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Resumen

Una espontánea decisión de Bowser con respecto al problema de Clawdia llevará a los secuaces a intentar cambiar las cosas a la fuerza. ¿Cuál es la mejor forma de cambiar el pensamiento de Bowser? Accediendo a su cerebro.

Intro LTS Temp.6. Perriblok

(En la habitación de Korokoopa, por la noche, están durmiendo Korokoopa y Kaproopa tranquilamente, hasta que Korokoopa empieza a oir el zumbido de un mosquito y se despierta)

- Korokoopa. Ya estamos otra vez. ¡No lo aguanto!

- Kaproopa. (Con mucho sueño) Tranquilo...

- Korokoopa. Es que ya van dos días seguidos. Así no puedo dormir...

- Kaproopa. Pues ponte tapones para los oídos.

- Korokoopa. No me da la gana; que luego no me entero y me pica el condenado mosquito.

- Kaproopa. Korokoopa, como no te calles me voy a otra habitación a dormir. ¿Estamos?

- Korokoopa. ¿A dónde piensas ir a dormir?

- Kaproopa. Hmmm... Tal vez Paratroopi me deja dormir en su habitación.

- Korokoopa. Vale, vale, ya me callo... (los dos se ponen a dormir, pero a los pocos segundos se oyen varios mosquitos) Ay... ¿Por qué hay tantos mosquitos ahora? Esto parece un concierto de insectos.

- Kaproopa. Habrá algo que les atraiga.

(Se empieza a escuchar música fuerte en el piso de encima, es decir, en la habitación de los tres secuaces, colocada encima de la de Korokoopa. Korokoopa se levanta de la cama furioso)

- Korokoopa. Ya lo entiendo. La música y las luces de la fiesta los atraen... Estúpido Trío de Élite...

- Kaproopa. Oye, que Paratroopi es mi novio.

- Korokoopa. Pues él el que más. Voy a hablar con Kamek. Si él sigue sin escuchar esto, es que está más sordo que su madre.

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(En el pasillo de la tercera planta, Korokoopa está hablando con Kamek en frente de la habitación del Magikoopa)

- Kamek. Korokoopa, te he dicho mil veces que no me despiertes por tonterías tuyas.

- Korokoopa. ¡¿Pero es que no oyes el volumen de la música?! Voy a acabar sin tímpanos. Por favor, dile al Trío de Élite que deje de molestar.

- Kamek. Ajá, ahora vienes pidiéndome ayuda, ¿eh? Primero te pones a pintar y a gritar eso de “No más reuniones, queremos soluciones”, intentando poner a los secuaces en mi contra, y ahora vienes arrastrándote como una babosa. Pues no me da la gana ayudarte.

- Korokoopa. Jefe Kamek, te juro que si me ayudas no te volveré a molestar.

- Kamek. ¿Me lo prometes?

- Korokoopa. Te lo juro.

- Kamek. ¿Que te parta un rayo si lo incumples?

- Korokoopa. Por favor, Kamek, que ya no somos niños...

- Goombi. (Gritando desde dentro de la habitación de Kamek) ¡Algunos sí lo somos y queremos dormir en paz!

- Robert. (Aparece de la nada) Hola.

- Kamek y Korokoopa. ¡¡¡Aaaahhh!!!

- Robert. ¿Qué pasa?

- Korokoopa. No, Robert, ¡¿qué te pasa a ti?!

- Robert. Me he desvelado y vine a ver qué ocurría.

- Kamek. Yo sí que me he desvelado. Con este susto ya no duermo.

- Korokoopa. Robert, que el Trío de Élie ha montado una fiesta por todo lo alto y no puedo dormir.

- Robert. Pues ponte tapones para los oídos. Yo tengo unos, ¿los quieres?

- Korokoopa. Otro con los tapones. ¡Que no! ¡Que me pican los mosquitos!

- Kamek. Y además, Robert, ¿para qué tienes tú tapones para los oídos, si no tienes oídos? (Robert hace un gesto de no saber la respuesta)

- Robert. Oye, ¿sabéis que un mosquito puede olernos a 50 kilómetros de distancia?

- Korokoopa. ¿Y a mí eso qué me importa ahora?

- Kamek. Además no tiene sentido. Con la cantidad de gente que hay en un radio de 50 kilómetros el mosquito se volvería loco. (Se empieza a reir) Se quedaría todo el día volando en círculos, jajaja.

- Korokoopa. Kamek, ve conmigo y entenderás por qué no puedo dormir. Kaproopa y yo estamos cabreadísimos con esta molestia.

(Korokoopa se lleva cogido del brazo a Kamek)

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(En la habitación del Trío de Élite, la música está bastante alta, y bailan Guydo, Goombilón, Paratroopi y Kaproopa, seguidos de varios Shy Guys, Goombas y algún que otro Koopatrullero y Boo)

- Kaproopa. Qué canción más chula.

- Paratroopi. Pues espera a escuchar la siguiente. Oh, ya está a punto de reproducirse. Es una música creada por Topos Monty, un exitazo actual. (No se escucha nada, de repente)

- Kaproopa. Hmmm... Pues yo no oigo nada.

- Paratroopi. Claro, es que como los Topos Monty son ciegos, no acertaban al usar los instrumentos. En algún que otro momento escucharás alguna nota, que siginificará que por fin alguno de los topos atinó con el instrumento, pero nada más.

- Kaproopa. Ah... Pues... Qué canción más rara...

(Korokoopa abre la puerta de entrada a la habitación seguido por Kamek y Robert)

- Korokoopa. ¡Mirad! ¡O mejor dicho, escuchad lo alta que está la música!

- Kamek. (Se queda en silencio unos instantes) Pues yo no escucho nada...

- Korokoopa. (Kaproopa) Her-hermana. ¡¿Qué haces aquí?! ¿No estabas durmiendo?

- Kaproopa. Es que al saber que había fiesta decidí subir un ratito y bailar un poco...

- Robert. (Dice irónicamente) Pues sí que estaba cabreada Kaproopa, sí...

- Korokoopa. (Se pone de rodillas) ¿Por qué me sal tan mal todo?

- Paratroopi. Alegra esa cara, Korokoopa. ¿Quieres unirte a la fiesta?

- Korokoopa. (Furioso) Piérdete, cabezacubo.


Diálogo

(En la sala real de Bowser, se encuentran el amo, Kamek, Robert y varios Koopatrulleros vigilando la puerta de entrada)

- Bowser. Mano derecha, consejero del castillo, os he reunido a los dos aquí para encargaros la misión de difundir por todo el castillo lo que os voy a decir. En vista de que Clawdia tiene a Bowsy y quiere forzarnos a ir a atacarla al Reino Champiñón, tras varios días de pensamiento he llegado a la decisión de que vamos a ir a atacar.

- Kamek. Pe-pero amo Bowser, eso es muy peligroso. No estamos preparados para luchar contra Clawdia. ¿No recuerda lo fácil que le resultó derrotarnos a todos los secuaces de alto rango con sólo una pizca del poder oscuro?

- Bowser. Lo sé, pero temo que esa loca pueda hacerle daño a mi hijo, y eso no pienso permitirlo por nada en el mundo.

- Robert. Amo Bowser, con mis más sinceros respetos, usted ya sabe que Clawdia me mantuvo bajo su control un par de meses. Pues bien, pude conocer sus planes malvados a fondo, y en ninguno de ellos mencionó hacerle daño al príncipe Bowsy, sino todo lo contrario. Clawdia quiere a Bowsy como si fuera su hijo, porque realmente lo es, y quiere utilizarlo en nuestra contra, pero nunca hacerle daño.

- Bowser. Robert, confío en lo que has dicho, pero he tomado una decisión. Cuanto antes actuemos, antes acabará esta lucha. Si esperamos más tiempo, ella se hará más fuerte según pasen los días, las semanas, los meses. ¿Cuánto tiempo creéis que resistiremos aquí, estando de brazos cruzados? En fin, voy a meditar a mi habitación. Hoy no recibiré a nadie.

(Bowser se va y Kamek y Robert quedan sólos en la sala real)

- Kamek. Robert, tú que eres inteligente, ¿qué crees?

- Robert. Creo que el amo Bowser es un déspota, aunque hay que tener en cuenta también que es padre. Le ciega el pensamiento de que su hijo está en peligro, y no tiene la mente despejada para tomar buenas decisiones. En mi opinión deberíamos esperar a tener una buena estrategia, pues ya que Clawdia nos supera en fuerza, nosotros sólo podemos superarla en inteligencia.

- Kamek. Opino lo mismo, pero una vez que al amo se le mete algo en la cabeza es imposible quitárselo de encima.

- Robert. No del todo. Acabo de tener una idea.

- Kamek. Cuenta, cuenta.

- Robert. ¿No se hacen en esta isla viajes al subconsciente, donde reside el mundo de los sueños? (Kamek asiente) Pues adentrándonos en el de Bowser podríamos modificar su pensamiento a través de sus sueños para convencerle de que la decisión que ha tomado no es la acertada.

- Kamek. ¡Buena idea! Voy a secues... Osea, quise decir, traer amistosamente a un Almohada para que se ofrezca como almohada del amo y así abrir un portal hacia su mundo de los sueños.

- Robert. Perfecto, yo mientras voy a preparar todo lo necesario para la misión y a llamar a varios secuaces para que se ofrezcan a colaborar.

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(En la pared del pasillo de la segunda planta del castillo se encuentra un cartel que dice: “Esta noche, otra fiesta en la habitación del Trío de Élite”. Korokoopa y Kaproopa miran el cartel)

- Korokoopa. Otra vez con las fiestas. ¿Es que nunca se cansan?

- Kaproopa. A mi me parece divertido.

- Korokoopa. Kaproopa, no te reconozco... Estos locos no nos van a dejar dormir de nuevo.

- Kaproopa. ¿Y qué más te da? Si cuando no son ellos, son los mosquitos.

- Rita-disc. (Llega hacia donde Korokoopa y Kaproopa) Hola.

- Korokoopa. Disc, dime qué te parece esto. (Señala el cartel)

- Rita-disc. Eh... ¿Una fiesta tal vez?

- Korokoopa. Me refiero que cómo lo ves.

- Rita-disc. Bastante bien. Me van a pagar por hacer de bola de disco.

- Korokoopa. ¿Qué? Lo que faltaba. Ya no queda nadie normal en este castillo.

- Rita-disc. Korokoopa, te lo digo como amiga... Búscate un buen psicólogo.

- Korokoopa. Que yo no estoy loco. ¡Los locos son el Trío de Élite! A ver cuándo os daréis cuenta.

- Rita-disc. A mi mientras me paguen... (Rita-disc se va hablando junto con Kaproopa)

- Korokoopa. Esta fiesta la paro yo como que me llamo Korokoopa Blantuga, ya lo creo...

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(Tiempo después, en la habitación del Trío de Élite se encuentran los tres secuaces descansando. Alguien llama a la puerta)

- Guydo. (Abre la puerta y ve a Robert) ¿Sí?

- Robert. Hola. Perdonad que os moleste, pero tengo una misión importante que encomendaros. Vengo en nombre de Kamek, por si os lo preguntáis.

(Se acercan Paratroopi y Goombilón)

- Goombilón. ¿Y de qué se trata?

- Robert. Deberéis viajar al mundo de los sueños del amo Bowser. Si no recuerdo mal, vosotros ya habéis estado en el mundo de los sueños hace años.

- Guydo. No me lo recuerdes... Después de nuestra derrota contra Mario nos pasamos un buen tiempo limpiando el castillo.

- Robert. Pues esta es una misión de máxima importancia. Deberéis meteros en sus sueños y cambiar varios de sus pensamientos.

- Paratroopi. ¿En serio se puede hacer eso? (Robert asiente) Jo... Pues me temo que yo tendré que decirte que no... Soy el encargado de organizar una fiesta esta noche.

- Robert. (Piensa algo genial) ¡Claro! Paratroopi, tu misión será la de organizar esta fiesta. Como queremos llevar la misión en secreto, la fiesta conseguirá distraer a todo el castillo. Lo malo es que sería bueno que tuviéramos a un tercer sujeto que participe en la misión... Paratroopi, ¿conoces a alguien que pueda sustituirte?

(Don Huesito llama a la puerta, a pesar de estar abierta)

- Don Huesito. Buenos días. Venía a preguntar a qué hora iba a ser esta fiesta que menciona el cartel.

- Robert. (Mira al Trío de Élite) Me parece que ya hemos encontrado sustituto, je, je...

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(En la habitación real de Bowser por la noche, el amo está tumbado en la cama rodeado de Kamek y Robert)

- Bowser. Kamek, Robert, todavía no me habéis explicado qué hacéis aquí.

- Kamek. Nada importante, amo Bowser. Quería decirle que le he comprado algo para que descanse por las noches aún más. (Saca un Almohada) Esta cómoda criatura le va a hacer soñar cosas fabulosas.

- Bowser. ¿En serio? A ver si sueño que todos vosotros decidís trabajar gratis para mi... (Bowser cambia su almohada por el Almohada transformado. Cierra los ojos y se relaja) Uh, pues sí que me noto más relajado. Me noto más... zZzZ... zZzZ...

(Sobre Bowser se abre un portal onírico que conduce al mundo de los sueños)

- Robert. Perfecto. La operación “Amos a dormir” está en marcha. ¡¡Compañeros, entrad!! (Entran Goombilón, Guydo y Don Huesito)

- Kamek. (Sorprendido) Robert, ellos no pueden meterse en esta misión...

- Robert. ¿Por qué no? Yo los veo capacitados.

- Kamek. Pues vete al oculista. A ver si le van a causar al amo algún daño cerebral...

- Goombilón. Kamek, te estamos oyendo...

(Entra Korokoopa)

- Korokoopa. Jefe Kamek, esto es insoportable. El Trío de Élite ha montado otra fiesta y yo voy a matar a alguien.

- Kamek. El que faltaba. Korokoopa, no molestes.

- Korokoopa. Kamek, hace días que no duermo. Se me están poniendo unas ojeras más oscuras que el cielo cuando es de noche.

- Kamek. Korokoopa, estamos en medio de una misión secreta. Como no te vayas de aquí, te echo yo a patadas, ¿eh?

- Korokoopa. (Se acerca a la salida frustrado) Cómo te pareces a tu madre... (Sale de la sala)

- Kamek. Uh, ¡retira eso!

- Robert. Kamek, no hay tiempo para reprimendas.

- Guydo. ¿Y en qué consiste lo que debemos hacer?

- Robert. Vosotros cruzad el portal onírico que véis en frente; os conducirá al mundo de los sueños de Bowser y allí podréis buscar sus más profundos deseos y recuerdos.

- Guydo. ¿Y tú qué vas a hacer mientras?

- Robert. Con el walkie-talkie que te he dado, Sargento Guydo, os estaré controlando desde fuera con un ordenador. Gracias a él podré señalaros vuestra ubicación en el mundo de los sueños y guiaros, pero vosotros tendréis que tener también cuidado.

- Goombilón. Tranquilo, nosotros somos secuaces de Bowser.

- Robert. Eh... Por eso lo digo...

- Don Huesito. Una pregunta. ¿Qué es exactamente lo que debemos hacer?

- Robert. De momento llegad al Almacén Recordil; allí os explicaré vía walkie-talkie lo que deberéis hacer. En fin, si no hay nada más que decir, comencemos la misión.

(Goombilón, Guydo y Don Huesito cruzan el portal onírico)

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(En el mundo de los sueños...)

- Don Huesito. Caray, qué raro es todo esto. Parecen tierras volcánicas.

- Goombilón. Y todo está plagado de Mecha-Koopas.

- Robert (voz). (A través del walkie-talkie que sujeta Guydo) Chicos, avanzad de frente hasta que os diga. Ya os tengo localizados. (Todos avanzan bastantes metros) Hasta ahí, parad. Ahora girad hacia la derecha y todo de frente.

- Guydo. Esto parece un GPS navegador, jajaja.

- Robert (voz). Bien, justo en frente deberíais ver la entrada al Almacén Recordil.

- Don Huesito. Hay una puerta con cerradura que impide el paso... ¿Esto es normal?

- Robert (voz). Oh, oh... Lo que temía…

- Guydo. ¿Qué ocurre?

- Robert (voz). Debéis buscar al portador de la llave que permite el acceso al Almacén Recordil.

- Kamek (voz). Claro, si hubiérais llegado al cerebro de manera física no habríais tenido que superar esta barrera. En cambio, al estar en el mundo de los sueños hay más complicaciones.

- Goombilón. ¿Y quién es el portador de la llave?

- Robert (voz). Según mis estudios... Creo que el portador es Bowser... Bowser onírico, claro.

- Guydo. (Boquiabierto) No me digas que nos vamos a tener que enfrentar a nuestro amo para conseguir la llave...

- Robert (voz). Mucha suerte, amigos.

(Aparece Bowser onírico cerca de los personajes)

- Bowser. Mira a quiénes tenemos aquí. La reunión es en la sala de reuniones, como siempre.

- Goombilón. Amo Bowser, no venimos a la reunión. ¿Tiene una llave que abre esta puerta?

- Bowser. Por supuesto.

- Goombilón. ¡Fantástico! ¿Sería tan amable de dárnosla un momentito para abrirla?

- Bowser. ¿Daros la llave? No.

- Guydo. Por favor, amo Bowser, colabore. No nos obligue a tomarla por la fuerza.

- Bowser. Uhhh. Una lucha, qué alegría. Ya empezaba a aburrirme por aquí.

- Don Huesito. (Coge un hueso suyo y lo lanza hacia Bowser, quien lo destroza de un puñetazo) ¡Eh! ¡Que esa costilla era de un amigo que me la prestó!

- Guydo. (Saca su Lanzabills-Banzai y dispara un Bill Banzai hacia Bowser, pero su lentitud hace que lo esquive con facilidad)

- Goombilón. ¡Esbirros Goombas! ¡Venid hacia mí! (Un mar de Goombas rodea a Goombilón) ¡Atacad al amo Bowser!

- Bowser. (Mira con furia a los Goombas y todos, absolutamente todos, salen corriendo) Jua, jua, jua. Me tienen respeto.

- Guydo. Amo Bowser, pare de obstaculizar nuestro camino. Vamos a conseguir la llave tarde o pronto.

- Bowser. Eso ya lo veremos. (Desaparece entre brillos y los tres secuaces se miran confusos)

- Don Huesito. Me parece que vamos a tener que buscarle...

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(En el sótano del castillo, por la noche, camina Korokoopa)

- Korokoopa. Está visto que si te da la espalda tu superior, tú tienes que encargarte de hacer lo que quieres... (Se dirige a la sala del panel de control, donde se encuentran los controles de electricidad de todo el castillo. Pero ve que la puerta está cerrada) Rayos... ¿Y ahora cómo entro?

- Ratónito. (Sale de esa misma sala, abriendo la puerta con llave) Hola, Korokoopa, ¿qué tal? Yo estaba aquí limpiando la sala.

- Korokoopa. Ratónito trabajando, ¿dónde se ha visto eso?

- Ratónito. Menos bromas, que tengo un sueño terrible.

- Korokoopa. Ah, pues dame las llaves, que ya cierro yo la puerta por ti. Tú vete a descansar.

- Ratónito. Korokoopa amable, eso sí que es raro de ver, je, je... (Le da las llaves y se marcha) Buenas noches.

- Korokoopa. (Entra en la sala) Pobre tonto... (Ve en frente suyo un panel de control de electricidad de todo el castillo y lo abre. Ve muchos botones) Rayos, ¿cuál es el botón que corta la electricidad de la habitación del Trío de Élite? Hay tantos botones... En fin, los presionaré todos. (Presiona todos los botones y corta la electricidad en todo el castillo)

(En el Castillo de Bowser se apagan todas las luces que funcionan con electricidad. En la habitación del Trío de Élite se apagan todas las luces y Rita-disc también. En la habitación real de Bowser todo se apaga también, incluso el ordenador que conecta con el walkie-talkie de Guydo)

- Kamek. ¿Se han ido las luces?

- Robert. Parece que sí. Estamos en un buen problema... Ya no puedo contactar con los secuaces...

- Kamek. Uh. Voy al panel de control a ver qué ha pasado. Ahora vuelvo. (Alza su varita y desaparece mágicamente)

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(En la habitación del Trío de Élite, todos dejan de bailar al apagarse las luces)

- Paratroopi. Que nadie se preocupe. Seguramente se haya producido un cortocircuito pasajero.

- Spiriny. Cabo Paratroopi, eh... Los cortocircuitos no son pasajeros...

- Paratroopi. ¿Acaso eres experto en electricidad?

- Spiriny. No, ¿y tú?

- Paratroopi. Tampoco, así que no me corrijas sin saber.

- Kaproopa. Paratroopi, ve a mirar al sótano a ver qué ha pasado con las luces.

- Paratroopi. ¿Y-yo? Eh... ¿No puede ir otro?

- Bombazulina. ¿Tienes miedo?

- Paratroopi. No. Yo nunca tengo miedo de nada ni de nadie.

- Bombazulina. Pues venga, vete a arreglar el problema o nos vamos a dormir.

- Paratroopi. Rayos... En fin, habrá que ir...

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(Tiempo después, dentro del mundo de los sueños los tres secuaces de Bowser corren por los amplios campos oníricos)

- Don Huesito. Ni rastro de Bowser...

- Guydo. Chicos, creo que deberíamos dejar de alejarnos de lo conocido. Hace tiempo que he perdido la conexión con Kamek y Robert.

- Goombilón. ¡¿Qué?! ¿Y ahora nos lo dices? ¿Qué ha pasado?

- Guydo. No sé. No se oye nada. He intentado contactar con ellos, pero no hay manera.

- Don Huesito. (Se da la vuelta) Pues nos hemos alejado bastante... Yo ya no sé por dónde hemos venido.

- Goombilón. ¡Perfecto! Nos hemos quedado atrapados en los sueños del amo. ¿Y ahora qué hacemos en mitad de la nada?

- Guydo. Pues esperar, digo yo... Y además no estamos solos. Mirad esa cosa blanca que hay cerca de nosotros. (Guydo señala una célula pequeña, que de repente se sube al brazo de Guydo) Oh, pero mira qué cosa más bonita...

- Don Huesito. Sargento Guydo, no sabemos qué puede ser eso. ¿Y si es peligroso?

- Guydo. ¿Pero cómo va a ser peligrosa una cosita así de pequeña? ¡¡Aaaahhh!! (La célula se suelta de Guydo y huye del lugar) Será hija de... Me ha mordido la muy bruta.

- Goombilón. Si es que te fías de cualquiera. ¿Te duele mucho?

- Guydo. No, si sólo me ha hecho una picadura.

(Aparecen dos Goombocitos)

- Don Huesito. Mirad, ahí vienen dos Goombas. Seguro que los ha enviado Kamek para rescatarnos.

- Goombilón. Esos no son Goombas... Son unas cosas raras transparentes con bolitas en su interior. ¿Qué demonios son?

- Guydo. No sé, pero no tengo curiosidad por saberlo... No tienen cara de tener muchos amigos...

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(En el sótano del Castillo de Bowser, todo está muy oscuro, tanto que Kamek va en busca del panel de electricidad con una linterna en mano)

- Kamek. (Repitiendo de forma burlona una frase de Robert) “Kamek, cambiemos las luces de este castillo por unas eléctricas. Son más ecológicas y seguras”. Bah, maldito el día en que hice caso a Robert... (Llega a la sala del panel de control) Uh, la puerta está abierta... (Entra en la sala y mientras apunta con la linterna a las paredes para encontral el panel. La luz revela la cara de Paratroopi muy de cerca) ¡¡¡AAAAHHHH!!!

- Paratroopi. ¡¡¡AAAAHHHH!!! ¡¡Jefe Kamek, no me dé esos sustos, por favor!!

- Kamek. ¡¡¿Cómo que no te dé esos sustos, si me lo has dado a mi, idiota?!!

- Paratroopi. (Recobrando lentamente la tranquilidad) Se han ido casi todas las luces del castillo.

- Kamek. Ya. Por eso he venido aquí a ver qué pasa. (Abre el panel de control y encuentra todas las luces apagadas) Aquí alguien ha presionado los botones para cortar la electricidad en todo el castillo. Paratroopi, ¿has sido tú?

- Paratroopi. ¿Yo? Pero si precisamente he venido aquí para restaurarlas.

- Kamek. En buen momento a alguien se le ocurre cortar la luz. Estábamos en medio de una misión muy importante.

- Paratroopi. Ya. Si ya me lo ha contado Robert. (Kamek devuelve la electricidad a todo el castillo restaurando los botones del panel de control)

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(En la habitación real de Bowser, las luces vuelven a encenderse y el ordenador de Robert vuelve a trabajar)

- Robert. Uf, menos mal. Ya volvió la luz. (Coge el micrófono) ¡Chicos! ¿Estáis ahí? ¿Me oís?

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(En el mundo de los sueños, los tres secuaces se encuentran rodeados por Goombocitos)

- Guydo. (Con el walkie-talkie en mano) ¡¡Robert!! ¡Menos mal que al fin has vuelto! ¿Dónde te habías metido?

- Robert (voz). Se fue la luz. ¿Ha pasado algo durante mi ausencia?

- Guydo. Nos hemos alejado del centro y ahora nos hemos encontrado con una especie de Goombas muy sospechosos.

- Robert (voz). Voy a rastrear vuestra ubicación. (Espera unos segundos y se queda sorprendido) Oh, oh...

- Goombilón. No me gusta ese “oh, oh...”. ¿Qué ha pasado?

- Robert (voz). Os habéis alejado mucho del mundo de los sueños. Estáis a pocos pasos de superar la barrera que separa el mundo de los sueños de la corteza cerebral de Bowser.

- Don Huesito. ¿Y eso es malo?

- Robert (voz). Me temo que sí, porque ya sé qué son esos cuerpos extraños que os rodean y qué quieren de vosotros. Se tratan de Goombocitos, un tipo de leucocitos neutrófilos que... (Guydo le interrumpe)

- Guydo. Robert, en serio, para con tu charla científica y explícalo en un idioma que entendamos todos.

- Robert (voz). Vale, intentaré explicarlo claramente. Esos Goombocitos que véis en frente forman parte de las defensas de Bowser. En concreto son las primeras defensas que aparecen cuando se presenta una amenaza dentro del cuerpo de cualquier ser vivo.

- Goombilón. ¿Estás diciendo que esas cosas raras creen que somos una amenaza para Bowser?

- Robert (voz). Exacto. Para ellos sois cuerpo extraños que se han colado dentro del cuerpo. Pero todavía no tenéis que temerlos. Si se os pegan al cuerpo, solamente soltadlos de encima. Por cierto, si véis alguna célula blanca extraña, no dejéis que se acerque a vosotros.

- Guydo. (Nervioso) ¿Por qué?

- Robert (voz). Son células mensajeras. A través de picotazos, intentarán extraer información vuestra y se la presentarán a los linfocitos, unas células cuya defensa es más especializada y que no dudarán en acabar con vosotros lo más rápido posible.

- Guydo. Uh... Pues estamos en un problema...

- Robert (voz). ¿Por qué? ¿Os ha picado alguna?

- Guydo. A mi sí...

- Robert (voz). Rayos... (cada vez se van agrupando más Goombocitos) Entonces es prioritario que salgáis del mundo de los sueños. Ya enviaremos a otros secuaces próximamente para que esto no se vuelva a repetir.

- Don Huesito. Pero... ¿estamos en grave peligro?

- Robert (voz). Todavía no. Los linfocitos ahora estarán ocupados fabricando moléculas que se encargarán de destruiros. (Don Huesito y Goombilón ven algo en el mundo de los sueños que les aterroriza) Pero es necesario que escapéis de allí cuanto antes, ¿vale? (Guydo también ve lo que ven sus compañeros y también se aterroriza) ¿Chicos? ¿Estáis ahí?

- Guydo. U-un... Un... Un Chomp gigante...

- Robert (voz). ¿Cómo? ¿Qué dices de un Chomp gigante?

- Guydo. A-acaba de... de llegar u-un Chomp grande transparente...

- Robert (voz). Oh, no... Ha ocurrido lo peor... Se trata de un Chompófago. Debéis huir echando leches, porque esa célula se come todo lo que pilla a su camino.

- Goombilón. Genial, otra carrera...

- Robert (voz). Os voy a ir guiando hasta el portal onírico, pero váis a necesitar suerte si no queréis acabar en las mandíbulas de esa bestia...

(El Chompófago intenta morder a Don Huesito, pero este lo esquiva. Guydo lanza al Chompófago uno de los Goombocitos para distraerlo)

- Goombilón. ¡¡A correr todos!!

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(En la habitación real de Bowser...)

- Kamek. Ya he vuelto, Robert. Al parecer alguien había cortado la electricidad del castillo desde el panel de control. ¿Me he perdido algo?

- Robert. La verdad es que sí. Se han metido nuestros sujetos en un lio bien gordo. El sistema inmunitario del amo Bowser los ha identificado como amenazas y está intentando matarlos.

- Kamek. Ya sabía que estos secuaces no valen para nada. Vamos a acabar con esto de modo fácil. (Empieza a tocar el brazo de Bowser) Amo Bowser, despierte, despierte.

- Robert. ¡¡Kamek, para!! ¿Te has vuelto loco? Si despiertas al amo, ellos tres podrían quedarse dentro de su mundo de los sueños por toda la eternidad.

- Kamek. Vaya, hombre, qué complicaciones. ¿Y no podemos hacer nada para ayudarlos?

- Robert. De momento solo podemos esperar.

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(Tiempo después, Goombilón, Guydo y Don Huesito siguen corriendo unidos frente al Chompófago que los persigue)

- Goombilón. (Sudando y jadeando) Yo ya no puedo correr más... Esta es la carrera del Chomp que nunca acaba...

- Guydo. Recluta Goombilón, ¡no seas quejica y sigue corriendo!

- Don Huesito. ¡Ostras! ¡En frente nuestro está el amo Bowser! ¿Lo véis?

(A bastantes metros de ellos les espera Bowser sonriendo)

- Goombilón. El que faltaba. ¿Querrá pelear?

(Bowser coge una roca gigante)

- Guydo. Madre mía... A mi me parece que sí... ¡Todos a cubierto!

(Bowser lanza la piedra con mucha fuerza, pero es esquivada por los secuaces. La roca impacta en la dentadura del Chompófago, quien se detiene en seco, saca una lágrima y desaparece derrotado)

- Bowser. Uh... Me equivoqué de objetivo...

(Los tres secuaces se juntan con Bowser)

- Goombilón. Amo Bowser, deje de atacarnos. Somos sus secuaces de siempre. ¿Es que no lo ve?

- Bowser. Apartaos de mi de una vez y dejadme soñar en paz.

(Bastantes Goombocitos se empiezan a agrupar alrededor de los cuatro personajes)

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(En la sala del Trío de Élite, las luces se han vuelto a encender, pero la música sigue apagada. Entra Paratroopi)

- Paratroopi. Damas y caballeros, disculpen las molestias. ¡Que siga la fiesta!

- Bombazulina. ¿Qué había pasado al final?

- Paratroopi. Alguien había cortado la electricidad en todo el castillo, pero ya está todo solucionado.

- Kaproopa. (Pensando en su mente) Me da que ha sido Korokoopa... Lo sé...

- Spiriny. ¿Y se sabe quién ha sido?

- Paratroopi. No. Estuve hablando con Kamek y sólo me dijo que estaba en una misión secreta en la habitación de Bowser.

(Paratroopi se tapa la boca para dejar de hablar, tarde. Todos los secuaces se miran unos a otros)

- Rita-disc. ¿Una misión secreta? ¿De qué?

- Paratroopi. Eh... Será mejor que sigamos con la fiesta.

- Kaproopa. Paratroopi, habla. ¿Es sobre el tema de Clawdia?

- Paratroopi. No lo sé.

- Bombazulina. Vamos a visitar a Kamek.

- Paratroopi. ¿Qué? ¡No! ¡No, no! Que si no Kamek me va a matar.

- Spiriny. Paratroopi, esto es asunto de todos. Queremos saber qué demonios está pasando aquí.

(La gente empieza a salir de la sala y a empujar a Paratroopi)

- Paratroopi. Rayos... La hemos liado...

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(En la habitación real de Bowser...)

- Kamek. En cuanto salgan los secuaces del mundo de los sueños deberemos pensar en otro equipo que se adentre en él... (hace un chasquido de dedos) ¡Claro! Ya sé quienes son los candidatos perfectos. Mario y Luigi. ¿Qué te parece, Robert? Robert, ¿por qué estás tan callado?

- Robert. Está ocurriendo algo extraño... Según mi ordenador, los tres sujetos están junto con Bowser onírico.

- Kamek. ¿Se han aliado? ¡Perfecto! Así les dará la llave esa de la que me hablaste y asunto solucionado.

- Robert. No... Es algo raro... Las defensas de Bowser se han agrupado rodeando también al propio Bowser onírico...

- Guydo (voz). (Desde el walkie-talkie) ¡Robert! ¡Tienes que hacer algo, nos están atacando! El amo Bowser también está siendo atacado.

- Robert. Oh, oh... El sistema inmunitario de Bowser cree que él mismo también es una amenaza...

- Kamek. ¿Qué? Esto es de locos.

- Robert. Lo bueno es que Bowser onírico puede escapar si quiere, pero nuestros compañeros no.

(Entran en la sala Spiriny, Kaproopa, Bombazulina, Rita-disc, Ratónito y varios secuaces más)

- Kamek. ¡¿Qu-qué hacéis todos aquí?!

- Ratónito. Con que de misión secreta. ¿Eh?

- Kamek. Sabía que Paratroopi se iría de la lengua...

- Bombazulina. Kamek, ¿cómo no nos lo has contado antes?

- Kamek. Porque esto es una misión secreta. Se-cre-ta. ¿Qué parte de esa palabra no entendéis?

- Kaproopa. ¿Y qué tienes que esconder de nosotros?

- Kamek. ¿Queréis que hable? Perfecto. Si no os lo he contado es porque dáis mala suerte. Todos y cada uno de vosotros siempre os las arregláis para complicar y estropear cualquier plan que creemos. Tal vez eso no tenga gran importancia cuando hacíamos cosas como secuestrar a Peach o luchar contra Mario, pero ahora mismo estamos en una situación en la que todas nuestras vidas corren grave peligro. Y no pienso dejar que vosotros nos estropeéis esto que tan importante es para todos.

(Todos se quedan callados)

- Spiriny. Pues sí. Tal vez demos mala suerte, pero intentamos ayudar.

- Bombazulina. Vámonos de aquí. Kamek no nos quiere.

- Kamek. No, no. Yo no he dicho e... (le interrumpen)

- Ratónito. Me has decepcionado, Kamek...

(Todos abandonan la sala)

- Robert. Kamek, cuando dije que el amo Bowser era un déspota veo que me equivocaba. Tú sí que te has comportado como tal.

- Kamek. Robert, no te consiento que le hables así a un superior.

- Robert. Todos esos secuaces que han salido por la puerta te apreciaban. ¿Qué van a pensar de ti ahora?

- Kamek. Me da igual lo que piensen.

- Robert. Kamek, te daré un consejo porque me sigues cayendo bien. Pídeles perdón a tus secuaces por esa actitud tan repentina que has tenido. Es mejor tener amigos que tener enemigos, y más aún si viven en el mismo castillo que tú.

- Kamek. ¿Si te digo que me lo pensaré me dejarás en paz? (Robert asiente) Pues vale, pesado... Y vuelve al trabajo, que estarán nuestros compañeros en apuros.

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(En el mundo de los sueños, cada vez se agrupan más células defensoras...)

- Guydo. Amo Bowser, ¡nosotros le protegeremos!

- Bowser. ¿Cuándo os he pedido yo ayuda? Sé valerme por mi mismo, como buen amo vuestro que soy.

- Don Huesito. ¿Y no nos va a ayudar su Malignidad?

- Bowser. ¡Sólo si me prometéis que os váis a ir de aquí en menos que canta un gallo!

- Robert (voz). Hacedle caso. Ha habido un cambio de planes.

- Goombilón. Está bien, nos marcharemos.

- Bowser. Así me gusta, que seáis obedientes. ¡¡Kammy!! ¡¡Kammy Koopa, yo te invoco!!

- Guydo. ¡¿Cómo que Kammy?!

- Kamek y Robert (voces). ¡¿Kammy Koopa?!

- Bowser. Tranquilos, es una Kammy imaginaria, perteneciente al mundo de los sueños.

- Goombilón. El amo Bowser soñando con Kammy, increíble.

(Aparece un escenario de la nada, en cuyo centro se encuentra Kammy con un micrófono)

- Don Huesito. ¿Esa mujer de ahí es la famosa Kammy Koopa? No la veo bien tan de lejos.

- Guydo. Mejor que no la veas. Y si quieres sobrevivir, tápate los oídos.

- Don Huesito. ¿Los oído por q...? (Antes de acabar la pregunta, Kammy empieza a cantar y Don Huesito se retuerce del dolor, tanto que se tapa los oídos como sus compañeros. Todos los Goombocitos, algunos Lakicitos que han llegado y un Chompófago más empiezan a caer al suelo y a retorcerse del dolor por los cantos de Kammy) ¡¡Aaaahhh!! ¡¿Pero qué es esa tortura?!

- Guydo. ¡Tú corre y calla!

- Goombilón. (Con unos cascos que le protegen de la canción de Kammy) Menos mal que siempre llevo cascos conmigo por si acaso...

(Los tres salen corriendo hacia el portal onírico, el cual ya está cerca. Kammy deja de cantar, Bowser desaparece y las defensas inmunitarias vuelven a reponerse)

- Lakicito B. ¡¡A por ellos!! ¡¡Que no escapen!! Lakicitos T, preparen ARMAS. (Los Lakicitos T sacan rifles de asalto celulares, cargados de anticuerpos) Apunten... ¡¡Disparen!! (Empiezan a disparar anticuerpos contra los secuaces, pero estos los esquivan)

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(Del portal onírico salen apresurados y amontonándose Goombilón, Guydo y Don Huesito)

- Robert. Vaya alegría que hayáis salido sanos y salvos.

- Guydo. Pues yo no. Nos hemos jugado la vida para nada.

- Kamek. Ya enviaremos otro equipo mañana. Hoy ya es tarde y debemos retirar todos estos aparatos antes de que el amo Bowser des... (mira a Bowser, quien tiene los ojos abiertos) ...pierte...

- Bowser. ¿Qué demonios es todo esto, Kamek?

- Kamek. Eh... El consejero Robert te lo explicará claramente... Yo... Me tengo que ir.

- Goombilón. Y nosotros también... (Todos salen corriendo menos Robert, quien esquiva la mirada furiosa de Bowser)


(En la sala de reuniones del castillo se encuentran todos los personajes reunidos. Hay un silencio que provoca bastante tensión en el ambiente)

- Kamek. Quería decir unas palabras... (Robert asiente alegre) Pido... Perdón... No quería decir esas cosas que os dije antes, pero es que me habíais pillado todos en un momento muy estresante.

- Bombazulina. Kamek, parece mentira que no te des cuenta aún. La mala suerte la tiene este castillo, no nosotros.

- Korokoopa. ¿Y por qué tiene mala suerte? ¿Le ha mirado un tuerto?

- Kamek. Que sí, que tenéis razón. Me he comportado como un idiota y pido perdón. ¿Me perdonáis o vamos a estar enfrentados para toda la vida?

(Los secuaces se miran unos a otros)

- Ratónito. ¿Le perdonamos?

- Spiriny. Venga. Kamek parece arrepentido, y eso no es que sea muy común de ver. Yo le perdono.

- Kaproopa. Yo también.

- Otros. Yo también.

- Kamek. Gracias. Pues ahora a hacer como que en este día no ha pasado nada.

- Bowser. Eh, eh, eh. Para el carro. ¿Cómo que no ha pasado nada? ¡Habéis intentado profanar mis pensamientos! ¿Cómo podéis ser tan rebeldes? Le habéis perdido el respeto a vuestro amo.

- Robert. Amo, permítame decirle que no estaba tomando la mejor decisión.

- Bowser. Yo soy el que tomo las decisiones. Y ni tú ni nadie tenéis derecho a cambiarme de idea a la fuerza.

- Kamek. (Pega un puñetazo a la mesa) ¡Ya está bien! Amo Bowser, esto no es un juego de niños. Nuestras vidas correr verdadero peligro, ¿cuándo se va a dar cuenta? Si por alguna remota casualidad piensa que no nos preocupamos por su hijo, el príncipe Bowsy, eso es mentira. Deseamos que vuelva tanto como usted, pero para que todo salga como lo esperado debemos ser más listos que Clawdia y no dejarnos llevar por nuestros impulsos instintivos. Si por alguna razón hemos reunido todos el valor para colarnos en sus sueños e intentar cambiarle de idea es sencillamente porque la decisión que tomó esta mañana es tan inapropiada como peligrosa. Si quiere castigarnos por esta actitud “rebelde” como la llama, adelante, hágalo, pero le quedará en su conciencia siempre el haber perdido la oportunidad de no sólo salvar a su hijo de las malvadas garras de Clawdia, sino a todo el mundo. (Respira rápidamente e intenta tranquilizarse. Ha dejado a todo el mundo callado. Hay un silencio prolongado en el ambiente)

- Peach. Caramba... Qué labia tienes, Kamek.

- Bowser. No... No se me ocurre nada que decir. Me has dejado sin palabras... Por supuesto que no os voy a castigar, faltaría más en los momentos en los que estamos. Está bien, si queréis hacerlo a vuestro modo, me da igual. Lo que quiero de verdad es recuperar a mi hijo.

- Kamek. Claro que sí; bien dicho, amo Bowser. Ahora no somos un amo y sus esbirros. Somos un equipo. ¿Por qué si no seguiríamos todos en este castillo?

- Rita-disc. Eh... Yo estoy aquí porque no tengo otro lugar al que ir...

- Korokoopa. Yo estoy aquí para proteger a mi hermana del demente de su novio.

- Kaproopa. Y dale...

- Ratónito. Y yo estoy aquí por la comida. En el momento en que me cerréis el grifo, me piro de aquí.

- Paratroopi. Ah, ¿hay un grifo abierto? Pues cerradlo, no se vaya a llenar la sala de agua. (Todos ignoran la tontería de Paratroopi)

- Kamek. Debemos actuar con astucia. Clawdia no debe esperarse por dónde la vamos a atacar. Ya pensaremos con más tranquilidad un plan, pero hasta entonces estad preparados.

(La reunión termina y los secuaces se van levantando de sus respectivos asientos. Una mañana más empieza en la Isla Almohada, cada vez más esperanzadora)

Referencias

  • Bowser's body - Bowser's Inside Story
    Goombocitos, Lakicitos T, Lakicitos B, Anticuerpos
    y Chompófagos forman parte del sistema inmunitario de los habitantes del Reino Champiñón. Para saber más sobre esto y sobre mucho más relacionado con este tema, visita la página principal: Sistema inmunitario.
Cartel

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