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Máquina atención

Ha habido un pequeño (gran, según cómo se vea) contratiempo. Yo siempre escribo los episodios de esta serie en un documento de Word para guardar el progreso y acceder a ellos fácilmente cuando los acabo. Pues bien, hoy cuando me quedaban apenas unas pocas páginas para acabar el episodio, el documento se cierra automáticamente y se daña, desapareciendo de mi PC. En realidad no desapareció por completo, sino que se trasladó no sé cómo automáticamente a una zona del PC inaccesible. Lo he intentado todo y no he podido recuperar mi progreso, así que he decidido escribir el resto del episodio que me quedaba en otro documento de Word y a la hora de subir el episodio rellenaré el espacio vacío de lo que perdí con un resumen del episodio.

Siento que haya ocurrido este suceso tan espontáneo como frustrante, pero en un futuro tendré mucho más cuidado. Y esto lo volveré a explicar en el nuevo episodio por si alguien no vió este comentario.

Parte primera (escrita)

Todo empieza un día en el que el Sargento Guydo tiene un sueño en el que ve cómo Clawdia, seguida del Gran Hermano Martillo hecho de huesos, consigue apoderarse del castillo de Bowser. Tras despertarse y contarle el sueño a sus dos amigos el Recluta Goombilón y el Cabo Paratroopi, se dan cuenta de que Clawdia Koopa podría ser la autora de la nota que recibió semanas antes Rita-disc en donde la amenazaba exigiendo los huesos del Gran Hermano Martillo. Una vez en la habitación de Kamek, le cuentan lo soñado, pero al no haber pruebas verdaderas que involucraran a Clawdia, Kamek les obliga a seguir buscando un sospechoso. Cuando el Trío de Élite se dirige al laboratorio en busca de ayuda del director de este, Robert, se dan cuenta de que Robert y Clawdia están dentro de la sala hablando.

Por una parte, en el laboratorio del castillo Robert le estaba enseñando los diferentes experimentos que allí se estaban desarrollando a Clawdia, y tras enseñarle un microchip capaz de controlar a cualquiera que lo llevara, Clawdia no es capaz de controlar sus malvados impulsos y se lo coloca a Robert. El Trío de Élite presencia cómo Robert se transforma en un súbdito de la cruel Clawdia y cómo sus ropas de color rojo oscuro cambian a un morado oscuro a causa de la transformación. Aunque dentro del laboratorio Clawdia le enseña a Robert la Estrella Oscura que tenía guardada en el interior de su caparazón y le dice que investiguen en secreto él y sus científicos sobre cómo despertarla manualmente, el Trío de Élite no es capaz de ver a través de la puerta la Estrella Oscura, y no se dan cuenta de todo el peligro que corren.

Paralelamente, Kamek hace una visita a Yamamura (el palomo encerrado en una prisión del episodio anterior) creyendo que es un espía del Gran Hermano Martillo, quien ha venido en busca de sus huesos. Tras una discusión en la que Yamamura lo niega todo pero no es capaz de convencer a Kamek, Mashiko llama por móvil a Yamamura. Kamek lo oye y con su magia decide contestar él la llamada. Tras amenazar a Mashiko con matar a Yamamura si este no confiesa, la mujer le dice que si ellos no le sueltan, ella llegará al castillo para liberar al asustado palomo.

Más tarde, en la habitación de Kamek se encuentran reunidos él, Ratónito, Korokoopa y el Trío de Élite. Ratónito no puede cobrar su paga del mes al haber estado bastantes días encerrado por la adicción que tuvo en el episodio anterior a los somníferos de Robert, pero quiere demostrarle a Kamek que él también puede tener alguna adicción. Kamek se lo niega y Ratónito se convierte en un detective dispuesto a sacar cualquier información que relacione a Kamek con algún tipo de adicción. Por otra parte, el Trío de Élite le cuenta a Kamek lo sucedido en el laboratorio (menos la aparición de la Estrella Oscura) y Kamek no se lo cree, pensando que podría haber sido otro tipo de sueño del equipo. Korokoopa le avisa a Kamek de que una mujer con pinta de teleoperadora (Mashiko) ha derrotado a la mayoria de los secuaces de la fortaleza de las Praderas Solana, y que se dirige al resto para acabar finalmente llegando al Castillo de Bowser. Kamek no se preocupa, y después de que todo el mundo se vaya de su habitación, Goombi le recomienda que elimine su estrés jugando a una consola que tiene en la habitación. Kamek, de repente, se vuelve muy adicto a los juegos de esa consola.

Robert, quien estaba escuchando detrás de la puerta de la habitación de Kamek, le cuenta a Clawdia que el Trío de Élite les ha visto en el laboratorio. Clawdia decide no matarlos por ahora, pues una muerte repentina del trío haría sospechar a Kamek. Sin embargo, le obliga a recopilar información de esos tres secuaces para buscarles alguna debilidad por donde atacarlos.

Al día siguiente, el Sargento Guydo tiene una idea para destrozar un poco los planes malvados de Clawdia: casar a Bowser con Peach para impedir que Clawdia pueda algún día hacerse con el control del castillo. Tras convencer a Goombi para que use su magia con Bowser, mientras él duerme, para controlar todos sus movimientos y acciones (ya que Kamek se negaría a hacer tal cosa), el equipo viaja al Castillo de Peach para convencer a Peach. La princesa se niega en un primer momento a casarse con tal malvado rey, pero Paratroopi realiza un discurso tan convencedor (en el que explica todo lo malo que le podría suceder al reino con Clawdia gobernando) que cambia la opinión de la princesa. Mario, sin embargo, sigue sin estar de acuerdo y se enfada profundamente con la princesa por haber elegido a Bowser antes que a él.

Por otra parte, Yamamura ha conseguido distraer a los guardias que le vigilan en el calabozo y con su pequeño cuerpo ha sido capaz de escaparse de su celda, aunque no sabe por dónde salir.

Mientras tanto, Ratónito cree que el Trío de Élite intenta encubrir una adicción de Kamek, y se ha propuesto seguirles allá a donde vayan (en este caso a una Casa Toad para casar a Bowser) para sacarles la información y así recuperar su sueldo del mes. Lo gracioso es que Kamek se ha quedado todo el día y noche jugando sin parar a juegos conocidos de la consola (juegos de Mario Party, Luigi’s Mansion...) y esa sería la adicción que busca Ratónito pero que sin embargo aún no ha descubierto.

Parte segunda (diálogo)

(En la habitación de Kamek, el Magikoopa lleva casi dos dias enteros sin parar de jugar a la consola. Se le cae un poco la baba por la boca. Llama a la puerta Korokoopa, y al no ir a abrir, Korokoopa la abre él mismo)

- Korokoopa. Kamek, ¿estás bien? (Mira a Kamek, quien sigue pendiente de la pantalla) ¿A qué juegas?

- Kamek. A un juego. Y vete ya, no me distraigas.

- Korokoopa. Kamek, la mujer loca esa ha superado la fortaleza de los Islotes Vivorretrato. ¡Ya sólo queda que llegue a este castillo!

- Kamek. Bah, la derrotaremos sin problema.

- Korokoopa. Ya está bien, Kamek. Esto se te está yendo de las manos. Voy a hablar con el amo Bowser y contarle la situación, ¿me oyes?

- Kamek. (Prestando atención al juego) Sí, sí, lo que quieras.

(Korokoopa sale apresurado de la sala)

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(Mientras tanto, en la habitación de Bowser se encuentra este durmiendo en su cama real. Entran sin hacer ruido el Trío de Élite y Goombi)

- Guydo. (Hablando en voz baja) Debemos darnos prisa. Sólo funcionará la magia mientras duerma Bowser.

- Paratroopi. (Hablando también en voz baja) ¿Cuándo se despierta el amo de su siesta normalmente?

- Guydo. A las tres.

- Paratroopi. ¿Y qué hora es?

- Guydo. (Mira su reloj) Aproximadamente la una del mediodía.

- Goombilón. ¡¿Tenemos dos horas para llevar a Bowser a la iglesia, casarle y devolverle aquí?! (Asiente Guydo) Pues hay que ir corriendo.

- Goombi. (Alza la varita y la magia cubre la cabeza de Bowser) Ya está poseído.

- Guydo. Perfecto. ¿Cómo le controlas?

- Goombi. Con mi mente.

- Paratroopi. ¿El amo Bowser con la mentalidad de un niño? Si lo viera cualquiera se quedaría pasmado.

- Goombi. Perdona, chaval, pero yo soy muy mayor de mentalidad.

- Goombilón. Dejad de discutir y salgamos ya.

(Bowser abre los ojos y se levanta controlado por Goombi. Cuando todos salen de la habitación oscura, acaban en la sala real de Bowser. Y justo segundos antes de que todos salgan de esa sala, entra Korokoopa)

- Korokoopa. Amo Bowser, tengo que hablar con su malignidad.

(Todos se ponen muy nerviosos, pero disimulan sus nervios y se miran unos a otros. Goombi controla con su mente lo que dice Bowser)

- Bowser. Eh...

- Korokoopa. Amo Bowser, ¿se encuentra bien?

- Bowser. S-sí. Habla, secuaz.

- Korokoopa. He intentado hablar con Kamek, pero esto va cada vez a peor. Una mujer se dirige a este castillo para luchar contra nosotros y a él le da igual. ¿Qué hacemos, amo Bowser?

- Bowser. Eh... Luchar. Luchar está bien.

- Korokoopa. (Extrañado) Ya, ya sé que hay que luchar pero, ¿alguna estrategia pensada?

- Bowser. Pues... No sé. Mira, te nombro estratega del castillo. ¿Contento?

- Korokoopa. Hmmm...

- Bowser. Me da igual lo que digas, ¡tengo prisa! (Bowser empuja a Korokoopa para apartarlo de su camino y todos salen de la sala. Korokoopa se les queda mirando)

- Robert. (Después de que todos se hayan ido, Robert aparece con una libreta y bolígrado en mano. Empieza a apuntar en la libreta) Algo raro está pasando aquí. Tengo que avisar a la ama Clawdia...

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(Una hora después, en una iglesia con forma de casa Toad en la periferia de la Ciudad Toad se encuentran Peach, el Maestro Kinopio y un Toad vestido de negro con motas blancas)

- Toad. Es todo un honor poder casar a su majestad, la princesa Peach.

- Peach. Gracias. (Coge una galleta de una mesa y la come)

- Toad. ¿Y quién es el afortunado que se casará contigo?

- Peach. (Se atraganta un poco, pero tras toser varias veces se recupera) Es... Es una sorpresa.

(Entra el Trío de Élite apresurado)

- Guydo. ¡Sentaos todos, que viene el pretendiente!

- Toad. (Mirando a Peach mientras todos toman asiento) Peach, ¿de qué me suenan esos tres?

- Peach. En cuanto veas con quién me caso lo comprenderás todo...

(Ahora entra en la sala Goombi, quien sigue controlando por detrás a Bowser. Un Shy Guy amarillo empieza a tocar una música de boda justo cuando entra en la sala Bowser)

- Paratroopi. ¡Viva el amo Bowser!

- Toad. Pe-pero... ¡¿Qué?! (Mira a Peach) ¿Esto es una broma?

- Peach. Ojalá lo fuera... Ojalá lo fuera...

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(Mientras tanto, en una sala se encuentra Clawdia descansando. Aparece Robert de repente)

- Clawdia. ¿Ocurre algo?

- Robert. Ama Clawdia, me temo que tengo malas noticias. Bowser se va a casar inminentemente con Peach.

- Clawdia. (Con los ojos bien abiertos y casi sin palabras) ¿Q-qué?

- Robert. Hay que parar la boda cuanto antes.

- Clawdia. ¡¡Maldita sea!! ¡¿Sabes dónde se casan?!

- Robert. Sí, sígame, ama Clawdia.

(Robert y Clawdia salen de la habitación rápidamente)

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(Media hora después, el Toad sigue discutiendo con Peach y Bowser)

- Peach. Por última vez, tienes que casarnos.

- Toad. ¡¿Pero cómo voy a unir un alma pura y bondadosa con un espíritu malvado por naturaleza?! ¡Es una aberración!

(Desde los bancos, el Trío de Élite y Goombi están nerviosos)

- Paratroopi. Goombi, haz algo rápido.

- Goombi. Madre mía, esto no estaba planeado...

- Bowser. (Mirando al Toad furioso) Pequeñajo, o nos casas a la princesa y a mi o te reduciré a cenizas.

- Toad. (Frustrado) Está bien. Creí que el amor era ciego, pero no tanto... En fin...

- Bowser. (Reproduce con palabras el pensamiento de Goombi) Qué gusto ser tan grande. Ves a todos por debajo de tu hombro. (Todos se quedan mirando extrañados a Bowser y Goombi intenta disimular) Eh... Ignorad lo que he dicho.

(Entra Mario dando un portazo ligero. Todos se le quedan mirando, y en especial Peach)

- Peach. Mario... ¿Qué haces aquí? No tenías por qué venir.

- Mario. (Se sienta en un banco justo al lado del Trío de Élite) Yo hago lo que quiero. No os cortéis, que siga la ceremonia.

- Bowser. (Mirando al Toad) Vaya al grano, queremos casarnos cuanto antes.

- Toad. Empecemos pues. Bowser, ¿aceptas a Peach como legítima esposa y prometes quererla en la salud y en la enfermedad, en la bondad y en la maldad, hasta el fin de tus días?

- Bowser. Sí quiero.

- Toad. Princesa Peach, ¿aceptas a Bowser como legítimo esposo y prometes quererlo en la salud y en la enfermedad, en la bondad y en la maldad, hasta el fin de tus días?

- Peach. Eh... (Mira a Bowser, luego mira al Maestro Kinopio, mira a Mario, mira al Trío de Élite y vuelve a mirar al Toad con la respuesta bien pensada) Esto... No. No quiero.

(Todos se quedan extrañados)

- Bowser. Padre, no le escuche. Son los nervios de la boda.

- Toad. (Feliz) Si no se quiere casar, que no se case. A lo mejor se lo ha pensado dos veces.

- Guydo. ¡¿Estás llamando a Bowser mal partido?!

- Paratroopi. Goombi, haz algo, que esto se nos está yendo de las manos...

(Peach se va corriendo hacia Mario, quien le espera contento con los brazos abiertos. Se dan un abrazo)

- Goombilón. Qué escena más bonita...

- Guydo. ¡¿Cómo que bonita?! (Se acerca a Peach) Ahora mismo te estás casando con Bowser. Lo haremos por las buenas o por la malas.

- Mario. Como la toques, te voy a estar aplastando la cabeza hasta el fin de mis días.

(Ratónito da una patada a las puertas de entrada a la sala e irrumpe en ella con una pistola en mano)

- Ratónito. ¡¡Quieto todo el mundo!! (Aprieta el gatillo y se oyen disparos. Todos se tiran al suelo asustados y Ratónito se rie) Jajajaja. Que es una pistola de fogueo, tontos.

- Guydo. ¡Ratónito, qué susto nos has dado! ¿Qué haces aquí?

- Ratónito. Venía preguntaros si sabíais alguna adicción que tenga Kamek. (Mira por todos lados) ¿He interrumpido algo?

- Paratroopi. Sí, una boda.

- Ratónito. (Sorprendido) Anda, ¿quién se casa?

- Guydo. (Se acerca a Ratónio y le acompaña a la puerta) No es de tu incumbencia. Y ahora vete.

(Justo después de que salga Ratónito, entran Clawdia y Robert)

- Clawdia. ¡¡Paren la boda!! (Se da cuenta de que no hay boda) ¿Ya os habéis casado?

- Guydo. No, pero no queda nada para que ocurra. Al final vamos a conseguir que no llegues en tu vida al poder. ¡Así no podrás hacerle daño a nadie, arpía!

- Clawdia. (Furiosa) Ya veremos, ya...

(Bowser despierta de repente de su siesta)

- Goombi. Oh, oh... Fallo inesperado.

- Bowser. (Mira con los ojos bien abiertos por todos lados) Uh, ¡¿qué?! ¡¿Qué hago aquí?!

(Mario y Peach se van disimuladamente del lugar)

- Guydo. Bowser, justo estaba a punto de casarse con la Princesa Peach.

- Bowser. ¿Perdón?

- Guydo. ¿No se acuerda? Qué raro...

- Bowser. Yo no quiero casarme con ella. Me voy de aquí. (Se acerca Clawdia a Bowser) Clawdia, ¿qué haces aquí?

- Clawdia. Bowser... No sé cómo decirte lo mucho que te quiero y lo feliz que me he sentido desde que volví aquí.

- Bowser. Clawdia... Yo también te quiero.

- Guydo. (Intenta interrumpir la conversación) Amo Bowser...

- Bowser. ¡¡Shhh!! Estoy hablando.

- Clawdia. Bowser, hagamos una locura. ¿Por qué no nos casamos?

- Bowser. ¿Eh?

- Clawdia. Piénsalo. El destino nos ha vuelto a unir desde aquella vez hace muchos años. Ahora he cambiado y el amor que siento por ti es verdadero.

- Bowser. ¿En serio? (Se lo piensa durante unos instantes) ¡Venga, vale! (Miran los dos al Toad) Cásenos a nosotros dos, y rapidito.

- Toad. Pero, ¿esto es una broma o va en serio?

- Clawdia. (Mira al Toad con mirada de loca) Cásenos ya, enano ridículo.

(Mientras se celebra la ceremonia, el Trío de Élite la mira sorprendido)

- Paratroopi. Qué vueltas da la vida. Nosotros intentando separarlos lo mayor posible y al final hemos acabado uniéndolos más de lo que esperábamos.

- Goombilón. Cállate.

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(Bastante tiempo después, en la habitación de Kamek, se encuentran Ratónito, Kamek y Goombi. Kamek sigue jugando a la consola mientras Goombi y Ratónito hablan)

- Ratónito. ¡Es que no hay manera! Ni siquiera el Trío de Élite sabe algún trapo sucio de este Magikoopa. (Mira a Goombi) ¿Tú conoces alguno?

- Goombi. ¿Qué voy a conocer? Si lleva todo el rato jugando a la consola.

- Ratónito. (Se sorprende y pone cara alegre) ¡Claro! ¡Eso es! ¡El juego es su adicción! ¡¡Por fin!! (Se acerca a Kamek burlón) Kamek, ¡te he pillado!

(Kamek suelta la consola y cae al suelo retorciéndose)

- Goombi. ¡Oh, madre mía! ¡Le está dando un ataque epiléptico!

- Ratónito. (Mira la pantalla) No me extraña, si está jugando al Sonic. Eso desestabiliza a cualquiera.

- Goombi. ¡Ayúdale, Ratónito! ¡¡Haz algo!!

- Ratónito. Ya está, tengo la solución. Vamos a ponerle a jugar a un juego más suave. ¿Qué más juegos hay más?

- Goombi. La Mansión de Luigi.

- Ratónito. Bueno, eso no es más suave... Pero mientras no llegue al jefe final no tiene por qué empeorar. (Le coloca en la mano a Kamek la consola) Vamos, Kamek, juega.

- Goombi. ¡¿Pero cómo vas a solucionar esto incitándole a que juegue más?!

- Ratónito. Oye, al menos doy ideas. Tú hablas mucho pero no haces nada.

- Kamek. (Intenta hablar, de forma entrecortada) ¿Alguien me puede llevar al médico? (Goombi y Ratónito cogen a Kamek y se lo llevan del lugar)


(Horas después, en la sala de espera del hospital del Castillo de Bowser se encuentran el Trío de Élite, Ratónito, Goombi, Korokoopa y Kammy esperando)

- Kammy. ¿Que le ha dado un ataque epiléptico por jugar demasiado a videojuegos? (Todos asienten) Qué patético. ¿No es un poco mayorcito para andar jugando a eso?

- Ratónito. La verdad es que sí.

- Goombi. Por el amo Bowser, ¿no estáis preocupados por cómo podría estar ahora mismo Kamek?

- Kammy. Sí, ¿por qué te crees sino que he venido?

(Llega un médico)

- Dr. Dragígneo. Familiares de Kamek Koopa.

(Se levantan todos)

- Paratroopi. Bueno, nosotros somos sus empleados, pero venimos a verle.

- Guydo. ¿Traemos flores de vivo o de muerto?

- Ratónito. ¿Se ha quedado en coma o no?

- Kammy. ¡Callaos de una vez y dejad al doctor hablar!

- Dr. Dragígeno. El paciente ha sufrido un ataque de epilepsia, pero está controlado. Va a estar unos días en observación con medicación para evitar que otro brote pueda salir.

- Paratroopi. ¿Otro brote? ¿Le están saliendo plantas a Kamek? (Todos miran extrañados a Paratroopi)

- Dr. Dragígneo. ¿Perdone?

- Kammy. Discúlpele, es que es tonto.

- Goombilón. Vamos a ver a Kamek todos juntos. Le hará ilusión.

(Empujan al doctor y se dirigen a la habitación en la que descansa Kamek. Una vez abren la puerta, entran todos dentro y encuentran a Kamek tumbado en una cama blanca y arropado por una sábana del mismo color)

- Paratroopi. Jefe Kamek, ¿qué tal te encuentras?

- Kamek. No muy mal...

- Goombi. Kamek, tienes un serio problema con el juego.

- Kamek. Tranquilo, después de esto no vuelvo a tocar una consola.

- Ratónito. (Saca una libreta) Eh, Kamek, ¿recuerdas la apuesta? La has perdido. Voy a hacer cuentas y otro día te paso el dinero que me vas a tener que pagar.

- Kamek. (Frustrado, dice con ironía) Ratónito, gracias por tratarme así después de por lo que he pasado.

- Ratónito. De nada, Kamek.

- Korokoopa. Kamek, traigo dos noticias para ti: una buena y una mala. ¿Cuál prefieres?

- Kamek. La buena primero.

- Korokoopa. Hemos conseguido eliminar de nuestra lista de enemigos a la mujer loca esa que iba de fortaleza en fortaleza intentando rescatar al palomo prisionero.

- Kamek. ¡Bien! ¿Y la mala?

- Korokoopa. Que el palomo se ha escapado. Ya no ha prisionero.

- Kamek. ¡¿Qué?! ¡¡No!! ¡Maldita sea! (Se calma) Voy a intentar tranquilizarme y descansar. ¿Alguien más tiene algo que decir?

- Ratónito. Sí. ¿Quién te va a sustituir mientras estés aquí?

- Kamek. Mi madre.

- Todos (menos Kamek y Kammy). ¡¡¿Qué?!!

- Goombi. No, no, Kamek. Parece que aún no te has recuperado del ataque epiléptico. Tú tienes que pensar esto mejor...

- Kamek. Que no, que ya está pensado. Kammy es una persona de confianza.

- Goombi. No, Kamek. Ella es una persona de desconfianza, que parece que no te has dado cuenta aún.

- Guydo. Kamek, si no estás aquí para controlar a tu madre van a ocurrir calamidades.

- Kammy. Me da igual lo que digáis. Váis a sufrir a partir de ahora, je, je.

- Guydo. Primero Bowser y Clawdia se casan. Luego llega Kammy a sustituir a Kamek. ¿Puede ser este día aún peor?

(Un día está pasando en el Reino Champiñón, como muchos otros)


Cartel
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