y hace clic en él) Kaproopa Blantuga. Vaya nombre más raro. (Mira el fichero) Hmmm... Eritrocitos, leucocitos, trombocitos... ¿Esto qué es?

- Goombi. Parecen diminutivos. Serán cosas pequeñas.

- Bowsy. Eosinófilos... Puf, esto es todo muy científico.

- Goombi. Eso tiene nombre de adicción.

- Bowsy. Se me ha ocurrido algo muy gracioso. Cambiemos este documento por otro...

- Goombi. ¿Y qué enfermedad le vas a poner a esa tal Kaproopa?

- Bowsy. Ninguna. Se me ha ocurrido algo mejor que una enfermedad... Je, je... (se pone a teclear)

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(Una hora después, en el laboratorio del castillo se encuentran reunidos Robert, todo el equipo de científicos y Van Bone)

- Robert. ...Y eso es lo que me ha ocurrido estos dos meses anteriores. Pido perdón y que sigáis trabajando en los proyectos que teníamos planeados.

- Spiriny. (Entra en el laboratorio frustrado) Hola...

- Robert. Ah, Spiriny, qué bien que hayas venido. Ya que estamos todos, empezaré a contar lo que de verdad importa. Por los recientes altercados que ha habido por la Estrella Oscura, Bowser y Kamek han coincidido en que es necesario hallar la ubicación de este ser maligno. Como no tenemos ni idea de dónde puede estar, se ha contratado a otro detective (Van Bone hace un gesto de saludo) para que se encargue de este asunto en concreto. Así que, si recibís muestras o pruebas o algo de él para analizar, que no os extrañe.

- Científico 1. ¿Pero no hay ya un detective en este castillo?

- Robert. A ver, por lo que me han contado, el castillo puede permitirse en este momento contratar a dos detectives.

- Van Bone. Bueno, en mi caso, contratarme equivaldría a contratar a varios detectives. Soy realmente bueno en mi trabajo.

- Spiriny. (Repite en voz baja a Van Bone con un tono de burla) “Soy realmente bueno en mi trabajo”.

- Van Bone. ¿Decías algo, tortuguita?

- Spiriny. Nada.

- Van Bone. Sí, sí lo has dicho porque te he oído.

- Spiriny. Habrá sido tu imaginación.

- Van Bone. Hmmm... Además de inútil veo que eres cobarde. Por eso seguro que te han sustituido por mi, un excelente investigador.

- Spiriny. Oye, no presumas tanto, que hasta ahora no nos lo has demostrado.

- Van Bone. Podría hacerlo, pero con un perdedor como tú, ¿cómo no presumir? (Se pone a reir en las narices del furioso Spiriny)

- Spiriny. Vale que Kamek te haya contratado sin consultarme, pero ya que actúes de esa manera es intolerable. ¿Acaso no te han enseñado a respetar a los demás?

- Van Bone. Te recuerdo que fuiste tú el primero que me faltó el respeto.

- Spiriny. ¡Ah! Mira, está bien. Si tan bueno te crees tú y tan malo yo, ¿por qué no lo demostramos?

- Van Bone. ¿Me estás retando?

- Spiriny. Sí.

- Robert. Se me ha ocurrido que yo podría organizar una especie de torneo para ver quién es el ganador de entre los dos. ¿Qué os parece?

- Spiriny. A mí bien.

- Van Bone. A mí perfecto.

- Spiriny. Pues a mí más.

- Van Bone. No tanto como yo.

- Robert. Pues... Vale... Mañana por la mañana estad listos para el torneo. ¿Vale?

- Van Bone. Estaré listo.

- Spiriny. Pues yo estaré listísimo.

(Los científicos se miran unos a otros cansados)

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(Al día siguiente por la mañana, en el hospital del castillo se encuentran el Trío de Élite, Korokoopa, Kaproopa y Kamek. Goombilón, Guydo y Kamek están en una sala y en otra están Paratroopi, Korokoopa y Kaproopa. En la sala hospitalaria de Goombilón, Guydo y Kamek, los tres están esperando al doctor)

- Goombilón. ¿Qué hacéis vosotros dos aquí? La prueba me la he hecho yo.

- Kamek. Yo he financiado la prueba con mi dinero, así que tengo derecho a conocer los resultados.

- Guydo. Y yo no pensaba perderme el evento. Como sea hijo tuyo, me voy a reir a carcajadas.

- Goombilón. Con lo que me ha costado disimular esto frente a Bombazulina y vosotros andáis colándoos por aquí...

- Kamek. Oye, un poco más de respeto, que soy tu jefe.

(Entra un Dr. Boo sujetando un documento)

- Goombilón. Buenos días, doctor. ¿Qué tal los resultados?

- Guydo. ¿Traemos flores de vivo o de muerto? (Goombilón y Kamek le miran extrañados) Perdón, es la costumbre.

- Dr. Boo. (Se acerca a su mesa y lee el documento) Pues, señor Recluta Goombilón.

- Goombilón. Goombilón, Goombilón asecas. Lo de Recluta es un añadido.

- Dr. Boo. Oh, vale. Entonces, señor Goombilón, los resultados han dado positivos. (Kamek se queda boquiabierto y Guydo no puede aguantar la risa)

- Goombilón. (Sin palabras) ¿Po-positivos?

- Kamek. Debe de haber un error. ¡Es imposible!

- Dr. Boo. Señor Kamek, el porcentaje de error es ínfimo.

- Guydo. (Se ríe un poco) Pobre Goombilón. Ahora es padre por sorpresa.

- Goombilón. (Casi sin palabras) Padre... Yo soy padre...

- Kamek. Madre mía. No debería haber pagado esta prueba...

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(Mientras tanto, en la sala hospitalaria de Paratroopi, Kaproopa y Korokoopa, ellos también esperan al doctor)

- Kaproopa. Ahora que lo pienso, habría sido mejor que hubiera venido sola. No parece que vaya a comprobar un análisis de sangre, sino que parece que me van a someter a una operación.

- Korokoopa. Hermanita, estamos aquí para acompañarte por si ocurre algo.

- Paratroopi. Lo mismo digo.

- Kaproopa. Yo me encuentro bien, así que no creo que vaya a pasar nada.

(Entra un doctor Snifit con un documento)

- Dr. Dragígneo. ¿Kaproopa Blantuga?

- Kaproopa. Soy yo. ¿Qué tal lo ve, doctor?

- Dr. Dragígneo. (Ve el documento) Está todo bien. (Todos se tranquilizan) Tengo que hacerte unas preguntas. ¿Tienes náuseas?

- Kaproopa. No. ¿Por qué?

- Paratroopi. Doctor, ¿hay algo raro en su sangre?

- Korokoopa. Paratroopi, no asustes, que el doctor dijo que estaba todo bien.

- Dr. Dragígneo. Esos síntomas son comunes en los primeros meses de la gestación.

- Kaproopa. ¿Cómo que gestación?

- Dr. Dragígneo. Ah, ¿qué no lo sabía? Enhorabuena. Señorita Kaproopa, sus análisis han dado positivos.

- Kaproopa. (Confusa) ¿Cómo que positivos?

- Dr. Dragígneo. Está usted embarazada. (Kaproopa, Paratroopi y Korokoopa se quedan boquiabiertos)

- Korokoopa. (Más pálido que su caparazón) ¿Q-qu-qu... qué?

- Kaproopa. (Mirando asustada a Korokoopa) Pe-pero esto debe de ser un error... Yo venía a ver los resultados de un análisis de sangre.

- Paratroopi. (Con cara alegre) Embarazada... ¿De quién?

- Korokoopa. (Sudando de los nervios y del odio hacia Paratroopi) ¡De ti, idiota! ¡¿De quién va a ser?!

- Paratroopi. (Muy alegre) ¡Oh! Kaproopa, ¡que vamos a ser padres! (Kaproopa y Paratroopi se abrazan emocionados mientras Korokoopa se levanta con dificultad, temblándole las piernas)

- Korokoopa. Ya finalmente esta familia está destrozada... Si me disculpáis, voy a mi habitación a morirme tranquilo... (da unos pasos hacia la salida, pero se desmaya y cae al suelo)

- Kaproopa. ¡Hermano!

- Paratroopi. Oh, qué bonito. Se ha mareado de la emoción.

(El doctor corre a socorrer a Korokoopa)

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(Mientras tanto, en el laboratorio del castillo se encuentran Robert, Van Bone y Spiriny. Robert sujeta un cronómetro)

- Robert. Bienvenidos todos al torneo de competición para demostrar quién es un verdadero detective, quién reune las cualidades necesarias para que sea posible... (Van Bone interrumpe a Robert)

- Van Bone. Ve al grano si no te importa.

- Robert. Eh... Bien. La prueba se divide en tres fases. En cada una tendréis que demostrar vuestras habilidades como detectives. El que gane dos pruebas o más, será considerado ganador. Si alguno ganáis las tres, ya os sitúa en un puesto aún mejor.

- Spiriny. Entendido. ¿Cuál es entonces la primera fase?

- Robert. Vamos a representar un caso en el que tenéis que llegar a un tesoro perdido. Hay una puerta que conduce al tesoro, pero esta necesita una llave para abrirla y esta está escondida en una parte del castillo. Ninguno sabéis dónde puede estar, pero en este castillo hay alguien que sí lo sabe, y debéis sonsacarle la información.

- Van Bone. ¿Podemos torturarle?

- Robert. Claro, por supuesto.

- Spiriny. ¿Y quién es el sospechoso?

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(Minutos después, los tres se encuentran en una sala contigua a otra en la que se encuentra Ratónito sentado en una silla. Las salas están conectadas por un cristal de tal modo que los tres pueden ver y oir a Ratónito pero no al revés)

- Spiriny. ¿Ratónito? ¿Qué le has dado para que acceda a esto?

- Robert. Una tarta, una hamburguesa, un filete grande...

- Van Bone. ¿Le diste a elegir entre todo eso? ¿Y qué escogió?

- Robert. Todo. Ese es su almuerzo de un día.

- Van Bone. Estarás de broma, ¿no?

- Robert. Lo mismo pensé cuando le conocí. En fin, ¿quién es el primero en torturar a Ratónito?

- Spiriny. Se lo dejo a Van Bone. Que nos demuestre lo bueno que es.

- Van Bone. Esa rata va a cantar la información en menos que canta un gallo.

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(En la otra sala entra Van Bone muy serio)

- Ratónito. Hola, buenos días. ¿Eres tú el que me va a torturar?

- Van Bone. Exacto, pero aquí soy yo el que hace las preguntas. ¡¿Entendido?!

- Ratónito. Claro, claro. Encantado.

- Van Bone. ¿Me estás vacilando?

- Ratónito. No.

- Van Bone. Bien, empecemos. Te haré una pregunta por las buenas. Si te resistes y no respondes, pasaré a preguntártelo por las malas.

- Ratónito. Empieza cuando quieras.

- Van Bone. ¿Dónde está la llave?

- Ratónito. Hay muchas, una para cada puerta.

- Van Bone. (Coge la cara de Ratónito y le mira furioso) No me tomes el pelo. Dime dónde está la llave que busco. ¡Dímelo!

- Ratónito. Mira, saco de huesos, a mi me han dicho que guarde el secreto y por nada en el mundo voy a desvelarlo.

- Van Bone. (Suelta la cara de Ratónito) Muy bien, rata asquerosa.

- Ratónito. ¿Por qué todo el mundo me llama igual? Soy un ratón, saco de huesos podrido.

- Van Bone. Me han dicho que te gusta comer. ¿Es así?

- Ratónito. Sí. Casi me paso más tiempo comiendo que durmiendo.

- Van Bone. Pues si tanto te gusta, comerás hasta reventar a menos que me digas dónde está la maldita llave. (Hace un chasquido de dedos y empiezan a aparecer Shy Guys y Boos sujetando platos con platos grasientos y muy variados) Empezad a darle de comer.

- Ratónito. Si crees que voy a resistir poco, es que no me conoces.

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(Media hora después, siguen llegando decenas y secuaces con platos de comida. Ratónito sigue engullendo la que le traen sin ningún problema ante los frustrados ojos de Van Bone)

- Ratónito. Hmmmm... Oye, Van Bone, ¿tienes algo de beber para bajar la comida?

- Van Bone. Es... Es imposible. ¡Sigue comiendo! Le he dado tanta comida que podría hacer vomitar a un elefante... ¡Madre mía!

- Ratónito. Yo me siento genial. Sigue con la tortura si quieres.

- Van Bone. Este ratón no tiene estómago, ¡tiene un agujero negro!

(Entra Spiriny apresurado)

- Spiriny. Ya está bien. Es mi turno. (Ordena a todos los Shy Guy y Boos salir de la sala) Van Bone, estate atento. (Coge un trozo de tarta) ¿Quieres esto, Ratónito?

- Ratónito. Sí, por favor, sigo teniendo hambre.

- Spiriny. Muy bien, pues dime dónde está la llave.

- Ratónito. No te lo pienso decir.

- Spiriny. Uy, qué pena. Pues voy a tirar este trozo de tarta y lo voy a pisar para que nadie lo pueda comer.

- Ratónito. (Nervioso) Spiriny, ni se te ocurra jugar con la comida. ¿Me has oído?

- Spiriny. Pues dime dónde está la llave.

- Ratónito. Es... Es un farol... No vas a tirar eso al suelo.

- Spiriny. ¿Que no? (Tira el trozo y lo pisa hasta dejarlo bien aplastado)

- Ratónito. ¡¡¡Aaaaahhh!!! ¡¿Qué has hecho, degenerado?!

- Spiriny. (Coge otro trozo) Seguiré así hasta que confieses.

- Ratónito. Ni se te ocurra... ¡No lo hagas! ¡No te diré nada! (Spiriny hace lo mismo con el otro trozo de tarta) ¡¡Aaaahhh!! (Empieza a llorar) ¡Para ya, por favor! Si lo que quieres es matarme, hazlo ya. Termina con este sufrimiento.

- Spiriny. O me dices dónde está la llave o cambio de plato. (Coge un trozo jugoso de carne bien grande)

- Ratónito. ¡No! La carne sí que no. La llave está en lo alto de la almena derecha del castillo.

- Van Bone. (Boquiabierto) Esto tiene que ser una broma.

(Robert atraviesa el cristal)

- Robert. ¡Punto para Spiriny! (Todos se asustan de la repentina aparición de Robert) La siguiente fase consistirá en recuperar la llave. El primero que la coja, será el ganador de la segunda fase. ¿Entendido? (Asienten) ¡Pues a la aventura! (Spiriny y Van Bone salen corriendo de la sala)

- Ratónito. Oye, Robert, ¿puedes desatarme ya de esta silla?

- Robert. No. Me ha dicho Kamek que te deje un par de horas más aquí para que no molestes.

(Robert desaparece)

- Ratónito. ¡Oye! ¡No me dejes aquí! ¡Eh!

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(Por otra parte, en la habitación de Korokoopa se encuentran él y Kaproopa, ambos con cara de preocupación)

- Korokoopa. Un sobrino... y encima de Paratroopi... No puedo aguantar tantos nervios. Voy a tomarme un tranquilizante o algo antes de que me dé otro ataque de ansiedad.

- Kaproopa. Dame a mi otro.

- Korokoopa. Para nada. Eso podría afectar al bebé. Con los padres que tiene, mejor sería que no tomaras eso. Y por cierto, ¿por qué quieres tú uno? (Empieza a hablar con ironía) ¿Acaso no estás contenta con la increíble noticia?

- Kaproopa. (Con cara de preocupación) No. No estoy preparada para ser madre.

- Korokoopa. Y con lo tonto que es Paratroopi, él tampoco está preparado, pero las cosas son como son.

- Kaproopa. Vamos a ver a Kamek. Tal vez él con su magia pueda solucionar esto.

- Korokoopa. Hermanita, un bebé no es algo que compres y que puedas devolver en cualquier momento. ¿Es que no eres consciente de que ya no hay vuelta atrás? (Llama alguien a la puerta repetidas veces y con prisa) Como sea Paratroopi, le pego. Ya lo advierto.

(Korokoopa abre la puerta y encuentra al otro lado a Spiriny)

- Spiriny. Korokoopa, déjame entrar a tu casa. No te explico lo que ocurre porque no hay tiempo que perder. (Spiriny entra corriendo en casa)

- Korokoopa. ¿Qué ocurre? ¿Nos atacan?

- Spiriny. No. (Se sube a la ventana)

- Kaproopa. ¡Cuidado! Como te caigas te vas a hacer bastante daño.

- Spiriny. Tranquilos, dejadme concentrarme. (Pega un salto mientras está subido a la ventana y consigue agarrarse a una de las rocas de la fachada exterior del castillo. La mitad de su cuerpo para abajo queda suspendida en el aire)

- Korokoopa. Desde que ha vuelto al castillo está rarísimo...

- Kaproopa. (Se levanta de su asiento) Ya no aguanto más. Voy a ver a Kamek.

- Korokoopa. Te acompaño.

(Mientras Korokoopa y Kaproopa salen de su habitación, Spiriny alcanza la almena del castillo en donde está la llave. Poco después aparecen Van Bone y Robert por otro lado)

- Spiriny. Llegué primero. ¿Eso no cuenta?

- Robert. Me temo que no. Si pudiérais apartaros un poco... (Spiriny y Van Bone se apartan de la llave y, en ese momento, aparecen tres Snifits que les bloquean el paso lanzando llamas) Este es el final de la segunda fase. Deberéis esquivar las llamas con vuestra agilidad e inteligencia para alcanzar la llave.

- Van Bone. Eso será pan comido. (Se esconde en su caparazón esquelético y esquiva todas las llamas con maestría. Al llegar a la llave vuelve a salir de su caparazón) Je, je...

- Robert. Spiriny, tu turno.

- Spiriny. Hmmm… Parece peligroso… Snifits. (Los Snifits miran a Spiriny) Sí, a vosotros os digo. Os ordeno que dejéis de escupir fuego. (Los Snifits cesan de escupir fuego y Spiriny llega hasta donde Van Bone con facilidad)

- Van Bone. ¡Pero eso es trampa!

- Robert. Dije que utilizárais vuestra agilidad e inteligencia. Spiriny usó su inteligencia.

- Spiriny. (Mirando a Van Bone con aires superiores) Más vale maña que fuerza.

- Robert. En fin, como los dos habéis alcanzado ilesos la llave, ambos habéis ganado en la prueba. Eso significa que la tercera fase será la que determine si Spiriny gana o si ambos quedáis en empate y os quedáis como antes.

- Van Bone. Pienso ganar la siguiente fase sea como sea. ¿Cuándo es?

- Robert. Será una sorpresa. Esta tarde lo sabréis.

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(Por otra parte, en la habitación de Kamek se encuentran el Magikoopa, Goombi y Goombilón)

- Goombilón. ¡Hijo mio! (Se acerca a Goombi)

- Goombi. ¿Pero qué hace este tarado?

- Goombilón. Acabo de descubrir hoy que soy tu padre. Tenemos que recuperar el tiempo perdido.

- Goombi. (Recuerda la broma pesada del día anterior y disimula) Oh... Vale, papá.

- Kamek. De eso nada, Recluta Goombilón. Goombi se queda aquí, que es su hora de la merienda.

- Goombilón. Jefe Kamek, llevo muchos años sin pasar ni un rato con este pequeñín que resulta ser mi hijo. Podrías darme la tarde libre, ¿no?

- Kamek. (Habla irónicamente) Claro. Y de paso te doy de vacaciones dos meses en verano.

- Goombilón. Pues no estaría mal.

- Kamek. Goombi se queda conmigo, me lo prometiste.

- Goombilón. Kamek, los dos sabemos que eso lo dije para que te comprometieras a hacer la prueba. Sólo quiero pasar un rato con mi hijo.

(Bombazulina pega una patada a la puerta y la abre de cuajo, pegando un susto a los tres)

- Kamek. ¡Uh! Por un momento creí que era Clawdia.

- Goombilón. (Intentando disimular) Oh, hola querida Bombazulina. Qué casualidad.

- Bombazulina. Goombilón... Explícame qué es eso que se rumorea por los pasillos de que Goombi es tu hijo.

- Goombilón. (Pálido) Eh... Serán historias de escalera...

- Bombazulina. Goombilón, te lo vuelvo a repetir, dime la verdad.

- Goombilón. ¿Pero cómo va a ser Goombi hijo mío? Si no nos parecemos en nada.

- Kamek. Sí, sí os parecéis. (Goombilón se da la vuelta y con gestos y disimuladamente manda callar a Kamek) Recluta Goombilón, he decidido que te voy a dar esta tarde libre que tanto me has pedido antes para pasarla con tu hijo Goombi.

- Goombilón. ¡Pero cállate bocazas! (Kamek se empieza a reir)

- Bombazulina. (En sus ojos hay lágrimas) Qué vergüenza estoy pasando ahora mismo... Qué bochorno. (Se da la vuelta y sale de la sala)

- Goombilón. ¡Espera, Bombazulina! ¡No te vayas así! (Mira furioso a Kamek) Kamek, esto no te lo perdonaré.

- Kamek. Pero si se ha enterado todo el castillo. Eso no fue culpa mía. Ah, y por haberme mandado callar, te quedas sin la tarde libre.

(Goombilón sale corriendo en busca de Bombazulina. Poco tiempo después aparecen Korokoopa y Kaproopa y le cuentan a Kamek todo lo sucedido)

- Kamek. A ver si lo he entendido bien. ¿Queréis que use mi magia para desembarazar a Kaproopa? (Korokoopa y Kaproopa asienten. Kamek se lo toma a broma) Claro, y ya de paso monto un circo con sus espectáculos de magia, ¿no?

- Korokoopa. Kamek, no es una broma. ¿Puedes conseguirlo o no?

- Kamek. A ver, yo no soy un doctor, yo soy un mago. Yo mejoro o empeoro características como salud, fuerza o velocidad, creo secuaces y otros hechizos. Mi magia no está preparada para cosas tan absurdas como la que pedís.

- Kaproopa. ¿Y conoces a alguien que sí pueda?

- Kamek. Probablemente pudiera mi madre, pero no sé dónde está.

- Korokoopa. No, no. A Kammy mejor no la metamos en esto, que es una mujer insoportable. Hermanita, vámonos... (Korokoopa y Kaproopa se van y Kamek coge su móvil. Tras llamar a su madre, se pone nervioso)

- Kamek. Madre, ¡este es el décimoséptimo mensaje que te dejo! Haz el favor de llamarme de una vez, jolín.

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(Horas después, en la sala de Korokoopa se encuentra Kaproopa durmiendo tranquilamente. Se despierta de repente y, tras estirarse, mira por toda la habitación)

- Kaproopa. ¿Korokoopa? ¿Dónde estás? (Mira una nota encima de la mesa, la coge y la lee en alto) “Hermanita, no puedo seguir más con esto. Me he dado cuenta de que cuanto más tiempo paso en este castillo, más empeora mi vida. He decidido poner fin a esto, así que con esta carta me despido de ti. No me despidas de nadie más, no me caen bien” (Arruga la nota muy nerviosa) ¡Korokoopa! (Se levanta y sale corriendo de la habitación en busca de Korokoopa)

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(En la sala de Bombazulina se encuentran ella y el Trío de Élite. Bombazulina está haciendo la maleta mientras llora)

- Bombazulina. No me he sentido más humillada desde que me engañaste con la Goomba esa.

- Goombilón. (Triste) Y dale, que no te engañé con ella. Fue un malentendido. Amigos, decídselo vosotros.

- Paratroopi y Guydo. Fue un malentendido.

- Bombazulina. Eso no me importa. Cada año tiene que pasar una cosa diferente. Ahora de repente tengo un hijastro sin comerlo ni beberlo.

- Guydo. Bueno, podéis convivir los tres juntos, pienso yo.

- Bombazulina. Sí, como una familia feliz, ¿no? (Coge su maleta) Me voy.

- Goombilón. ¡¿Qué?! ¡¿Otra vez?! ¡Bomba, no me abandones de nuevo!

- Bombazulina. Como comprenderás, después de que todo el castillo sepa esto no me puedo quedar aquí.

- Goombilón. ¡Que sí! Si Goombi es como tu hijo.

- Bombazulina. No, no, a mi no me digas eso. Además, ya tengo acordado con Bowser una nueva misión en otro reino.

- Goombilón. ¿En cuál?

- Bombazulina. No te lo diré.

- Goombilón. ¿Y durante cuánto tiempo?

- Bombazulina. Creo que unos tres años. Los suficientes para vivir una nueva vida.

- Goombilón. ¡¿Qué?! ¡No te vayas!

- Bombazulina. Adiós, Goombilón. (Se va con la maleta, y el Trío de Élite la sigue allá a donde va para intentar convencerla de que no se vaya)

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(Minutos después, hay bastantes secuaces reunidos en el suelo fuera del Castillo de Bowser hablando unos con otros. Aparece Kaproopa por el lugar y antes de preguntar qué ocurre, mira al cielo y ve a Korokoopa subido en lo alto de una almena amenazando con tirarse)

- Kaproopa. ¡¡Korokoopa!! ¡Pero qué haces!

- Korokoopa. Me he dado cuenta de que esta es la única solución, hermanita. Desde que vine aquí mi vida no ha hecho más que empeorar.

- Spiriny. Pues como la de todos. Este castillo tiene una especie de maldición.

- Kaproopa. Madre mía, voy a buscar a Kamek. ¡Korokoopa, ni se te ocurra moverte! (Se mete de nuevo en el castillo)

- Van Bone. Uh, tal vez esta es la tercera fase de la que hablaba el fantasma.

- Spiriny. ¿Robert? No me ha dicho a mi nada.

- Van Bone. Claro, porque dijo que la tercera fase era una sorpresa. ¡Hay que impedir que el Koopa ese se tire! (Van Bone y Spiriny se meten también en el castillo)

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(En la sala de Kamek...)

- Goombi. Kamek, estoy cansado de ese tal Recluta Goombilón, es un pesado.

- Kamek. Mala suerte que te haya tocado como padre.

- Goombi. Ya está bien. Lo confieso, ese no es mi padre.

- Kamek. ¿Y entonces quién es?

- Goombi. No sé, pero él desde luego no. Bowsy y yo manipulamos los análisis para reirnos un poco.

- Kamek. ¡¿Qué?! ¡¿Pero os habéis vuelto locos?! ¡Que Bombazulina y Goombilón están a punto de cortar por vuestra culpa! ¿Habéis hecho algo más?

- Goombi. Eh... Tal vez... Cambiamos un análisis de una tal Kaproopa por una prueba de embarazo. (Kamek palidece)

(Entra Kaproopa apresurada y llorando)

- Kaproopa. Kamek, ¡Korokoopa se quiere suicidar! Pon un poco de orden fuera, que están todos nerviosos.

- Kamek. Ahora no puedo. Tengo que ir a buscar a Bombazulina. Kaproopa, dile a tu hermano que no estás embarazada.

- Kaproopa. ¡¿Qué?!

- Kamek. Ha sido una broma pesada de Goombi y Bowsy. Si le pillas antes de que se suicide, díselo. (Coge su escoba y sale volando en busca de Bombazulina por la ventana)

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(Cuando Kaproopa sale de nuevo fuera del castillo, más secuaces se han agrupado. Van Bone y Spiriny intentan convencer a Korokoopa para que no se tire)

- Van Bone. ¡Spiriny, esta fase la voy a ganar yo! (Mira a Korokoopa) Don Korokoopa, piense en toda su familia. ¿Es que acaso no sabe lo mal que lo están pasando?

- Korokoopa. Tengo a una hermana inestable, un cuñado tonto y un padre al que casi enveneno las Navidades pasadas. No ayuda mucho que me recuerdes eso.

- Spiriny. Van Bone, eres un inútil. Korokoopa, eres muy importante en este castillo. Eres un miembro más de esta gran familia. ¿Acaso piensas acabar con ello?

- Korokoopa. Siento que esta es la única manera de escapar de esta espiral de fracasos.

- Van Bone. (Se sienta también en el borde de la almena, cerca de Korokoopa) Si te tiras tú, me tiro yo. A ver si es esta la única manera de que no te tires.

- Korokoopa. Yo no sé quién demonios eres tú, pero me tiraré igual.

- Kaproopa. (Desde abajo) ¡Korokoopa! ¡Traigo buenas noticias! ¡No hay bebé! ¡Todo era una mentira de Goombi!

- Korokoopa. ¡¿Qué?! ¿Entonces no estás embarazada?

- Kaproopa. ¡No! ¡Baja ya de ahí! Por una escalera, claro, no te tires.

- Korokoopa. ¡Sí! ¡Bien! Menos mal, una noticia buena. (Empieza a dar saltos de alegría y a darse toques de pies en el aire. En uno de esos movimientos, golpea a Van Bone y este cae al vacío) Ups... (Van Bone, al impactar contra el suelo, se despedaza en todos sus huesos) Eh... ¿Está bien usted?

(Aparece por el lugar Basilix con un carro)

- Basilix. ¡Oh! Muchos clientes a la vista... (se acerca al gran grupo de esbirros de Bowser) ¡Aquí llega el petrificador! Petrificamos a domicilio. ¿Necesita decoración tétrica para su castillo o vivienda? ¡Yo soy el Koopa que necesitan! Petrificamos Goombas, Koopas, ¡de todo!

- Popkey. Yo quiero petrificar a alguien. ¿Cuánto cuesta?

- Basilix. 50 monedas cada petrificación.

- Popkey. Uh, qué barato. Mire, pregunte por un tal Bob-by y cuando le encuentre petrifíquele.

- Basilix. Perfecto. (Coge las monedas y sigue caminando) ¡Aquí llega el petrificador! Cada cinco petrificaciones, la siguiente sale gratis, y los diez primeros que lleguen podrán llevarse gratis un magnífico altar para colocar sus figuras.

- Van Bone. (Los huesos se reconstruyen con dificultad y Van Bone vuelve a dar señales de vida) Ugh... Estoy bien... Estoy bien...

- Basilix. Uh... Se me ha olvidado el nombre que me dijo esa Pokey hecha de pompas... (mira a Van Bone) ¿Cómo se llama usted?

- Van Bone. Van Bone. Jones Van Bone. - Basilix. Creo que ese era el nombre... Van Bone... (sus ojos rojos empiezan a brillar y Van Bone queda petrificado) Bueno, si nadie quiere más petrificaciones, me voy a la Ciudad Champiñón, a ver si saco algo más de dinero. ¡Hasta luego! (Basilix se va del lugar dejando a todo el mundo un poco extrañado)


(En la sala de Kamek, tiempo después, se encuentran Kamek, Goombi, el Trío de Élite, Bombazulina, Korokoopa, Kaproopa y Spiriny)

- Kamek. (Enfadado) ¡Esto es increíble! ¡Increíble! Parece que todos os habéis puesto de acuerdo para montar un espectáculo en todo el castillo. (Mira a Goombi) Primero el príncipe Bowsy y tú os habéis colado en la base de datos del hospital y habéis empezado a cambiar la información a lo loco. (Mira a Bombazulina) Luego tú casi nos abandonas por segunda vez y me has obligado a ir a buscarte. (Mira a Korokoopa) Tú casi te suicidas a lo tonto... (Se pone de espaldas y mira por su ventana)

- Goombi. Eh... Bueno... Esto...

- Kamek. (Interrumpe a Goombi) Y para colmo, destrozáis al nuevo detective y lo convertís en una estatua. ¿Pero dónde pasan estas cosas? Es que estas cosas no pasan en otros sitios...

- Bombazulina. Goombilón, perdona por haberme comportado antes de esa manera... ¿Me perdonas?

- Goombilón. Claro que sí. ¿Cómo no voy a perdonarte? (Se abrazan)

- Paratroopi. Jo... Con la ilusión que me hacía ser padre...

- Korokoopa. Paratroopi, eso no lo digas ni en broma, ¿eh?

- Guydo. Pues esta semana a mi no me ha pasado nada, qué aburrido...

- Kamek. Bueno, id saliendo de mi sala, que aunque no lo parezca tengo aún más preocupaciones. (Mientras todos salen de la habitación de Kamek, este coge su móvil y llama a Kammy. Tras saltar una vez más el contestador...) Madre, ¡esta es la décimoocatava vez que te dejo un mensaje! Mi paciencia tiene un límite, ¿eh? Llámame de una vez.

(El Reino Champiñón se va oscureciendo con la llegada de la noche. Todos se van a sus respectivas habitaciones a dormir y a esperar un nuevo día)

Agradecimientos

  • A Jake por dejarme usar en el episodio a su personaje Van Bone. Van-Bone


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